sábado, 21 de agosto de 2010

ARTÍCULO sobre las cuotas de inscripción en las escuelas


Cuotas de inscripción: ¿voluntarias o forzosas?

Por Nancy Ortiz

En este nuevo inicio de ciclo escolar, algunos diputados y funcionarios del gobierno de Veracruz, una vez más comienzan a enarbolar el artículo 3º de la constitución que habla sobre la gratuidad de la educación y aconsejan a padres de familia no pagar las cuotas “voluntarias” que piden en las escuelas. Es verdad que la mayoría de las escuelas exigen pagar estas cuotas, pero estas cuotas son necesarias para la subsistencia de las mismas.


La actitud de la clase política resulta chocante por estar sustentada en premisas falsas. A continuación enumeraré algunos argumentos del por qué son declaraciones desproporcionadas y contradictorias, que lejos de orientar y sensibilizar a los padres desinforman y generan una percepción errónea de la realidad:


1. La mayoría de las escuelas no reciben subsidios ni financiamiento para su mantenimiento.

2. La gratuidad expresada en el artículo 3º se cumple solamente parcialmente, el estado lo único que paga es el salario de los maestros.

3. Las escuelas tienen la necesidad de mantenerse con las cuotas de los padres.

4. Una escuela generan gastos como: pago de luz, agua, teléfono, internet, papelería de oficina (gasto de impresión, fotocopias, hojas, folders, sellos, tinta, etc.) material de limpieza (cubetas, trapeadores, escurridores, franelas, esponjas, jabón, papel de baño, detergente, toallas, cloro, limpiadores, etc.), equipo de computo, equipo de audiovisual, mantenimiento de edificio escolar (pintura, impermeabilizante, etc.), material didáctico, entre muchas otras cosas más.

5. Estos gastos se solventan con las cuotas de los padres de familia y acciones de recaudación económica entre padres y maestros.

6. Sólo en algunos casos se llegan acordar subsidios el pago de agua y luz.

7. Las supervisiones escolares tampoco reciben ni subsidio ni financiamiento alguno, son mantenidas gracias a las cuotas de los profesores y padres de familia.

8. Una supervisión escolar genera casi los mismos gastos que una escuela.

9. Hay edificios de supervisiones escolares que fueron construidas gracias al trabajo y colaboración de maestros y padres de familia.


Decir que no se deben pagar las cuotas “voluntarias” de inscripción, es dejar sin fondos económicos a las escuelas, es desinformar a los padres de familia sobre la situación real que viven las instituciones educativas día a día. Esta posición es cómoda, pero un tanto perversa, enarbolan el principio de gratuidad sin resolver el problema del mantenimiento.


Es verdad, los padres no deberían pagar nada, pero el Estado debería hacerse cargo de proveer todos los recursos. Lamentablemente esa no es la realidad mexicana. Los diputados prefiere legislar a favor de “invertir” 120 millones para cambiar el tablero de la cámara de diputados (cuando muchos ni van a trabajar) que en educación. Prefieren elevar sus gastos (para 2010) a 5 mil 444 millones 124 mil, mientras el pueblo sufriendo la alza de gasolina e impuestos. El ejecutivo federal tiene un presupuesto para comunicación social de 5 mil 152 millones 693 mil pesos por año. Y qué decir de los onerosos gastos de campaña, cada espectacular cuesta alrededor de 12000 pesos al mes y nos tapizan calles y carreteras de publicidad de candidatos (podría seguir enumerando gastos inútiles).


Acaso no son ofensivos estos gastos, sobre todo que salen directamente del erario. Como consecuencia tenemos que el presupuesto a la educación es más limitado año con año y es un presupuesto que, absurdamente, no contempla el mantenimiento de las escuelas de educación básica.


Estoy a favor de que los padres no paguen cuotas de inscripción, pero para ello, pido y como ciudadana exijo, algunas cosas:


1. Que se cumpla a cabalidad el sentido de gratuidad en la educación.

2. Que el estado contemple un presupuesto especial para el mantenimiento de todas las escuelas.

3. Que las escuelas sean proveídas de los recursos necesarios para su adecuado funcionamiento.

4. Que los recursos públicos sean razonablemente distribuidos.

5.Que los funcionarios sean pagados como servidores públicos y no como potentados.

6. Menos gastos a campañas electorales y mayor presupuesto a la educación.

7. Menos gasto a publicidad y más gasto destinado a la ciencia.

8. Menos gasto a la “guerra contra el narco” y más dinero a programas de concientización.

9. Una adecuada recaudación fiscal, no caería nada mal, comenzando porque las grandes empresas paguen sus impuestos.

10. Y por último más información y menos distorsión.


Los padres de familia, lamentablemente, tienen que pagar cuotas, porque nuestros gobernantes prefieren gastar el dinero público en cosas más banales que en educación.

viernes, 13 de agosto de 2010

ARTÍCULO El paraíso fiscal en México

La Jornada denunció que el sector privado adeuda 453 mil millones de pesos en créditos fiscales, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Hacienda. Pues bien: la mitad de ese monto 232 mil millones de pesos lo concentran 60 consorcios. Este monto que no pagan (SE ROBAN) es superior al presupuesto asignado a la educación pública en el país, Los nombres de empresas y empresarios beneficiados con estas prácticas son:

1.- Las empresas pertenecientes Carlos Slim, el hombre más rico de México y el tercero a nivel mundial: adeuda en total al fisco 70 mil 659.12 millones de pesos,distribuidos de la siguiente manera (todas las cifras son millones de pesos): Grupo Carso (4 mil 141.36), América Móvil (20 mil 540.06), Telecom (23 mil 284.72), Telmex (15 mil 417.16) y Telmex Internacional (7 mil 275.82)..

2.- Cemex, la empresa de Lorenzo Zambrano adeuda al fisco38 mil 443.41 millones de pesospor impuestos diferidos.

3.- Grupo México, el mismo de Pasta de Conchos, Cananea y el embate contra los mineros: su presidente y dueño es Germán Larrea Mota Velasco, hombre Forbes igual que los dos anteriores, y el consorcio adeuda al fisco 11 mil 183.3 millones de pesos.

4.- Grupo Modelo, la cervecera nacional con mayores exportaciones del vital líquido, le debe al SAT 8 mil 222.37

5.- Coca-Cola Femsa adeuda 2 mil 205.12 millones.

6.- Bachoco –el de los huevos del ex gobernador de Sonora– adeuda mil 868.93 millones.

7.- Televisa (exentada fiscalmente en la ley de ingresos 2010 para que participe a gusto en su nuevo negocio de fibra optica) debe al fisco 2 mil 284.4 millones de pesosen impuestos diferidos.

8.- TV Azteca debe 254.23 millones, pero si se incorpora el negocio de los abonos chiquitos, Elektra, entonces el saldo fiscal crece a 3 mil 365 millones.

9.- Industrias Peñoles y Grupo Palacio de Hierro (ambos propiedad de Alberto Bailleres, otro de los Forbes mexicanos) conjuntamente adeudan al fisco 6 mil 124.14 millones.

10.- ICA (el consorcio beneficiario de las concesiones carreteras salinistas, el rescate zedillista y las nuevas concesiones calderonistas) adeuda 2 mil 351 millones de pesos.

11.- El Grupo Posadas no ha pagado mil 373.96 millonespor el mismo concepto.

12.- Wal-Mart, la explotadora de mano de obra infantil por excelencia, debe al fisco 5 mil 252 millones de pesos.

13.- Soriana (que no hace mucho se quedó con la cadena Gigante ) adeuda 7 mil 508.94 millonespor impuestos.

14.- Liverpool no se queda atrás: debe 3 mil 977.7 millones de pesos por el concepto referido.

15.- Kimberly (presidida por Claudio X. González Laporte, el mismo que propuso un impuesto de 3 o 4 por ciento a medicinas y alimentos, y que destacó la urgencia y necesidad de que los mexicanos pagaran más impuestos) adeuda al fisco mil 869.

16.- Altos Hornos de México, que encabeza Alonso Ancira, no ha pagado 6 mil 666 millonesen impuestos.

17.- Grupo Industrial Bimbo (de la siempre pía familia Servitje, la cual tiene para financiar campañas electorales, pero no para pagar sus obligaciones fiscales) debe mil 848.4 millones de pesos por impuestos.

18.- Grupo Alfa de Monterrey no ha pagado 3 mil 809.6 millones.

19.- el Grupo Aeroportuario del Centro-Norte debe mil 128.73.

20.- Realtur, propiedad de Olegario Vázquez Raña –el favorito de la feliz pareja Vicente Fox-Marta Sahagún–, no ha pagado mil 302.24 millones.

21.-Enrique Coppel Luken, fue uno de los promotores del voto a favor de Calderón.. Pues bien, al cierre del tercer trimestre de 2009 esta democrática cadena de supermercados adeuda al fisco 3 mil 915.2 millones de pesos,dinero que serviría para cubrir íntegramente el presupuesto 2010 para la Secretaría del Trabajo, y todavía sobrarían 146 millones.

