miércoles, 23 de diciembre de 2009

ENSAYO sobre mujeres


Mujeres en la Historia

Por Mayra E. Cortez López

Profesora de Historia y Estudiante del 7º Semestre de Sociología en la UV

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo busca hacer un recuento del papel de la mujer mexicana a lo largo de la historia de nuestro país. Se abarcará desde la época prehispánica hasta los años posteriores a la revolución. Si bien es cierto, hay pocas mujeres que destacan, hay un centenar más de las cuales se ignora de qué forma, en qué y cómo han participado.


Se enumerarán a mujeres como a Malinali, Juana de Asbaje, Josefa Ortiz, Leona Vicario, Altagracia Mercado, Carmen Serdán, entre otras, que han dejado un legado importante para las mujeres de este país e incluso como ejemplo o inspiración de otras. Si bien es cierto, la encomienda que tuvieron no fue sencilla cumplieron e hicieron lo necesario para alcanzar su propósito.


Como conspiradoras, enfermeras, cocineras, e incluso con sus recursos económicos a estas mujeres apenas se les recuerda y es hasta la actualidad que se da valor a sus actos, esto debió ser desde un principio, con el solo hecho de ser mujeres que se preocuparon no solo por ellas y su familia sino por toda una nación radica su importancia.


De un estatus medio alto o alto, estas damas tomaron el fusil y comenzaron a revolucionar la postura de las mujeres, ésta no solo está para la cocina, el cuidado de los hijos y atender a su marido, dejaron más que ello e incluso hacer a un lado a sus familiares para poder emprender la hazaña más grande de su vida, no solo era protagonizar un evento o darle difusión sino dar un poco y desprenderse de si mismas.


Si bien es cierto, a pesar de todo esto siguen habiendo miles de mujeres maltratadas, psicológica, moral, económica y en otros rubros, han sido para dejar un ejemplo de las generaciones futuras y continuar la lucha desde la trinchera que cada mujer desee tomar.


DESARROLLO

Las mujeres poseen el poder del subalterno,

del dominado. Desde la especialización en

un pequeño ámbito de la vida y el mundo,

descubren y despliegan su fuerza.

Marcela Lagarde


La historia de nuestro país ha sido muy rica desde los primeros años en los que el hombre vino a asentarse en el territorio que se conocía en el México prehispánico como Mesoamérica, sin embargo, es nuestra misma historia la que está llena de héroes, superhombres, protagonistas, y demás de género masculino haciendo a un lado el papel del género femenino que siempre ha estado presente. Desde la antigüedad la mujer ha sido insistentemente considerada inferior al hombre y confinada al ámbito privado, al silencio y a la discreción. (Gutiérrez, 1978:40) Por esto, comenzaremos echando un vistazo (groso modo) a la época prehispánica, seguida de la época de independencia, la época revolucionaria y unos años posteriores a ésta.


Durante la primera época, se destaca una mujer que por muchos fue vista como una traidora, la conocían como “Malinche” o “Malinali” o “Marina” como los españoles la llamaban. Fue la intérprete y madre de un hijo que tuvo con Hernán Cortés, sin embargo, de lo que pocas veces se hace referencia es que ésta mujer fue esclavizada y utilizada para que los conquistadores alcanzaran su propósito. Ella pertenecía a una familia de nobles por lo que, tenía ciertas oportunidades que no todas podían obtener, sin embargo, después de que sus padres la vendieron, en su calidad de esclava ella aprendió Maya, Náhuatl y Español. (Gonzales, 2002:190)


Esta intervención de “Marina” permitió que los españoles alcanzaran su meta. Pudo hacer que tuvieran como aliados a los cempoaltecas y a los tlaxcaltecas y así terminar con la opresión mexica. Sin embargo, al final Cortés, una vez que la “utiliza” decide dejarla ya que era una mujer indigna de un caballero respetable y dueño de sus propias encomiendas.[1]


Otra mujer controversial fue Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, era hija de padre vasco y madre mexicana, también conocida como “la décima musa” quien para poder tener mayor conocimiento optó por tomar los hábitos y ser una monja de las Carmelitas descalzas. Una vez que pudo comenzar a estudiar (solo pudo obtenerlo de dos maneras: vistiéndose de hombre para ir a la universidad y siendo monja) donde una vez teniendo el conocimiento se atrevió a defender su epístola autobiográfica en la que enarboló los derechos de la mujer y en su respuesta a sor Filotea.[2]


