lunes, 17 de noviembre de 2008

ARTÍCULO sobre muerte de Mouriño

La cuestionable muerte del número dos

Úrsula Alanís Legaspi, socióloga de la UAM



Con las muertes del Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo y del ex titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, José Luis Santiago Vasconselos, la administración de Felipe Calderón recibió dos golpes certeros en un solo día.

Las especulaciones en torno a la muerte de estos dos emblemáticos personajes del calderonismo han comenzado a formar parte de las conversaciones cotidianas de los mexicanos.

¿Accidente o atentado? Es la pregunta que más de uno se ha hecho, después de que el jet en el que viajaban se desplomara en las Lomas de Chapultepec de la Ciudad de México, sin aparente razón alguna, puesto que era una aeronave, que nunca antes había presentado problema mecánico alguno.

Desde su llegada a la silla presidencial, Calderón se propuso como meta máxima, aniquilar el crimen organizado y ofrecerle a los mexicanos una nación segura, libre de cualquier clase de peligros, como sus spots nos lo han hecho saber en repetidas ocasiones.

El esclarecimiento de los hechos se antoja más que necesario, si se toma en cuenta la oleada de muertes y violencia que ha aquejado al país en los últimos meses. No hay parte del territorio nacional en el que no se haya derramado una gota de sangre.

Pensar que un hecho de esta magnitud, la muerte del número dos del presidente, no tenga relación alguna con venganzas e intimidaciones provenientes del narcotráfico o de fracciones políticas, incluyendo las de su propio partido, inconformes con los arreglos e instrumentaciones que supuestamente debían tener como prioridad el desarrollo político de México, es una consideración que no debe descartarse, si se toma en cuenta que los actuales dueños del país, la clase política y las células delictivas, han demostrado en más de una ocasión su ‘eficiente capacidad’ para aniquilar a sus más férreos contendientes.

La muerte de Mouriño es, sin duda alguna, la baja más sensible del círculo directo de Calderón, quien desde los funerales de este cuestionable personaje, no ha dejado de exaltar sus más apreciables cualidades. Desde su perspectiva, Mouriño era el ejemplo perfecto del buen político: sagaz, inteligente, estratega, comprometido, en fin un patriota único e irrepetible, lo único que el señor presidente olvidó decir, por obvias razones, pero que el pueblo tiene más que presente, fue que su ‘mano derecha’ también fue un orquestador importante de la más que discutida reforma energética, que entre líneas tenía por objetivo primordial vender a inversionistas extranjeros, la paraestatal más rentable del país: PEMEX.

Día a día, el estado de guerra en el que ahora nos encontramos se torna más violento; ahora cómo se supone que la ciudadanía debe analizar la muerte de Mouriño, como una venganza del narcotráfico o de la élite política, o como un simple accidente producido por una falla técnica.

Bajo este escenario, se puede sospechar que el Gobierno Federal no dará marcha atrás a su obsesivo deseo de aniquilar a sus enemigos, ya sean políticos o criminales, que, al fin y al cabo, comparten características similares.

jueves, 13 de noviembre de 2008

ARTÍCULO sobre Educación y democracia

R e v i s t a E l e c t r ó n i c a d e E d u c a c i ó n A ñ o 5 N o . 4 8 N o v i e m b r e - D i c i e m b r e 2 0 0 8


EDUCAR PARA LA DEMOCRACIA

Manuel Hernández Pérez

Sociólogo e historiador, Profesor de la Facultad de

Sociología-SEA de la Universidad Veracruzana


Introducción

Para que exista una verdadera participación democrática se necesita formar y educar ciudadanos. Esta es una tarea que le corresponde a la sociedad entera, pero para realizar esta gigantesca labor, es preciso tener en cuenta el contexto económico, político y socio-cultural en donde se desea llevar a cabo. Mucha de la indiferencia que se vive en la actualidad por parte de los jóvenes (secundaria, preparatoria, universidad) es provocada por la cultura a la carta que se vende por televisión y por los medios electrónicos (Internet, señal satelital, televisión); donde se difunde la idea de una vida fácil, donde no importan los demás, sino, sólo satisfacer sus propios deseos y metas. Esto deriva en un individualismo que no permite una convivencia tolerante y plural de las demás ideas y formas de vida.

Muchos espacios de la vida pública han caído en la trampa de aquella premisa consumista: “Consumir para ser más importante”. Esta situación es constatable en la forma que actúan los jóvenes estudiantes ante las exigencias de sus comunidades para participar e involucrarse en la transformación social. También se nota en el tedio que muestran a participar en actividades comunitarias y de compromiso social. Muchos ni siquiera acuden a votar y sienten una aversión hacia los partidos políticos.

La poca participación de los jóvenes en la vida pública, se debería entonces a razones que tienen que ver con la cultura que aprenden donde viven y también a que las instituciones encargadas de promover una cultura participativa y democrática (escuela, familia, autoridades) no practican los valores de la democracia. Desde mi punto de vista el dicho aquel que sentencia “Las palabras vuelan pero el ejemplo arrastra”, sigue siendo válido; podemos dar cursos o talleres, elaborar proyectos muy bonitos, pero si institucionalmente no se vuelven norma, hábito y costumbre, la participación quedará en lo electoral y lo inmediato. México requiere de instituciones fuertes, no de grupos dispersos por todo el país, gritando que debemos ser más democráticos; mientras México no sea un país de leyes e instituciones y éstas no se respeten, todo seguirá siendo “Una voz que clama en el desierto”.

A continuación presento algunas reflexiones acerca de la relación entre educación y democracia y la importancia que tienen para que nuestras comunidades tengan mejores condiciones de vida.

La importancia de educar para la democracia.

El filósofo español Fernando Savater plantea que los peores enemigos de la democracia es la conjugación de la miseria con la ignorancia y agrega al respecto: “…No puede haber una auténtica democracia si no hay personas capacitadas para manejarla de forma crítica, para usar sus garantías, para utilizar sus instituciones, para exigir de los gobernantes la limpieza y la adecuación a sus funciones que naturalmente hay que pedirles. Entonces, la educación es aquello que permite utilizar la democracia” (Savater; 1995).

Esto que nos plantea Savater es nodal, porque nos convoca, a quienes nos dedicamos a la docencia, a meditar acerca del papel que desempeñamos en la formación de los futuros ciudadanos que respondan a los problemas y retos de una “sociedad moderna” y con la capacidad de comprender las razones de los demás con los cuales convive.

Debemos tener en cuenta que la democracia no es un elemento natural, sino que, es un producto de relaciones sociales, que se va construyendo y que por lo tanto hay que enseñar a los ciudadanos a utilizarla y darle buen uso y creo que allí reside la importancia del papel que desempeña el maestro, establecer las condiciones para que la democracia se desarrolle entre sus alumnos. De allí deriva que tenemos que concebir a la democracia como un instrumento o herramienta que ayuda a cambiar nuestra realidad, pero esto dependerá de cómo sea utilizada. Y como la democracia no resuelve por si misma todos los problemas, los ciudadanos deben prepararse para exigir sus derechos, pero también para respetar las normas, leyes y también conocer los mecanismos para elegir a las personas más idóneas para representar sus intereses.

La democracia no puede resolver todo los problemas que existen en nuestra sociedad, pero también debemos recordar que para solucionar cualquier problema debemos de partir de principios democráticos y aquí la educación vuelve a aportar su granito de arena, al formar ciudadanos que racionalmente valoran y sopesan su participación en la sociedad donde les toca vivir.

Por ello para que la educación que se imparta sea una educación para la democracia, ésta tiene que ser crítica, no puede reducirse a una trasmisión de una serie de esquemas dogmáticos o canónicos. Los temas, que siempre debemos defender y no dejar de lado, serían aquellos referentes a los derechos humanos, a los valores fundamentales que tienen que ver con la paz, la tolerancia, la justicia, la igualdad, ser solidarios; en esto siempre debemos ser tenaces. Por ello toda sociedad educa a las futuras generaciones en aquellos valores que desea perpetuar, que la ayudan a reproducirse sin dañarla.

La democracia como proceso socialmente construido.

Para que la democracia se dé, también tiene que haber una educación democrática y ésta se construye, no se da de forma natural o por generación espontánea, es resultado de una intrincada red de relaciones e interacciones sociales.

La mejor manera para aprender a ser democráticos es aprendiendo de los demás, sobre todo cuando de enseñar prácticas democráticas a los niños o jóvenes se trata. En primer lugar estarían los políticos, que con sus prácticas mandan mensajes cifrados o muy evidentes de cómo se debe actuar en la vida pública, en segundo lugar estarían los medios de comunicación, pues tienen un papel central en la forma en que se trasmiten los mensajes hacia la población y de ellos depende que sean lo más objetivos posibles para que ayuden al ciudadano a crearse una opinión más cercana y veraz de los problemas sociales.

