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Ser indígena, mujer y pobre es un obstáculo, pero en la UV ha sido sinónimo de oportunidad: Marcela Se trabaja por los pueblos indígenas pero la discriminación existe y existirá siempre, dice
Por Edgar Onofre
Orizaba, Ver., 8 de junio de 2009.- Académicos, estudiantes e investigadores de la Universidad Veracruzana (UV), campus Córdoba-Orizaba-Ixtaczoquitlán, aplaudieron de pie la participación de Marcela Ixmatlahua, joven indígena egresada de la Facultad de Ingeniería Mecánica Eléctrica, a quien la emoción no permitió finalizar una apasionada defensa de la dignidad de los pueblos indígenas, de la mujer y de los pobres.
En el marco del Primer Foro Universitario “Construyendo juntos nuestro futuro”, la joven egresada dijo: “Se considera que ser indígena, mujer y pobre es un obstáculo, que es sinónimo de barreras, pero en la UV ha sido sinónimo de oportunidad. Estoy orgullosa de ser indígena, que es ser los dueños originales de estas tierras; de ser mujer, que es pensar con el corazón, y de ser pobre…”, dijo antes de que las lágrimas le impidieran proseguir.
Ixmatlahua acudió a su presentación en el Foro portando el vestido tradicional de la comunidad de Atlahuilco, en la sierra de Zongolica, y ahí destacó que la UV ha sido aliada de los pueblos indígenas y resaltó la labor realizada por las Casas de la Universidad en todas sus sedes. Propuso acercar a la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI) con el resto de las facultades de la UV y reforzar la convicción de que los trabajos entre la institución y los pueblos indígenas es una colaboración entre amigos y no un mero servicio asistencialista.
Durante un receso en las actividades del Foro, la joven aseguró que este evento inédito en la historia de la UV “va a ser muy nutritivo para todos, para toda la comunidad universitaria. Va a salir algo bueno, para bien de todos, para el futuro de todos”, dijo y se pronunció a favor de que este diálogo abierto se realice con mayor frecuencia.
Ixmatlahua dijo que, en efecto, si bien en la UV se ha trabajado mucho a favor de los pueblos originales del estado, a nivel nacional la discriminación aún existe “y tal vez existirá para siempre”, dijo. En este sentido, explicó que la lucha contra la discriminación pasa antes por el indígena mismo que por quienes le rodean: “Más que hacerle entender a los demás quiénes somos, los indígenas tenemos que recordar que somos los dueños de estas tierras y estar orgullosos de ser quienes somos. Que la gente piense lo que piense, nosotros tenemos que estar unidos para trabajar, hacer algo y que nuestra cultura no se pierda”, añadió.
Sociólogo e historiador y Profesor de la Facultad de
Sociología del Sistema de Enseñanza Abierta de la
Universidad Veracruzana
El papel que cumple la escuela en tanto espacio donde se reproduce gran parte de la vida socio-política y cultural de niños y jóvenes, es vital, pues representa el ámbito donde estos grupos adquirirán las pautas de comportamiento y adaptación a la sociedad que les toca vivir. En nuestro caso el paso de una sociedad postindustrial a una sociedad de la información, del riesgo y la individualización postmoderna.
El discurso que se maneja en la actualidad dentro de los espacios educativos es poroso, en ocasiones vago e impreciso, pues se sigue utilizando un lenguaje que contrasta con el de la era industrial o moderna, por ello términos como educación, escuela, pedagogía, cuerpo, alma, espíritu se han vuelto palabras flexibles que ya no muestran mucha utilidad. Estos cambios nos deben mantener alertas y con actitud innovadora para saber enfrentarlos.
Algunos especialistas (Jiménez, 2007) nos recuerdan que la triada cuerpo-alma-espíritu se ha reducido a un complejo sicosomático flexible y penetrable. Sobre todo el discurso sobre el cuerpo humano y su relación con la educación, está muy alejado de su contexto de origen que es la era industrial.
Cuando hablamos de que cada época histórica determina en gran médica el tipo de educación y estrategia pedagógica que se sigue es porque creo que ambas están influenciadas por cuestiones ideológicas y políticas propias de cada momento histórico, esto también ya lo han indicado especialistas en el tema para el caso de México(Ornelas, 1997).
“En efecto, ninguna forma de educación, ni siquiera por su pretensión de ciencia, puede prescindir de prejuicios, supuestos y creencias de origen social, político, económico o religioso desde los cuales ampara el orden de su saber. Y la pedagogía, al poner en funcionamiento a educación y sus teorías, no hace más que confirmar ese origen ideológico de la “ciencia” que pretende desarrollar. Por lo tanto, la educación como ciencia, construida y afirmada dentro de un contexto eminentemente tecnológico, al igual que en el de nuestro tiempo, es hija directa de esta metafísica y la pedagogía es su instrumento técnico” (Jiménez, 2007:10).
