viernes, 2 de octubre de 2009

ARTÍCULO sobre Legitimación y discriminación Homosexual

¿ORGULLO DE QUÉ?
Luis Miguel Bernal

No se decreta el final de los tiempos del desengaño de un guantazo.
El cinismo es un castillo poderoso, custodiado por ejércitos poderosos. Necesitarán algo más que buenas palabras.
¡Una insurrección! ¡Un huracán!
Un estruendo tan demencial que sacuda las conciencias.
Y aún así… dudo que baste

Camille de Toledo
El Orgullo Gay es un término que surge en 1969 gracias a los movimientos contra la represión en Stonewell, (New York, USA) y que se fueron extendiendo a varios países. El llamado “Orgullo” es —o era— esa exhortación a que toda persona, principalmente gay, pueda vivir su vida con dignidad sin avergonzarse de lo que es, cómo siente o a quién ama y desea.

Yo no creo en el Orgullo. Es sólo una falacia, una frase bien vendida. Un eslogan barato.

Si hablamos del Orgullo Gay, de entrada, ya existe una autosegregación porque dejamos que el ser homosexual nos defina sin entender que somos más que nuestra orientación sexual. Antes que ser homosexuales, heterosexuales, hombres o mujeres somos PERSONAS y sobre esa base debería regirse la búsqueda de igualdad, respeto y dignidad.

¿Por qué debemos regir nuestra vida o identidad por lo que tenemos entre las piernas o a quién amamos o hacemos el amor? Sigo sin entender... ¿por què no nos atrevemos a cuestionar algo tan bàsico?

Ademas, el fundamento del orgullo gay es ese respeto y reivindicacion de la dignidad de la persona sea cual sea su estilo de vida, su forma de comportarse, moverse, vestirse; cosa que no se aplica muy seguido entre la, absurdamente llamada, diversidad sexual. Llamamos diversidad sexual a algo que no es, por ejemplo, no se incluye a los heterosexuales y se suprime y discrimina en exceso entre los y las LGBTTTI.

Todos y todas somos personas y somos diversos(as), es justamente en esa diversidad donde se incluyen todas las formas de ser y estar, posibles, existentes e imaginadas; siempre y cuando los y las implicadas estèn de acuerdo y no dañen a terceros, no deberìa existir la menor represiòn o conflicto.

El problema es que la discriminaciòn existe, la falta de derechos es innegable. Como LGBTTTI no podemos contraer un matrimonio igual al de los y las heterosexuales, no podemos adoptar y constituir legalmente una familia, hasta hace muy poco y sólo en el DF las personas trans pueden cambiar su nombre y género con acta de nacimiento nueva, las lesbianas siguen teniendo una invisibilidad tremenda en los estudios de discriminación, los y las bisexuales siguen invisibilizados(as) y estigmatizados(as) como indefinidos(as). Los medios de comunicaciòn dìa a dìa hablan mas del tema, pero cargados de ignorancia y tipificaciones, bromas y burlas del “jotito” que siguen propagando segregación y reducción de lo que es ser gay.

Por otro lado, cientos de casos de asesinatos por homofobia siguen sin resolverse y muchas de las familias de las víctimas, jamas reclaman justicia ni el cadaver debido a que revelararían que su hijo o hija eran homosexuales. Y la comunidad LGBTTTI sigue tan indiferente a estos casos que a cualquiera nos podrían pasar, desde una broma, hasta discriminaciones laborales o asesinatos.

Nosotros(as), seguimos discriminándonos día tras día, reduciéndonos a un sólo espacio que se designa como “nuestro”: Zona Rosa. Siempre esta idea me ha recordado los ghettos en el Apartheid o de la Segunda Guerra Mundial, como si la ciudad no pudiera pertenecernos. Al revisar estas ideas me hace sentir que la historia de la constituciòn de la libertad LGBTTTI y ese reconocmiento que se buscò desde hace varios años, hoy no tienen mayor resonancia, porque la segregaciòn sigue y el adormecimiento y el conformismo tambièn.

