martes, 5 de diciembre de 2006

CUENTO de Israel Hernández

San Lunes

Israel Hernández Ceballos

alumno de Sociología SEA UV

3:33 Es mi segundo ataque de ansiedad, el primero fue a la hora de comida ya cuando descansaba de la reunión sorpresiva sobre una presentación de las nuevas estrategias de mercado, de la cual me informaron a las 11 pm del día anterior y, como hasta ahora, salí avanti no sin desvelarme y maldecir por no contar con internet para terminar con los detalles. Después de mi tercer sorbo al café comencé con la incontrolable pierna y poco a poco me inundó un extraño cosquilleo en el pecho y un sentimiento de vacuidad sobre todo mi cuerpo… eso se hubiese arreglado perfectamente con la dosis de lexotán indicada para esos casos, pero qué pedazo de imbécil se olvida de salir sin su medicamento?

En fin, así me encontré después de las tres, regresando por correo electrónico una versión ya corregida en estilo y ortografía del memo con el proyecto obtenido de la reunión. Mi presentación fue aplaudida un instante, pero, como es la costumbre de la alta dirección, jamás se tiene que demostrar satisfecho con el trabajo, ya que siempre se puede exigir más. Si no fuera porque gracias a este trabajo logro obtener para el pienso diario que mi cuerpo necesita. Malditos capitalistas canívales!!!

Tomo un poco de agua, saco la corbata del cuello de la camisa, reviso mi teléfono por algún mensaje… nada… y me dispongo a salir a buscar algo de alimento. Tal vez eso me calme.

3:40 Así continué hasta después de la 5, cuando iba regresando a la oficina maldiciendo a los empleados del banco. Recibí un mensaje de mi flaquita que me preguntaba si había sobrevivido al fin de semana. Aparqué y bajé con un paquete de hamburguesa, papas y refresco en una bolsa de estraza con una m que me recordaba que no he aprendido nada de nutrición y de inmediato oprimí el send mientras buscaba entre las llaves la de la entrada.

Cómo estás… gracias por el mensaje… jajaja… no, no lo vi… me quedé dormido y llegué hasta las 2 a la cita… estoy excelentemente bien y contento por esos diálogos de alta filosofía de sábado por la noche… claro que yo también lo disfruté muchísimo… no se me olvida que la siguiente es para rematar el 2006… y a ti qué tal te fue… claro que Juanito el Caminante no te causa dolores de cabeza… por supuesto que lo tiene que decir en su sano juicio, eso no se queda así… llegamos a la ciudad como a las 9 de la noche… cuídate corazón y nos vemos el fin de semana… chao.

¡Lo mejor que me pudo ocurrir para iniciar esta semana!

3:50 Lo menor fue decir salud, que el serrano y los quesos, el pan y las semillas eran muy solicitados, los comentarios sarcásticos, las risas y un buen whisky para salir de la inhibición y dar rienda suelta a la catarsis intelectual. La revisión de temas fue amplio, desde la política y augurios al nuevo presidente y su gabinetazo, que si estaban a la altura de sus salarios, de la posibilidad de que la paisana de educación diera plazas, y de lo maquiavélico del primer discurso... Los reclamos por la esposa ausente, que si no se entendía quién llevaba los pantalones en la casa, pero que estaba bien por el momento, porque si no era posible no contar con la presencia en el futuro… del terrorismo y la guerra fría latente en las instituciones con mensajes y comentarios de pasillo… la doble moral y con esto al tema dominante de la noche... el debate de género. Sex and the city quedó en clasificación A.

Creo que eso alejó a los primeros dos del grupo, quienes con la maldición de cenicienta comenzaron a despedirse tras los desfigurados comentarios del grupo… con lo que no contaron es que fue una de esas despedidas idílicas con el mensaje entre líneas de no me insistas que me quedo... Después de casi dos horas de amarga despedida emprendieron camino.

Mejor excusa para salir a recargar bastimento no podía existir, en ese break salimos 3 y regresamos 2, contentos y felices, con la nostalgia de que pronto se acabaría todo pero ávidos por disfrutar el rato que esperaba. Ah, pero mencioné que sólo dos regresamos. Es interesante cómo los modernos y diabólicos inventos del hombre blanco (aunque ese de marca china) con dos ruedas pueda resultar atractivo a las 2 de la madrugada y con un frío del caramba, además con el pijama encima… ¿será acaso que ya estoy muy viejo para tanta aventura?… pero en fin, ya todos somos grandecitos y sabemos lo que hacemos. Llegó casi a la par nuestra, con un azuláceo en la piel, pero radiantemente contenta por su motorizado recorrido y nosotros con el comentario de trastienda, que su poncharelo estaba aprendiendo a conducir. En fin, hay que vivir para contar.

En la antigua Roma se preguntaba en el funeral si la persona ¡había vivido con pasión! y no como en la actualidad que justificamos su paso terrenal haciendo juicios de valor y otorgando nuestro perdón con el versado “fue tan bueno”.

En fin, Juanito el Caminante había llegado de nuevo a reinyectar en nuestra sangre su espíritu y las neuronas que nos sobrevivían querían seguir dando batalla. Se hizo un psicoanálisis a las personalidades de los presentes y los no presentes, mas les hubiera valido haber ido a defender su honra… JAJAJA…. Pero ya con el corto circuito etílico a punto de ruborizarnos, el tema dio un giro de 180º hacia la música y los recuerdos triunfantes de juventud. Entonces, fue que el grupo decidió que era hora de la imposible partida y cortar con algún desafiante reto del cual queda pendiente lanzarlo, pero en sano juicio.

Consciente de que mi hospedaje sabatino se encontraba a veintitantos km por autopista y que mis sentidos no me permitirían manejar correctamente, acepté quedarme con la chaparrita a terminar, con mi corrosiva prosa, el análisis final de la tertulia sabatina.

Ya domingo después de las 12, me levanté con el normal y cobrizo sabor de boca a intentar ayudar recoger el desastre de la noche anterior… ¿en serio, solamente éramos 8? En fin, una ducha de agua fría en un domingo templado y lluvioso hacen recuperar el alma a cualquiera, dispuesto a salir a comer algo, porque el hambre nos estaba matando.

….

Como producción americana, el telón de mis pensamientos se soltó por una falla en la energía eléctrica a las 7 pm, o sea que llevaba casi hora y media pensando en mis amigos y la parranda. Qué bien. La ansiedad había desaparecido y sólo escuchaba cómo poco a poco la oficina se fue quedando sola y yo en penumbras. WTF!!!

4:20 He terminado a esta hora con el trabajo que no pude hacer en oficina hoy, pues, aunque parece que ya es martes, para mi no cambia el calendario hasta que no me voy a dormir. Así que doy la última mordida a mi hamburguesa fría y a mis papas congeladas.