Aquí debemos entender a la educación como el proceso mediante el cual se construyen personas, de acuerdo a ciertos esquemas de referencia de una cultura específica, en cambio la pedagogía vendría a ser la encargada de crear o generar los métodos y procedimientos mediante los cuales se conseguirán estas metas y objetivos. Así, tanto las cuestiones teóricas como las prácticas de ambas disciplinas conforman la estructura que contribuye a la reproducción de una tradición cultural, en nuestro caso la moderna. Dependerá mucho la concepción que tenga la educación moderna acerca del cuerpo humano, para que se determine cuales serán las técnicas para lograr ese objetivo.
“Se pide que nuestros “cuerpos de hoy” sean funcionales, perfectos, ágiles y obedientes, administrados por los discursos burocráticos, médicos, jurídicos y deportivos. En la misma medida que deben estar informados respecto a cada uno de estos elementos, deben hacerlo bajo la mirada de una entidad educativa pública o privada, de modo que la pedagogía ya no es moral sino un reemplazo. Es una teoría práctica sobre el “cuerpo humano” que lo acondiciona a las necesidades del presente y a sus fines; que lo ubica en un establecimiento educacional o de trabajo haciéndolo funcional y productivo; que lo enseña a regular su duración mediante la disciplina de hábitos alimenticios, educación sexual, gimnasia; que lo hace más competitivo, “más alto, más fuerte, más rápido” (Jiménez, 2007:11-12).
En este tipo de concepción de la persona, la discusión sobre los valores, la moral, la ética, quedan como cuestiones pendientes o poco importantes. En este esquema lo que importa es que se respete el circulo de aprobación entre compañeros y jefes, aquí la educación y la pedagogía son instrumentos de una “metafísica de la reproducción social” imperante.
La idea que habla de un requerimiento de apegarse a cierto tipo de producción u operación de la sociedad, tiene sus orígenes en la teología cristiana ya de la Edad Media y los posteriores intentos por promover este enfoque por parte de la Ilustración; poco después el protestantismo y la contrarreforma jesuita, no hacen más que reafirmar esta tendencia, así los conceptos de persona, progreso, salud, salvación, inmortalidad, seguirán presentes en los discursos de los humanistas e ilustrados y llegará hasta los positivistas del siglo XIX, que en el caso de México, tuvieron influencia en muchos ámbitos de la vida socio-política y cultural.
Los temas tratados anteriormente deben ser el punto de partida de una reflexión más amplia que debemos de hacer todos los que nos dedicamos a la docencia, la clave está en que queramos seguir promoviendo un esquema individualista, basado en la eficiencia, la visión empresarial de la educación o promover aquella perspectiva que defiende al individuo en tanto persona, integrante de una comunidad, que tiene derechos y que no sólo es una máquina para producir bienes de consumo, sean estos materiales o simbólicos.
Medidas como las tomadas por el gobierno federal que impulsó las reformas del sistema de bachillerato, donde se eliminan las disciplinas filosóficas de los planes de estudio de dicho nivel educativo (La Jornada 22/abril/2009), nos muestra que no existe el interés por enseñar y discutir en los salones de clase y en otros espacios la importancia de la triada cuerpo-alma-espíritu, que en último término es la base del quehacer educativo.
Bibliografía
Jiménez Jiménez Luis Felipe (2007) En los albores del
sujeto pedagógico. UAZ-Porrúa. México.
Ornelas Carlos (1997) El sistema educativo mexicano.
LAS SUBJETIVIDADES COMO CONSTRUCCIÓN DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES PARA LA BUSQUEDA DE LAS ALTERNATIVAS DEL CAMBIO
Jorge G. López P.
Un agradecimiento y dedicatoria a Claudia G. Vivanco;
gracias por trazar en mi vida la esperanza y la lucha.
La esperanza en busca de un mundo mejor y
la lucha en el tiempo y espacio
para reivindicar el sentido común del hombre: la justicia, la solidaridad,
y la verdad.
La tradición de los oprimidos
nos enseña entretanto que el
“Estado de Emergencia” en que vivimos
es la regla.
Walter Benjamin
Hablar de los movimientos sociales en la contemporaneidad de Latinoamérica, en especial de nuestro país,no sólo implica aludir a los conceptos, teorías o simplemente categorizarlos a través de sus características (origen, propósitos, deseos, objetivos, estructuras, etc.), es decir, los movimientos sociales no solo contienen objetividades, sino también guardan subjetividades que hacen o buscan la re-construcción de la reivindicación de la identidad, los derechos, la lucha, la imaginación, los sueños, la utopía, la esperanza propia de los sujetos o individuos.