La discriminacion entre nosotros mismos es lo que va acabando con el reconocimiento y la igualdad necesarios. La falta de ideales, de informaciòn, de respeto, van sumergiendonos en el silencio y la violencia. Hoy tenemos mayor visibilidad pero no hacemos ni luchamos por màs e ingornamos la realidad, dejàndonos vivir con los estereotipos y las restricciones impuestas, con la falta de igualdad o los peligros que pudieran surgir. Me queda claro que Camille de Toledo tiene razòn, hace falta mucho mas que buena palabras, hace falta sacudir conciencias y aun asi quiza no baste.

Y me sigo preguntando... ¿orgullo de qué?
Imagen tomada de Internet.

viernes, 25 de septiembre de 2009

ARTÍCULO sobre Filosofía y Educación


LA FILOSOFÍA EN LA ESCUELA


Manuel Hernández Pérez

Sociólogo e historiador

de la Universidad Veracruzana


La filosofía nace como un deseo de conocer las cosas de la vida diaria (sabiduría) y no tanto como un esfuerzo especulativo. Ese primer paso es central para entender cómo los modelos educativos también han ido acomodándose a los diferentes modelos político-económicos y en menor medida para beneficio de los seres humanos y sus necesidades cotidianas.


Ese deseo por conocer como ligar lo humano y lo divino para saber cómo vivir, es el origen de la filosofía, después vendrán otros esquemas teóricos-especulativos con Pitágoras, Platón, Eurípides y Sócrates que cambiarán esa perspectiva y la reflexión se trasladará de lo cotidiano a lo abstracto y se alejará de los hombres de carne y hueso (Colli, 2009:13-22).


Los primeros filósofos-pedagogos buscaban imprimir en sus tutorados ese deseo por conocer como ser sabios, no en el sentido de conocer muchas cosas obtenidas con la pura especulación, sino más bien en la línea de aprender un método de vida, una orientación que les indicara el camino mejor para tener una vida más plena. Las herramientas con que contaban estos sabios, era lo que les habían heredado sus antepasados y lo que deseaban en el futuro como posible. Como resultado se levantaron impresionantes edificios de la reflexión y se crearon formas de vida como la griega y la romana que han sido en gran medida los pilares de la cultura occidental, que hoy compartimos.


Quizás hoy en día sólo queda el deseo de ser sabios, de hecho la palabra filosofía significa “amor a la sabiduría”, es decir, sólo existe un deseo por ser sabios a través de la especulación, pero no en tanto método para alcanzar un conocimiento de las cosas cotidianas para vivir mejor. Esa división que se produjo en cada persona y la sociedad en general ha llevado a concebir a la filosofía como algo abstracto que no tiene mucho que ver con nuestra vida cotidiana, con nuestro quehacer de cada día, se tiene la idea errónea que esta actividad es sólo para personas extrañas o solitarias que no tienen contacto con los grupos sociales, nada más falso, pues en sus orígenes la filosofía nació como una actividad relacionada con las sociedades antiguas con el deseo de trazar caminos para andar una vida mejor.


Así, la filosofía y el quehacer de educar están íntimamente ligadas, ambas actividades se funden con un mismo objetivo: trazar caminos que sirvan a las futuras generaciones para caminar con menos dificultades o para saber enfrentar de mejor forma los problemas que se encuentren en ese trayecto de andar por la vida.


Cuando hablamos de valores, de ética, se relaciona con la filosofía en tanto reflexión sobre la vida y el actuar de las personas, sobre aquello que las sociedades consideran bueno o esencial para seguirse reproduciendo de forma armoniosa y justa. Cuando hablamos de derechos o sujetos de derechos, también estamos en el terreno de la filosofía porque es necesario hacer una reflexión acerca del quehacer de los hombres y sus luchas por lograr cierto equilibrio en las sociedades, esto se ve expresado en leyes y códigos que buscan organizar de forma más equilibrada a las colectividades. Cuando hablamos de protección del medio ambiente, también allí está presente una reflexión y meditación sobre lo que somos y nuestra relación con nuestro entorno y los resultados catastróficos que hemos obtenido por no saber mantener una relación armoniosa. Cuando hablamos de la niñez y la vejez, la vida y la muerte se hace necesario pensar en las posibilidades que tenemos de dejar un legado positivo a la sociedad a la que pertenecemos, para que nuestros descendientes tengan caminos por donde transitar y horizontes donde inspirarse.