¡¡Bendito San Lunes, has terminado!!

lunes, 4 de diciembre de 2006

PONENCIA Sobre la Modernidad por Sara Luz Enriquez

La Modernidad
en sus Inicios

Sara Luz Enriquez Uscanga
Alumna de Scociología SEA UV

El Nacimiento del Individuo Moderno

La modernidad se entiende como una época de la historia de Occidente después de la Edad Media. En esta época podemos encontrar ciertas ideas básicas que determinan el curso de la “mentalidad” propia del ser moderno. El hombre moderno ve el mundo con ojos diferentes al hombre medieval.

¿Cuáles son las diferencias en el pensamiento entre estas dos épocas?

En la Edad Media cada cosa ocupaba su lugar, todo tiene un centro preciso; existen marcadamente las jerarquías y cada quien debe cumplir con el papel que le tocó representar hasta la tumba. Era pues una época determinada y determinante. “La sociedad es un edificio, donde cada persona, al ocupar su lugar, está a salvo de la novedad radical pero también de la angustia. El hombre está situado, seguro, sabe donde está, su morada lo acompaña desde el nacimiento hasta la muerte”[1]

En el Renacimiento ese mundo ordenado se rompe. Nicolás de Cusa, Copérnico, Giordano Bruno, Kepler, Pascal, transforman el orden del mundo físico con sus investigaciones. El mundo no tiene centro y se abren las puertas hacia el infinito. En este universo sin fin todo es relativo, el orden no existe y todo queda “determinado” por las relaciones que lo uno guarda con lo otro. Al relativizarse entonces el lugar ocupado por cada uno en este orden que también puede ser relativo, las culturas no se escapan a este planteamiento. La civilización cristiana es pues una de las civilizaciones posibles y no el centro de la historia como se pretendía hacer creer. Surge entonces en esta época un nuevo hombre que no adquiere su poder mediante la herencia y por señalamientos divinos. Este hombre se abre paso mediante su trabajo y bajo las nuevas relaciones que se crean al acabar con la idea central del poder y el dominio. “El valor que tenga en la sociedad ya no dependerá del papel que le haya sido asignado, sino de la función que desempeñe gracias a su esfuerzo… [ ]…su acción libre le da un sitio en el mundo, no la naturaleza”[2]

Con este paso dado por el hombre, el concepto mismo de hombre cambia. Ahora el hombre puede ser lo que elija ser ya que cuenta con el libre arbitrio para decidir por el mismo. El hombre nuevo decide lo que hace, proyecta las posibilidades de lo que hace y se enfrenta con estas acciones a su propia e indeterminada libertad. Estamos ante el nacimiento del Individuo. Este Individuo con su esfuerzo es capaz de engendrar mundos nuevos a su imagen y semejanza.

El hombre con su acción transformadora y creadora de mundos nuevos empieza a escribir su historia, hace historia y también al hacerla puede cambiarla mediante la planeación racional. Surgen así las utopías racionales que buscan borrar el desorden y confusión empezando desde cero, al hacerlo “la concepción de la historia ya ha dado un vuelco: no es estática, ni repite modelos antiguos… [ ]…la idea de progreso no podía surgir sin ese vuelco previo”[3]

Es importante señalar que el pensamiento moderno se da con el surgimiento de un nuevo hombre que cree en sus capacidades transformadoras. La separación del hombre con el mundo de lo no humano es un parte aguas para este tipo de hombre que finca en el hacer la transformación del orden establecido. Es pues el Individualismo un rasgo característico de la modernidad y con ello la libertad. La transformación del orden natural por medio de la razón es otra de las características de este tipo de pensamiento.

“La nueva figura del mundo se desprende de una creencia central: el sentido de todas las cosas, incluido el del hombre mismo, proviene del hombre. El hombre es fuente de sentido y no recibe él mismo de fuera de su sentido. Los entes no tienen un sentido “objetivo”, independiente de los sujetos, adquieren sentido con relación a estos”[4]

Este nacimiento del individuo va ligado estrechamente al concepto de razón. Desde que la razón sustituye los principios de autoridad y tradición el individuo adquiere confianza en sus “haceres”, descubre nuevos caminos tanto en las artes como en la ciencia y toma conciencia de su voluntad.

¿Qué es la Modernidad?

“Todas las relaciones estancadas y enmohecidas, con su cortejo de creencias y de ideas veneradas durante siglos, quedan rotas; las nuevas se hacen añejas antes de haber podido osificarse. Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia”

Marx.

Ser modernos significa anhelar el cambio, romper con la estabilidad de la tradición porque sólo en el progreso podemos sentirnos vivos. Al transformar constantemente nuestra sociedad estamos sembrando la semilla de algo nuevo. Ser modernos implica revolucionar constantemente nuestro entorno, fluir constantemente hacia el infinito, hacia lo mejor, hacia la felicidad, y una vez llegados a ese lugar, destruir y empezar de nuevo. Ser modernos implica cambiar mediante la aplicación de la razón pero también pedir el cambio y llevarlo a cabo. No volver la mirada atrás, olvidarnos de la nostalgia y deleitarnos con el “ir hacia”, pelear por la renovación de nosotros, nuestro entorno y nuestras relaciones. Ser modernos implica fluidez y volatilidad para una vez que construyamos y edifiquemos tengamos las armas para “desvanecernos en el aire” y con nosotros, nuestras obras. Ser modernos es convertir el espacio público en íntimo, llevar el placer a las calles, a la pintura, a la escultura, a la lectura. Ser moderno implica crear nuevas formas de libertad, hacernos más ágiles para recorrer las múltiples opciones que el progreso nos promete. Ser modernos es hacer de la calle nuestro hogar, de las máquinas nuestras aliadas, de la tecnología nuestra amiga. Ser modernos es tener “la voluntad de luchar hasta agotar sus energías con las complejidades y contradicciones de la vida moderna, de encontrarse y crearse en medio de la angustia y la belleza de su caos en movimiento”[5] Es pues la modernidad una época sin precedentes en la historia del hombre, donde los cambios son profundos y entrañan una diferente manera de ver el mundo, donde el progreso hacia un futuro mejor y la idea de un estado último de felicidad mediante la razón serían permanentes.

Uno de las primeras transformaciones de esta época tiene que ver con el nacimiento de un nuevo hombre. Un hombre que no se conforma con los designios divinos ni con el poder heredado por la sangre. Este hombre nuevo lleva en sus entrañas el germen de esta nueva manera de hacer las cosas. Estos nuevos hombres se abren paso mediante la razón y pese a los obstáculos que el antiguo orden divino imponía. Este tipo de hombre pertenece a una naciente sociedad, la burguesa y es así que surge la nueva sociedad civil, compuesta por individuos que no pertenecían y no querían pertenecer a la antigua sociedad feudal. Con el correr de los años y con la burguesía a la cabeza de este nuevo ímpetu transformador es que llegamos al desarrollo del capitalismo.