A primera vista, los movimientos sociales nos dicen que están constituidos por una acumulación de experiencias,-que posteriormente se vuelve en el tiempo historias- originados por el poder, el sujeto y por la misma institución, desde la perspectiva del tiempo y espacio. Esas mismas experiencias son situaciones que nos hacen identificarnos con los otros, -somos iguales-, es decir; hemos vivido, visto, escuchado las mismas atrocidades del gobierno –su forma singular de gobernar con característica neoliberal, autoritario, represivo, etc.- sobre las comunidades indígenas, sobre la sociedad civil u otros grupos que son construidos adjetivamente peyorativos por el gobierno.
Los movimientos sociales –llámese APPO, el mismo Zapatismo u otros movimientos de otras latitudes del mundo- nos encontraremos en su lucha la reivindicación del tiempo y la historia y la memoria (que) son centrales para la esperanza (Holloway; IX, 2005). En la cual los movimientos sociales buscan la re-significación de la verdadera esperanza de construir otro futuro, no un paraíso en el cielo después de la muerte, sino un mundo de dignidad humana aquí en la tierra (Ibíd.), en medio de un ambiente neoliberal.
¿Pero cómo se construye la esperanza? Podemos decir que desde el interior del movimiento social –si es qué es permitido decirlo en la academia; en el área de las ciencias sociales, en especifico en la sociología, enunciarlo en el sentido metafórico: surge desde el corazón mismo del movimiento social-, partiendo desde los puntos conceptuales muy importantes: la imaginación social y/o creatividad social, tomando desde una postura concienzuda, subjetiva y teórica; surgido desde la acumulación de experiencias y desde luego sin dejar a un lado –o retomar- a los conceptos aportados a las –y por las- ciencias sociales en la segunda mitad del siglo XX, como “independencia política”, “orden”, “progreso y desarrollo”, “libertad”, “teología de la liberación”, “democracia”, “todo para todos; para nosotros nada”, “un mundo donde quepan otros mundos”, “mandar obedeciendo” o “caminar preguntando”, en el cual implica una invitación a todos los movimientos sociales aprehender de los conceptos y aprender de ellos –no sólo una nueva forma de resistir en la línea del tiempo y espacio del poder, sujeto y su institución-, sino crear o reinventar conceptos para que validen y revaliden su lucha, su historia, su memoria y su tiempo.
Los conceptos de imaginación social y/o creatividad social, como ya se ha mencionado con antelación, tienen que ver en una correlación conceptual y en oposición a las constricciones materiales determinados. Para definir estos conceptos con claridad, daré una clara definición aportado por las investigadoras de la Universidad de Buenos Aires, Argentina; María Belén Sopransi y Verónica Veloso: la imaginación social es entendida como la posibilidad de proyectar alternativas al orden instituido, mientras que la creatividad social está referida a la expresión de la relación anteriormente señalada (Veloso; 2005:43).
Así, tanto la imaginación como la creatividad social son parte del proceso dialéctico del pensar-hacer. (Ibíd.) En el momento que el movimiento social se caracterice por su imaginación y su creatividad social y por su singular proceso dialéctico del pensar-hacer, se estará creando en la conciencia colectiva la esperanza y eso implica que mientras haya esperanza hay vida, y esa vida no es más que la opción de un cambio en la política, en la economía, y en lo social del tiempo y espacio del país.
Sin embargo, no olvidemos que los movimientos sociales no solo son esperanza y oposición en el tiempo y espacio de la institución, poder y sujeto (gobernante); es la ruptura, es la crisis del tiempo y espacio entre el Estado y sociedad, es en la realidad, la pérdida del valor democrático.Esa crisis que llevan y manifiestan los movimientos en el tiempo también es tiempo, mejor dicho es otra temporalidad, -citando a Sergio Tischler- porque el tiempo es una categoría social, parte constitutiva de una relación social específica (de dominio y lucha) (Tischler; 2005: 18).
De tal suerte, que la nueva temporalidad o tiempo del movimiento social juega en el campo conceptual con el tiempo de dominación –donde la dominación implica duración y niega el tiempo de las luchas fragmentándolas, rompiéndolas y congelándolas en la producción del olvido o en la elaboración del pasado como un tiempo muerto configurado por datos inertes (Tischler; 2005: 36)- del Estado, del neoliberalismo, etc., hasta llegar el punto que el tiempo del movimiento social se vuelva en la crisis de la dominación, que no es más que el rompimiento de esa duración…el rompimiento de la reproducción de la forma de dominio o…la emergencia y producción de otra forma de temporalidad…de un nuevo sujeto social (Tischler; 2005: 18).