Leonardo Boff, el teólogo y filosofo de la liberación, plantea muchos de estos temas como prioridades y como urgencias para nuestro mundo, debemos reflexionar no sólo con la cabeza, sino también con el corazón y ante ello plantea: “Podemos y merecemos un destino mejor. Éste no sólo es posible, sino necesario. Y es aquí donde los filósofos pueden ayudarnos. Hace decenas de años muchos de ellos vienen afirmando que la excesiva utilización de la razón en función del lucro y de la mercantilización de todo, a costa del saqueo de la Tierra, nos ha llevado a la crisis. Para recuperar la salud de la razón necesitamos enriquecerla con la razón sensible, estética y cordial, en la cual se fundamenta la ética, y con una visión solidaria de la vida. Es lo que más se adecua a la nueva fase del encuentro de culturas y de unificación de la historia humana. O proseguiremos por un camino trágico y sin retorno.” (Excelsior 02 de marzo 2009).


Parecería que los retos son imposibles de enfrentar, que no tenemos las herramientas científicas ni fondos económicos para lograr que la tarea educativa sea pilar del desarrollo en México, pero tenemos muchos ejemplos que nos deben animar aun en medio de la crisis actual para seguir trabajando en este sentido. Uno de ellos lo tenemos en el reciente fallecido filósofo mexicano Pablo Latapí Sarre. Este pensador nos dejo programas, proyectos, trazó caminos y rutas que nos ayudan a entender el quehacer educativo en México en las últimas décadas. Con su vida y con su trabajo diario a favor de la educación tendió puentes y abrió horizontes para aquellos que buscan hacer del quehacer educativo palanca y motor del desarrollo nacional y lo planteaba de la siguiente manera: “Estoy convencido de que hay que seguir trabajando por lo que queremos, en lo que nos corresponde a todos, creo que para eso es la vida, es construir esperanza, abrir horizontes, tender puentes hacia un futuro mejor, sembrar alegría y construir esperanza invocando nuestras utopías y trabajando tenazmente por realizarlas hasta el último día de nuestra vida.” (La Jornada 05 de agosto 2009).


No importa el nivel o ambiente social en el que llevamos a cabo nuestra práctica educativa, siempre debe estar presente la reflexión acerca de la actividad de nuestras sociedades desde un punto de vista ético, desde la óptica de los valores, de la sensibilidad y la fraternidad y no sólo quedarnos con los razonamientos fríos del mercado, que hasta el momento no han sabido dar un rumbo seguro a nuestro planeta. Debemos avivar el espíritu de asombro en relación a todo lo que nos rodea, como nos propone Pablo Latapí. Si logramos asombrarnos y trasmitir ese sentido de asombro a nuestros alumnos sobre el mundo y el papel que jugamos como administradores más no dueños del mismo, entonces podremos considerarnos buenos maestros.


Bibliografía

Avilés Karina, Ana Mónica Rodríguez y Fabiola Palapa “Murió

Pablo Latapí, impulsor de la educación en México”

La Jornada 05 agosto de 2009.

Boff Leonardo “La filosofía puede ayudarnos” Excelsior 02 de

marzo de 2009.

Colli Giorgio (2009) El nacimiento de la filosofía, Tusquets,

México.

Revista Electrónica de Educación Año 6 No. 53 Septiembre-Octubre 2009

ESCUELA SECUNDARIA

sábado, 19 de septiembre de 2009

EXPERIENCIA con libros del rincón


LOS LIBROS DEL RINCÓN EN MI AULA: UNA MARAVILLA


Educadora Lorena de los Ángeles Chávez Cruz

Primero y Segundo grado, Palma sola Veracruz

Jardín de niños “Francisco Gabilondo Soler” Zona 014 Cardel


Primero que nada me permito aclarar que, desde hace unos pocos años, soy una amante de la lectura, por ello tal vez mi relato sea muy emocional y hasta con tintes románticos, pero de verdad espero transmitir un poco de mi fascinación por los libros y sobre todo por este maravilloso recurso que son los Libros del Rincón.