“La modernidad se refiere ante todo a los tremendos cambios que se produjeron a múltiples niveles desde mediados del siglo XVI en adelante, cambios señalados por las transformaciones que desarraigaron a los campesinos y los convirtieron en trabajadores industriales y urbanos móviles. La modernidad cuestiona todas las formas convencionales de hacer las cosas, estableciendo sus propias autoridades basadas en la ciencia, el desarrollo económico, la democracia y las leyes y altera el yo. Si en la sociedad tradicional, la personalidad se recibe, en la modernidad se construye. La modernidad se propuso conquistar el mundo en nombre de la razón; la certeza y el orden social se asentarían sobre una nueva base”[6]

En sus inicios el capitalismo rompe con las antiguas relaciones donde lo que prevalecía era el valor de uso y la economía basada en los recursos naturales, donde los objetos estaban hechos para durar. Eran sociedades jerarquizadas y donde el poder tenía carácter de absoluto. El capitalismo impone el valor de cambio y desparece el intercambio cultural, homogeneizándolo todo. Ahora todo es mercancía.

Marx había anunciado que el papel de la burguesía era el de “revolucionar incesantemente los medios de producción”; ese espíritu de cambio característico de la modernidad impactó fuertemente en el desarrollo industrial y tecnológico del capitalismo y por añadidura impactó al hombre y su relación con el mundo y con los demás. Este afán revolucionario de modernización derrumba fronteras y se abren nuevos mundos para el intercambio de mercancías. Se perfeccionan los medios de transporte y de comunicación para tener más acceso a la información. En el capitalismo todo se puede comprar, todo se puede vender. Las nuevas tecnologías creadas para el mejoramiento de la vida cotidiana llegan hasta los hogares transformando la dinámica de las relaciones y sobre todo del individuo. La modernidad es un proceso que nos promete un mundo mejor, más feliz, donde nuestros sueños en base a nuestro trabajo se harán realidad. Donde el conocimiento como herramienta del progreso nos llevará siempre más lejos, nos hará más fuertes, nos brindará la posibilidad de transformar positiva y constantemente el curso de la historia. La reflexión moderna hará cambios importantes en nuestra manera de aplicar el propio conocimiento y tendremos sociedades más igualitarias, fraternas y en paz.

Postmodernidad

Los paraísos microscópicos

Los sistemas han fallado. La política ha fallado. La idea de felicidad ha fallado. Las utopías han fallado. El progreso no existe. Todas las promesas que alguna vez nos hizo la modernidad se han desvanecido en el aire. Qué queda por hacer después de esta gran desilusión causada por el fracaso del proyecto moderno? Para Gilles Lipovetsky estamos viviendo una nueva fase en el individualismo occidental, “una segunda revolución individualista”

Así como la modernidad fue producto de estos hombres nuevos que se levantaron a favor de la Individualidad creadora, cuestionadora y transformadora de las verdades absolutas que acuñaba el antiguo orden, ahora somos testigos del nacimiento de un nuevo héroe: el consumidor. El consumidor es ahora el nuevo constructor de realidades, que a diferencia del Hombre Moderno con sus grandes sueños de fundamentación, crea paraísos microscópicos.

La relativización del conocimiento, herramienta del hombre moderno para derrocar al antiguo orden, ha alcanzado en este siglo dimensiones insospechadas. La modernidad lleva en su seno su propia destrucción. Esa multiplicidad de realidades es uno de los temas más socorridos en este debate sobre lo que los nuevos investigadores han llamado postmodernidad. La relatividad ha terminado con los sueños universalistas propios de la modernidad. La libertad conquistada por el hombre moderno en combinación con ese consumismo propio del capitalismo ha desarrollado una mentalidad que rompe con los esquemas a los que se dirigían las utopías modernas sobre las reglas racionales colectivas. “El desarrollo del capitalismo condujo, es cierto, a sociedades más racionales, donde los individuos podían gozar de mayores libertades, pero también la enajenación en el intercambio de mercancías, a la explotación del trabajo y al olvido de los valores de solidaridad, justicia e igualdad sociales”[7]

La libertad ya no sólo está en lo económico y lo político, sino que también irrumpe en el terreno de las costumbres y en lo cotidiano. Esta nueva cultura formada a partir de la construcción de paraísos microscópicos se puede detectar por varios signos: “búsqueda de calidad de vida, pasión por la personalidad, sensibilidad ecologista, abandono de los grandes sistemas de sentido, culto de la participación y la expresión, moda retro, rehabilitación de lo local, de lo regional, de determinadas creencias y practicas regionales”[8]

500 años bastaron para que la modernidad revolucionara el ámbito público, lo político, lo económico, lo social. Ahora esta nueva revolución individual lanza el hombre a revolucionar su ámbito privado. El hombre quiere realizarse, quiere “ser”. Para este nuevo individuo todo es igual de importante o más bien nada importa demasiado. El hombre postmoderno esta ansioso de información, ansioso de poder expresarse, pero son tantos los que ansían lo mismo que el discurso esta vacío y solo lleno de subjetividades sin ninguna utilidad.

Todo parece mejor a seguir viviendo en un sistema donde la racionalización nos a llevar a alejarnos cada vez más de nuestro propio rumbo, donde todo parece funcionar bajo una autorregulación superior a nuestras decisiones y donde de alguna manera somos un engranaje en este sistema que lo único que nos ofrece son productos para ejercer nuestra libertad y construir nuestro espacio sin la intervención de agentes externos. El mercado inventado por este sistema ofrece sus productos, cientos, miles, millones de productos, “la cultura del consumo no discrimina y todo se convierte en artículo de consumo, incluyendo el significado, la verdad y el conocimiento”[9] De entre todos ellos yo puedo decidir con cual me quedo…al decidir que, cuanto, como, donde y con quien consumir legitimo mi libertad ya no para cambiar el mundo, sino para crear mi pequeño e individual paraíso.

Quizá la “muerte de Dios” proclamada por Nietzsche es una metáfora sobre la pérdida de fundamentos filosóficos. Nos abrió las puertas hacia lo nuevo e inesperado, quitó las barreras que nos impedían realizar nuestros sueños, pero también nos lanzó al vacío, hacia la nada. En ese vacío, en esa nada luchamos incansablemente en búsqueda de nuestra identidad, de nuestra personalidad, “proceso de personalización” es el nombre que le da Lipovetsky a esa búsqueda.