¿Nuevo sujeto social? ¿Cómo debe ser el nuevo sujeto social para el cambio político, económico, cultural y social para el país? ¿Acaso estos sujetos de esta temporalidad neoliberalista, represiva, violenta no respondan a las expectativas esperanzadoras ni teóricas para la resistencia y el cambio del país?
Ante estas cuestiones y otras que puedan surgir en el camino del estudio de los movimientos sociales y en la misma vida cotidiana de un movimiento social en el momento de la construcción de un nuevo sujeto social, es imperativo no olvidar las categorizaciones sociológicas, filosóficas, incluso hasta psicológicas; si somos precisos, tenemos la posibilidad de definir a ése nuevo sujeto social dentro del campo conceptual de la subjetividad junto con el tiempo –que anticipadamente se hablo de ello-, memoria, utopía, expectativa, incluyendo la imaginación, conceptos que en el campo de la subjetividad son piezas para armar el rompecabezas de la teoría-conceptual.
Para dar pie a la definición del sujeto social, podemos encontrar otras categorizaciones propias e íntimamente ligadas al concepto –sujeto social- como la historia, la memoria, y la conciencia, en las cuales nos permiten hallar y valorar en el mismo concepto, la emergencia de una nueva constelación histórica de luchas y, en ese sentido, una apertura del pasado desde el acto de transformación del presente (Tischler; 2005: 47).
Precisamente esa nueva constelación histórica de luchas, surgida de la misma acumulación de experiencias y que se encuentra ésta en traducida en historia y a la vez en memoria, conceptos valiosos para la búsqueda (transformación) en el tiempo (presente) perdido la dignidad del (nuevo) sujeto social, como ejemplotenemos la primera declaratoria del zapatismo: Somos producto de 500 años de luchas: primero contra la esclavitud, en la guerra de Independencia contra España encabezada por los insurgentes, después evitar ser absorbidos por el expansionismo norteamericano, luego por promulgar nuestra Constitución y expulsar al Imperio Francés de nuestro suelo, después la dictadura porfirista nos negó la aplicación justa de las leyes de Reforma y el pueblo se rebeló formando sus propios líderes, surgieron Villa y Zapata, hombres pobres como nosotros a los que se no has negado la preparación más elemental para así poder utilizarnos como carne de cañón y saquear las riquezas de nuestra patria sin importarles que estemos muriendo de hambre y enfermedades curables, sin importarles que no tengamos nada, absolutamente nada, ni un techo digno, ni tierra, ni trabajo, ni salud, ni alimentación, ni educación, sin tener derecho a elegir libre y democráticamente a nuestras autoridades, sin independencia de los extranjeros, sin paz ni justicia para nosotros y nuestros hijos (EZLN; 1994:33).
En el momento que se dio a conocer públicamente la historia zapatista –la historia de negación a los indígenas-, se abrió una nueva constelación de luchas, con un nuevo sujeto social emergente generando un proceso de re-significación de la revolución en general, y particularmente, nos permite generar una nueva constelación que nos vincule con las generaciones revolucionarias que supuestamente perdieron la batalla. (Tischler; 2005: 47). Es decir, este nuevo sujeto social evoca a la historia para su memoria –el recuerdo del otro sujeto social-, para hacer conciencia, para construir en el camino la cosmovisión horizontal y no equivocadamente vertical.
Ahora que estamos aludiendo a la memoria y a la conciencia podemos categorizarlos como conceptos ajenos al mundo externo, es decir, -así como lo he mencionado con antelación y oportunidad a la memoria y a la conciencia son: categorías íntimamente ligadas al sujeto social-, y no podemos entender a la conciencia, si no existiera la opresión y la explotación para darle sentido (Tischler; 2005:68) a la conciencia del nuevo sujeto social pero sobre todo al movimiento social.
¿Por qué la conciencia tiene valor significativo dentro de un movimiento social? Porque la opresión y la explotación son realidades que no pueden ser (solo) entendidas individualmente; como relaciones sociales, son entidades que se entienden a partirde lo colectivo. -Es decir, tomando el mismo ejemplo de la primera declaración del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, o las demandas de la APPO-. No se dice esto me pasó a mí, quién sabe qué les pasó a los demás; se dice esto que me pasó a mí es parte de un nosotros, de una historia común. (Ibíd.) Esto implica no quedarse en cualquier concepto, significa una identidad.
Identidad, no es lo que se queda impregnado y proyectado -lo que somos-, a la realidad, sino también son construcciones de encontrar las huellas de los acontecimientos y de ver la presencia, las supervivencias de ese pasado que legitima actos del presente (Matamoros; 2005: 39) Donde en el presente ( ¿privatización o no de Pemex?, el alto índice de hechos delictivos –incluyendo la guerra contra el narcotráfico y el secuestro- y el alto precio a loshidrocarburos y sobre todo a la canasta básica), los procesos de apropiación del tiempo y del espacio son parte del modelo inscrito en las totalidades de sentido (historia, cultura e identidad) en el interior de la totalidad global (mundialización y globalización de una racionalización).