También las personas aprenden a ser democráticos viendo que los demás se organizan para resolver sus problemas cotidianos. Pero la escuela también tiene una responsabilidad en la construcción de la democracia, sobre todo en tiempos difíciles como los relatados en la introducción de este trabajo, Gilberto Guevara Niebla nos lo plantea de la siguiente manera:”Pero creo también que la escuela tiene un papel importante en la educación de los ciudadanos, y que una escuela -preescolar, primaria, secundaria- como la universidad, forma líderes, y debemos preocuparnos por que forme líderes democráticos. Nos preguntamos cómo formar en la universidad líderes democráticos, aquí hay que resolver varios problemas: primero necesitamos que la universidad genere conciencia ciudadana, es importante no negar que a nivel universitario los educadores tenemos una responsabilidad –en preparatoria sobre todo pero también en la licenciatura- ya que está ocurriendo algo con los jóvenes que cada vez posponen más su ingreso a la madurez, a la vida ciudadana; lo que tenemos son unos jóvenes de los que se habla de una especie de complejo de Peter Pan, o sea los niños que quieren ser siempre niños, que cumplen 18, 20, 22, 25, 30 años y quieren seguir siendo niños, seguir viviendo en casa de papá y tener la protección de papá y mamá porque tienen miedo; este es un fenómeno actual, y lo que ocurre en realidad es que esta infantilización va asociada a muchas otras cosas” (Guevara;2005). El tipo de inteligencia de los jóvenes de hoy es más dúctil y con mucha facilidad cambian los patrones de conducta dependiendo de sus intereses y necesidades y no tanto como respuesta a los requerimientos de la sociedad donde viven.

El principal problema que se enfrenta al momento de iniciar esta empresa de educar para la democracia, es que nuestra sociedad y el sistema educativo son de corte autoritario, algunos analistas de este sistema en México nos plantean que desde la primaria hasta la universidad existen elementos adversos para impulsar este proyecto, donde se forme y eduque a los futuros ciudadanos en los valores de la democracia (Ornelas, 1997; González, 2001). Existen relaciones sociales que determinan la producción y reproducción del conocimiento en los centros educativos, las relaciones del maestro con la burocracia institucional, la dependencia y control por parte de los sindicatos, las relaciones con el entorno que rodea al trabajo docente, los malos salarios, la figura que ha creado el imaginario colectivo estatal en torno a la figura del maestro, como constructor de la nación e impulsor del desarrollo, pero que en ocasiones no cuenta con lo mínimo para realizar sus labores. Ello no quiere decir que no existan personas que estén formando con los recursos que tienen a la mano para educar en la democracia, en la realidad encontramos a maestros, padres de familia, instituciones, ONG´s, involucradas en esta causa. Pero lo que no podemos dejar de lado al momento de pensar cómo educar en la democracia, es que, este proceso es una construcción social, donde entran muchos actores y circunstancias, de lo contrario cualquier proyecto fracasará.

El reto que hoy se nos presenta tiene que ver con la necesidad de revisar como está funcionando el sistema educativo en su conjunto y también revisar el tipo de democracia que queremos, porque con tanta desigualdad y pobreza en el país, algo no está funcionando. Hoy se habla mucho de “calidad de la educación” dentro de los nuevos proyectos de modernización educativa, pero Guevara Niebla nos advierte que “…Las palabras calidad educativa no abarcan necesariamente la educación cívica, no abarcan la necesidad o la obligación del profesor de formar niños autónomos, autosuficientes, críticos, libres, etc. Calidad es una palabra que viene de la economía y que se refiere sobre todo a los aspectos técnicos e instrumentales de la educación” (Guevara, 2005).

Este enfoque gerencial y tecnocrático no sería la vía para sentar las bases de un nuevo sistema educativo alternativo. Suena más a un esquema de control foucaultiano, donde las políticas y técnicas de ordenamiento escolar que vienen desde los centros de mando y que se deben hacer efectivas entre maestros y alumnos, son las reglas de oro de la calidad y excelencia educativa.

La democracia como forma de vida

La democracia no debe ser vista sólo o únicamente como un método de elección de representantes, es decir, un sistema jurídico-electoral donde la participación de los ciudadanos sólo se limita a ir a depositar su voto el díade las elecciones.

La democracia debe ser vista como “una forma de vida” en toda la extensión de la palabra, esto quiere decir que debe estar presente en todos los microespacios de la sociedad. Desde el seno de nuestros hogares, hasta el trato patrón-empleado, todas las relaciones sociales deben estar permeadas por los valores de la libertad, la responsabilidad, la igualdad, tolerancia, justicia, el pluralismo y la participación ciudadana (Salazar y Woldenberg, 1997).

En este proceso de construir la democracia como forma de vida el factor educación es central, sobre todo cuando una generación trasmite a otras aquellos valores que considera esenciales para seguir reproduciéndose de forma segura. Por ello los ciudadanos adultos no podemos olvidar esta tarea de apoyar no sólo a los hijos, sino también a sus maestros, Guevara niebla lo plantea de la siguiente manera: “En una sociedad democrática, los ciudadanos adultos además de elegir a sus gobernantes tienen derecho a decidir cómo se va a educar a la nueva generación de ciudadanos, si los ciudadanos adultos volvemos la espalda a esa obligación y ese derecho, la facultad de educar a los nuevos ciudadanos se diluye y eso es lo que está ocurriendo en México, los ciudadanos no nos damos por enterados de la obligación y el derecho que tenemos de educar a los ciudadanos.

Los padres de familia dejan a los niños en la escuela a las ocho y los recogen a la una, pero se preocupan muy poco por saber qué les enseñan, qué están viviendo, qué valores están adquiriendo, qué conocimientos, etc., y mucho menos se responsabilizan de apoyar la vida escolar y de ayudar a resolver los problemas de la escuela; en consecuencia tenemos una ciudadanía que no está cumpliendo su responsabilidad ni ejerciendo su derecho de educar” (Guevara, 2005).

El ejemplo que nos pone Guevara Niebla es ilustrativo de cómo podemos contribuir a que la democracia sea una forma de vida muy real y cotidiana.

Conclusión

Concluyo citando nuevamente a Savater: “Muchas veces he dicho que la educación es el instrumento para luchar contra la fatalidad social, contra esa fatalidad que hace que el hijo del pobre siempre tenga que ser pobre, que el hijo del ignorante siempre tenga que ser ignorante.

La educación, precisamente, lucha contra esto, produce un cambio y permite que la fatalidad social se rompa, y eso es lo que el Estado tiene que garantizar, que la educación llegue a todo el mundo, que los profesionales de la educación estén tratados de una manera digna, que tengan los elementos necesarios” (Savater, 2005).

Es verdad, si no logramos romper el círculo vicioso de pobreza e ignorancia, jamás lograremos que nuestros pueblos sean democráticos, es decir, que no sólo participen en los procesos de selección de sus gobernantes y se interesen por los asuntos públicos, sino que también, tengan acceso a una vida digna, con empleos y salarios justos. No se puede concebir la democracia electoral, sin la democracia social.

Bibliografía

Chomsky Noan y Heinz Dieterich (1997) La sociedad global.

Educación, mercado y democracia. Joaquín Mortiz. México.

González Casanova Pablo (2001) La Universidad necesaria en el

siglo XXI. Siglo XXI. México.

Guevara Niebla Gilberto, Conferencia Magistral. Foro Internacional

“Educación, política y democracia”, Feria Internacional de

Libro Universitario de la Universidad Veracruzana 12 de

Septiembre de 2005.

Ornelas Carlos (1997) El sistema educativo mexicano. FCE. México.

Savater Fernando, Conferencia Magistral. Foro Internacional

“Educación, política y democracia”, Feria Internacional de

Libro Universitario de la Universidad Veracruzana 13 de

Septiembre de 2005.

Salazar Luis y José Woldenberg (1997) Principios y valores de la

democracia. Cuadernos de Divulgación de la Cultura

Democrática. Núm. 1, IFE.

www.escuelasecundaria.dnsalias.com

lunes, 10 de noviembre de 2008

ENSAYO sobre Marx


Revisión sobre el concepto de
enajenación en los manuscritos de Marx


Anel Alfaro Alvarado
Medico y Estudiante de la carrera de Sociología
de la Universidad Veracruzana


Introducción

Durante el transcurso de mi formación académica, desde el nivel básico hasta el nivel superior, sólo llegaron hasta mí fragmentos y retazos de las discusiones y críticas sobre las obras de Karl Marx, pero en ninguna clase se nos explico académicamente quien era este tal Marx, que con sus escritos ha llegado a dividir el pensamiento moderno en dos bandos contrarios, mucho menos nos hablaron de las tesís desarrolladas por el y de que forma tan estrecha concierne a casi todos los ámbitos de nuestra sociedad. Es hasta estas alturas que se me presenta la oportunidad de tener un contacto mas cercano con los escritos de este hombre que llego a describir las circunstancias económicas, políticas y sociales en los inicios del capitalismo. Este contacto surge en el marco de mi formación básica en la sociología; lo que me lleva a cuestionarme ¿hubiera llegado a leer a Marx directamente, si me hubiera conformado con mi primera formación profesional? ¿No se supone que el profesional de cualquier área debe contar con una amplía gama de conocimientos respecto al devenir histórico, económico y social en el que se desenvuelve? Es más, en esta licenciatura, ramo de las ciencias sociales, encuentro una estreches de tiempo para el estudio de autores tan importantes que tienen tanto que decir, tanto que mostrarnos para despertar en nosotros el conocimiento del desarrollo de nuestra sociedad y para formarnos un pensamiento crítico respecto a los acontecimientos en los que participamos de alguna u otra forma como seres sociales.