Esa “personalización” fractura a la sociedad moderna en sus bases colectivistas y disciplinarias dándole una nueva significación a la autonomía. Es en ese contexto que surgen movimientos que buscan el reconocimiento de su particularismo. Es paradójico que precisamente en ese marco de personalización, de creación de la individualidad, las personas se “colectivicen” para luchar por el reconocimiento de su particular identidad, solo que esa unión no se da por un lazo de pertenencia con raíces fuertes del pasado sino por un “sentimiento” con el que coincidimos y con el que estamos directamente identificados. Uno de estos movimientos y quizá el más importante, según Villoro, “por concernir a la mitad de la humanidad”[10] es el Feminismo.

El Feminismo se insubordina ante el ideal moderno sobre la adhesión a reglas racionales colectivas; el Feminismo acaba con los roles e identidades sexuales instituidos, borra fronteras, lucha contra la uniformidad, lo monótono, rechaza cualquier posición preestablecida, no hace la guerra, mas bien quiere la “desestandarización del sexo”.

“El Feminismo cuestiona el ser de lo femenino… [ ]…cuantos más se derrumban los pilares de su estatuto tradicional, mayor es la pérdida de identidad de la propia virilidad”[11]

¿No es ese uno de los ideales modernos?...cuestionar, relativizar, construir nuevas formas de libertad…..la modernidad mordiéndose la cola: postmodernidad.

Crear una nueva forma de ser “mujer” trae implícito un principio fundacional contrario a la propuesta postmoderna, no olvidemos la relativización, aunque el respeto a la diversidad y a la construcción de nuevas alternativas para la realización personal, la lucha por una vida más justa y libre de opresión es una búsqueda válida pese a cualquier relativismo. El Feminismo es un proceso de personalización donde se busca la afirmación sin el referente masculino tratando de “promover a la mujer al rango de individualidad completa, adaptada a los sistemas democráticos hedonistas, incompatibles con unos seres atados a códigos de socialización arcaicos hechos de silencios, sumisión solapada, histerias misteriosas”[12]

El Feminismo propone tomar el sólido concepto de ser “mujer” y desvanecerlo en los aires nuevos de la postmodernidad.

Microscópica Reflexión

Soy una mujer moderna, me lo dice la razón, el teléfono, la televisión y también el computador. Soy una mujer moderna que vive en este mundo de siglas institucionales sin cara, frías y superiores a mis fuerzas. Soy una mujer moderna atrapada en esta maquinaria perfecta que parece caminar sin necesitarme. Soy una mujer moderna que se sorprende al pellizcar la pared y encontrarse con que la noche se hace día y que las estrellas ya no son para observarse sino para conquistarse. Soy una mujer moderna compradora desde mi casa: click, click, click, click…así suena la felicidad…click, click, click.

Soy una mujer postmoderna, me lo dice mi maestro de yoga, mi hora de ejercicio, la música que escucho a cada momento del día, mi amor por los animales, mis faciales semanales, mis jeans Calvin Klein, el cuidado por las plantas, mi preocupación por la conservación del manatí, mis charlas con mis amigos en Australia y Japón, mi soltería “a mi edad”. Soy una mujer postmoderna que busca otra forma de hacer las cosas, que renuncia a la rigidez institucional y que prefiere la diversidad, la pluralidad y la heterogeneidad.

Desde hace algún tiempo vivía en un continuo malestar, no era nada físico…estaba en el aire, lo podía sentir pero no tenía nombre y nadie me daba una respuesta satisfactoria. Ahora en cambio, me siento aliviada; en el aire están los restos de un sueño que no se cumplió; en el aire pulverizadas las certezas que dieron esperanzas; en el aire destruida la felicidad que da el “progreso”; en el aire la legitimidad institucional, la igualdad, la fraternidad, las grandes ideologías. El aire este enrarecido, saturado de sueños rotos, inconclusos. El aire está contaminado de cansancio, de desilusión. Ahora no soñamos, no nos atrevemos a soñar; es mejor ser, sólo “ser”. Ya no más parte de un Todo. Ser un Todo es lo mejor.

Soy moderna y postmoderna. Respiro sueños rotos y día a día construyéndome estoy.

¿Que si la modernidad ya acabó?

¿Que si esta es otra época?

Muchas vueltas la modernidad dando está porque la cola mordídose ha




[1] Luís Villoro. El pensamiento moderno. FCE- El Colegio Nacional, México, 2002. Pág. 16

[2] Ibidem, pág 23

[3] Ibidem, pág 48

[4] Ibidem, pág 91

[5] Marshall Berman. Todo lo sólido se desvanece en el aire. Siglo XXI, México, 1997. Pág 171

[6] David Lyon. Postmodernidad. Alianza, España, 1994. Pág 46

[7] Luis Villoro. Op cit, pág 95

[8] Gilles Lipovetsky. La era del vacío. Anagrama, España, 2003. Pág. 10

[9] David Lyon, Op cit, pág. 110

[10] Luis Villoro, Op cit, pág. 114

[11] Gilles Lipovetsky, Op cit, pág. 72

[12] Gilles Lipovetsky, Op cit, pág. 32

viernes, 1 de diciembre de 2006

FORO DE DISCUSIÓN sobre el Teletón



¿TELETÓN OR
NOT TELETÓN?




Manda tus opiniones sobre este programa, la idea
es discutir situaciones sociales que se dan en nuestro país.






miércoles, 29 de noviembre de 2006

ARTÍCULO de opinión sobre la Democracia por Omar Cruz Ramírez



El PAIS DE LA DEMOCRACIA INEXISTENTE



OMAR CRUZ RAMIREZ
alumno de Sociología SEA UV


Este 2 de julio quedará grabado en la mente de la mayoría de los mexicanos como el día en que se perdió la democracia en México, el día en el que nos dimos cuenta que las instituciones son un fracaso y cómo los intereses y la oligarquía es lo que realmente importa en este país.

En México no se puede hablar de un gobierno democrático; lo más común sería hablar de un gobierno oligárquico y excluyente al que solo tienen acceso las grandes familias adineradas y los grandes monopolios trasnacionales.

Será un gran desafío del pueblo mexicano volver a creer en las instituciones y en el Instituto Federal Electoral, que fue el más dañado y quedó en el desamparo de la sociedad; la sociedad ya no piensa votar mientras el gobierno del PAN esté en el poder. Será una misión imposible. Se puede vislumbrar cómo se quieren sentar en la silla presidencial por muchos años, quieren tener 70 años de panismo. Sería la debacle de este país y de sus riquezas nacionales.

Por ello, es muy importante la participación de todos los mexicanos en construir, desde abajo y a la izquierda, un nuevo país donde los mexicanos nos encontremos bien organizados y agrupados, donde las izquierdas se unan y no luchen de manera asilada. En la construcción de un nuevo país que podamos decir que es democrático e incluyente, donde le quitemos el poder a los ricos para que la clase proletaria gobierne y se redistribuya la riqueza nacional y que los sueldos de todos los mexicanos alcancen para una vida digna y no para que sigan subsistiendo con un salario mísero que muchas veces provoca que tengan que emigrar en busca de oportunidades a otro país que no es el suyo y que sean pisoteados sus derechos humanos.