22.- Altos Hornos de México, una paraestatal privatizada por el salinato (1991), presidida por Alonso Ancira, pariente político de Cecilia Occelli –ex esposa de Carlos Salinas– adeuda al fisco 6 mil 666 millones de pesos.

23.- Grupo Simec, dedicado a la fabricación de productos de acero que preside Rufino Vigil González, con un adeudo al fisco por 4 mil 218.85 millones.

24.- Consorcio Ara, presidido por Germán Ahumada Russek, adeuda al fisco mil 877.3 millones..

25.- Corporación GEO, encabezada por Luis Orvañanos Lascurain, adeuda 3 mil 305.53 millones.

26.- Grupo GICSA, a cargo de Elías Cababie Daniel, adeuda mil 60 millones.

27.- Sare, de Dionisio Sánchez Carbajal, adeuda 829 millones.

28.- Homex, que tiene al frente a Eustaquio Tomás de Nicolás Gutiérrez, adeuda 4 mil 631.96 millones.

29.- Urbi Desarrollos Urbanos, con Cuauhtémoc Pérez Román en primer plano, adeuda 4 mil 506.8 millones.

30.- Grupo Cementos de Chihuahua, subsidiaria de Cemex, que preside Federico Terrazas Torres, con un adeudo de mil 525.7 millones de pesos.

31.- Corporación Moctezuma, con Enrico Buzzi a la cabeza, adeuda 825 millones.

32.- Grupo Lamosa, a cargo de Federico Toussaint Elosúa, adeuda 712.5 millones.

33.- Internacional de Cerámica, de Óscar Almeida Chabré, adeuda 490 millones.

34.- Embotelladoras Arca, que preside Manuel L. Barragán Morales, adeuda mil 855.86 millones de pesos..

35.- Grupo Continental, con Cynthia H. Grossman a la cabeza, adeudan 596.46 millones.

36..- Grupo Embotelladoras Unidas, a cargo de Juan Gallardo Thurlow, adeuda 408 millones.

37.- Grupo Aeroportuario del Sureste, con Fernando Chico Pardo a la cabeza, adeuda 2 mil 7.13 millones.

38.- Grupo Aeroportuario Centro-Norte, de Bernardo Quintana Isaac (también presidente de ICA, otra deudora), con mil 129.73 millones.

39.- Corporación Durango, de Miguel Rincón Arredondo, adeuda 2 mil 443.65 millones.

40.- Grupo Gigante, de Ángel Lozada, adeuda mil 575.99 millones.

41.- Sears, de Carlos Slim, adeuda mil 531.58 millones.

42.- Ferromex, de Germán Larrea, adeuda 755.8 millones.

43.- Mexichem, del ex presidente de los banqueros Antonio del Valle Ruiz, adeuda mil 227.9 millones.

RELACION DE EMPRESAS Y MONTOS QUE ADEUDAN IMPUESTOS AL FISCO:


1.- Cemex 38,443,410,000 pesos
2.- Telecom 23,284,720,000 pesos
3.- América Móvil 20,540,060,000 pesos
4.- Telmex 15,417,160,000 pesos

5.- Grupo México 11,183,300,000 pesos
6.- Grupo Modelo 8,222,370,000 pesos
7.- Soriana 7,508,940,000 pesos
8.- Telmex Internacional 7,275,820,000 pesos
9.- Industrias Peñoles y Grupo Palacio de Hierro 6,124,140,000 pesos
10.- Wal-Mart 5,252,000,000 pesos
11.- Homex 4,631,960,000 pesos
12.- Urbi Desarrollos Urbanos 4,506,800,000 pesos
13.- Grupo Carso 4,141,360,000 pesos
14.- Liverpool 3,977,700,000 pesos
15.- Coppel 3,915,200,000 pesos
16.- Grupo Alfa de Monterrey 3,809,600,000 pesos
17.- Elektra 3,365,000,000 pesos
18.- Corporación GEO 3,305,530,000 pesos
19.- Grupo Aeroportuario del Sureste 2,713,000,000 pesos
20.- Corporación Durango 2,443,650,000 pesos
21.- ICA 2,351,000,000 pesos
22.- Televisa 2,284,400,000 pesos
23.- Coca-Cola Femsa 2,205,120,000 pesos
24.- Consorcio Ara 1,877,300,000 pesos
25.- Kimberly 1,869,000,000 pesos
26.- Bachoco 1,868,930,000 pesos
27.- Embotelladoras Arca 1,855,860,000 pesos
28.- Grupo Industrial Bimbo 1,848,400,000 pesos
29.- Altos Hornos de México 1,666,000,000 pesos
30.- Grupo GICSA 1,600,000,000 pesos

31.- Grupo Gigante 1,575,990,000 pesos
32.- Sears 1,531,580,000 pesos
33.- Grupo Cementos de Chih, subsidiaria de Cemex 1,525,700,000 pesos
34.- Grupo Posadas 1,373,960,000 pesos
35.- Realtur 1,302,240,000 pesos
36.- Mexichem 1,227,900,000 pesos
37.- Grupo Aeroportuario Centro-Norte 1,129,730,000 pesos
38.- Grupo Aeroportuario del Centro-Norte 1,128,730,000 pesos
39.- Sare 829,000,000 pesos
40.- Corporación Moctezuma 825,000,000 pesos
41.- Ferromex 755,800,000 pesos
42.- Grupo Lamosa 712,500,000 pesos
43.- Grupo Continental 596,460,000 pesos
44.- Internacional de Cerámica 490,000,000 pesos
45.- Grupo Embotelladoras Unidas 408,000,000 pesos
46..- TV Azteca 254,230,000 pesos

TOTAL
è 214,665,040,000.00 pesos (DOSCIENTOS CATORCE MIL MILLONES)

miércoles, 28 de julio de 2010

PRESENTACIÓN de Libro


A propósito de "Cuentos desde el mesabanco".

Antología estatal.

Cuentos de alumnos de Educación Básica




por la Dra. Sara Ladrón de Guevara

Directora del Museo de Antropología de Xalapa

presentación del libro durante la

21 edición de la Feria del Libro Infantil y Juvenil Xalapa 2010



Sorpresa tras sorpresa, ocultas en el mesa-banco, hoy encuentran espacio en una antología de cuentos.

Son relatados por niños que viven lo mismo medios urbanos que rurales; de la sierra que de la costa; monolingües que bilingües; de educación pre escolar, especial, indígena, primaria o secundaria; de tradiciones náhuatl, totonaca, zoque popoluca o simple y complicadamente mexicanos; niños unidos por formar parte del sistema de educación básica del estado de Veracruz.

Setenta y siete cuentos breves, de al menos ciento tres autores, pues algunos son colectivos y “Una noche de espanto es anónimo”, son algunos tan breves como haikus, y nos permiten vislumbrar mundos diversos, sueños, tradiciones, miedos y placeres.

Así, por ejemplo el cuento “Familia”, de Lizbeth Zamora Ascencio del Centro de Atención Múltiple no. 16 en Xalapa, nos relata:

“Había una vez…mamá, papá e hijos.

En el día los hijos estaban solos.

Su mamá se iba a trabajar y regresaba todas las noches bonitas.

Pero las noches feas no.

Su papá se iba a trabajar muy lejos y tardaba mucho en regresar.

Cuando aparecía en el cielo los hijos corrían a abrazarlo.”

Eso es todo, un cuento completo. Así inicia, así concluye. Hay más espacio para imaginar lo que falta, que la información que nos da.

Es algo así como el famoso “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” de Monterroso. Aunque Lizbeth seguramente nunca reflexionó sobre las influencias de su pluma.

Este libro se trata de dar voz a los niños a los que generalmente pedimos que en silencio escuchen las lecciones.

Se trata de dar la pluma a los que siempre pedimos que lean, y sus plumas, más que de tinta resultaron de aves, pues vuelan por infinitos paisajes, con distintos ropajes, con lindos colores, con poderes extrahumanos tan lejos como las estrellas, tan cerca como su corazón ve y siente el mundo que les rodea, el real y el de a mentiritas, el de sus cuentos y el de sus sueños.

Los animales aparecen por montones. Así nos enteramos de un burrito cansado, un toro amigo, una abejita valiente, un cangrejo, una jirafa comelona, varios perros, uno llamado “Azul Marino” y otro malvado, una tortuga amiga de un delfín, un elefante con hijitos, ¿será el mismo papá elefante de la canción de Cri cri?, ¿será que compartimos referentes a pesar de la brecha generacional? En fin, hay también un par de conejos, uno llamado Salvador, un guajolote, una lagartija, un par de totolas, una de las cuales es feliz, una rana, un gato que se enfrenta a un fantasma, el conejo Florencio, una gallina, un caballo de mar, un lobo, un caballo, un burro, una chuparrosa y hasta dos amibas. El común denominador es que todos estos animales hablan. Son personajes que comparten conciencia y valores con los niños, sus creadores, por que fueron hechos a semejanza suya, con su idiosincrasia, con su sencillez, con su pureza, con sus miedos, con sus risas.