Creo que todos los estudiantes, desde el nivel medio de educación deberían contar con las opciones olvidadas o censuradas, de los pensadores que, como Marx, nos ofrecen para comprender el sistema social en el que vivimos. Pero como el mismo Marx nos diría, este sesgo en la información educativa, que pertenece a una estructura del Estado, es el resultado de la ostentación ideológica de la clase dominante para mantener a las masas enajenadas, para continuar con la explotación y brutalidad de la gran mayoría de la humanidad en beneficio de unos pocos, convirtiéndonos en poco mas que títeres consumistas, malgastando la vida sin un propósito y fin que realmente nos pertenezca.

En este trabajo revisaré el concepto de enajenación, de Marx, en los manuscritos económicos y filosóficos de 1844. Siendo impresionante el hecho de haber comprendido la separación que el hombre padecía, primeramente de sus medios de producción, a lo cual Marx llama la actividad esencial, para continuarse con la separación de todo cuanto le rodea y de sí mismo. Mas impresionante es el hecho de que este separamiento del hombre respecto a su naturaleza humana y a su potencial humano continua con mayores bríos en la sociedad actual, en la que los hombres no son mas que consumidores de mercancías, absolutamente innecesarias, con la falsa creencia que el poseer objetos materiales provee de la identidad y consolidación como ser humano, es decir, vivimos en un mundo en que el valor como persona esta condicionado con la cantidad de objetos materiales poseídos; tanto tienes: tanto vales.


En el marco de esta sociedad consumista nos encontramos con problemáticas emergentes; los índices de suicidio van en aumento en la población mundial, la infelicidad e insatisfacción son el pan de cada día, surgen tribus urbanas en un intento desesperado de la juventud mundial por obtener una identidad que les proporcione un espacio de representación y pertenencia en la sociedad, sin hablar de las condiciones de extrema pobreza y explotación en la que viven aproximadamente dos terceras partes de la población mundial y el terrible e irreparable daño que en esta lucha por tener mas le causamos a la naturaleza y al planeta en el que habitamos.

Iniciamos con una escueta biografía de Marx, para contextualizar el marco socio-histórico que le llevo a estudiar la estructura capitalista y la forma en la que esta incide en el hombre, por lo que únicamente mencionamos sus actividades hasta el año de 1845, fecha en la que plasma los fundamentos de su concepción de enajenación en los Manuscritos Filosóficos. Aunque este concepto fue madurando a lo largo de su obra.
El concepto de enajenación de Marx, y su desarrollo, nos da las armas necesarias para explicar el porque de muchas de estas problemáticas, para entender que tan separados estamos de nuestra propia naturaleza, proveyéndonos de igual forma de armas críticas para enfrentarnos al derrumbamiento de nuestro ser esencial, del fin de nuestras potencialidades humanas.
Esperemos que no este muy lejos el día en que ….. para variar se pueda intercambiar amor por amor…..
(Marx)


Biografía

Karl Heinrich Marx (1818-1883). Nació el 5 de mayo de 1818 en la provincia Prusiana de Tréveris, actualmente Trier, Alemania. Fue el tercer hijo de siete hermanos, de Herschel Mordechai y Henrietta Pressburg[1], familia con una larga ascendencia de rabinos judíos de clase media; su padre ejercía la abogacía y en 1824 se vio en la necesidad de convertirse al protestantismo para conservar el cargo administrativo que desempeñaba en la administración de Renania, como Consejero de Justicia, y que era la única forma de encontrar una plena aceptación social en la sociedad Alemana burguesa de aquel tiempo.

Aunque se podría decir que Marx creció con una educación burguesa liberal bajo el cristianismo, las arraigadas tradiciones hebreas formaron parte importante de su formación.
En Tréveris curso sus primeros estudios como bachiller y se vio fuertemente influenciado por el barón Ludwig von Westphalen, amigo y vecino de su familia, por medio de quién conoció las diferentes ideologías revolucionarias, principalmente las de Saint-Simon. Marx se enamoró de la hija del barón: Jenny von Westphalen, con quien años más tarde (1843) contraería matrimonio.


Estudió derecho en la Universidad de Bonn, en donde llevaba una vida estudiantil un tanto disipada, por lo que bajo el consejo de su padre se trasladó a la Universidad de Berlín para continuar sus estudios de Derecho, a los que fue sustituyendo gradualmente por estudios de Historia y Filosofía. Es en este tiempo en donde Marx estudia a Hegel y los postulados del filósofo bajo el idealismo alemán. En el año de 1841 se gradúa como Doctor en Filosofía por la Universidad de Berlín con la tesis titulada: diferencia entre la filosofía de la naturaleza de Demócrito y la de Epicuro.
Marx se unió al Club de Doctores, haciéndose amigo de Bruno Bauer. Del Club de Doctores surgió el movimiento de los Jóvenes Hegelianos, quienes intentaban implementar la filosofía de Hegel, despojándola del término de idea absoluta.


En esta época la situación política en Alemania incidía directamente en el debate intelectual, pues Federico Guillermo IV apoyaba la censura, obligando a los escritores a no escribir o publicar las condiciones sociales que se vivían. Marx reaccionó ante esta coartación de “la libertad de expresión” escribiendo un artículo contra la censura prusiana. En 1842 empieza a colaborar con su amigo Bruno Bauer en la gaceta Renana; actividad que le puso en contacto directo con la problemática política y social de su país, y desde donde por medio de sus artículos, evidenciaba la situación de opresión hacia la clase más desprotegida de la sociedad. Llegó a convertirse rápidamente en el redactor en jefe de la gaceta, pero esta fue suspendida por orden de la autoridad. Ante esta situación de intolerancia, Marx adquiere una actitud crítica ante la teoría del Estado de Hegel, y se vuelca a estudiar la filosofía religiosa, especialmente a Ludwing Feuerbach y su Esencia del Cristianismo; lectura que le lleva a crear sus primeras generalizaciones acerca de la naturaleza humana y lo hacen desarrollar el concepto de enajenación.


En el tiempo en que era director de la Gaceta Renana, Marx recibió la visita de un joven comunista, Friedrich Engels, quien al ser hijo de un fabricante renano, estaba familiarizado con el funcionamiento de las fábricas de textiles y de las deplorables condiciones del naciente proletariado alemán, lo que hacía de Engels un joven rebelde y reaccionario contra el capitalismo (Giner, 1982). El encuentro entre Engels y Marx fue corto y frío, y después del cual, Engels partió a Manchester, Inglaterra para hacerse cargo de una fábrica textil de su padre. En esta época Inglaterra atravesaba el Victorianismo temprano, en el cual existían tensiones de clases por el asentamiento de la sociedad surgida de la primera revolución industrial, y se experimentaba un gradual crecimiento en la economía inglesa (Canales,….).
Después del cierre de la Gaceta Renana, Marx decidió partir a París en compañía de su ya esposa Jenny, pues aquí se editaban los Anales Francogermanos, en los que colaboraba junto con Arnold Ruge, y de la cual sólo se publicara un número, por la fuerte presión del Gobierno Prusiano al Gobierno Francés para que la cerrara.


En París, Marx establece contacto con el movimiento socialista francés, por medio de Proudhon y Louis Blanc, dos de sus destacados líderes, conociendo al poeta alemán Heinrich Heine y al anarquista ruso Bakunin el cual se convirtió en fuerte crítico de Marx, pues lo consideraba autoritario. Es en París donde lee un artículo de Engels donde esté último critica a los economistas clásicos tras percatarse de las condiciones laborales Inglesas, por lo que Marx entabla comunicación epistolar, e inicia sus estudios de la economía liberal de Ricardo y Smith. En 1844, al encontrarse de viaje en París, Engels visita a Marx y gracias a la similitud y complemento de sus ideas surge una fuerte e inquebrantable amistad.
En 1845, Marx y Engels publican La sagrada familia, una obra crítica en contra de las posiciones idealistas defendidas por Bruno Bauer y sus seguidores. Este mismo año Marx es expulsado de Francia trasladándose a Bruselas, donde continúa con su actividad política e intelectual plasmada en la Tesis sobre Feuerbach y en La ideología alemana, escrita ésta en colaboración con Engels, siendo publicada hasta 1932, pero que contiene los elementos fundamentales de la concepción materialista de la historia y los principales análisis de la naturaleza de la alienación humana.