Estamos hablando de una democracia inexistente. En una de este tipo, los jóvenes no tenemos acceso a conseguir un puesto de gobierno, no tenemos acceso a la vivienda, no tenemos acceso a una educación de calidad, cada año se rechazan a miles de jóvenes en las universidades públicas y eso no es democrático. Tampoco tenemos derecho a competir por un puesto público debido al gran nepotismo que existen dentro de las instituciones mexicanas.

Construir una real democracia va costar tiempo y quizá sangre debido a que la ultraderecha no quiere soltar el poder y sus presidentes están consiguiendo gobiernos de plazos cada vez mayores. Además, la televisión juega un papel de manipulador de la gente y que privilegian sus propios intereses, así como los de las grandes empresas y grandes ricos.

Por ello, hacemos un llamado a interesarnos cada vez más en nuestro entorno, a que la gente lea y se documente, ya que una revolución solo puede ser producto de la cultura y de las ideas. Hoy nos encontramos en un momento de posibilidades abiertas, de cambios sociales significativos que permitan la construcción de un pacto social, así como la reconceptualización de las mujeres y su papel en la articulación de la esfera publica y privada, como dos realidades diferentes pero vinculadas.

martes, 28 de noviembre de 2006

ENSAYO sobre El Principito


LO IMAGINARIO COMO PARTE
DE NUESTRA COTIDIANIDAD
Análisis de "El Principito" de Antoine de Saint Exupéry


Nancy Ortiz
Educadora y estudiante de Sociología

“Los actuantes pueden ser sinceros
-o no serlo pero estar sinceramente convencidos de su propia sinceridad-“
Erving Goffman



El Principito de Antoine de Saint Exupéry es, sin lugar a duda, uno de mis libros favoritos. Fácilmente formaría parte –junto con otros grandes como El tambor de hojalata de Günter Grass; Por quién doblan las campanas, de Ernest Hemingway; Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez; Ensayo sobre la ceguera, de José Saramágo; Pedro Páramo, de Juan Rulfo, y La Virgen de los Sicarios, de Fernando Vallejo– de mi exclusivísima y súper seleccionada colección de 5 libros que me llevaría a esa imaginaria isla desierta. (Sé contar y sé que fueron 6, pero dentro de lo imaginario todo es posible).
El pequeño pero gran Principito es de esos cuentos largos o novelas cortas que he leído por lo menos 5 veces; cada vez que lo hago me es grato encontrar algún nuevo elemento que me invita a la reflexión y el análisis. El Principito nos presenta una variada gama de personajes que pueden ir desde los objetos inanimados hasta personas con roles bien específicos. Cada uno de ellos con una personalidad y función distinta dentro de la trama.
En nuestra vida diaria, las personas somos entes distintos que venimos a este mundo en calidad de animales, de seres vivos; con la diferencia que nosotros poseemos una historia que nos antecede y nos obliga a aprehendernos de ella.
Cuando nacemos, diferentes personas con diferentes roles se encargan de presentarnos el mundo, de darnos los elementos necesarios para que nosotros participemos en él y podamos apropiarnos de las costumbres, valores y acciones propias de lo humano. Es así como construimos nuestro entorno, personalidad, valores y nuestra vida cotidiana, teniendo como principales características comunes con otros humanos las acciones que son exclusivas de nuestra propia naturaleza, es decir, las que tienen que ver con la preservación de la especie humana, como comer, satisfacer necesidades básicas y reproducirnos.
Nuestra vida diaria esta llena de símbolos y significados impuestos por la sociedad, los cuales están determinados por la región y el contexto, aunque algunos símbolos y significados pueden tener un carácter universal. Dependiendo el contexto y el lugar será el significado que se le otorgue a las cosas; es decir, dependerá del “aquí y el ahora”.
Cuando el Principito protesta ante el argumento de que se necesita atar un cordero para que no se vaya, contesta: “–¿Atarlo? ¡Qué idea tan extraña¡–". Y con ello reafirma la idea de que el espacio y el lugar otorgan su significación a los objetos o situaciones que se nos presentan. Para el Principito, atar un cordero era una idea extraña, pues venía de otro planeta, de un planta tan pequeño que no se temía que un cordero se perdiera.
También se presenta la anécdota de un científico que hizo un descubrimiento muy importante y lo presentó ante varias personas; sin embargo, no fue aceptado por el tipo de vestimenta que utilizaba, la cual fue considerada tan extraña que nadie le creyó. Para ser tomado en cuenta, el científico tuvo que cambiar su vestimenta por una un poco más a la usanza europea de la época y fue hasta entonces que todo mundo estuvo de acuerdo con él. Es decir, hasta el momento en que el astrónomo se apegó a los cánones socialmente establecidos, los demás integrantes de la sociedad lo tomaron en serio.
Dentro de los diferentes tipo de sociedades se desarrollan acciones y actividades socialmente aceptadas; cuando una persona llega a realizar una acción un poco fuera de la norma es rechazada o considerada como una persona poco educada, inclusive se le denomina de cierta forma:
“…los observadores pueden recoger indicios de su conducta y aspectos que les permitirán aplicar similares al que tiene delante o, lo que es más importante, aplicarle estereotipos que aún no han sido probados.”[1]
El Principito nos va mostrando la manera en que el ambiente influye en nosotros, cómo nos vamos transformando en un ente totalmente construido que posee en su imaginario una serie de símbolos y significantes que comparte con otras personas en un determinado espacio y tiempo específico:
“…el individuo posee una personalidad sólo en relación con las personas de los otros miembros de su grupo social”[2]
Es decir, somos seres sociales sólo en sociedad.
El interaccionismo simbólico nos presenta una serie de esquemas que nos dicen que formamos parte de una construcción social; todas las cosas que hagamos están relacionadas con una manera objetiva de interactuar en nuestra sociedad.
Así como llegamos al mundo desposeídos de toda conciencia humana colectiva, donde nuestros padres, hermanos, vecinos y amigos representan seres encargados de reproducir el mundo donde nos encontramos, es así –con el paso del tiempo y la adquisición de estos patrones conductuales necesarios para actuar en sociedad– como nos vamos apropiando de esquemas conductuales para convertirnos en reproductores de la sociedad. Y cuando nos damos cuenta, ya formamos parte de esa representación histórica, aún sin quererlo o estar totalmente de acuerdo con ello.
En el libro se hace un “reclamo” a esa pérdida de ingenio, curiosidad y autenticidad que poseen los niños al cambiarse por patrones conductuales previamente establecidos. Al respecto, el autor nos dice:
“cuando les habla uno de un nuevo amigo nunca te preguntan de cosas esenciales. Jamás te dicen: ‘¿Cómo es su voz? ¿Cuáles son sus juegos favoritos? ¿Colecciona mariposas?’ En cambio repreguntan: ‘¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos tiene? ¿Cuánto gana? ¿Cuánto gana su padres?’ Y al obtener las respuestas de estas preguntas creen que ya conocen a las personas.”
Este tipo de actitudes ya esteriotipadas tiene que ver con un proceso de alienación del individuo y
“…forman parte de un proceso de desarrollo de la esencia humana y tiene por consiguiente un valor duradero”[3]
Durante este texto, uno se va encontrando diferentes simbolismos. Como en el caso de la “flor”: este personaje representa la feminidad y la belleza, características que se le atribuyen a la personalidad de una mujer. Esta flor procuraba ajustarse sus pétalos, eligiendo con cuidado sus colores, cuidaba de no estar arrugada, era muy coqueta, vanidosa, nada modesta y su belleza era tal que conmovía. La flor utilizaba sus encantos para que el Principito la sirviera, la cuidara y protegiera. Tenía sutiles encantos, mismos que podían llegar a ser hasta chocantes y negativos. El Principito amaba a esa flor como se ama a una mujer. La flor representa para Exupéry la relación que posee con las mujeres, así como su idea preconcebida de ellas. La despedida con la flor representa una ruptura en una relación amorosa, con una mujer evidentemente coqueta, orgullosa y astuta. El papel del Principito es el rol que suelen asumir los hombres, el de protector y proveedor. En esta relación encontramos una relación de dependencia afectiva y física.
En nuestra vida cotidiana nos enfrentamos a una serie de diversos tipos de relaciones, de poder, superioridad, inferioridad, dependencia e independencia, igualdad y desigualdad.
Dentro de la historia del Principito también nos encontramos con un rey que consideraba que todos lo hombres son súbditos; por el simple hecho de que él es rey, todos los hombres debían obedecerlo, aunque viviera en un planeta deshabitado. Se trata de un rey que reprobaba, al igual que nuestra sociedad, los actos donde se pierde el control del cuerpo, tales como el bostezo.
Es así como El Principito ofrece toda una gama de personajes con características particulares y roles específicos que deben cumplir en un espacio y tiempo determinado, tal cual sucede en nuestra cotidianidad.