Hay también seres fantásticos de tradiciones diversas, los hay que podrían ser sacados de los cuentos de Andersen o los hermanos Grimm, pero en ocasiones se refieren a personajes propios de tradiciones indígenas. Así, mezclados de lejanas tradiciones podemos enumerar juntos, pero no revueltos, al chaneque travieso, al rey Tristeza, un fantasma, el rayo, con personalidad propia, no sólo como fenómeno meteorológico, un muñeco de nieve, un bosque encantado, un diablito, un enmascarado, una sirena y una mamá que se convierte en monstruo, equilibrada en el volumen por otro cuento dedicado a una Súper mamá.

No todos los cuentos tienen finales felices, No todos concluyen con la frase “y vivieron felices para siempre”. Aunque sí algunos, entre ellos el de Vanessa Domínguez Hernández, de la Escuela primaria indígena “Juan Aldama” en Coxquihui, quien sí permitió que el guajolote encontrara el amor de su vida en una totola muy bonita y nos lo relata en tutunakú.

Pero en muchos sorprenden las situaciones adversas, la desesperanza de un final trágico.

Así, no sólo la chuparrosa anda en busca de su amada y hasta la fecha no la ha encontrado, como nos cuenta también en tutunakú Yara Karla Lara Valencia de la escuela primaria indígena Rafael Ramírez en el Espinal, sino que nos enteramos de finales francamente tenebrosos, como el de Aline Joselyn Allende de la escuela primaria Agapito Baranco en Ixhuatlán de Madero, en el que el último personaje en tomar la palabra afirma: -¡Yo soy el diablo y vine por ti! Ja ja ja ja ja

Hay también finales violentísimos como el que nos cuenta Gaspar Cruz Valderrama de la escuela secundaria técnica 67 de Álamo en que una criada es envenenada por la señora de la hacienda por comer sin pedir permiso; o el de la triste historia de Adrián, relatada por Rodrigo Antonio Ramos Mulato de la Escuela Secundaria técnica 32, de Cosamaloapan que concluye en un suicidio; o el del niño perdido en la ciudad, escrito por Esteban Flores Félix de la escuela telesecundaria Pedro de Gante de Ixhuatlancillo quien relata de principio a fin: “(…)los papás de Antelmo discutían acaloradamente, como siempre lo hacían por culpa del desempleo y la falta de dinero. Esta situación provocaba que el niño fuera maltratado, hasta que ese día decidió fugarse de su hogar.”

Podríamos en ese sentido reconocer aquí cuáles son los problemas, las frustraciones, los temores, de muchos de nuestros niños. Pero por fortuna, podemos también saber de sus alegrías y sus risas, de sus sueños y sus deseos. Los cuentos son como nuestros niños: transparentes.

Los relatos por ello resultan diversos, los hay entonces, tristes o alegres, con moralejas o sin ellas, no todos siguen tiempos lineales. La variedad de textos es igual a la variedad de niños, nuestros niños veracruzanos.

Celebro los esfuerzos de muchísimas personas que hicieron posible esta publicación, no solamente los autores, sino de las autoridades de Educación Básica, muy especialmente de la Profra. Xóchitl Osorio Martínez quien encabeza los esfuerzos de esta subsecretaría y los del Programa estatal de lectura, coordinado por el Profesor Omar Cruz Hernández, quien además escribió la presentación de este volumen y coordinó la edición; así como también de los compiladores, ilustradores, coordinadores, revisores, correctores y diagramadores de este volumen. Todos ellos hicieron saber a nuestros niños mediante la publicación de sus “Cuentos desde el mesabanco”, que es posible alcanzar metas, ver sueños realizados, convertirse en autor, por que como dice Marisol Rodríguez García de la telesecundaria 5 de Mayo en El Chico en su cuento La Estrella: “los deseos sí se cumplen”.


Xalapa-Enríquez, Veracruz. Julio de 2010

miércoles, 14 de julio de 2010

Seminario Internacional Orizaba

Sexta Sesión
Viernes 16 de Julio de 2010. 17:00 - 21:00 hrs


6ª Sesión.
Representación de las imágenes femeninas en la modernidad porfirista y revolucionaria.
Viernes 16 de julio del 2010: 5-9 pm
Alba. H. González Reyes; Conscupiscencia de los ojos. El desnudo femenino en México. 1897-1927

Un estudio que escudriña una fracción de la historia gráfica mexicana, donde el ideal de la mujer como “ángel del hogar”, del siglo XIX se desmorona debido al surgimiento de las representaciones artísticas del cuerpo desnudo femenino que paulatinamente fueron construyendo el diseño de una figura femenina transgresora, en la Ciudad de México, entre 1897 y 1927. ¿Cuál puede ser la lectura social de esta transgresión? ¿Quiénes son los actores sociales de esa transgresión?

Comentarista 1. Dra. Elva Rivera
Comentarista 2. Mtro. Julián González Osorno
Comentarista 3. Mauricio Guzmán Chávez
Moderador. Dr. José Luis Blanco Rosas

jueves, 17 de junio de 2010

ENTREVISTA con José Luis Rivas


El júbilo de la imaginación natural

Edgar Onofre

El poeta veracruzano José Luis Rivas (Tuxpan, 1950) no tiene un sistema para recuperar las citas literarias que necesita como lo tiene, por ejemplo, el semiólogo italiano Umberto Eco. Reconoce que a veces compra dos ejemplares del mismo libro para violentar uno y conservar el otro.

Que a veces dobla la esquina de la página y otras hace una marca apenas perceptible casi imposible de ubicar después. Que en otras ocasiones sortea con mayor o menor fortuna un desorden de libros en su casa buscando el que necesita.

Y recuerda de entre sus amigos a dos de ellos que asombran por su memoria prodigiosa: el poeta mexicano Adolfo Castañón y el filósofo español Fernando Savater. Uno poeta, el otro filósofo: ambas, se dice, vocaciones naturales en todos los infantes.

“Una de las cosas que hay que lamentar es que la mayor parte de las personas no cultivemos la existencia de este niño dentro de nosotros, que lo abandonemos en pos de las necesidades del mundo, de la necesidad tan machaconamente repetida de producir y ser útil”, dijo el poeta a unas horas de que iniciara el homenaje que bajo el título Una temporada de paraíso (quizá su poema más traducido) organizó en su honor la Universidad Veracruzana (UV).

Para tal efecto, la UV reunió a una veintena de poetas, editores, críticos literarios y académicos durante la última semana de marzo para celebrar la obra y la persona de José Luis Rivas y sus versos de amor, del mar, de navíos, de gozo, de celebración y de una infancia espléndida.

“Recuerdo que cuando a un poeta norteamericano le preguntaron: ‘¿Cuándo empezó a escribir poesía?’, contestó: ‘Y usted, ¿cuándo dejó de hacerlo?’, porque es natural en un niño el asombro permanente ante las cosas del mundo natural.

”(El niño) escucha, por ejemplo, un relato de labios de su abuela y siente que está en presencia de la maravilla. Y luego quiere saber más, porque hay un principio que fermenta en uno y es que el asombro pide más asombro”, explicó.
Legendaria es la infancia del autor y la dulce manera en que la ha recreado para su obra. Se conoce que el poeta gozó de increíbles baños vespertinos al aire libre, un mimo fragantísimo que su madre preparaba en una paila en la que mezclaba flores de tulipanes rojos y mohuite, hojas de hierbadelnegro y albahaca. Las plantas se maceraban al sereno de la noche y, al día siguiente, el agua roja y fragante se colaba para quitar restos de plantas y se usaba para bañarlo.

“Esta circunstancia favorable de nacer en un medio de una riqueza natural tan grande origina en las relaciones entre personas una intimidad de relato, de historias que rozan casi siempre lo sobrenatural”, dijo.

Por ejemplo, refirió: “Mi madre tenía creencias muy cristianas, teñidas de superstición. En una época plantaba, en un patio aledaño a un cerro, semillas de mostaza con el propósito de atraer la buena suerte a nuestra casa. Las semillas germinaban y daban flores amarillas en las que unas mariposas amarillas con negro depositaban sus huevecillos. Tras las metamorfosis, nuevas mariposas brotaban del mismo color de la mostaza.

”Cuando ella murió, ya nadie sembraba las semillas y desaparecieron del cerro las mariposas. Hoy me parece extraordinario cómo la superstición tiene un vínculo tan estrecho con la naturaleza, cómo la creencia de mi madre formaba parte del aparato reproductor de las mariposas. Así, pues, la desaparición de una creencia puede provocar una merma en el mundo”.