Aunque Carole Vance (1984) dice que el órgano más importante de los seres humanos está entre las orejas, es decir, nuestra mente. La sexualidad involucra nuestras creencias, ideologías e imaginación, tanto como el cuerpo físico. (Weeks: 177) lo que es cierto es que, “La Décima Musa” tuvo que sacrificar y hacer a un lado sus atributos femeninos para poder tener un acercamiento al conocimiento. Sus comportamientos sexuales femeninos fueron cambiados por unos masculinos y hacer parte de su vida la religión y poder levantar su voz mediante sus escritos de esta manera.


En la época de la lucha de independencia, destacan muchas mujeres, algunas como Josefa Ortiz Girón, María Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, Gertrudis Bocanegra, Altagracia Mercado, Luisa Martínez, por mencionar algunas. Irónicamente la primera es más conocida como Josefa Ortiz de Domínguez, pues era la “esposa del Corregidor de Querétaro” aunque tuvo una participación similar a la de éste, se convirtió en su sombra al recordarla con ese nombre o sobrenombre, el sexo aparece como determinante de nuestras personalidades e identidades. (Weeks: 179)


Una de muchas características que comparten estas mujeres es que la mayoría tenía una posición económica media alta, ya que sus orígenes eran criollos además de pertenecer a cierto grupo de donde se originó este movimiento, lo que permitió que:

…sus instintos se pudiesen manifestar libremente, entonces las enfermedades sociales podrían ir desapareciendo (…) la “liberación sexual” ofreció una posibilidad para desafiar al opresivo orden social y se mostró como un elemento clave de la batalla por el cambio social (Weeks: 183).


En distintas ocasiones, como en el caso de Altagracia Mercado, dispuso de su dinero para poder solventar los gastos de los enfrentamientos otorgando a los combatientes del movimiento cuidados y alimentación, armamento con el que combatieron cuerpo a cuerpo con el ejército realista, pero al mismo tiempo se consideraban inofensivas siendo estas las que llevaban información, en su calidad de “mujeres” eran inofensivas aunque fueron una pieza clave para la consumación de la misma.


Siguiendo con el ejemplo, en una ocasión “La Heroína de Huichapan” formó un ejército y lo encabezó ella misma. Varias veces derrotó a los realistas, aunque en un encuentro desafortunado su ejército sufrió tantas bajas que los pocos sobrevivientes se dispersaron. Ella continuó luchando y, sola, resistió hasta que la capturó el enemigo. El valor femenino causó tanto asombro a los jefes españoles que ordenaron que no fuera fusilada (como era la costumbre) sino puesta en libertad, porque, dijeron, "mujeres como ella no deben morir".


Los mismos españoles reconocieron su valor como fémina, posiblemente si fueran del ejército insurgente ni lo hubieran percibido. El poder de las mujeres emana de la valoración social y cultural de su cuerpo y de su sexualidad. Foucault (1980:32) en Marcela Lagarde y de los Ríos. (1997).


A pesar de los tiempos que corrían y del machismo que era imperante, estas heroínas tuvieron carácter y mucha decisión; dejaron como legado lo que fueron capaces de hacer en su “condición de mujeres”. Muestran la perfección que alcanzaron al realizar hechos heroicos con personalidad suficiente para sobresalir en un mundo de hombres. De ahí la diferencia que menciona Foucault: las clases están formadas de hombres y mujeres, y las diferencias de clase y estatus pueden no tener el mismo significado para mujeres que para hombres. El género es una división crucial.


Otra fémina que no debe pasarse por alto en este recuento, fue una que durante la época porfirista con toda valentía enfrentó al ejército enemigo, pues estaba a favor de la campaña antireelecionista y maderista: María del Carmen Serdán, poblana de nacimiento y quien estuvo muy involucrada en el movimiento.