comentarios: vtereskova@hotmail.com y @nancyortiz_






[2]
Mead G. H. Espíritu. Persona y sociedad, desde el punto de vista del conductismo, editorial Piados Studio, Colección básica.

[3] . [3] Heller Ágnes, sociología de la vida cotidiana, ediciones Península, colecciones ciencia y sociedad, núm. 144, Barcelona, España

CUENTO de un Sociólogo por Israel Hernánez Ceballos

¿El geek busca la esencia?

Israel Hernández Ceballos
Alumno de Sociología SEA UV

Tirado en mi cama, mirando al techo, portátil en mis piernas, recordando que si lo dejo ahí mucho tiempo, podría quedarme infértil. Quizás sea mejor, tener hijos no esta en mis planes y a mi edad, eso significa que será cierto.

No tengo novia. Tenía una, pero las cosas ya no eran lo que eran antes y se acabo, cuento normal y aburrido, así que quita tu dedo del botón de cerrar, que no hablare de eso. Porque, hablando hace poco, con un amigo de lo más freak, llegue a la conclusión de que la inteligencia busca el significado. Hablo de sexo claro, no creíste que sería un compendio filosófico.

Había roto con ella hace un mes, por lo que mi verano se extendía 4 semanas ya, me llaman de mi vieja universidad, querían que diera una conferencia acerca de "El futuro de Internet"; juas, chiste o coincidencia, o quizás elección acertada, el tema perfecto para mi.

Aplausos, risas, autógrafos; no es que sea pretencioso, pero soy un genio en estas cosas y a la gente le gusta. Un éxito de conferencia, nada mal teniendo en cuenta que no gane nada, las universidades públicas no son un gran negocio.

Salgo del salón de convenciones, prendo mi teléfono... la gente hace 5 años vivía feliz sin estas cosas, ahora pierdes un móvil y te desesperas y no puedes vivir sin el. Como sea, la luz del sol me hará bien, ¿Será un buen momento para tirarme a la verde grama del bosque y mirar a nada? No, no estoy triste sentimentalmente, merecía esta libertad, pero es aburrida.

Cualquiera sabe que las carreras de tecnologías de la información son una invitación a perder la vida social. Pasas tu vida en tu PC, charlas con jefes, amigos, contactos, clientes, por el PC, juegas en el PC, ves pr0n en el PC... OK, eso no es malo; pero no quita que sin importar lo freak que seas, requiere el contacto humano, así sea para destruir carne de usuarios indiferentes al mundo que los rodea.Debe ser tan fácil ser un luser, no saber ni donde estas parado, solo dejar que la vida te lleve por su flujo, sacar un crédito y comprar un carro, sacar un crédito y comprar una casa, endeudarte, tener hijos, tener mas deudas, morir pobre, heredar tus deudas...

Ahí estaba ella, 20 años, cara blanca, con algunas pecas que solo le subían puntos, camiseta blanca y prieta, flanqueada por una blusa aguamarina. La falda, larga, de esas faldas de capas que ahora están de moda, no las había detallado pero, wow, que bien se ven.

Se acerca a mi, me abraza (Me abraza, pero que carajos pasa, ¿Cuándo otro ser humano me había cogido con la guardia baja?, ¿Quién diablos es ella?) y me dice al oído - Tu conferencia ha sido la única a la que he puesto atención, te felicito -. ... Ah!?

No se, hombres lectores, si les ha pasado que una mujer, en un acto de irracional feminidad, los han dejado fuera de base, pues si, ahí estaba yo, de pie, como un idiota, abrazado a una mujer que no tenia NPI de quien era... Siendo felicitado por mi jodidísima exposición.

Ella saca su teléfono mientras se aleja, el mío timbra, me ha enviado un mensaje por bluetooth... su teléfono y su nombre. Al parecer, no fui el único, otras personas en el perímetro revisan sus teléfonos, se los dio a todos ellos, pero tengo la sospecha de que solo era para mi. Quizás no, a quien le importa, quiero sacarme el "la ra la la la" de Love is in the air de mi cabeza.

3 días después, mi mente decide que yo ya no valgo la pena como cuerpo y se va, por lo que quedo libre para llamar a ese teléfono sin retractarme.

La llamada va algo así como: "Hola, como te llamas, soy yo, el BOFH de la conferencia, si, que haces, eres ingeniera, vives sola, donde estas, estas sola ahora, ya salgo para allá".