¿Hay, entonces, un descubrimiento de un nexo vital entre los hombres y la naturaleza y, en consecuencia, una decisión de militar del lado de la imaginación?
“En principio, hay una determinada propensión a habitar un mundo más imantado por la magia que por las construcciones estrictamente racionales. La razón puede muchas cosas, pero hay un punto en que resulta una especie de lastre para pasar a otras formas de conocimiento que no están fundadas en el razonamiento lógico.

”Hay cosas que uno llega a aprender a través de estados que no son precisamente los normales. Hay formas de enlace con el mundo natural que se logran mediante estados como el éxtasis, la suspensión de la conciencia, o bien mediante la fantasía inconsciente que se impone contra nuestra voluntad y contra nuestros planes de vigilancia razonable en la vida cotidiana”.

Esto podría llevar al problema del conocimiento y a la pregunta: ¿Ser enciclopedista como quería Diderot o hiperespecializado como demanda la hipermodernidad?
“Con la muerte de Claude Lévi-Strauss probablemente se fue la última persona que podía compendiar la suma del saber humanístico. Quizá también Edgar Morin sea otro de los últimos capaz de albergar en su obra el conjunto del saber humanístico y buena parte del conocimiento científico.

”No obstante, creo que buscar tener conocimiento amplísimo de un solo campo del saber es verdaderamente reductivo; no creo que eso favorezca mucho el desarrollo, por ejemplo, de un escritor. Para alguna persona, esto será muy legítimo y útil, pero para quienes tenemos la pretensión de crear algo siempre será otra nuestra actitud: buscaremos asomarnos a un número mayor de parcelas para ver qué recogemos de ellas que nos sea útil”.

Además de la filosofía, ¿cultiva otro interés, digamos, científico?
“Me ha interesado mucho la botánica, la astronomía y todo lo que concierne al mundo marino. Han sido los campos que más me han atraído, pero desde luego que también me he asomado a las artes. He tratado si no de tener un conocimiento amplio, sí tener nociones que me permitan extraer elementos para tejer mis textos”.

Parte de la narrativa contemporánea ha retomado para sí el conocimiento de las ciencias duras. Incluso se podría hablar de una oleada de productos culturales que coquetean, por ejemplo, con la física…

“Nunca he tenido una especial predilección por la ciencia. Frente a las presuntas verdades de la ciencia me he inclinado en favor de la ficción, de los mitos, del mundo que pertenece al terreno de la imaginación.

”No dudo que en buena medida el conocimiento científico tiene que echar mano de las facultades de la imaginación, pero lo que a mí siempre me ha provocado gusto y exaltación son los mundos edificados por la imaginación, más que las construcciones nacidas del razonamiento”.

Los dos sexos del espíritu
Encauzado por su padre, el poeta estudió ciencias biológicas en el bachillerato con la aspiración de hacerse médico. No obstante, y aún adolescente, se inclinó hacia el estudio de la filosofía. Llevaba apuntes, una especie de diario, en el que registraba observaciones sobre lo que le rodeaba y en los cuales borroneó sus primeros intentos de poemas.

Llegó a la Ciudad de México en 1969 para estudiar Filosofía en la UNAM, en un momento aún candente para el país. “En el ambiente universitario se sentía la ebullición de los estudiantes que trataban de rehacer de alguna manera el movimiento. Era un mundo muy influido por las teorías marxistas y, por ejemplo, los grupos troskistas de la Facultad buscaban atraerte, lo mismo que los comunistas y los de tendencia anarquista. Había gran apasionamiento en el terreno político, en la manera en que se vivía esta vida, todavía imbuida en buena medida de la necesidad de transformar el mundo”.

Fue en esta etapa, a los 19 años, cuando recibió la invitación de un editor para publicarle un libro de poemas. Rivas declinó la oferta y aún hoy considera que fue un acierto. Entre tanto, el joven poeta escuchaba los puntos de vista políticos de sus compañeros, se nutría de sus posturas políticas y artísticas divergentes, no se afilió a grupo alguno, asistió a algunas de sus reuniones y se mantuvo filosóficamente en el existencialismo y políticamente en el anarquismo.

“Fue un momento muy importante. Los cafés universitarios estaban vivos, eran otra universidad, rebosante de ideas. Era un verdadero regalo entrar al café de la Facultad y ver a Carlos Monsiváis con Carlos Pereyra, por ejemplo, platicando acaloradamente de algún tema. O a don Luis Villoro conversando con don Ramón Xirau. Uno alcanzaba a escuchar lo que decían y veía sobre la mesa los libros interesantes que estaban leyendo y, de algún modo, uno obtenía algunas pistas para adentrarse en sus mundos.

”Creo que una de las mutilaciones muy grandes que ha sufrido la universidad es la pérdida de estos cafés, lugares de encuentro, discusión, conversación; como sabemos, el pensamiento no sólo se desarrolla en las aulas sino también en los lugares aledaños, llenos de tabaco y café y, lamentablemente, hasta hoy sin vino”, rememoró.

Tras cursar por esta ebullición política en su juventud, ¿cuál es, finalmente, su postura al respecto?
“Mi actitud hacia la política actual de México es de franca desconfianza. Veo que lo que se decía que eran partidos políticos han alcanzado una fusión amorfa: son indiscernibles uno de otro; todos sus acuerdos son, a final de cuentas, componendas.

”El voto en México es una ilusión. Lo he dicho antes: nunca he tenido credencial para votar, porque siempre he sentido que nos movemos en un simulacro político.

”Los medios manejan a las multitudes, es una industria que forma la “conciencia” de las masas (que es una forma del marasmo y la inconsciencia). Vemos cómo, desde hace muchos años, la verdadera Secretaría de Educación Pública es Televisa y algunas otras televisoras, que son las que marcan valores, sentimientos y crean ilusiones entre la población.

”La población está totalmente compenetrada con ese mundo, lo vive como algo precioso, como las pautas que norman su vida. Y de un mundo que está tan considerablemente preso por los medios difícilmente cabe esperar actitudes críticas, que vaya más allá de los modelos que recibe día tras día y con los que se encuentra totalmente identificado”.

¿En esta época de estudiante universitario podríamos ubicar el origen de principios y verdades a las que se ha mantenido fiel? Valga como ejemplo el aprecio por la inteligencia…
“En una carta que (el novelista francés) Marcel Proust dirigió a su madre –quien tuvo un papel muy importante en su formación, por su enorme cultura y sensibilidad e inteligencia–, éste comienza diciendo: ‘Cada vez atribuyo menos importancia a la inteligencia’.

”Con esto se refería a que en la creación (literaria) para llegar a un aspecto muy importante de tu vida la llave no es precisamente la inteligencia, sino alguna circunstancia fortuita que tiene que ver señaladamente con la sensibilidad.

”De repente, el mundo se abre retrospectivamente en el momento que el narrador de En busca del tiempo perdido sumerge un cuernito de pan en su café y revive un sabor experimentado en su niñez que lo retrotrae a un mundo fascinante que vivió y que, claro, al abrirse la memoria, al rememorarlo, reinventa. Porque una cosa maravillosa de la memoria es su gran vínculo con la imaginación. El ejercicio de muchas de nuestras facultades mentales está íntimamente vinculado con la imaginación, la cual consigue que nos reinventemos a nosotros mismos, que nos creemos otra historia, otras historias de nuestra persona”.

Respecto de la sensibilidad, ¿qué opina de la ecuación que indica que un varón sensible tiende a ver disminuida su testosterona (figuradamente hablando)?
“Una persona sensible reúne lo que decía (el historiador francés Jules) Michelet: ‘Soy un hombre completo. Tengo los dos sexos del espíritu’. Él se refería a la condición de apertura que permite vivir sin ser una entidad estratificada dentro de un rol presuntamente masculino o femenino.

”Sabemos, por ejemplo, que las posibilidades de relación erótica con el mundo son múltiples. Así como podemos entrar en contacto con el mundo de una manera violenta, brusca, es decir, mediante características ‘propias’ de lo masculino, también podemos entrar en contacto mediante una caricia, una forma suave de establecer un contacto, es decir, estableciendo un vínculo de carácter femenino.

”Una de las cosas que no se atrofian en una persona que conserva el niño a que referíamos es precisamente la capacidad de guardar esas dos maneras de relacionarse con la realidad. Hay un poema de (el poeta norteamericano) Ezra Pound donde habla de un personaje del que por su aspecto físico y sus maneras poco viriles cabría esperar que fuera una persona sin múltiples vínculos con el sexo opuesto. Sin embargo, en ese poema, esa persona reúne pocas características de lo masculino pero ha conocido eróticamente a muchísimas mujeres. Este asunto de la apariencia, de los modelos más o menos socialmente establecidos, no corresponde a las realidades”.

El gozoso camino de la poesía
Sorteada una finta inicial por hacerse galeno, Rivas se dio a la filosofía y a la poesía. De paso, contrarió la sentencia lapidaria que asegura que quien estudia filosofía se muere de hambre: “Felizmente eso no se produjo o no se ha producido hasta ahora”, aclaró.