Hondemos aún más el concepto de movimiento social después de encontrar los elemento podemos encontrarles en sus luchas y reclamos las siguientes tres características de acuerdo con Foucault: a) políticas, en las cuales los sujetos tienden a rechazar y a oponerse a una forma determinada de dominación, sea ésta étnica, social o religiosa; b) económicas, a través de las cuales los sujetos rechazan una forma específica de explotación de su fuerza de trabajo y refutan, a la vez, la relación impuesta por esta forma de explotación entre la fuerza de trabajo y el producto de dicho trabajo (García Canal; 2002: 34).
Y ante el neoliberalismo de hoy, un movimiento social debe entenderse como una manifestación de refutaciones y a la vez un rechazamiento a las formas de subjetividad impuestas por la modernidad a los sujetos y que hacen de ellos sujetos en el sentido literal del término, sujetados, atados, amarrados a una identidad (social, nacional, de grupo o de clase) a la cual se vieron conminados a adherirse (García Canal; 2002: 35).
BIBLIOGRAFIA
Tischler Visquerra, Sergio. “Memoria, Tiempo Y Sujeto”. Editorial ICSYH/BUAP-F&G Editores. 2005. Guatemala.
Veloso, Verónicay María Belén Sopransi. “Contra La Subjetividad Privatizada: La Creación De Lo Colectivo. Praxis Desinstitucionalizadora Desde Los Piquetes.” Revista Bajo El Volcán del Posgrado de Sociología.Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, BUAP. Año 5 No. 92006. Revista Semestral. Puebla, Pue.
Matamoros Ponce, Fernando. “Memoria Y Utopía En México. Imaginarios En La Génesis Del Neozapatismo”. Editorial UV/BUAP. 2005. Xalapa, Ver.
Ponencia presentada en la 2° Semana de la Sociología realizado en el mes de abril de 2009, en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la BUAP en la Ciudad de Puebla.
Sociólogo, estudiante de la maestría de Sociologíadel Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP
Sin duda alguna, Carlos Salinas es uno de los personajes más sinistros, nefastos y temidos de la política mexicana. Su estampa es la vil personificación de lo más negro de un sistema que a lo largo de poco más de setenta años envolvió al país con un discurso corporativo y popular sumamente digerible, pero no por ello menos ignominioso.
Hombre de tormentas, en las últimas semanas Salinas ha dado nuevamente de que hablar. Primero, al ser señalado por Carlos Ahumada como el operador principal de los videoescándalos, y después al ser ventilado por Miguel de la Madrid como cómplice de los actos de corrupción de sus hermanos Raúl y Enrique, a quienes también se les ha relacionado con el narcotráfico.
A casi quince años del término de su sexenio, sus dichos y hechos siguen sacudiendo la poca estabilidad de un México vulnerado por los malos designios de su clase política.
Las cínicas tácticas con las que encara su pasado proceder -malos manejos de la partida secreta, nexos con los principales capos de la droga, detenciones vengativas de líderes gremiales, asesinatos a sangre fría de sus principales detractores, orquestador de los más vergonzosos fraudes electorales, etc., etc.- exponen de manifiesto, no sólo su malévola agilidad mental, sino el miedo que continúa ejerciendo en un amplio sector de la política mexicana que no podría entender su parasitario bienestar, sin la ayuda y presencia de tan desfavorecedor personaje para el sano desarrollo de la democracia nacional.
En el año 2000, México vivió uno de los momentos políticos más importantes de su historia, la caída del priísmo y la llegada al poder de un hombre, Vicente Fox, que prometió darle nuevos aires a una nación sedienta de cambios.
Con el paso del sexenio, pudimos constatar que esas buenas intenciones se quedaron sólo en eso, en intenciones, y que el candidato que se ganó la simpatía de varios sectores de la población, en gran medida, gracias a la esplendida labor de mercadeo político que lo acompañó durante la contienda electoral, era sólo un ‘producto’ inflado, iletrado, incapaz de resguardar la mínima mesura en actos de suma envergadura e incompetente para llevar las riendas de un país con fuertes problemas sociales, económicos y políticos.
Con la ayuda de la voraz ‘telecracia’, representada con la dupla macabra Televisa - TV Azteca, Fox disimuló sus rotundos fracasos e intentó crear, por medio de fantasiosos spots y campañas publicitarias, un país en el que la pobreza, el desempleo, la inequidad y la inseguridad eran recuerdos de amargos ayeres producidos a lo largo de más setenta años de la más pura dictadura partidista que la historia Latinoamericana haya vivido jamás.