La eficiencia de la ingeniería (como nota aclaratoria, BOFH significa Bastard Operator from the Hell).

Vive sola... con 3 mujeres mas, en un apartamento compartido; su cuarto es muy femenino, rosa en las paredes, flores en las cenefas, peluches en el suelo, partes de PC en la habitación.

Procedo a ir al grano, ¿Recuerdan las faldas lindas que mencione arriba?, me retracto, malditas faldas de Satán, deberían tener instrucciones, un manual o lo que sea, pero al fin sale la maldita. Problemas de usabilidad que creí haber superado a los 16 años con el "Curso de desabroche de sostén intensivo de la marina mercante", mujeres, ¿Es necesario tal nivel de complejidad en la ropa mas femenina?

Me doy cuenta que no todo es tan bello como parecía; no es que tenga nada contra el estilo mediterráneo, o en su caso, un estilo mas "Japonés"... pero, no, definitivamente prefiero los prados cuidados y con gran labor de jardinería.

Y entonces se acabo.

Y ya, de repente me siento vació y a mi mente vienen mil y un chistes de "Sex and the City" que así como así me empiezan a causar gracia; soy otra victima de la sociedad actual, simplemente "vine, vi y vencí", pero jamás tuve en cuenta que Julio Cesar en Las Galias no fue feliz al vencer, encontró la victoria, la euforia del momento y la soledad del final de la emoción. La batalla había terminado, el combatiente vuelve a casa... ¡SOY UN PUTO SENTIMENTAL!

No entiendo en un principio, algunos allegados (Lusers o por lo menos, usuarios comunes) parecen estar bien con esto, el sexo sin amor les va sin problemas y no sienten este vació detestable que me hace sentir idiota (Los idiotas son felices en su ignorancia... no soy feliz, ergo soy estupido), esta necesidad tan... tan no mía de algo mas. Me avergüenzo de mi mismo

Reflexiono acerca de la situación, ¿Soy yo o es una condición de los que son como yo?, ¿Buscamos los geeks la esencia mas que el placer?, ¿La inteligencia busca mas el significado que la emoción?

Me entero poco después de "The End®" que ella también se encontraba en un periodo de verano, al parecer mas largo que el mío, oh, soy el instrumento de un director de comedias gringas ahora. Pero que importa, ambos obtuvimos lo que queríamos, sin contar mi estancia en ese cuarto, algo similar a "Terminator conoce a Legalmente Rubia", yo acostado en la mitad del Universo de la pantera rosa.

Que hacer cuando no buscas una "relación duradera", pero esta se convierte en una necesidad corporal de tus horribles hormonas naturales humanas... ¿Esperar a que la próstata me odie y experimente al amor de un urólogo?

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FIN.

(Maldita consciencia.... bueno ya ya, está bien... pirateado y modificado a un buen amigo Ed)

lunes, 27 de noviembre de 2006

Conversando con un Fantasma ( Teatro Solleiro)


Conversando Con un Fantasma

Por Oracio Barradas Meza




Cuando llegué a la ciudad de Huatusco fue muy fácil adaptarme y me hice de grande amigos que me enseñaron a quererlo; pasaron los días y recorriendo las calles encontré un teatro que me produjo mucha curiosidad, a tal grado, de entrar a éste sin permiso. Permanecía solo y sin ningún testigo, todo estaba en silencio; mas el ruido de las calles se introducía de repente, sin importar que me fueran a regañar empecé a explorar el auditorio y cuando estaba en el escenario se escuchó un ruido que hizo que saltara y asustado quise salir corriendo, pero algo extraño me detuvo; no sé si eran mis ganas de conocerlo o aquella sensación de miedo que invadía todo mi ser.

Examiné lo que inundaba ese lugar y al recorrerlo casi totalmente entré por una puerta que me llevó a un sótano en el que permanecían restos del Teatro original (bancas de madera, tablas, mesas etc. Y al ver todo eso me preguntaba: ¿Cómo sería el teatro cuando por él pasaban artistas de fama internacional? Quería retroceder el tiempo pero era imposible, me acerqué a una mesa polvosa y sobre de ella estaba un libro viejo cuyo titulo era “ EL TEATRO SOLLEIRO EN SU EPOCA DE ORO”, comencé a leerlo y al poco tiempo apareció él, fue entonces cuando le conocí y al mirarle grite asustado y del miedo que tenía no podía hablar, y con todo y el miedo le pregunté.
- ¿Quién eres tú?, ¡Habla!
El no contesto, permaneció callado un buen rato, después me dijo que no me haría daño, poco a poco tomé confianza. Me miro sonriente y hablo:
- Mi nombre es PRUDENCIO SOLLEIRO NEGRETE.