Alienación o enajenación

Para Marx, la enajenación es una condición económica y social producto de la sociedad de clases, en particular de la sociedad capitalista en la cual el proletariado se encuentra separado de los productos de su trabajo; esta alienación no sólo se limita a la actividad productiva, sino que se extiende a la enajenación del producto, de los compañeros de trabajo y al potencial humano.
Althusser distinguió dos etapas en el trabajo intelectual de Marx; el primero, denominado como la etapa de juventud, se centra en el estudio de la alineación del trabajador, con bases ideológicas y filosóficas; mientras el segundo, llamado de madurez se enfoca en los estudios económicos e históricos. Althusser toma como punto de ruptura entre estas dos etapas la creación de la Ideología Alemana y la tesis sobre Feuerbach en el año de 1845[2]. En la actualidad esta postura se encuentra debilitada puesto que las diversas interpretaciones de los escritos de Marx señalan que nunca perdió de vista como el capitalismo afectaba al actor (Ritzer, 2001); siendo el concepto de enajenación parte fundamental de la totalidad de su obra.

Pero, ¿De dónde surge el concepto de enajenación?
El primero en utilizar el concepto de enajenación o alienación fue Hegel, para quien enajenación consistía en negar una realidad inicial, en donde la idea se negaba como tal y devenía en cosa (Robles, 2007:48). Posteriormente Feuerbach, (discípulo hegeliano) plantea el problema de la alienación en su obra La esencia del cristianismo y en donde la alienación consistía en la deshumanización o negación del ser humano creando un ser sobrehumano, Dios. De esta forma el ser humano se convierte en algo extraño para sí mismo, imponiéndose el producto de su objetivación como la verdadera y única realidad, a la que debe someterse (Robles, 2007:54).
Marx parte de la noción de alienación de Feuerbach para crear su interpretación de la enajenación, extendiéndola a todos los ámbitos de la actividad humana.
Para Marx la actividad esencial del ser humano es la producción de bienes para satisfacción de sus necesidades; el producir es lo que diferencia al hombre de los animales, pues el producir es transformar la naturaleza, modificarla de acuerdo a las necesidades del hombre. Por lo tanto el trabajo libre es la actividad por medio de la cual el hombre expresa su esencia humana y en la cual, desarrolla sus potencialidades. El hombre es un ser objetivo, puesto que existe en un mundo real y el mismo es un ser concreto que se encuentra en la realidad con objetos y con otros como él, en donde lo social es inherente a la condición humana; es un ser natural pues posee fuerza, facultades naturales e impulsos; es un ser corpóreo y se expresa a través de objetos reales y sensibles, al ser corpóreo es sensible y suficiente, ya que vive sus carencias; tiene conciencia de sí como especie y tiene temporalidad y una historia por que se hace a sí mismo; es ser genérico, puesto que tiene facultades y aptitudes de lo que fue, es y será bajo diferentes circunstancias sociales. Así, mientras el animal puede y debe ser considerado en la naturaleza, el hombre en cambio debe ser considerado en la historia.


Como vemos, el hombre tiene la posibilidad de hacerse a sí mismo, sin embargo esta condicionado por las circunstancias socio-históricas que lo determinan. El hombre nace perteneciendo a una sociedad determinada, que resuelve su existencia de un modo también determinado, de esta manera el se incorpora a un escenario preexistente.
En la sociedad industrial, el trabajador no controla el producto de su trabajo. El producto en el que se objetiva su trabajo no le pertenece, convirtiéndose así en algo extraño, ajeno al trabajador: su actividad transformadora no le pertenece, no es considerada como suya, sino que deviene propiedad de otro…el objeto que el trabajo produce, su producto, se enfrenta a él como un extraño, como un poder independiente del productor... el trabajador se relaciona con el producto de su trabajo como con un objeto extraño… (Marx).
Aún mas, conforme el producto del trabajo se convierte en mercancía, también el trabajo y el trabajador se convierten en mercancía, despojados de los medios de producción los trabajadores no tienen otra cosa más que vender que su fuerza de trabajo.


El trabajo se convierte, pues, en una actividad alienada y alienante, cuando los seres humanos producen objetos sobre los cuales ya no ejercen ningún control, que no ponen de manifiesto su humanidad, ya que no resultan de su libre actividad, actividad que ya no les pertenece porque le pertenece a quien haya pagado su salario, y de la que son despojados. De esta manera es el capitalista el que, con la apropiación del producto, se apropia de la actividad de los demás, resultando para ellos una actividad enajenada, alienada. Además, el objeto producido se vuelve contra su creador, puesto que sirve para enriquecer al capitalista y aumentar su poder sobre el proletario por medio de la plusvalía; al olvidar los actores que es su trabajo el que confiere valor a las mercancías y al mercado, se les confiere una realidad objetiva independiente, externa y coercitiva, a lo que Marx llamó Fetichismo de las mercancías. Los seres humanos en vez de relacionarse entre sí cooperativamente lo hacen competitivamente. El amor y la confianza mutua se ven reemplazadas por el comercio y el intercambio de y como mercancías. Los seres humanos no reconocen en el otro una naturaleza humana común: ven a los otros como instrumentos para satisfacer sus intereses egoístas. Las relaciones sociales son ahora tratadas como relaciones entre cosas, volviéndose una mercancía más en el sistema capitalista; son Rectificadas, adquiriendo las características de ser universales, absolutas y naturales Al creer el trabajador que el capitalista o el patrón tiene derecho para obtener plusvalía de su trabajo, así como el derecho de posesión de los bienes de producción, se lleva acabo la enajenación ideológica.

La ideología es una falsa conciencia, una representación inadecuada de la realidad a fin de que los explotados consideren naturales y por tanto justificables e inevitables sus condiciones de vida. La clase dominante manipula a la clase trabajadora por medio de la ideología, con el fin de continuar con la explotación de su fuerza de trabajo y reduciéndola en consumidor de las mercancías producidas por el, pero que ya no le pertenecen.
El llevarse acabo la enajenación del trabajador de sus medios de producción, está se extiende a todos los niveles de la vida humana, en la cual el hombre se convierte en poco más que un animal, ocupando su fuerza de trabajo en actividades monótonas, dependientes de las maquinas; desechando sus potencialidades creadoras para lograr obtener un salario con el cual solo podrá solventar sus necesidades primarias, sin poder desarrollar sus potencialidad humana; los hombres dejan de ser creativos, orientándose a la posesión de objetos como un intento de suplir la infelicidad que los agobia.
….el hombre (el trabajador) sólo se siente libre en sus funciones animales, en el comer, beber, engendrar, y todo lo más en aquello que toca a la habitación y el atavío, y en cambio en sus funciones humanas se siente como animal. Lo animal se convierte en lo humano y lo humano en animal…
(Marx en Ritzer, 2001:187)

Para Marx la consecuencia natural del sistema capitalista sería el comunismo; sistema en el cual, en la comunidad con otros individuos, cada individuo tiene los medios para desarrollar en todos los aspectos sus capacidades. Esta sociedad no gobernara a los individuos, puesto que es en sí los individuos concretos en sus relaciones sociales. Cuando el hombre real e individual se convierta en ser genérico, entonces se llevara acabo la Emancipación.
Al ser la alienación la ruptura estructuralmente impuesta de la interconexión total y natural, el comunismo restablecería las interconexiones destruidas por el capitalismo. Pero este cambio tendría que ser producto de la acción concreta; el proletariado no puede quedarse esperando pasivamente a que el capitalismo se desplome, tiene que actuar para que la transición al socialismo se lleve acabo. La única manera de superar la enajenación es cuando los trabajadores decidan abolir colectivamente su separación de la propiedad y el control de los medios de producción, y usen este control para abolir el mercado y lo reemplacen con una planificación consciente que permita satisfacer las necesidades humanas. Es en esa sociedad donde ocurrirá la especialización del hombre de acuerdo a sus potencialidades humanas, en donde el trabajo se convertirá en extensión de las capacidades creativas; el trabajo dejará de ser un hecho coercitivo proviciador.


La acción concreta forma parte fundamental de la obra de Marx, en marcada oposición con los postulados de Hegel, para quien todo se consideraba en un plano abstracto, en el mundo de las ideas.
..Los filósofos, hasta el momento, sólo han interpretado el mundo en diversas maneras; el punto es transformarlo....
¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio, de ascetismo. En último término, para el trabajador se muestra la exterioridad del trabajo en que éste no es suyo, sino de otro, que no le pertenece; en que cuando está en él no se pertenece a si mismo, sino a otro. (...) Pertenece a otro, es la pérdida de sí mismo.
(Marx, Manuscritos Filosóficos)

Bibliografía
Ritzer, George
2001 Teoría Sociológica Clásica Macgraw-Hill
Canales, Esteban
Giner, salvador
1982 Historia del pensamiento social L.5, c.V, 3, ed. Ariel, Barcelona.