En consecuencia, se considera un autor tardío, pero también uno muy afortunado: En 1982 ganó el Premio Carlos Pellicer por Tierra nativa, libro que tuvo una formidable acogida por la crítica. En 1986, obtuvo el Premio Nacional de Aguascalientes por La transparencia del deseo, que fue publicado al año siguiente.

En 1990, obtuvo uno de los más prestigiados galardones literarios de nuestro país. Por la traducción de la poesía completa de T. S. Eliot recibió el Premio Xavier Villaurrutia. También ganó el Premio de Traducción de Poesía por Poetas metafísicos ingleses. En 1992, el Fondo de Cultura Económica (FCE) recogió su poesía en la antología Raz de marea (poesía 1975-1992) y en diciembre del año pasado fue designado Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009, en la categoría Lingüística y Literatura.

En el camino, también trajo al español la obra de Saint-John Perse, T. S. Eliot, Aimé Césaire, Derek Walcott, Georges Schehadé, Pierre Reverdy y Joseph Brodsky, por recordar a los más célebres, con tal precisión literaria que su trayectoria como traductor es celebrada tanto como su periplo poético.

“He sido una persona muy afortunada. Nunca he tenido, por ejemplo, dificultades para publicar. He contado con maestros como don Ramón Xirau, que no solamente me enseñaba dentro del aula. De él recibí también otras enseñanzas muy importantes: yo era un estudiante pobre y él me regaló libros. Fue una de las personas que más me convenció de que la generosidad es una cosa extraordinaria”.

El poeta también se dijo afortunado en la vida laboral: “He contado con la suerte de trabajar con gente como Marco Antonio Millán, Fernando Rico Galán, Hernán Lara Zavala, Óscar Hernández Beltrán, Miguel Galindo, Henrique González Casanova, Ignacio Toscano, Jaime García Terrés, quienes, como jefes, me enseñaron mucho y me cobijaron con su benevolencia. Y he tenido la suerte de estar en la Universidad Veracruzana, que a lo largo de casi cuatro lustros me ha dado cobijo y sustento, me ha permitido cofraternar con personas de gran valor y desarrollar buena parte de mi obra”.

Para Rivas, el camino de la poesía ha sido gozoso como su obra. El precio que ha pagado por su trayectoria es pregunta que no ha lugar. Sus libros, dijo, han recibido premios o fueron publicados en “coyunturas en que me traían un beneficio considerable. El monto de los premios favorecía mi condición para hacerme de más libros, más discos, para tener una vida holgada, que siempre ha sido mi meta y en la que he buscado mantenerme.

”La riqueza, para mí, está en ese plano: tener lo que me produce un gran goce y un gran disfrute. Nunca he buscado atesorar nada. Sí, estoy rodeado de libros, pero no en la idea de atesorarlos sino de tener siempre en la mano, vivas, las joyas de la imaginación y el conocimiento”.

Por su ánimo jubiloso, ¿se puede considerar que su obra ha sido una suerte de oposición a la barbarie?
“No de oponerme a la barbarie, sino de mostrar que el mundo es algo verdaderamente maravilloso, aunque de modo maquinal lo veamos como algo monstruoso, terrible y, en consecuencia, provoque una actitud hostil.

”Mi pretensión al escribir ha sido despertar ciertos estados sensibles de compenetración con el mundo y sus planos de belleza natural y de posibilidades de convivencia plena entre las personas, al margen de esa realidad marcada por la violencia, la inseguridad, la pobreza ambiental que, como sabemos, es obra de unos cuantos poderosos quienes, en su avaricia, en su afán de lucro y opulencia, están llevando al planeta a un grado de erosión muy grande sin intentar enderezarlo.

”Este mundo maravilloso no los toca porque su sensibilidad se encuentra considerablemente embotada. Es difícil que puedan apreciar la belleza del mundo cuando están repletos de codicia permanente, por hacerse de una riqueza que ante todo es un saqueo del planeta y de las energías de la mayor parte de la población”.

¿Ha conseguido librar su corazón de hostilidad, esta carga emocional negativa?
“Yo disfruto mucho leyendo poesía. Encuentro que estos otros mundos de la literatura son riquísimos, muy complejos, vitales. Y encuentro en eso una especie de oasis permanente en el cual fortifico mi sensibilidad, que busca estar en comunión con el mundo.

”Si, por otra parte, algo de lo que he escrito ha contribuido a mostrar que el mundo de la imaginación vale la pena, yo me doy por más que satisfecho. No hay detrás de lo que escribo un plan o un control político, hay simplemente unas ganas de poner delante de los ojos de quien lee que el mundo también es un álbum lleno de imágenes bellas”.

Un verso suyo dice: “Como trago malaguas, anémonas y ortigas marinas casi soy inmune a toda ponzoña”. ¿Está hablando de usted mismo?
“No pensaba en eso. Es más bien como una especie de personaje imaginario al que le otorgo ciertas características y hábitos mediante los cuales se hace de una coraza. Pero, bueno, podría verse también como una característica de alguien que mediante la asimilación de lo natural ha conseguido una cierta compenetración con el mundo natural y, por lo tanto, una forma de existencia en la que lo más importante es revivir el sentimiento de parentesco físico que uno guarda con la naturaleza.

”Traigo a cuento ahora a Marx, quien decía que la humanización de la naturaleza será la naturalización. No concuerdo mucho con ese filósofo, pero lo cierto es que ese pensamiento suyo es, para mí, una suerte de divisa. Vaya, termino esta entrevista viéndome muy marxista.”


http://www.uv.mx/universo/393/entrevista/entrevista.html

jueves, 10 de junio de 2010

RESEÑA sobre "Los placeres de Anastasia"


Comentarios acerca de un librito…

De José Guevara

Para comentar y compartir una lectura, he escogido un librito que compré recientemente y que leí de un solo golpe. No porque el librito sea muy bueno o muy recomendable, sino porque está hecho para eso, para leerse rápido y fácil. Así está concebido, así está escrito, seguramente por la pluma de alguien que (se supone) sabe de mercadotecnia.

Según lo escrito en la portada, lo escribe una reportera mano a mano con una actriz porno. Pero, quién sabe, tal vez ha sido un ghost writer, un mercenario de la pluma, todo sea por vender y vender… El sexo vende, ya sea en imágenes, sonidos o en palabras habladas o escritas…

¿Por qué lo compré? Estaba de remate. Estaba arrumbado en la librería y bastante sucio, así que por lo visto no ha sido mucho un éxito, al menos en México.

Pero además del bajo costo, me llamó la atención la contraportada, que dice:

“Anastasia… nos confiesa sus otros placeres: la compra compulsiva de ropa y accesorios y que la miren, la piropeen y la deseen”

No, pero no fue esto lo que más me llamó tanto la atención, sino lo que en seguida dice, a manera de conclusión:

“Este testimonio es el reflejo de una tribu urbana desinhibida, consumista y aparentemente feliz”

Ese lenguaje me gusta, esa reflexión me gusta. Al menos de este libro he de esperar algo más que narraciones de escenas sexuales, reales o imaginarias. Al menos habrá algo de reflexión.

Bueno, no realmente, no mucho, pero algo. Esta esperanza no se cumplió del todo.

Al principio me pareció que el libro no es otra cosa que una estrategia más de mercadotecnia para ayudar a incrementar la fama de una actriz de cine porno.

Es que está tan de moda que cualquier persona escriba un libro acerca de sí mismo o de cualquier cosa, que vivimos una saturación de publicaciones. Las actrices porno no son la excepción. Todo sea por vender, vender, vender.

Bueno, es que, muchos de los blogs personales y demás, son un culto al narcisismo y muy probablemente una estrategia para incrementar las ventas.

Y están de moda los escándalos y si son sexuales mejor aún.

Si alguna mujer, actriz, cantante, conductora, etc., etc. está perdiendo presencia (y ventas) en los medios masivos de difusión, la solución es que misteriosamente aparezca un video porno de ella. Entonces nuevamente, aunque fugazmente, volverá a posicionarse.

Si es un hombre el que está en problemas, será mejor que finja una grave enfermedad o que se declare homosexual.

Pero si es una actriz porno la que está en problemas, ni modo que le saquen un video porno para causar polémica. ¡Mejor que escriba un libro!

Finalmente compré el libro en cuestión. Fiel a mis convicciones de que no vale la pena leer ningún libro que trate de sexo, de sexualidad o de erotismo escrito por un hombre y menos aún si el asunto es el erotismo y la sexualidad femenina en general; o bien, la vida sexual y erótica de una mujer en particular, sea ésta una mujer real o imaginaria, creo que ningún hombre es competente para escribir un libro de tal naturaleza. Que sean, pues, las mujeres las que traten estos temas, las que hablen y las que escriban de su vida sexual y erótica. Así, lo compré bajo la promesa que hace la portada de estar escrito no por una, sino por dos mujeres. Cuánto mejor.