El hartazgo fue la chispa que detonó que miles de mexicanos votaran por una supuesta alternancia. Quienes sabíamos de esta pantomima, no nos sorprendimos con las tropelías que a su paso dejara el foxismo, cuya manera de desenvolverse reflejó la profunda cultura política que nos heredaron los más ‘ilustres’ personajes de esa larga y pesada noche llamada priísmo.
El siguiente video es sobre la producción de las cosas, la vida de consumo y las consecuencias en el medio ambiente. Está doblado al español, narrado de manera sencilla pero analítica. Tiene reflexiones ambientales, sociólogicas, económicas y culturales.
Es un reto hacer teatro de calidad en provincia y no por la falta de talento, sino por todos los obstáculos que se presentan en el proceso.Presento este proyecto, sin temor a equivocarme, como el más ambicioso realizado en Orizaba, refiriéndome con esto al deseo de hacer un trabajo digno que represente con orgullo a la comunidad teatral de la región.
Para conseguir mi objetivo, cuento con un grupo artístico que da la vida por el escenario y ése es un orgullo para mí.
Puede parecer pretencioso aventurarse a la puesta en escena de una obra como Las Criadas de Jean Genet, pero son pocos los que se atreven y muchos los que nunca hacen el intento por miedo a equivocarse.
Al encontrarnos con un texto difícil de trabajar por el contexto en el cual fue escrito, he decidido liberar el guión del espacio y el tiempo, creando así una propuesta universal y digerible para cualquier público, sin perder en ningún instante la esencia misma de la obra; esto me ha dejado un gran abanico de posibilidades para el montaje que he querido aprovechar, por ejemplo, pude combinar la idea del cómic, el anime con una imagen dark de los personajes; incluí música en vivo con piezas de Fauré, Tchaikovski, Beethoven y Bach; se diseñó un vestuario gótico que viste el escenario… Sobre la puesta en escena, la última palabra la tendrá el espectador.
Jean Genet es un autor que parece apostar más por el patetismo, por la inquietud, por el desasosiego, por el dramatismo, por la crudeza. Sus personajes son contradictorios y apasionantes. Así lo fue su propia vida,hijo de padre desconocido y madre prostituta, entregado a un hospicio al año de edad; en su periodo escolar fue un alumno genial, sin embargo, desde los 10 años ya era un ladrón y pasó su adolescencia entre el robo y prostituyéndose. Ingresó el ejercito y fue acusado de homosexualidad, por 1948 tras 10 condenas consecutivas, se le quiso dictar cadena perpetua, pero Sartre, Cocteau, Picasso, entre muchos otros personajes de la vida artística francesa, pidieron el indulto al presidente, el cual les fue concedido. Genet no volvió a la cárcel, ahora su vida se volvió una gran lucha social, estuvo en el Líbano, Beirut, Palestina, etc., trabajando en contra de la brutalidad.
Por eso, en sus escritos retrataba de forma totalmente explícita y provocadora tanto el crimen como la homosexualidad, motivo por el que su obra fue, no solo censurada, sino prohibida en muchos países.
Las criadas se representó por primera vez en 1947 en París,Genet se basó en un hecho real: el crimen que cometieron las hermanas Christine y Lea Papin al asesinar a la familia para la que trabajaban como criadas.Violencia, agresividad, sumisión, dominación, poder y locura son algunos de los ingredientes que dan vida a estos personajes. Clara y Solange son hermanas, se odian y sienten asco la una de la otra, pero también odian a su patrona, por eso hacen la ceremonia… un rito donde una de ellas adopta el papel de la patrona, mientras la otra solo adopta el papel de su hermana con el objetivo de llegar al asesinato de la señora, la señora vive en un mundo superficial, las humilla sin saber que lo està haciendo, mientras ellas, en su presencia la llenan de atenciones y zalamería. Ellas han de terminar por cansarse y por planear La Rebelión de las Criadas.
Actúan
Gabina Díaz Macedo: ha trabajado en obras como, Luminaria de Emilio Carballido, Orinoco del mismo autor, Hécuba de Luisa Josefina Hernández, Calígula de Albert Camus entre otras. Es egresada del Instituto Regional de Bellas Artes y ha sido maestra de teatro en distintas escuelas preparatorias
Eva Guerrero Córdoba: Ella ha trabajado en la señora en su balcón de Elena Garro, el mundo nocturno de Teresa Valenzuela, obras cortas de Emilio Carballido.