La narración de la hazaña fue más o menos la siguiente:

…la casa de la familia Serdán, en la calle de Santa Clara, en Puebla, fue atacada por fuerzas del ejército federal y de la policía estatal. Con valentía y rifle en mano salió al balcón de la casa para arengar al pueblo, acto en el que resultó herida. Al cesar la resistencia dentro de la casa, Carmen, su madre y la esposa de Aquiles Serdán fueron apresadas y enviadas a la cárcel de La Merced, y después al hospital municipal de San Pedro. (Arredondo, 1991: 421)

De forma clandestina, dedicaba las noches a pegar propaganda contra la dictadura de Porfirio Díaz y a repartir pólvora y dinamita entre los inconformes, elaboraba bombas y hacia transacciones para la compra de rifles y pistolas para proveer de armas a las fuerzas revolucionarias. En sus actividades secretas tuvo el seudónimo de "Marcos Serratos". Cada mujer desarrolla de manera diferencial, como todos los oprimidos, el potencial de poder surgido de lo que da al opresor. (Lagarde 1997:199)


Las siguientes en analizar son las que conocemos como “Adelitas”, fueron valientes, aguerridas y solidarias que se destacaron durante y posteriormente a la Revolución Mexicana, tanto las que lucharon en el campo de batalla de uno u otro frente, como las que se quedaron en casa, muchas veces solas al cuidado del patrimonio y de los hijos, todas eran sufridas y a pesar de ser valientes en la lucha, con su pareja eran sumisas.


El arquetipo femenino más exaltado de ese tiempo es el de la mujer que marcha detrás y debajo del hombre, ellos a caballo, ellas a pie, cargando utensilios de cocina, víveres y niños. Foucault lo llama sociedad disciplinaria, la cual es característica de las formas modernas de regulación social, de una sociedad de vigilancia y control.


Sin embargo, no todas las soldaderas usaban armas y combatían. Muchas de las mujeres de la revolución se dedicaban a cocinar y curar heridos (roles ya establecidos de acuerdo a su género). Pero en algunos casos sucedía que si su hombre moría, ellas tomaban el uniforme y el arma de su difunto para unirse a las fuerzas de combate. La mayoría de las tropas tuvieron una soldadera famosa, incluso capitanas y coronelas. Las más famosas por sus corridos son, “La Coronela”, “La Valentina” y “La Cucaracha”. Los teóricos de la filosofía política argumentan: hay una separación entre lo privado y lo publico, donde a las mujeres se les deja el espacio privado en razón de su función reproductiva (como solía suceder en cada guerra que había) (Gómez 2001:5)


Los cambios hechos por las mujeres revolucionarias sólo fueron el preámbulo de una nueva clase de mujeres que sobresalen en la historia de México, se atrevieron y buscaron nuevas formas de relación, entre hombre y mujer, años después, comenzó la lucha a favor de los derechos de las mujeres. La precursora: Laureana Wrigth González quien en 1884 tenía en la ciudad de México una revista: Violetas de Anáhuac, sólo escribían las mujeres y desde un inicio se planteó abanderar la equidad entre los géneros (Sifuentes 2009:69).


Así fue como se organizó y ganó terreno en el Primero Congreso Feminista el 13 de enero de 1916 en Yucatán, donde se exigió el voto para todas las mujeres. En 1923 tras el Primer Congreso Nacional Feminista organizado por la Sección Mexicana de la Liga Panamericana de Mujeres se expidió un decreto en el que se concedía a las mujeres de su estado el derecho a votar y ser elegidas en las elecciones municipales, Arendt le llamaría pluralidad.[3]


Fue hasta 1935 que las mujeres participaron en las votaciones internas del Partido Nacional Revolucionario, en 1937 Lázaro Cárdenas envió una iniciativa de reforma al Artículo 34 de la Constitución a la Cámara de Senadores para que las mujeres pudieran obtener la ciudadanía. El 17 de octubre de 1945 se publicó en el Diario Oficial la enmienda al Artículo 34:


“Son ciudadanos de la República los varones y las mujeres que, teniendo calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos: haber cumplido 18 años, siendo casados, o 21 si no lo son, y tener un modo honesto de vivir”. Y fue en las elecciones del 3 de julio de 1955 que las mujeres pudieron acudir a las urnas a emitir su voto. (Sifuentes 2009:72).