De modo que no sé si el libro que leí sea un fraude, una estrategia de marketing, un simple montaje para que vayamos inmediatamente a comprar las películas porno de Anastasia Mayo, la actriz porno que ayudada (teóricamente) por la periodista Anna García, escribió esta especie de autobiografía a dos manos.

Anastasia no ha sido en modo alguno la primer actriz porno en escribir una autobiografía, ni será la última. Y de todas las biografías y autobiografías y libros de las heroínas y divas del mundo del porno, seguramente la de Anastasia no es la de mayor fama o ventas.

El título dice “Los placeres de Anastasia” y en la primera página dice “Anna García, en colaboración con Susana Plané”. Se hace la aclaración, más adelante, que Susana Plané es el nombre real de la actriz porno en cuestión. El nombre artístico es “Anastasia Mayo”. Inténtese buscar en Google “Susana Plané” y después búsquese “Anastasia Mayo”. Coméntense los resultados (y las fotos, jeje).

Bien, la verdad es que en ocasiones parece ser sincera esta autobiografía. Anastasia se desnuda en las páginas. Se desnuda ante las cámaras de video y fotografía, con toda seguridad, pero también parece hacerlo en el mencionado libro, y con mucha soltura y sin ocultar ni lo más íntimo.

Las narraciones, reseñas y comentarios de sus relaciones sexuales son como ver una película porno: predecible, prefabricada, de dudosa autenticidad, carente de imaginación y un tanto aburridas. Nada de erotismo. Alusiones insistentes a lo mucho que le gusta el sexo, lo mucho que lo disfruta, lo mucho que se masturba, lo precoz que ha sido, lo experta que se ha vuelto, sus poderosos orgasmos, bla, bla, bla, etc., etc.

Más interesantes que sus aventuras sexuales, son renglones como el siguiente, comentando lo que desde temprana edad, el placer sexual le compensaba:

“Y cuando acababa (de tener un orgasmo, se entiende) tenía la sensación de que me había quitado de encima el peso de la soledad. Aquellos estremecimientos (orgásmicos, se entiende) anulaban, de alguna manera, la insatisfacción que tenía por ver tan poco a mis padres”

Todo esto siendo una niña. Y enseguida, una reflexión:

“Me sentía sola pero no abandonada, pensaba que si ellos (sus padres) tenían que trabajar para ganar dinero, era lógico que yo me quedara en casa de los abuelos”

Si esas líneas son genuinas, constituyen un análisis ciertamente claro y precoz para una niña, quien parece comprender que este mundo está organizado para que vivamos para trabajar…. y la familia que se vaya al caramba…. Y continúa…

“En ningún momento los culpé (a sus padres por estar alejados de ella, pues), pero ese espacio vacío dentro de mí lo llenaba artificialmente masturbándome”

Me llama la atención el adverbio “artificialmente”. Creo que Anastasia ha elegido la palabra perfecta.

Y continúa: “masturbarme lejos de ser una obsesión, se convirtió en una rutina muy agradable”

Mmmm, no me gusta la palabra “rutina”. Anastasia ha elegido una pésima palabra. ¿Cómo puede ser agradable una rutina? No hay rutinas agradables. Y si el sexo es una rutina, entonces ya no puede ser agradable, menos aún muy agradable.

A menos que en España la palabra “rutina” signifique algo así como “faena” o algo diferente a lo que entendemos en México por “rutina”, etc. Bueno, la chica es Catalana, porque se mi lee que le digo Española seguramente se disgusta.

Después, algunas expresiones ocurrentes como la siguiente

“Reconozco que fui una mala estudiante, pero, en cambio, me convertí en una magnífica masturbadora”

Comentarios como el anterior son los que me resultan forzados y artificiales…

Hay algo más que me ha llamado la atención, es cuando Anastasia hace referencia a su muñeca Barbie. La mundialmente famosa muñeca Barbie, la que tantas niñas del mundo quieren…. Y a la que se acusa de servir de modelo, de ejemplo (de mal ejemplo, dicen).

Pues Anastasia en este caso sigue fielmente aquello que se critica tan insistentemente... Quería ser una muñeca Barbie. Veamos en sus propias palabras:

“De mayor quería ser como ella, guapa, elegante, delgada y rubísima”

Me pregunto ¿cuántas niñas han pensado, deseado, imaginado lo mismo?

Y ¿cuántas jovencitas o incluso mujeres mayorcitas siguen con ese mismo sueño?

Y por cierto, que en algún lugar leí que en México es donde más se venden los tintes rubios para mujeres….

Y continúa escribiendo Anastasia:

“Me la imaginaba (a la muñeca Barbie) paseando por la calle y todo el mundo volviéndose para admirarla. Yo también quiero que se note mi presencia cuando voy por la calle, que no pase desapercibida, como la Barbie

Se nota algo de soledad al ir leyendo esas líneas… Más adelante:

“Ella fue mi ídolo infantil, mi referencia, y el resto de compañeros de juegos, montones de muñecos de peluche esparcidos sobre mi cama, acompañantes que tenían muy clara su función: protegerme. ¿De qué? Otra vez sale la soledad. En ellos me refugiaba”

Siempre me ha llamado la atención ese binomio: soledad-consumismo. Pero hay más binomios que terminan en el consumismo. Inseguridad-consumismo, vacuidad-consumismo. En general, vidas sin sentido, sin sentimientos profundos y productivos buscan refugiarse en el consumismo.

Pero también es posible que el sexo, la sexualidad, se viva como un refugio. Me hace recordar un libro que leí, llamado “La personalidad neurótica de nuestro tiempo” de la autora Karen Horney. En algún momento esta autora menciona el cómo la experiencia sexual, el sexo, puede ser un escape, una fuga, una búsqueda de sentido…. En lugar de ser una experiencia enriquecedora en la cual una persona se expresa, se vuelve una necesidad más psicológica que sexual…. En la cual la persona no se expresa, sino que se busca a sí misma. Se convierte en una práctica a la cual se llega por carencia y no por manifestación de vitalidad.

Pensemos de esta manera. El sexo es una experiencia intensa. Quizá una persona como Anastasia desea el sexo para sentirse vivo/a porque se siente muerta en vida. Hay drogas que prometen ser “mejores que el sexo”. No es importante saber si es cierta o falsa semejante promesa. Simplemente basta la promesa misma para indicarnos que, como cualquier propaganda, se dirige a un mercado potencial. Ese mercado está compuesto de aquellos que desean sentirse vivos pues su interior está muerto o profundamente entorpecido.

¿No acaso la Coca Cola promete ser “la chispa de la vida”? Pues veamos, su alto contenido en azúcar y en cafeína es lo que nos hace sentir que estamos llenos de vida desde el primer trago.

Aquí podemos recordar con García Márquez aquello de que “el sexo es el consuelo que te queda cuando careces de amor”.

Anastasia ya se ha desnudado bastante y el libro apenas comienza. Ya nos ha develado mucho de su intimidad en las primeras páginas.

Más adelante hay algunas referencias interesantes, recordando cuando fue contratada como bailarina animadora “go-go” en una disco, haciendo mención de la envidia femenina:

“A veces escuchaba algunos comentarios desagradables de otras chicas, tipo ‘eres una zorra’, ‘una puta’, ‘una guarra’…. Les daba rabia que yo atrajera las miradas de sus amigos o novios. Era envidia, las mujeres somos así. En vez de ayudarnos entre nosotras, parece que disfrutamos jodiéndonos”

He escuchado comentarios semejantes, provenientes de mujeres. ¿Es cierta esa envidia, esa competencia femenina por ser el centro de atracción? ¿Es real esa lucha por ser la más bella, la más deseada? ¿Qué tan importante es para una mujer ser bella?

Espejito, espejito, dime quién es la más bonita…..

Lo cierto es que alguna que otra vez he notado amigas comentando con dureza acerca de alguna otra mujer. Curiosamente esa otra mujer es bella, atractiva, deseable…. ¿Envidia femenina?

“Hacía tiempo que había descubierto que mi culito gustaba, y mucho, a los hombres. En el colegio ya se comentaba que era la chavala con mejor culo. Siempre me lo han halagado”

Dice esto como con orgullo. Con el poder que le confiere su belleza, la sensualidad de sus curvas.

Y es curioso porque tradicionalmente se enseña a las niñas y mujeres a ser recatadas, prudentes, “decentes”. Estoy seguro que es contradictoria la situación a que se somete a las mujeres en este mundo. Por un lado se les exige ser recatadas, “puras”, “decentes”, casi asexuadas. Por otro lado, no se les exige, pero se les aplaude si son sexys, ardientes, sensuales, eróticas. Pienso que al recibir estímulos tan contradictorios, la mayoría de las mujeres han de terminar neuróticas.