Abigail Cabrera Mirafuentes: Que se estrena con esta obra de teatro
Música:
Ricardo Carrillo Córdoba: (violinista) ha pertenecido a varias bandas de rock y ahora dirige un proyecto de música electrónico-industrial
Mauricio Luna: (Chelista) forma parte de la orquesta clásica de Orizaba, ha trabajado con la Orquesta juvenil de Veiruti.
Dirección:
Marco Arturo Montero: Fundador y director del grupo independiente La Carpa de la Cándida Eréndira, ha participado en más de 30 puestas en escena como actor, formó parte del grupo de teatro ganador de la XXVII muestra nacional de teatro en Pachuca, Hgo. con la obra Doble suicidio. Becario por el FOESCA en el 2002. Egresado del Instituto Regional de Bellas Artes,cursos con Abraham Oceransky, Sandra Ponce, Xochitl González (INBA)
Por Nancy Alejandra Ortiz Ochoa, educadora y socióloga
“Las imágenes lo muestran, los comportamientos lo aprueban, las expectativas lo confirman. La belleza no tiene el mismo valor en el hombre que en la mujer.”
Gilles Lipovetsky
Las mujeres no siempre fuimos las bellas de la humanidad, no siempre se nos hicieron poemas, ni se nos cantaron canciones, ni se nos tomo de musas en pinturas por idolatría, así como no siempre se nos sometió a tal presión de ser jóvenes, bellas y delgadas.
En las sociedades primitivas hasta las culturas campesinas estábamos emparentadas a la fecundidad, a la perpetuación de la especie, al poder divino de dar la vida y la muerte, pues éramos capaces de otorgar vida, pero también de ser carnada de Satán. La belleza femenina hasta ese entonces era temida por los hombres, en algunas culturas la coquetería era denigrada y la posición de la mujer siempre era de inferioridad ante la presencia del hombre.
En el Renacimiento surge la idolatría a la belleza femenina, pero es hasta en el siglo XV y XVI cuando la mujer empieza asumir el papel de bella.
La idolatría de la belleza femenina surge con la división social entre ricos y pobres, nobles y plebeyos, etc. Las clases privilegiadas son las que tienen la oportunidad de abandonarse a los cuidados de la belleza “La cultura del bello sexo ha requerido la desigualdad social, el lujo y el desprecio del trabajo productivo de las leisured classes”[1].
En los albores del siglo XX, en plena era moderna, con la entrada al juego de los mass media y la reproducción en serie de estereotiposse comenzó a difundir las imágenes ideales de lo femenino, la belleza femenina a gran escala. Lipovetsky en su libro “La tercera mujer”nos habla de cómo la mujer se fue volviendo “bella” con el paso del tiempo, los medios de comunicación homologaron la belleza femenina difundiendo imágenes de bellas actrices y modelos. Diferentes fueron las cuestiones que se han derivado de ello.
En la era posmoderna, donde tenemos a Narciso como la gran figura mitológica que nos representa como sociedad “Hoy Narciso es, a los ojos de un importante número de investigadores, en especial americanos, el símbolo de nuestros tiempo” [2] en la misma era donde los mass media controlan la información, donde prevalecen grandes estrategias mercadológicas, donde hay un gran vacío existencial, las mujeres nos hemos abandonado al constante esfuerzo de homologar nuestra belleza por citar sólo un rasgo de lo hoy llamado “femenino”.
La belleza femenina puede no ser nata, que más da, cuando hay miles de cremas para corregir los pequeños o grandes defectos de las mujeres, hay miles de productos para el cabello[3], miles de artilugios para que la mujer parezca más bella de lo que es, y por si esto no fuera suficiente, la cirugía entra al quite.
La cirugía estética se instala en las calles, los implantes, la silicona, el botox y lo artificioso ya no son recursos exclusivos de las vedettes o gente rica. Las mujeres comunes y corrientes hemos entrado en esa competencia desmedida por tratar de ser las más bellas. Ahora puedes tener otra nariz con una sola inyección y $ 4000 pesos, puedes ser lampiña en sólo tres sesiones , y claro, con $6000 pesos en la bolsa, puedes tener otro tipo de cabello con $3000, puedes tener cutis de bebé pagando la irrisoria cantidad de $600 pesos semanales, unos pechos o glúteos sensacionales desde $50000,hacerte la liposucción por $30000 o si no tienes tanto dinero pagar el gimnasio por $500 al mes[4] o volverte macrobiótica. Aunque siempre queda el recurso de la bulimia y anorexia. Sin añadir la infinidad de prendas que existen en el mercado para exaltar tu belleza.
Las mujeres hoy en día la tenemos difícil. No basta ser capaces de dar y cuidar la vida, hay que ser bellas, jóvenes y delgadas, esas características debe poseer toda "mujer exitosa", aunque muramos en el intento, aunque dañemos nuestro cuerpo, aunque nos cause angustia y depresión, aunque perdamos la confianza en nosotras mismas y sólo algunas sean capaces o puedan acceder con facilidad a ese mundo de belleza y glamour.