Marx, karl
Manuscritos económicos y filosóficos (1844, publicado póstumamente en 1932)
Tesis sobre Feuerbach (1845, publicado póstumamente)
http://www.wykipedia.com/
http://www.webdianoia.com/contemporanea/marx/marx_ejer.htm
[1] http://www.wikypedia.com/
Fotografía tomada de guestofaguest.com/.../

martes, 4 de noviembre de 2008

ARTÍCULO sobre formas de invasión norteamericana


Ampliando las fronteras Vs. Construyendo lo inimaginable

Por: Nancy Alejandra Ortiz Ochoa, Educadora y Socióloga


El filósofo Luis Villoro en su libro El pensamiento moderno hace una descripción detallada sobre las concepciones filosóficas que se van modificando a través de la historia de la modernidad. Como el concepto del hombre, el alma, la ciencia y la historia. También nos describe como fueron surgiendo en la modernidad diferentes concepciones que anteriormente no estaban contemplados en el imaginario colectivo de la gente, tal es el caso del concepto de Cultura, donde se comienza a ver al hombre como un ser creador.

Villoro nos dice que en el pensamiento moderno el hombre tiene una naturaleza indefinida, pues no tiene un lugar ni un sitio en el orden de las demás cosas, sino que tendrá el lugar y el sitio que él se proponga obtener y elegir el modo que le plazca vivir, en contraste con la edad media donde todo estaba estrictamente ordenado por una sola persona “Dios”.

Un rasgo de la modernidad es el individualismo. Es decir, vivir el ahora, bajo las condiciones que me plazca sin pensar en las consecuencias que esto podrá tener. Todo esto bajo la bandera del orden y el progreso.

En la modernidad el hombre se realiza a sí mismo. Como Dios creando un mundo nuevo, el hombre hace uso de la historia, la ciencia y el conocimiento para desarrollar un mundo inimaginable. Creador de una segunda naturaleza, el mundo es considerado moldeable, transformable en instrumento por el arte y la técnica. El pensamiento moderno sustituye la fe por la razón. El hombre crea a Dios.

Un ejemplo de pensamiento moderno en la actualidad lo podemos encontrar en los nuevos colonizadores. Ciudadanos Estadounidenses apropiándose de costas mexicanas para construir lo imposible, sin importar las adversidades que se presenten ni las futuras consecuencias. Los constructores de estos nuevos colonizadores ya tienen una respuesta bien formulada para los cuestionamientos que se les presenten; confían en su capacidad creadora, en la técnica y la ciencia, anteponiendo sus deseos al orden natural de las cosas, desplazando su geografía para instalarse donde mejor les plazca.

“Al bajar la árida sierra de la Giganta hacía el Mar de Cortés –puros peñascos y arenales caldeados-, de pronto se recibe un fuerte golpe visual: es el verdor de un extensísimo campo de golf que bordea las aguas de una bahía, un verdor salpicado por los colores intensos de lujosas residencias. No es ningún espejismo del desierto… es Loreto Bay, la más acabada expresión de los desarrollos para estadounidenses que proliferan en las costas peninsulares” (PROCESO 1642)

Para The New York Times, Estados Unidos había recorrido su territorio hasta Loreto Bay, afirmaba en un reportaje titulado “La nueva frontera de México” y complementaba “tiene los elementos más básicos de la naturaleza, sol y agua, roca y arena, lo vertical y lo horizontal”.

Los “desarrolladores estadounidenses” adquirieron 8 mil hectáreas de costa mexicana en Baja California Sur, para levantar Loreto Bay, una lujosa zona residencial donde se edificarán 6 mil residencias estilo “colonial Español”, actualmente ya han construido algunas, las cuales están rodeadas por calles adoquinadas, camellones empastados, palmeras, arroyuelos y lagos artificiales que son cruzados por puentes de tablones, plantas de ornato, campos de golf, cancha de tenis y un moderno hotel. La población que está comprando éstas casas es estadounidense un 70%, las residencias tienen un valor que va de los 700 mil hasta 1 millón 400 mil dólares.

“No hay por qué preocuparse. Loreto Bay será el proyecto sustentable más grande de todo México. Tendrá una planta desaladora para convertir en dulce el agua del Mar. Está bien planificado el crecimiento demográfico que se vendrá. Y contribuiremos a la cultura del reciclaje en toda la zona” explica Amyra López, gerente de proyectos especiales de Loreto Bay a la revista proceso.

Para muchos ecologistas Loreto Bay no es natural, todo es ficticio, y dicen “Cuándo ha visto usted esas extensiones de césped en el desierto ¡Nunca! Aquí hay escasez de mantos acuíferos. De dónde sacarán el agua para seguir dándole mantenimiento a ese aparatoso campo de golf, o para mantener a los nuevos miles de pobladores” los ecologistas hablan sobre las plantas desaladoras y opinan “…resultan costosísimas, por lo que elevan los precios del agua hasta cinco veces. Y además dejan los residuos de la salmuera en cantidades proporcionales al agua desalada. ¿Qué harán con la salmuera? Pues si la tiran al mar, van a crear una super salinidad que destruirá a las especies marinas (…) las áreas empastadas que crean estos desarrolladores ocasionan muchos daños ecológicos. Las mantienen verdes no sólo con agua, sino con gran cantidad de fertilizantes, son áreas con bastantes plagas y requiere mucho pesticida. La zona costera no tiene capacidad para afrontar todo lo que se viene. Provocaran una catástrofe ecológica en manglares, esteros, ojos de agua, islas e islotes, para lo único que será sustentable, pero económicamente, será para los empresarios.”

Al parecer el siglo XX no fue suficiente para mostrarnos lo peor del pensamiento moderno. Pues si bien es cierto que la modernidad nos ha traído, entre otras cosas, mucho lujo, comodidades y confort, también es cierto que nos ha traído desigualdad, miseria, guerras y mucha contaminación. El pensamiento moderno no siempre signfica en la realidad progreso para todos.


Fuentes consultadas

Villoro Luis, El pensamiento moderno, Fondo de Cultura Económica, S.A. de C.V., 1992.

Proceso, la invasión Yanqui, 2008, No. 1642

//travel.nytimes.com/2007/08/31/travel/escapes/31break1.html?fta=y

Foto: //www.loretomexico.com/loreto/hotels/Inn%20at%20Loreto%20Bay.jpg

miércoles, 29 de octubre de 2008

ENSAYO sobre globalización

La globalidad en el agujero de una aguja
Por Emmanuel Santiago Jiménez
Estudiante de Sociología, SEA, UV


Introducción

La propuesta de este trabajo es analizar la idea de globalización, hacer una crítica de la globalización a partir de los últimos acontecimientos en el mundo, donde se habla de la caída del sistema capitalista debido a la crisis de las distintas bolsas de valores en el mundo, hablare de la globalidad como un sistema que es parcial y no global, tomado en cuenta los rasgos de migración que produce y tomando la idea de polarización en diversos aspectos desde lo económico hasta lo social.

¿Qué es la globalización?

La globalización es la nueva idea que se vende por el mundo, la panacea, Alessandro Baricco (2002) dice que es la oferta de un paraíso inexistente el cual no sabemos qué es, algunos tratan de definirla con algunos ejemplos, es la posibilidad de comprar una bagatela del mundo por internet, o que los monjes tibetanos pueden chatear por la red.

Pero en realidad qué es la globalización quizá necesitemos una perspectiva histórica para definirla, pero para mí es otra mutación más del capitalismo, un mundo global para el dinero y las grandes corporaciones un mundo sin los límites territoriales, sin la regulación del estado, un mundo tal cual lo imaginaria El principito de Antoine de Saint-Exupéry (1943), sin fronteras, lo único malo es que es un mundo sólo para unos cuantos, para las grandes corporaciones, para el capital.

Escuchamos a los grandes países los del famoso G8 que se juntan para decidir a donde darán la nueva limosna, para donde se inclinara el bondadoso corazón de estos países para ayudar a los países que ellos han devastado y se llenan la boca hablando de globalización, pero la pregunta es por que si quieren un mundo globalizado por qué no quieren una mano de obra globalizada.


Turismo obrero

En estas reuniones del G8 por qué no se plantean abrir las fronteras a los latinoamericanos para trabajar en EU o a los países de África se les permite ir y trabajar en los países de la Unión Europea como menciona Samir Amin (1997) al hablar de los conceptos de centro y periferia, porque no permitir llegar al centro a la gente de la periferia.

O acaso es una globalización no tan global es más bien algo muy constreñido es un pedazo de cielo que sólo se puede comprar.