En cualquier caso, no deja de ser interesante que Anastasia se sienta orgullosa de sus curvas y lo admita y lo exprese. Digo que es interesante porque contrario a lo que ella expresa, a las mujeres se les inculca que “su cuerpo es un templo sagrado y sólo deben entregárselo a un solo hombre” Estas son patrañas de mojigatería de pueblo chico. Así que Anastasia, nuevamente, va contra toda regla, contra toda norma.

Y me pregunto, ¿cuántas mujeres se sienten orgullosas, en secreto, de sus curvas, de su sensualidad, pero lo callan, lo disimulan, lo ocultan, lo gozan en silencio….? Todo por culpa de esa mojigatería de pueblo chico que no les permite gozar de ser atractivas, sensuales y sexys, cuando no hay nada más natural y saludable que una mujer que se siente así.

En todo caso, podemos decir que en el caso de Anastasia ese deseo de agradar y ser el centro de atención está comandado por otro tipo de necesidades provenientes de profundas carencias, llegando a la exacerbación y exageración. Es posible, más no soy psicólogo para decir esto, ni Anastasia mi paciente (no tengo tanta suerte, je)

“Quería, más bien necesitaba, que me desearan, que se fijaran en mí, y hacía todo lo posible para atraer la atención de los hombres…. Los ojos masculinos se perdían entre mis piernas, entre mi culo y en mi cara de niña guapa… Así, de esta manera, se disparaba mi autoestima”

La palabra “autoestima” tan de moda en nuestros días. Parece que en su belleza física, Anastasia basaba su autoestima.

¿Cuántas mujeres son como Anastasia, que si son feas, se deprimen?

“Me gustaba, me gusta aún, que por la calle me digan “qué guapa” mientras me comen con la mirada…”

Esto podría traer a tema el asunto aquél tan discutido por las feministas de todos los tiempos: la mujer-objeto. La mujer como objeto sexual, dicen las feministas, es una mujer mutilada, de la cual solamente se le valora uno y un sólo aspecto: su belleza física. Tal es el dictamen de las feministas.

Alguna vez una amiga me dijo “Yo no baso mi autoestima en mis tetas, sino en mi buen cerebro, no como muchas que van presumiendo un escote, yo prefiero presumir mis calificaciones en la universidad” Pero yo pienso que un par de buenas tetas, así como un buen cerebro, son regalos de la naturaleza.

¿Por qué ha de ser superior una mujer con un buen cerebro a una mujer con un buen par de tetas, siendo que ninguna de las dos hizo nada para obtener una u otra cosa, simplemente nacieron así? De la misma manera que aquella va presumiendo escotes, otra mujer va de presumida a todas partes, con tus calificaciones y logros académicos. ¿Por qué una cosa es necesariamente más virtuosa que la otra? Todo se reduce a pura presunción.

Y sigue Anastasia:

“Pero los piropos, vengan de donde vengan, me alimentan, me dan vida. Si algún día no me dicen ninguno me duele, porque tengo hambre de palabras bonitas”

Aquí se asoma nuevamente la soledad, la necesidad de amor, la necesidad de reconocimiento. Todo esto muy humano. Más en el caso de Anastasia, quizá más acentuado… En todo caso son curiosas palabras en boca de una mujer catalana, lugar del mundo donde residen grandes y aguerridas feministas de hueso colorado. Mujeres que consideran el piropo como una forma más de agresión sexual del hombre hacia la mujer. Y se entiende por piropo eso mismo, un piropo. Las vulgaridades o dobles sentidos no son piropos y no deberían ser tema de la discusión de las feministas, pues tales expresiones son ataques directos, mientras que al piropo se le considera un ataque disimulado, pero no menos repugnante, según ellas. Que juzguen las mujeres.

Más preocupantes que los piropos, me resulta el consumismo para ahogar la soledad:

“La ropa se convirtió en una obsesión para mí. A base de kilos de ropa iba tapando los agujeros de la soledad”

Interesante….

“Necesitaba ropa constantemente para constantemente realzar mi atractivo”

¿Cuántas mujeres reconocerán que sienten igual que Anastasia? Muchas lo reconocerán para sus adentros. Pocas lo confesarán en público.

“Todos aquellos caprichos que el dinero me proporcionaba daban sentido a mi vida”

La soledad y el vacío, la tentación de llenarla con objetos. Recordando a Erich Fromm, quien decía de Karl Marx, que era el ejemplo del hombre que es mucho y tiene poco. Yo diría entonces que entre más consumistas somos, más vacíos, más huecos estamos. Menos somos entre más tenemos.

Más adelante, Anastasia cuenta que su novio la engañó, teniendo sexo con otra. Lo que más le molestaba es que, al parecer, su novio no cuidó que ella no se enterara. Lo que le dolió es que la engañara en sus narices. En cambio ella también lo engañaba, pero tenía el cuidado de que aquél no se enterara.

Es una lógica fría y calculadora, pero impecable.

Quiso dejarlo por sentirse herida, pero “tenía una carencia muy grande, necesitaba más que nunca cariño y amor, que me repitieran ‘qué guapa estás’, ser la princesa del cuento, como siempre lo había sido”

Esa necesidad de amor. Antes que juzgar a Anastasia por ser infiel y/o por perdonar las infidelidades de su hombre, preguntemos. ¿Cuántas parejas, matrimonios, noviazgos, se mantienen más por una necesidad, por una gran carencia antes que por un genuino amor? ¿Cuántas parejas estarían dispuestas a admitirlo? ¿Cuántas parejas no soportan el aburrido paso de los años, pensando en otro horizonte quizá con otra compañía? Pero insisten en permanecer unidos, neciamente.

En pareja hay que estar no por carencia o necesidad, sino por compartir lo que nos sobra. Nunca por buscar lo que nos hace falta

Más consumismo:

Después de narrar con lujo de detalles una que otra aburridísima (esto es, pornográfica) aventura sexual con amantes ejemplares, vuelve a decir algo interesante:

“A los 17 años descubrí que el money era lo que realmente hacía mover al mundo, sin él, yo no era nadie”

Mmm, ¿Cuánta gente tiene el valor de admitir que sin “money” se siente un don nadie? No muchos lo admitirán, por más que sea cierto.

“Eso de entrar a una tienda y saber que me podía comprar lo que me diera la regalada gana……”

La sensación de poder… Poderoso caballero es don dinero….

“Verme reflejada en los escaparates, cargada de bolsas, era muy placentero, era una sensación que casi podía compararse con el orgasmo”

Lo primero que pensé al leer esto fue “no exageremos, por favor”, “seriedad, Anastasia, seriedad”. Sin embargo dado que Anastasia es una campeona de los orgasmos (múltiples e intensos cada uno de ellos), tal vez haya que darle crédito, pues sabe de lo que habla.

Si para ella el placer de comprar cosas es casi comparable al placer de sus poderosos orgasmos (de los cuales se siente orgullosa), entonces habría que investigar los mecanismos que desencadenan el placer al adquirir artículos.

Ciertamente, recuerdo algún estudio que leí, mencionando que al adquirir objetos del deseo, se desencadenan una serie de substancias en nuestro cerebro, algunas de ellas iguales o semejantes a las que se liberan durante la actividad sexual.

Y aquí cabe recordar, que en algún libro leí, de cómo los artículos que se nos ofrecen tienen una componente sexual. No, no me refiero a los supuestos mensajes subliminales o a la utilización de propaganda sexualizada con que se acompaña al producto que se nos quiere hacer comprar.

No. Más bien aquél libro que leí, mencionaba que los deseos de adquirir son sublimaciones de deseos sexuales insatisfechos, independientemente de la naturaleza del objeto o de la propaganda con que se le acompaña. Esto es muy Freudiano. De hecho casi estoy seguro que lo leí en un libro de Herbert Marcuse. También lo leí después en otro libro, que no era de Marcuse ni de Wilhelm Reich, pero no recuerdo por ahora…

Más adelante otros temas interesantes del librito en cuestión. Tal parece que Anastasia quería ser una chica Playboy. La eterna pregunta, ¿las hermosas chicas que posan desnudas en la famosísima revista Playboy, lo hacen por dinero o les gusta mostrar sus encantos femeninos? Esta es pregunta de adolescente ojeando su primera Playboy.

Anastasia tiene su versión, veamos lo que ella nos dice al respecto:

“Era la revista Playboy. Siempre me la compraba. Soñaba que tal vez un día yo sería una de las elegidas”

¿Vanidad?

Nuevamente, ¿cuántas mujeres han fantaseado con ser una conejita Playboy? A veces pienso que no pocas. ¿Tendrá que ver con el deseo de agradar? ¿O con una primitiva naturaleza sensual, erótica de la hembra humana, de disfrutar sintiéndose deseada, hermosa, bella? Ya, me acusarán de machista y retrógrada.