Entiendo en que momento surge este ideal de belleza y porque las mujeres de la era del vació corremos a prendernos de este tipo de prácticas, sin embargo no dejo de cuestionarme ¿Por qué?, ¿Por qué entramos en el juego? ¿Por qué nos hacemos esto nosotras mismas? ¿Por qué una mujer está dispuesta a mostrarse ante otras mujeres con una imagen artificial y fingir que es real?, ¿Por qué estamos prestas a sacrificar placeres como la comodidad, el comer, descansar y la tranquilidad a costa de la belleza? ¿Por qué decidimos estar frustradas y deprimidas tratando de alcanzar esos cánones artificiosos tan elevados? Bourdieu diría que es producto de la dominación masculina, que hasta en eso nos subyugan; cuando creemos que hacemos algo porque nos agrada a nosotras resulta que lo hacemos para agradar a ellos. Sin embargo, me niego aceptar tal cual esta afirmación aunque esto signifique que nosotras somos las culpables de nuestra desgracia, pues aceptar lo otro es aceptar que no somos capaces ni de ser terroristas de nuestro propio destino. ¡Ok!, me niego aceptar ambas afirmaciones. Prefiero creer que hay una responsabilidad compartida en esta concepción. La idea de Lipovetsky no está tan alejada de la idea de Bourdieu y nos dice:
“…en un momento en que las antiguas ideologías domésticas, sexuales, religiosas pierden su capacidad de controlar socialmente a las mujeres, las conminaciones a la belleza constituirían el último recurso para recomponer la jerarquía tradicional de los sexos, para ‘poner de nuevo a las mujeres en su sitio’, reinstalarlas en una condición de seres que existen más por su apariencia que por su ‘hacer’ social. Al minarpsicológica y físicamente a las mujeres, haciéndoles perder la confianza en sí mismas, al absorberlas en preocupaciones estético-narcisistas, el culto de la belleza funcionaria como una policía de lo femenino, un arma destinada a detener su progreso social.Al suceder a la prisión doméstica, la prisión estética permitiría reproducir la subordinación tradicional de las mujeres”[5]
Es decir, cuando hemos destruido las cadenas que nos tenían atadas a las cocinas, cuando somos capaces de decidir dónde, con quien y qué queremos hacer, cuando podemos hacer lo que queramos con nuestro cuerpo, algo más se vislumbra en el horizonte, el deseo de ser jóvenes, bellas, delgadas y las consecuencias que esto significa.
Con el culto a la belleza varios llevan agua a su molino, entre ellos la industria de los productos de belleza, la industria del calzado, la ropa y accesorios, la prensa rosa, revistas de moda, los nutriólogos, los salones de belleza, los gimnasios, los cirujanos y sin lugar a duda los hombres a quién les encanta ser vistos con las mujeres más bellas y mejor vestidas, ya que les proporciona status.
Finalmente los hombres resultan ser los grandes ganones con la nueva condición de lo femenino, pues ahora no tienen que preocuparse de ser ellos los que paguen las cuentas, ser los que tomen la iniciativa, por ser proveedores, por ser los fuertes y protectores, pues ahora las mujeres podemos ser independientes económica y emocionalmente, somos liberales en el sexo, usamos lencería para complacerlos y cada día nos esforzamos por ser más “femeninas” aunque sea artificioso, total que muchos ni siquiera notan la diferencia entre unos senos falsos o reales y muchos no les importa que sean falsos mientras sean “femeninos”. Y la mayoría de los hombres estaría dispuesto a andar con alguien que su belleza es producto de la tecnología y mercadotecnia.
Como mujeres creo que deberíamos empezar a ser más plurales, a protestar contra los que intentan homologarnos en la belleza, la actitud, en la ropa y en el sexo. A reconocernos como seres únicos y auténticos, a empezar a ver más nuestras capacidades, a reconocer nuestra belleza, a quitarnos estereotipos y dejar de seguir cánones de belleza inalcanzables y finalmente ser más felices con nosotras mismas.
[1]Lipovetsky Gilles, La tercera mujer, Barcelona, Anagrama, 1999.
[2] Lipovetsky Gilles, La era del vacío, Barcelona, Anagrama, 2002.
[3] La industria de los productos de belleza es la que más ha crecido en los últimos años, según datos estadísticos del mismo autor.
[4] Los datos presentados son verdaderos, sin embargo me reservo los nombres de las informantes por razones de ética y discreción.
[5] LipovetskyGilles, La tercera mujer, Barcelona, Anagrama, 1999.