Ante esta nueva postura, Arendt dice que no implica una degradación, en lo privado, sino que, habrá la oportunidad de que en ese espacio se reproducirán los individuos y se generarán nuevos valores éticos que nutran la práctica política, al permitir la difícil relación entre los seres humanos. (Gómez 2001:11)


Esta oportunidad de “otorgar voz y voto a la mujer” impulsó a que diversas mujeres de distintas profesiones, lugares de origen, edad, estatus social, siguieran destacando en diversos rubros. A pesar de ello se ha ido superado una mínima parte de lo mucho que han realizado distintas mujeres. Existen ahora uniones de mujeres con hombres vanguardistas que buscan una manera distinta de relacionarse, con disposición al cambio, a la adaptación de este mundo postmoderno.


La mayoría de los países occidentales, el ideal es la asociación igualitaria entre hombres y mujeres, con la idea de una relación comprometida como el núcleo de una vida familiar mutable, solo se ha quedado en ello, “ideal”. La familia en sí misma, está cambiando, volviéndose una institución menos firme y jerárquica y más basada en un orden negociado. (Weeks: 207)


CONCLUSIONES


Como se ha leído en este breve ensayo, las mujeres han tenido una gran participación en distintos momentos desde la época prehispánica hasta la actualidad. Desde ser traductoras, conspiradoras, guerreras, enfermeras, cocineras, entre otras ocupaciones que han tenido. Todas de una u otra forma han marcado la historia de nuestro país.


Este proceso de socialización que tomaron estas y otras mujeres fue importante ya que, por medio de sus familias fue que ellas adquirieron características (normas, valores y símbolos) donde se desenvolvieron en cierto marco cultural determinado. Tal fue el caso de las mujeres que participaron en la independencia o el caso de Carmen Serdán, en donde sus esposos o hermanos pertenecían a un grupo de criollos o antireelecionistas asumiendo así una postura insurgente y de apertura al cambio.


Sin embargo, pese a su excelente participación en cada momento, siempre se ha estado bajo la sombra de un ser masculino, algunas se han caracterizado por ser la esposa de…, pertenecer a una familia acomodada, e incluso verse interesada porque su hermano, esposo, padre se involucró en alguna revuelta o simple y sencillamente porque tenía hambre de venganza y decidió aliarse con sus enemigos. Lagarde (1997:177) diría que se trata de un complejo de determinaciones y características económicas, sociales, jurídico políticas y psicológicas (…) de los contenidos específicos de ser mujer o ser hombre.


Lo interesante de estas mujeres es que pese a su destacar y en base a lo que realizaron en su momento, la mayoría de ellas logró realizarse como madres, esposas y la mayoría llegar a ser unas mujeres ancianas. Este aspecto es importante recalcar, pues la base universal de la existencia del ciclo de vida está, indudablemente, basada en hechos biológicos antes que sociales (…) pasa por etapas vitales que le levan hasta la muerte. (Bodoque 2006:1)


Sólo se ha mencionado cómo han participado y cómo han sido involucradas en algún evento, de lo que carece el presente es sobre la vida privada que tenía cada una de ellas, cómo pasaron a lo público, a ser heroínas, altruistas, pioneras y seguir siendo la sombra o la propiedad de alguien más.


BIBLIOGRAFÍA

¨

Arendt Hannah. Lo público y lo privado en el discurso político de Hannah Arendt. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

¨ Arredondo Muñozledo Benjamín. (1992) Historia Universal Contemporánea. Editorial Porrúa, México D.F. 548 pp.

¨ Bodoque Yolanda Tiempo Biológico y tiempo social. Universidad de San Antonio, Murcia

¨ Marcela Lagarde y de los Ríos. (1997) Los cautiverios de la mujeres: Madresposas, monjas, putas presas y locas. México D.F., UNAM colección posgrado

¨ Sifuentes Gerardo. (2009) México al extremo. Revista Muy Especial (de la revista Muy interesante) Año 26, No.57 Fecha de publicación: 12 noviembre 2009.

¨ Weeks Jeffrey. La construcción cultural de las sexualidades. ¿Que queremos decir cuando hablamos de cuerpo y sexualidad? México. El Colegio de México, pp 175-198

MESOGRAFÍA

8 González Cristina. (2002) Doña Marina, la Malinche y la formación de la identidad mexicana

http://books.google.com.mx/books?id=eycmUTXxOo0C&pg=PA181&dq=la+malinche#v=onepage&q=&f=false Fecha de consulta: 20 Nov. 2009.