“…y observaba, una y otra vez, a las chicas de las fotos; sus posturas, sus gestos, sus expresiones, cómo iban maquilladas. Todas tenían buenas curvas, buenos culos y muchas tetas”

El anterior comentario lo pude haber escrito yo cuando tuve en mis manos por primera vez un ejemplar de Playboy, con todas esas bellezas deslumbrantes y al desnudo. Es curioso que una mujer disfrute tanto y se fije en los mismos detalles que un hombre al admirar a esas chicas desnudas.

Pero creo que sucede más a menudo de lo que creemos y no porque sean en absoluto lesbianas. Una amiga me confesó alguna vez que le encanta hojear la revista Playboy que compra su marido, y ver a esas chavas tan bellas y que toda la lencería les queda bien. Pero me consta que no es lesbiana. ¿Tal vez sea una manera vicaria de sentirse hermosa?

Pero, para Anastasia llegar a ser una chica Playboy, había un obstáculo…

“Estaba convencida que podía llegar a ser una de ellas. Sólo había un problema, mis pechos pequeños”

¿Cuántas mujeres han pensado algo semejante al ver a otras más exuberantes?

“Hacía un par de años que la idea de operarme se me había quitado de la cabeza, pero viendo a las chicas Playboy, me replanteé que tal vez fuera necesario pasar por el quirófano”

Y estas inseguridades en cuanto al físico, como era de esperarse, le afectaron en su manera de comer. Dietas forzadas y poco saludables, malos hábitos, etc., etc. De todo esto pasó Anastasia.

Mientras comía barras de chocolate, Anastasia miraba a las bellas modelos de Playboy, todas con vientre plano y piernas delgadas. Se deprimía y quería ser como ellas.

¿Cuántas mujeres han pasado por esa situación?

Y de ahí, Anastasia narra los episodios clásicos de anorexia, bulimia, dietas drásticas, etc.

¿Cuántas chicas han pasado por esta situación, buscando el siempre esquivo ideal de belleza y perfección de cuerpo? Poniéndose metas de belleza imposibles de cumplir, las mujeres no hacen más que arruinar su vida.

Siempre me he preguntado quién le metió en la cabeza a las mujeres que la delgadez es automáticamente sinónimo de belleza. Esa idea, a la cual se aferran muchas mujeres, seguramente que es otro de los productos del consumismo, de la fábrica de ansiedades que nos induce a no cuestionar nada sino a aceptar y seguir línea.

Pienso que han sido los diseñadores de moda quienes han creado la falsedad, el mito tan generalizado, tan falso y antinatural de que una mujer sólo es bella si es delgada. Tal parece que los diseñadores de moda, en realidad lo que hacen es diseñar cuerpos femeninos para sus prendas femeninas. En lugar de diseñar prendas para la mujer, diseñan y exigen un cuerpo femenino que ajuste bien a sus prendas. Es el mundo al revés. Jamás se le pregunta a un hombre si tal delgadez es el ideal de belleza femenino.

Pero no es que los diseñadores de moda sean los únicos que hacen esto. En general la economía de mercado exige de todos nosotros que estemos lo más homogeneizados posible; que seamos lo más predecibles posible. No debemos desear algo que no se fabrica industrialmente. Debemos desear, codiciar y permanecer ansiosos ante aquello que se fabrica en sus grandes industrias. Y para tal efecto, los fabricantes primero necesitan fabricarnos una personalidad.

Una vez que dócilmente adoptamos esa personalidad que han fabricado para nosotros, entonces somos suyos, ya no nos pertenecemos, no somos dueños de nosotros mismos, estamos enajenados, no somos quienes somos.

Anastasia quería ser una muñeca Barbie. Anastasia quería ser una chica Playboy. Anastasia no quería ser ella misma.

Después vienen comentarios como estos:

“Si mido un metro y medio, soy un metro de sexo. Por eso necesito hacerlo cada día.”

“Si por mí fuera, follaría tres veces al día”

“El sexo, mi motor, mi válvula de escape, el trampolín necesario para tener un espacio vital en la sociedad”

“Con el sexo me he liberado y he anulado antiguas soledades y miedos”

A primera vista podríamos volver a comentar lo que ya dijimos, la necesidad del sexo como una fuga, un escape, antes que una expresión de creatividad….

En los capítulos finales, Anastasia cuenca de cómo se convirtió en modelo de fotos eróticas, desnuda, en poses sugestivas. Dice, se sintió “como pez en el agua” posando y mostrando al desnudo sus curvas…

Se le nota, en sus palabras, el placer de mostrar su belleza femenina, su sensualidad, su juventud. ¿Exhibicionismo?

Y le atemorizaba que esa belleza, esa sensualidad, esas curvas la abandonaran. Su cuerpo sin curvas ya no sería deseable. No podía pensar en dejar de ser joven, en dejar de ser hermosa y deseable sexualmente.

“Aunque era joven y muy consciente de lo que daba de sí mi cuerpo, cuando iba por la calle y veía una mujer mayor, me entraba pánico. Pánico por llegar a ser como ella, por no saberme conservar bien. Pánico por despertarme un día y ver mi cara llena de patas de gallo”

“Salía de las sesiones de fotos (eróticas) y pensaba, cuando me cruzaba con una anciana, que yo no sería como ella, que mi cuerpo no acabaría así.”

“Haría lo que fuese por no arrugarme; operarme, por ejemplo… Me da miedo entrar en el quirófano pero ya lo dice el refrán: ‘Para presumir, hay que sufrir’”

“No puedo llegar a ser fea, ni vieja, porque necesito que me miren, que me deseen”

“Si un día fuera invisible, seguro caería en una gran depresión, me desplomaría, ya no sería yo, mi seguridad se iría al carajo”

“Por eso, al ver las fotos de Cher (la cantante) me animaba. Ella ha apostado por la eterna juventud”

Y antes y después de Cher, muchas mujeres lo han hecho.

Ahí tenemos en México a la ahora difunta y siempre famosa “Doña”, que insistía en ser hermosa cuando ni en su mejor juventud lo fue realmente, mucho menos sería bella siendo ya una anciana. O Silvia Pinal o muchas otras que tienen más cirugías que años.

Así como la belleza femenina se vuelve obsesión, la juventud también. Hay hasta novelas, como aquella de Oscar Wilde. Pero hasta en la mitología existían los celos y los deseos de mujeres por ser las más bellas. Los celos de Afrodita, etc.… Hasta en los cuentos clásicos infantiles ¿Pues no acaso el cuento de cenicienta se basa en la competencia por la belleza? ¿O el de la bella durmiente?

¿Podemos decir que ese deseo de agradar físicamente, de ser hermosas, de ser deseables, tal vez, por una u otra razón más arraigado en las mujeres, es algo nuevo, un fenómeno de la postmodernidad?

Lo que pasa es que antes no había cirugías estéticas, ni existía una poderosa industria de cosméticos, dietas, alimentos, etc., etc.

¿Cuántas mujeres, al leer las confesiones de Anastasia, no se sienten identificadas?

“¿Yo? ¡Jamás!, me acepto tal como soy y no me quita el sueño ser la más bella”

Así responderá automáticamente la chica actual, universitaria o profesionista, orgullosa de sus logros laborales y/o académicos, pretendiendo que no cae en el juego de competir con la belleza, pues cuenta con un intelecto y una educación que le salvan de tener que vender el físico. ¿De verdad?

Y ya para finalizar, he de comentar que leí en Internet una entrevista que le hacen a Anastasia, en la cual le preguntan (o le insinúan) si ser actriz porno no es prostitución. Parece que le ofende la comparación, pues responde algo así como que “hay una diferencia moral, soy una actriz, no una puta”. Más adelante, al señalarle de cómo llego a ser tan famosa, dice que lo ha ganado con su trabajo, no por favores con los directores o productores del porno. Me recordó a quien dice que ha llegado lejos por sus méritos propios y no por acostarse con unos y otros. Pero bueno, es que el trabajo de Anastasia, es precisamente acostarse con muchos.

En cualquier caso, lo que me llama la atención es que, nuevamente, ser “puta”, “prostituta”, “sexoservidora”, “trepadora” o cualquier cosa que implique que se utiliza el sexo para conseguir dinero y/o ventajas, es algo detestable, de baja categoría e indigno, incluso para una actriz porno. “Soy actriz, no una puta”.

Como si ser puta fuera algo malo, algo así como ser delincuente, secuestrador ó asesino a sueldo. En cualquier caso, en defensa de las putas, tenemos mucho que decir, pues son proveedoras de placer (no de odio, como los políticos mexicanos de derecha). ¿Es acaso esto malo, indigno, nocivo, destructivo? ¿Y por qué una mujer se cree que tiene el derecho de considerar a las putas como inferiores o indignas? ¿Dónde queda la supuesta solidaridad femenina? ¿Por qué se ataca tanto a las putas? ¿Qué temor se les tiene?

En fin…

Ah, y por cierto que Anastasia, finalmente, le perdió el temor al quirófano y ya se operó las tetas….