Zygmunt Bauman (1999) nos habla de que nuestro mundo está en un momento de grandes migraciones, pero a qué se debe esta migración, son muchos factores pero el más importante es la búsqueda de empleo, la mayor migración que hay es de los países pobres a los países ricos. Creo que la migración es una parte importante de la historia de la humanidad pero antes las migraciones eran en distancias más cortas, eran en un país, de las zonas rurales a las industrializadas.

La migración viene de la mano con el nacimiento del capitalismo. Mientras la humanidad antes se desplazaba por factores naturales (alimentación, clima, etc.) desde el nacimiento del capitalismo la gente se desplaza por sobrevivir económicamente, al serles arrebatados sus medios de subsistencia y darles una “libertad” condicionada, Carlos Marx (1867) en la acumulación originaria del capital nos habla de esto, se termina la época feudal, al campesino se le da la libertad pero no tiene ninguna propiedad, no le pertenece nada más que su independencia, no puede trabajar en lo que él sabe hacer, el campesino tiene la libertad de escoger entre el ser explotado o morir de hambre, muchos dirán pero tiene libertad no.

La libertad según una definición del diccionario de la real academia de la lengua española es: Facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuánto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres. Nosotros somos libres de viajar a donde queramos siempre y cuando no “violentemos la ley ni las buenas costumbres”. Un migrante puede viajar a donde quiera siempre y cuando cumpla con la ley de otros países, es decir en el caso que un migrante mexicano quiera trabajar en EU entendiendo de antemano que va en busca de empleo, pues en su país no hay las oportunidades, por lo tanto su condición es precaria. Pues para que este migrante pueda acceder a esta “globalidad” de manera legal tendrá que pagar una entrevista en el consulado de EU la cual no garantiza que le den el permiso de entrar a este país y deberá comprobar que tiene una cuenta bancaria o propiedades. Es libre de viajar a donde quiera siempre y cuando le den permiso de entrar, es decir el obrero no puede ser global pero si las grandes transnacionales, el migrante pues tendrá que conformarse con comprar algo por el internet, “si es que puede” para formar parte del mundo global, aunque quizá ya es parte de ella pues la pobreza si es globalizada.

Los índices de emigración al extranjero cada año son más elevados, tan solo en nuestro país en los últimos años va incrementado y la migración al interior también. Por ejemplo en los años 1961-1970 teníamos una pérdida de 28 mil connacionales anuales que migraban a EU, en el periodo del 2000-2004 la cifra llega a 395 mil connacionales anualmente (CONAPO), por supuesto estos datos son de la gente que se tiene registro porque hay que recordar que nuestra migración es ilegal.

Polarización en la sociedad

Samir Amin (1997) nos habla de la polarización. Todos los recursos económicos concentrados en una región mientras otras tienen todas las carencias, pero nos dice que la polarización se puede dar de otras maneras, se ve cada día una sociedad mas polarizada, no solo en el aspecto económico si no en el aspecto político, la incomprensión de los sectores y los paises donde está concentrado el capital, hacia la gente que migra a los centros para tener más oportunidades o el no entender la pobreza de las periferias como una daño colateral del capital, si no como una acto de decisión propia del ser humano, hablamos pues de una polarización a distintos niveles.

Síntesis

En este momento se habla de una caída del capital como modelo, pero no es la primera vez que se dice esto, Samir Amin hace un recuento de las crisis del capital en distintas épocas y este siempre termina reponiéndose después de los periodos de crisis, en algunos casos se recupera estabilidad como pasó en la recesión de 1929 en EU o simplemente cambia la hegemonía de una país a otro, quizá en este mundo global tan solo lo que estamos percibiendo es el ocaso de un país y no el ocaso de un modelo, posiblemente estamos viendo el proceso histórico de una nueva hegemonía emergente.

Estamos en un momento en que la gente migra para subsistir y eso es un rasgo fuerte de la globalización desde mi particular punto de vista

Conclusión

En conclusión para mí la globalización es otra fase más del capital que trae más desigualdad que beneficios, es un mundo que se desplaza en búsqueda de mano de obra y pocas restricciones de los Estados. Es un modelo que rebasa los límites territoriales y legales dela concepción de Estado, llega y se va conforme sus intereses sean beneficiados o afectados. Es una época de las migraciones, el capital migra como depredador pero también la humanidad migra en busca de subsistir.

Bibliografía

Amin, Samir (1997) Los desafíos de la mundialización. México, Siglo XXI-UNAM.

Baricco, Alessandro (2002) Next: Sobre la globalización y el mundo que viene. España, Anagrama, 2002 primera edición.

Bauman, Zygmunt (1999) La globalización: Consecuencias humanas. México, Fondo de cultura económica.

Marx, Carlos (1975) El capital Critica de la economía política. México, Fondo de cultura económica.

Saint-Exupéry, Antoine de (2000) El principito. España, publicaciones y ediciones salamandra.

CONAPO Continuidad y cambio en la migración México-Estados Unidos via internet:
http://www.conapo.gob.mx/prensa/ContinuidadyCambio25oct2005.pdf (22/oct/2008)

Real academia española vía internet:
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=libertad (22/oct/2008)

lunes, 27 de octubre de 2008

CRÓNICA sobre Chiapas por Octavio García

Llegando a Chiapas…


Por Octavio García Hernández

Ingeniero y Sociólogo por la UV


Llegar a Tuxtla Gutiérrez por carretera desde el DF y justo después de salir de los límites entre Chiapas y Veracruz se convierte en toda una odisea y te orilla a varias reflexiones, entre las que recuerdo son ¿Cómo es posible que una carretera que es de cuota pueda estar en tal mal estado?, ¿Por qué ninguna autoridad hace nada efectivamente? ¿Cuántos accidentes ha producido esta carretera? ¿Cuántas pérdidas económicas se han sucedido debido a los cierres que han ocasionado los constantes derrumbes? Independientemente de las condiciones climáticas ¿Será que estas carreteras se encuentran en tal mal estado solo porque estamos en Chiapas y no en Guanajuato, Guadalajara o Monterrey? Mientras piensas no te queda otra que arrellanarte en los “confortables” asientos del ADO y encomendar tu integridad física a los que dicen ser los “conductores mejor capacitados de todo el país”.



La primera impresión que me llevo al llegar a la capital del estado de Chiapas es la de arribar a una ciudad que ha crecido notablemente en los últimos años sin ninguna planeación, con poca dedicación en la estética urbana y en donde las grandes plazas comerciales han llegado tarde en relación al resto del país, es decir, percibes que te encuentras en una ciudad que se encuentra en plena transformación capitalista.

Con poco más del medio millón de habitantes, Tuxtla es el referente político y comercial en toda la región. Para quien viene de una ciudad en donde el pulpo camionero y los taxistas son quienes imponen las condiciones en el transporte público, resulta por lo menos extraño que esta ciudad y en general todo el estado se mueva a base de “Urbans” que son el transporte más popular y que, aunque sumamente incómodo, resulta ser barato y eficiente. De manera general puede apreciarse que te encuentras en una ciudad limpia y digamos tranquila en lo que se refiere al tránsito en sus avenidas. La nomenclatura de sus calles puede ser un dolor de cabeza para quien no esta acostumbrado a los orientes, ponientes, nortes y sures, no así para quien viene de Puebla u Orizaba, costumbre que facilita en mucho el tránsito por estas calles.




Arquitectónicamente Tuxtla es una ciudad sumamente pobre, con varios edificios que en su momento pretendieron ser “modernos” y que hoy lucen horrendos por su diseño y por el descuido en que se encuentran. Mientras caminas por sus calles y si inhalas hondo y pones atención notarás que se respira un aroma peculiar, si ser aroma de mar si es uno con notas de humedad, de vegetación, limpio y a la vez mezclado con notas provenientes de las montañas, fresco, y con remembranzas de bosques de pinos, digamos que es aroma de sur y ya no de sureste.



En cuanto a servicios de hospedaje y alimentación, para ser ciudad capital y en una revisión y uso mas bien fugaz, me parece que se puede afirmar que es una ciudad barata, de tal forma que, en términos generales se puede decir que es una ciudad agradable, cosa que se reafirma cuando, mientras te comes unos ricos tacos de “cochito” escuchas a solo unas cuadras los ecos de la marimba que invitan a disfrutar de sabroso baile popular.