Al decir esto mi pensamiento dio vuelta a todos los datos que estaban en mi cerebro pero no tenía registrado a ningún Prudencio.
- A decir verdad no te conozco ¿Quién es Don Prudencio Solleiro? ¿Y qué hace aquí?
- Toma el libro que comenzaste a leer y busca en el índice antecedentes históricos.
Encontré la página y comencé a leer: “CON RISA Y LLANTO GRACIA Y ARTIFICIO ENSALZO LA VIRTUD, CONDENO EL VICIO”. Así decía la leyenda que aparecía escrita en el telón que tantas veces se levanto y cayó, para hacer las delicias de los asistentes a tantas puestas en escena y Veladas Literario Musicales que se llevaron a cabo en el foro mencionado. Este primeramente fue propiedad de Don Prudencio Solleiro Negrete, originario de la cuidad de Vigo España quien no lo vio terminado porque lo sorprendió la muerte antes de ver concluida la obra.
- ¿Entonces tú eres el dueño del teatro?
- Fui el dueño, continúa leyendo.
- Después de escuchar lo que decía, mis manos empezaron a temblar. Sin embargo hice lo que me pidió continué con la lectura.
El teatro pasa después a poder de Juan Hernández Rosete, menor de edad quien lo recibe en herencia por ser ahijado de Don Prudencio. Carlos Arturo Hernández, padre de Juan funge como albacea de este y continúan con la obra quizá la de mayor importancia arquitectónica con la que en aquella época contaba la población, invirtiendo de su propio capital siendo dirigida por los señores Félix Y Ladislao González.
Tiempo después Juan se ausenta de esta población vendiendo el inmueble a su hermana Maria Luisa quien más tarde contrae nupcias con el Sr. Benigno Torrelama el cual muestra mucho interés por la conservación y uso del mismo.
- ¿Cómo es que sigues aquí después de muerto?. Platícame por favor.
- Pues bien, yo amo demasiado a Huatusco, hace mucho tiempo llegué a este lugar al valle verde podría decir, mucha gente me abrió la puerta de su corazón y tuve su apoyo incondicional, su amistad y gané muchos amigos, por ello me sentí comprometido y decidí corresponder con un gesto altruista y es así como decido construir un teatro para poder fomentar la cultura en este lugar y al mismo tiempo descubrir gente con vena artística; mas la vida no la tenia comprada y así el teatro pasa de dueño en dueño. Continúa leyendo.
El Sr. Torrelama asociándose mas tarde con el Sr. Luis Osorio decidieron que en dicho inmueble se proyectaran películas, las cuales en sus inicios pertenecían al cine mudo; en los intermedios los asistentes tenían la oportunidad también de escuchar hermosas melodías interpretadas al piano por la Sra. Maria Vargas Viuda de Molina, quien con sus dotes artísticas instruyó a muchas generaciones Huatusqueñas.
En el transcurso del día previo al evento, se escuchaba por las calles de la cuidad al Sr. Leonchi Serna anunciándolo, haciendo uso de una bocina de fonógrafo RCA. Víctor, con el cual todo el pueblo sabía que por la tarde o noche habría a función. Entre las compañías de teatro cuyas actuaciones se tuvo oportunidad de admirar se recuerda a las de las señoritas Bermeo. También tuvieron destacadas actuaciones la compañía de Emilio Brillas, Julio Taboada, Rosalía Chalìa, Santè Lo priori -Violinista-, Gloria Marín, Virginia Fàbregas, etc.
- ¿Sabes?. Puedo leer todo el libro, pero tú sabes todo esto, eres el dueño y prefiero que me lo cuentes tú.
- Esta bien, pasaron muchos años de triunfos y logros que se dieron en mi teatro­­, también en el escenario se postraron artistas de fama y valía internacional como Maria Manrique de la Fraga, por ejemplo. No se me olvida la inauguración que se realizo en el año de 1890, fue entonces cuando lo vi terminado; gente de todo Huatusco acudió a este evento. ¡Por fin, mi sueño hecho realidad! ; y como dice el libro el Teatro tuvo su época de Oro, mas pasaron los años y llegaron los problemas, es por eso que en al año de 1911 después de haber dado mucho de sí lo cierran por motivo de la Revolución Mexicana.
- ¿Y que pasó con el teatro?
- Mucha gente tuvo que emigrar y dejar su lugar de origen en esta etapa de cambios para el país y el teatro se quedó sólo y abandonado, pero después de la tormenta llega la calma, la gente volvió a Huatusco para continuar con su vida y una parte fundamental de ella era el teatro que los esperaba con gran anhelo y con los brazos abiertos; y vuelven los eventos por un gran tiempo, mas su mala suerte regresa y mi angustia sobre él es cada día más grande por que sus estructuras se ponían viejas y débiles y por los huecos penetraba el agua y pronto se vendrían abajo todos aquellos sueños, recuerdos y proyectos. Con cuanta ilusión miré comenzar a mi hijo, con alegría observe sus eventos más importantes y con llanto veo la muerte de mi teatro.
Y yo sin poder hacer nada, en el año de 1962 se desplomo, el fin había llegado, con todo esto el Teatro quedó olvidado. Al entrar el piso se volvió de tierra con plantas, piedras y algún resto del piso original. A mano izquierda había unas escaleras que conducían hacia abajo a un cuarto que pretendía ser un baño, con una taza, un mingitorio y un lavamanos; hacia arriba, la escalera llevaba a un claro que daba a un corredor techado y con intenciones de ser camerinos u oficinas. El patio abajo tenía tres entradas la principal que iba a lo que era la sala, con pisos muy inseguros y unas rampas muy pronunciadas.
- Los intereses de la gente no eran restaurarlo, pues lo dejaron olvidado, sin techo y sin protección las bancas de madera al igual que los arcos de los palcos, las plateas y su telón único y muy bonito empezaron a destruirse.
Al decirme todo lo que le ocurrió al teatro en su época y ver su cara de tristeza le dije.
- Debió ser muy difícil para ti.
- ¡ Claro que lo fue!.
- ¿Y cuéntame lo que le sucedió después, como se logra reconstruirlo?.
- Fue difícil, pero se logró. Es en el año de 1998 da inicio a la reconstrucción de mi Teatro, fue ahí cuando regreso mi felicidad. El Lic. Cosme Crivelli Murillo, Presidente Municipal en ese entonces, anuncio que había un presupuesto para la remodelación del mismo; este avance se logra gracias al entusiasmo de muchas personas que solicitaron, exigieron y pidieron hasta que al fin ese sueño se ha convertido en una hermosa realidad.
Todo este tiempo que he vivido en mi casa, que es el Teatro, he pasado por momentos difíciles; pues el Pórtico que fue alguna vez murió en el año de 1962, mas el ánimo de fomentar la cultura y el amor a nuestra tierra y nuestras raíces, hizo que muchas personas se unieran para reconstruirlo, y a pesar de que los años han pasado mi pregunta es: ¿Por qué los seres humanos olvidamos nuestras raíces y nos avergonzamos de nuestra cultura? Y al dejar en el olvido a la nuestra, ciegos adoptamos otras que llegan de repente a invadirnos; es difícil amar a México, mas para mi no fue difícil amar a Huatusco, pues por amor a él y a nuestra cultura mande a construir el Teatro Solleiro que en su tiempo dio vida al Valle verde y que ahora en los albores del siglo XXI tratará de dar mas frutos.
- ¡Don Prudencio no sé vaya! ¡No me deje con la palabra en la boca!, Siga compartiendo conmigo ese hermoso baúl de sus recuerdos, para que a la vez yo pueda transmitírselos a las futuras generaciones.
- Don Prudencio empezó a destellar luz de toda su imagen y se fue esfumando su presencia al grado de desaparecer dejando solo el recuerdo de su imagen.
Rechinó la puerta del sótano y se oyeron unos pasos y una voz que me pregunto.
- ¿Qué dices muchacho?
De pronto se acerco el Señor que cuidaba el inmueble y me interrogo:
- ¿Qué estas haciendo aquí joven?.
Con una voz de mando que me puso a temblar.
- Nada Señor solo quería conocer el teatro, pues no tenia la oportunidad de entrar a el.
- Esta bien pero es hora de regresar a tu casa.
- En un momento salgo de aquí
Salí del teatro, y hacia mucho frió, comencé a caminar y delante de mí claramente mire a don Prudencio que caminaba solo y muy lento como queriendo dar una vuelta por las calles de Huatusco; corrí para alcanzarlo pues no iba muy lejos de mí, mas con la neblina del hermoso clima de la ciudad se perdió al instante.
- ¿Volveré algún día a conversar nuevamente con el f a n t a s m a? ...

Cuento Premiado con Mención Honorífica, por el Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz, en el año 2001.



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