8 De la Cruz Sor Juana Inés (2006) Respuesta a Sor Filotea http://books.google.com.mx/books?id=mKv3dj_vzKsC&printsec=frontcover&dq=sor+juana+in%C3%A9s+de+la+cruz#v=onepage&q=sor%20juana%20in%C3%A9s%20de%20la%20cruz&f=false Fecha de consulta: 21 nov. 2009.

8 Tapia Paniagua Margarita. Redefiniendo la pareja http://www.psicologia.umich.mx/downloads/UarichaWeb/Uaricha4/Revalorandolahistoriaredefiniendolapareja.pdf Fecha de consulta: 21 nov. 2009.


[1] Al respecto, Lagarde dice: Son los principios que las mantienen en la dependencia (el cuerpo y la sexualidad) y son también los espacios en los cuales se funda y se desarrolla la opresión que totaliza sus vidas, como grupo social y como particulares. (1997:200)

[2] De la Cruz Sor Juana Inés. Respuesta a Sor Filotea. Pág. 5

[3] Arendt lo toma como rasgo determinante de la humanidad y el único rasgo de identidad afín a las múltiples formas de organización política que puedan existir, y la “natalidad” como la posibilidad intrínseca del hombre para “comenzar de nuevo” nos hace encontrar en sus planteamientos una promesa de reconfiguración de los contenidos atribuidos a cada esfera.


Imagen: Alecs Ortiz

3 comentarios:

Manuel Hernández dijo...

Mayra, te felicito por tu trabajo sobre la historia de las muejeres, creo que los estudiantes de sociología deben aprender a expresar sus ideas y a redactar sociológicamente sus investigaciones, soy profesor en sociología-SEA y vivo todos los días el problema de que los alumnos no saben escribir, pero veo que no es tu caso.
Quiro aprovechar para hacer unos comentarios a tu trabajo, con el afan de debatir y compartir ideas acerca del tema.
En primer lugar quisiera decirte que considero que debemos dejar de analizar el tema de las muejres en la historia de México desde las generalidades y los lugares comunes o el continuismo de siempre, me parece que debemos abordar su aporte y papel en los procesos sociales no importando la época desde una perspectiva más local o regional, eisten muchisimas muejres que han jugado un papel central en la vida de muchas regiones o pueblos y que están en el olvido, es verdad que existen personajes muy importantes y creo que a ti te faltan algunas, por ejemplo Sara Pérez, esposa de Madero, sin su ayuda el apostyol de la democracia no habría alcabnzado sus objetivos revolucionarios.
Te pongo un ejemplo de lo que te comentaba de lo regional, en la región de Huatusco, Veracruz, las mujeres cumplieron un papel central en la economía y comercio durante la revolución de 1910, ya que los hombres eran enlistados en las tropas y las mujeres se encargaban de seguir trabajando las tierras o los ranchos, además a ellas las respetaban los revolucionarios no importando la facción a la que pertenecieran, sin su aporte como arrieras, contadoras, negociadoras y campesinas, la economía regional se hubiera paralizado.
Te recomiendo un texto que te puede ayudar para conocer más sobre este tema, es el libro de Sara Sefchovich La suerte de la consorte (Oceano).
La sociología histórica o los estudios socio-históricos o como le queramos llamar deben ser un aporte para entender más integralmente los procesos sociales que han vivido muchas regiones de nuestro país, allí se encuentra la oportunidad de legitimar a nuestra disciplina.

Yuria dijo...

Maestro:
De antemano agradezco su comentario, creo que todos son con el firme propósito de que uno mejore y tenga conocimientos, esto apenas es una pequeña parte de un todo. Ojala pudiera facilitarme bibliografia para que este trabajo pueda tener mas y mejor fundamento pues deseo ampliar ya que tengo planes con el mismo y en su momento se los haré saber. Le reintero mi agradecimiento y su tiempo para leerme, un saludo.

Nancy Ortiz dijo...

Mayra, hasta apenas pude leer completo tu ensayo, pues había andado en la locura. en primer lugar me da mucho gusto que te animaras a compartirnos nuestro texto. Perder el miedo a que otros critiquen nuestro trabajo es el primer paso en este proceso, que bien puede ser educativo, constructivista y de divulgación de las ideas. Por otro lado, me gusta mucho la idea de que hayas retomado el papel de las mujeres en la historia. Tal sólo por el simple hecho de que siempre se habla de héroes y actores hombres y se minimiza el papel de las mujeres. Te felicito y saludos.