Llevo dos días en esta ciudad y me ha parecido agradable, por el momento no puedo dedicarme a turistear con mayor enjundia, ahora debo atender algunas cuestiones mas simples y burocráticas. He venido a trabajar al IFE después de participar en un concurso, no sé si competitivo pero por lo menos si muy masivo, en donde gane una de las 40 plazas; y escogí por mi propia voluntad el distrito electoral federal 02 con cabecera en Bochil, Chiapas, distrito complejo y al que pocos quisieran llegar debido a su extensión, su complejidad cultural (alberga poblaciones Tzotziles, Tzeltales y Tojolobales), su dificultad geográfica, lo digamos…rústico de su cabecera distrital (Bochil) y por lo complicado en cuestiones políticas y sociales de algunos de sus municipios entre ellos Simojovel, El Bosque, Panteló, Pueblo Nuevo Solistahuacan, San Andrés Larrainzar y Chenalho (al cual pertenece la tristemente celebre comunidad de Acteal), todos ellos con eminentemente presencia zapatista. Conozco mi distrito tan solo por Internet así que pienso que aun quedan muchas cosas más por conocer.

jueves, 23 de octubre de 2008

ENSAYO sobre el Capitalismo


LA ALIENACIÓN COMO RESULTADO DEL CAPITALISMO
Ivo Sainz Escoto

Estudiante de la carrera de Sociología de la Universidad Veracruzana

INTRODUCCIÓN

La propuesta de la obra Marxista, es sobre todo una reacción a la transformación que produjo la Revolución Industrial, sobre todo en Inglaterra a lo largo del siglo XIX, al crear una nueva sociedad de máquinas y fábricas, de ferrocarriles y barcos de vapor, de masas de trabajadores industriales, viviendo hacinados en superciudades y en condiciones deplorables.

Las primeras fases de la Revolución Industrial pueden considerarse en muchos aspectos caóticas y negativas: hollín, barrios bajos, maquinaria poco segura, crueles patronos y niños trabajadores: éstos eran sus rasgos mas sobresalientes. Para la clase capitalista (es decir, la clase que posee y controla los recursos productores de riqueza, como las fábricas) supone la generación de una gran riqueza, sin que se den aparentes beneficios inmediatos para los trabajadores. Probablemente, no sufren mucho más de lo que hacían sus antecesores en el campo, pero ahora su padecimiento es mucho más obvio.

Los trabajadores además, tienen que enfrentarse a un nuevo tipo de inseguridad, que antes no conocían las personas que vivían de la agricultura. En el capitalismo el crecimiento económico es muy irregular, a veces se producen periodos de gran prosperidad que se alternan con terribles colapsos, que implican el cierre de fábricas y que un gran número de trabajadores sean arrojados a la calle y queden sin empleo.

De esta breve introducción podemos afirmar lo siguiente que nos servirá de guía para este trabajo; El concepto de la alienación, aunque ya lo habían mencionado Freubach y Hegel, Marx le da un nuevo enfoque aunque no lo menciona en la mayoría de sus textos, es sin duda un gran aporte teórico, es el mas rico de toda su obra, ya que en esta definición se encuentra la respuesta de todos los males que genera el capitalismo. Como lo menciona George Ritzer, en su obra Teoría Sociológica Clásica:

“En sus primeras obras, Marx denominaba alienación a las distorsiones que causaba la estructura de la sociedad capitalista en la naturaleza humana. Aunque en su obra posterior evitaba este termino altamente filosófico, siguió siendo de otra guisa, una de sus principales preocupaciones” (Ritzer, 1993: 183).

En la obra de Marx podemos ver como él centro su análisis en las estructuras del capitalismo que causaban la alienación. El ofreció una teoría en la que consideraba a la alienación demasiado arraigada en la estructura social. La estructura social es la que genera el rompimiento en las condiciones naturales del hombre.


DEFINICIÓN DEL CONCEPTO DE ALIENACIÓN


A esa explotación, por la cual el trabajador es menospreciado en sus derechos, y obligado a vivir materialmente en un nivel infrahumano, Marx la define como alienación económica.

En la base de esta delación está toda una teoría sobre el valor económico. Según Marx, el precio de una mercancía está medido en función del trabajo humano allí plasmado. Esto significaba para Marx, que de acuerdo con “las horas de trabajo socialmente requerido” para elaborar un artículo, es como se debe fijar el precio del mismo.

Ahora bien, el trabajador es el dueño natural de ese artículo que ha elaborado. Pero en el sistema capitalista, el trabajador es quien no posee nada; recibe un salario de hambre, quedando el producto en poder del empresario, quien lo vende con un precio que incluye una plusvalía o utilidad del capitalista, es decir un salario no pagado. Mientras el trabajador queda confinado en la clase proletaria, absolutamente inerme, sin derechos, y sin energías para exigirlos, el capitalista, por su parte, se va enriqueciendo a velocidades cada vez mayores, vive en medio de lujos, viajes y derroches, y aún tiene para acumular y amasar “sus ahorros” en nuevas inversiones de capital.

Lamentablemente es tan dura la fuerza que ejerce el capitalista, que el trabajador no toma conciencia de esa explotación, vive completamente al servicio del capitalista, que ha encontrado las mejores maneras para nunca liberar al obrero, absorbiéndolo al máximo y obligándolo a vivir en una situación deplorable, consumiendo todas sus energías. Al trabajador no le queda más que amanecer día con día, con la única esperanza de terminar rápido con su jornada.

Así pues, la alienación la podemos entender como la conversión de los productos de la actividad humana (productos del trabajo, relaciones sociales y políticas, normas de moral, teorías científicas, formas de conciencia social), al igual que de las propiedades y capacidades del hombre, en algo independiente y ajeno a éste y que lo domina.

La alienación es un momento transitorio en la historia de la sociedad, algo derivado de la división de trabajo y la propiedad privada que lleva a que las relaciones entre los hombres se establezcan de modo espontáneo y a que salgan de su control. De esta suerte cada tipo de actividad (trabajo, ciencia, arte, gobierno) se convierte en monopolio de un reducido grupo de personas y se transforma en algo extraño con relación al resto de los miembros de la sociedad.

Así, la actividad de la sociedad y sus productos quedan enajenados a los individuos. En la esfera económica la alienación se expresa en el dominio de la propiedad privada (los productos del trabajo no pertenecen a quien los produce), en la conversión del trabajo en una actividad forzada, impuesta al hombre desde fuera; en la contraposición de intereses entre las diferentes clases. En la vida político-social la alienación se manifiesta en la espontaneidad del desarrollo de la sociedad, en la incapacidad del hombre frente a las fuerzas creadas por él (guerra, crisis, etc.).

De este modo las relaciones entre los hombres revisten la forma de relaciones entre cosas (fetichismo) y los hombres quedan despojados de sus cualidades humanas, se despersonalizan. El hombre no determina por sí mismo lo que puede y debe hacer, sino que se somete a las fuerzas incontroladas que dominan sobre él, casi nunca alcanza los objetivos para los que emprende ya unas, ya otras acciones; le parece que las normas y formas de su vida no emanan de la naturaleza de la actividad conjunta de los hombres, sino que le son impuestas, bien por otras gentes, bien por fuerzas sobrenaturales.

De modo que quedan desfiguradas en su conciencia sus verdaderas relaciones, le surgen distintas ilusiones y extravíos. La liquidación de los antagonismos sociales, de las relaciones de explotación, es la base para superar la alienación.


COMPONENTES BÁSICOS DEL CONCEPTO DE ALIENACIÓN.


En su libro de Teoría Sociológica Clásica, haciendo un estudio minucioso de la obra de Marx, Ritzer definiéndola él mismo, nos habla de cuatro componentes básicos del concepto de la alienación:

“Primero, en la sociedad capitalista, los trabajadores están alienados de su actividad productiva. En tal sociedad los trabajadores no trabajan para si mismos, para satisfacer sus propias necesidades. Trabajan para los capitalistas, que les pagan un salario de subsistencia a cambio del derecho a utilizarlos en lo que deseen. Trabajadores y capitalistas creen que el pago de un salario significa que la actividad productiva pertenece al capitalista. Puesto que la actividad productiva pertenece al capitalista, y puesto que es él quien decide lo que hay que hacer con ella, es fácil comprobar que los trabajadores están alienados respecto a su actividad. En lugar de ser un proceso satisfactorio en y por si mismo, la actividad productiva se reduce a un aburrido e idiotizante medio de cumplir el único objetivo que de verdad importa en el capitalismo: ganar el suficiente dinero para sobrevivir." (Ritzer, 1993: 184).

El obrero, victima de la alienación, al percibir bajos ingresos, tiene que vivir en una situación de pobreza, que lo obliga a trabajar en el primer empleo que encuentre y con el salario que el capitalista le ofrezca. Esto hace que el obrero trabaje sin ninguna ilusión y de mal humor, únicamente porque tiene que cumplir con esa tarea, para percibir un modesto salario. A los capitalistas no les interesa pagarles un mejor salario o darles alguna clase de incentivos a sus trabajadores, ya que si se inconforman, son despedidos y el capitalista rápidamente contrata otro empleado, ya que en las calles hay una gran cantidad de obreros, esperando por una oportunidad, Eso genera un circulo vicioso, en el que el obrero trabaja mal y en el que al patrón no le interesan sus trabajadores. Ritzer nos da un segundo componente de la alienación:

“Segundo, los trabajadores están alienados no sólo respecto de las actividades productivas, sino también del objeto de esas actividades: el producto. El producto de su trabajo no pertenece a los trabajadores y no pueden utilizarlo para satisfacer sus necesidades primarias. El producto, como el proceso de producción, pertenece a los capitalistas, que pueden usarlo como deseen. Esto suele significar que lo venden para obtener beneficio. Los trabajadores no sólo no ejercen control alguno sobre el producto, sino que, en la mayoría de los casos, tampoco tienen una percepción correcta de lo que producen. Suelen realizar tareas muy especializadas, a resultas de lo cual apenas perciben el papel que juegan en el proceso de producción." (Ritzer, 1993: 184).

Los obreros, pierden toda su esencia de seres humanos, se convierten en una máquina, sin vida propia, que sólo trabaja para conseguir un poco de alimento para su subsistencia, y la de los suyos, convirtiéndose en victima de otos elementos capitalistas, el obrero no toma conciencia de la importante labor que tiene dentro del sistema de producción. El obrero es la base de toda la producción, y un ejemplo importante nos lo brinda Ritzer en su obra:


“Por ejemplo, los trabajadores de una cadena de montaje de automóviles que aprietan los tornillos de una turbina apenas se percatan de su papel en la producción de un motor, y no digamos de su contribución a la producción de un automóvil entero. Las cadenas de montaje suelen ser tan largas y tienen tantos eslabones que los individuos se limitan a cumplir un papel insignificante en el proceso global. Como les corresponde cumplir esos papeles de escasa importancia, los trabajadores suelen creer que es la cadena de montaje, no las personas que trabajan en ella, lo que produce el producto final” (Ritzer, 1993: 184 y 185).


Mientras más trabaja el obrero, tiene menos para consumir; mientras más valores crea, más se deprecia y disminuye su dignidad; mientras lo que produce toma más forma, él se deforma; mientras más a tono con la civilización es el objeto de su trabajo, más bárbaro se torna el obrero, incluso, volviéndose en contra de sus compañeros ya que el capitalista ha diseñado formas para confrontar al trabajador como nos lo explica ritzer en su tercera característica de la alienación:

“Tercero, en el capitalismo los trabajadores están alienados de sus compañeros de trabajo. Marx parte de la premisa de que las personas necesitan y desean trabajar en colaboración con otras para extraer de la naturaleza lo que necesitan para sobrevivir. Pero el capitalismo destruye esa cooperación natural, y las personas, especialmente los extranjeros, se ven obligados a trabajar codo con codo para los capitalistas. Aún cuando los trabajadores de una cadena de montaje, por ejemplo, sean íntimos amigos, la naturaleza de la tecnología produce una profunda sensación de soledad”. (Ritzer, 1993: 185).

Ritzer nos sigue hablando acerca de la alienación, y los mecanismos que genera el capitalista para confrontarlo con sus compañeros:

“Pero esta situación social es peor que la simple soledad; los trabajadores suelen verse obligados a competir abiertamente, y a veces se producen enfrentamientos entre ellos. Con el fin de extraer la máxima productividad y evitar el desarrollo de relaciones cooperativas, el capitalista enfrenta a los trabajadores entre si para detectar cual de ellos produce más, trabaja más rápidamente y agrada más al jefe. A los que ganan se les da una recompensa extrasalarial; a los que pierden se les despide. En cualquier caso, se genera una hostilidad considerable entre los compañeros de trabajo. A los capitalistas les conviene este enfrentamiento, porque de ese modo evitan ser ellos mismos blanco de la hostilidad obrera. En el capitalismo, la soledad y la hostilidad entre las personas suele alienar a los trabajadores respecto de sus compañeros” (Ritzer, 1993: 185).

Sin duda la alienación es el resultado del capitalismo, causante de los mayores males nunca antes vistos en la historia de la humanidad. En el pasado las personas eran libres con respecto a su producción, en el capitalismo, viven completamente alienados, son víctimas de todo un proceso mecanicista que los absorbe y los hace perder su verdadera esencia, Ritzer nos brinda, una cuarta característica de la alienación:

“Por último, en un nivel más general, los trabajadores están alienados de su propio potencial humano en la sociedad capitalista. Los individuos se realizan cada vez menos como seres humanos y quedan reducidos en su trabajo al papel de animales, bestias de carga o maquinas inhumanas. La conciencia se entumece y, en última instancia, se destruye a medida que gradualmente se van rompiendo las relaciones con otros humanos y con la naturaleza. El resultado es una masa de personas incapaces de expresar sus capacidades específicamente humanas, una masa de trabajadores alienados” (Ritzer, 1993: 185).

Para Ritzer, las personas pierden toda su importancia con respecto de la alienación, ahora a lo que se le da valor es a las cosas, las personas se vuelven fetichistas:

“Los seres humanos dejan de ser creativos y se orientan en soledad hacia la posesión de objetos. Para Marx la propiedad privada hace a las personas tan “estúpidas y estrechas de miras” que sólo perciben un objeto como suyo cuando lo poseen; es decir cuando lo “comen, lo beben, lo visten, o lo habitan”. Por todas esas razones, el trabajo en el capitalismo deja de ser una expresión del potencial humano. De hecho, en muchos sentidos es lo opuesto. Debido a esa total alineación de las funciones humanas una persona ya no puede satisfacer sus capacidades y necesidades humanas y se ve obligada a concentrarse en las capacidades y necesidades naturales” (Ritzer, 1993: 187).

Debido a la alienación las personas, se olvidan de su esencia y se empiezan a comportar como animales, en donde lo único que importa es aparearse, comer y dormir:

“Tal vez sea este el colmo de las consecuencias imprevistas; las personas han producido una sociedad que les permite sentirse a gusto solo cuando funcionan como animales” (Ritzer, 1993: 187).

Es sorprendente como en algunas partes del mundo los obreros, que trabajan en las fábricas, no pueden con su salario ni siquiera comprar lo que ellos mismos producen. Los artículos que se producen, únicamente están destinados a la compra solo para ciertos sectores de la sociedad. Los trabajadores producen y no pueden adquirirlo, los capitalistas no producen nada y pueden adquirir los artículos más costosos:

“Marx afirmaba que el capitalismo era un mundo invertido en el que los que deberían de estar arriba quedan relegados a lo más bajo, y los que merecían estar abajo llegan a la cúspide de la sociedad. Así, las personas consideradas por Marx como las más importantes de la sociedad –los productores (el proletariado)- se encontraban abajo luchando por un salario de subsistencia y dominadas por los capitalistas. Los capitalistas, que no producían nada por sus propios medios y Vivian a expensas del trabajo de otros, constituian la fuerza dominante de la sociedad. El capitalismo también era un mundo invertido en el sentido de lo que llega a ser real para la sociedad. Por ejemplo son las personas las que establecen los precios, pero no reciben el papel esencial que desempeñan en ese proceso. Es más, parece que es el “mercado” irreal el que establece los precios. Finalmente, la realidad de la vida del capitalismo se esconde tras la ilusión de un hecho. Por ejemplo, desde el punto de vista de Marx, los capitalistas explotan al proletariado, pero la creencia común es que son las capacidades de los capitalistas las que confieren el éxito al trabajador” (Ritzer, 1993: 187 y 188).


CONCLUSIONES


El capitalismo en su desarrollo ha ido justificando su dominación mediante la alienación de las relaciones sociales en los distintos campos en que se reproducen. Por otro lado, la alienación ha motivado todo un proceso contrario de lucha contra la falsa conciencia. Este tipo de conciencia genera el proceso de distorsión de la realidad, haciendo al trabajador ajeno y extraño a ella.

La alienación merma significativamente el potencial creativo de los seres humanos, generando que el individuo se sienta extraño a lo que produce, a su cultura, a su verdadero poder, así como le encuentre falta de sentido a su vida, aislamiento social, entre otros.

La teoría de la alienación de Marx estuvo organizada alrededor del trabajo alienado que se genera en el capitalismo, y todas sus consecuencias graves alrededor de los trabajadores y de la humanidad.

Este concepto sociológico, aportado en una forma mas clara por Marx, nos revela que el trabajo que debiera ser fuente de riqueza y realización creativa, individual y colectiva, es bajo el capitalismo, creador de amargura y degeneración, calamidad y miseria. Bajo el capitalismo cuanto más se trabaja más se contribuye a la explotación propia y colectiva. El trabajador no es dueño de la riqueza que produce, es como un extraño de su propia producción. Es alienado…

BIBLIOGRAFIA:

CANALES, Esteban. 1999. La Inglaterra Victoriana. Madrid: Akal.

HARNECKER, Marta. 1969. Los Conceptos elementales del Materialismo Histórico. México: Siglo Veintiuno Editores.

RITZER, George. 1993. Teoría Sociológica Clásica. México: Mc Graw Hill.