¿Por qué afirmo que son maravillosos? Pues porque en mi salón más que Libros del Rincón son libros del “centrón” y no me refiero a su ubicación, porque en mi pequeña aula todo se encuentra en el centro, me refiero específicamente al papel tan significativo que juegan los libros para mis alumnos, para explicarme mejor a continuación les relato brevemente como ha sido el proceso de acercamiento y enamoramiento de mis alumnos y los Libros del Rincón.


El descubrimiento. En agosto, cuando los niños llegaron por primera vez al aula, todos vinieron con diferentes experiencias de acercamiento a la lectura, hubo desde los que no habían tenido nunca un libro en sus manos hasta a quien sus padres le leen cuentos por las noches. En base a esto el segundo día de clases, cuando estábamos reconociendo los espacios del aula, hice énfasis en el librero que era nuestro rincón de biblioteca, nos acercamos, y tranquilamente, sin decir nada, empecé a darles los libros que tenemos ahí. Algunos niños tomaban los libros un poco inseguros y sin encontrarle pies ni cabeza, otros muy propios los tomaban como si los leyeran, incluso mostrándole a los primeros “como se toman los libros”, pero los más asombrados fueron aquellos quienes los hojeaban violentamente admirados de que se les hubiera permitido tomar un libro y ver las grandiosas imágenes que hay en ellos.


Se tomaron el rato que quisieron en explorarlos todos, reservada o apasionadamente, al final estaban extasiados de haber descubierto lo qué es un libro, porque todos conocían el concepto, pero lo rico de este día fue que pudieron llenarse de los libros, no solo verlos y tocarlos sin límites, sino que también olerlos y sentirlos en sus diferentes formas e incluso morderlos y como cereza en el helado, cuando les leí Cocorico, sus ojitos al escucharlo, me señalaron que fue cuando se deleitaron por completo y con todos los sentidos del delicioso sabor de los libros, fue el flechazo.

Los libros son parte de nosotros. El episodio del descubrimiento fue muy enriquecedor, pero acepto que los días subsecuentes me perdí en otras actividades y no hubo otro acercamiento, hasta que el destino los volvió a juntar, me explico: Resulta que un día un niño tuvo un ligero accidente y en lo que hacia de enfermera se me hizo fácil indicarle a los demás “tomen un libro”.


No me di cuenta que algo tan sencillo para mi fue todo suceso para ellos, me distraje unos segundos y mi aula era como una casa de bolsa, todos gritando y discutiendo, unos niños parecían incrédulos de poder tomar un libro en sus manos sin que alguien los supervisara, para otros no tenía caso tomar un libro pues yo evidentemente estaba ocupada como para leérselos y otros más aprovechaban para rasgar hojas en ellos, así que terminada mi momentánea labor, volví a ser maestra y para sosegar el caos nos reunimos en el piso, prontamente hubo muchas explicaciones de ellos, pero acepte mi responsabilidad en los hechos y les dije a los niños un secreto “Sabían que esos libros son suyos”.


Un inusual silencio invadió el aula, después de esto hubo varios comentarios y aclaraciones que si transcribiera, este ya no sería un breve relato, creo que basta con decirles que de aquí, y claro otros varios momentos de acercamiento casual o intencional al ahora rincón de lectura, los niños fueron conociendo que a los libros los podían tomar cuando sintieran que fueran necesarios, que eran para disfrutarlos solos o acompañados, que como parte de sus objetos también eran su responsabilidad y que si querían seguir teniéndolos debían cuidarlos.


De aquí surgieron actividades como “los libros visitan mi casa” “te comparto un cuento” y “que me dice mi libro”; e ideas, como “las reglas del rincón de lectura” para establecer como debíamos cuidarlos, “investiguemos en los libros” una practica frecuente incluida en la mayoría de las secuencias didácticas realizadas, donde los niños aprendieron que podemos obtener información nueva y/o importante en los libros y que nos ayudan a aprender ó “tomo un cuento si no estoy contento” donde los chicos han aprendido que un libro les podría dar paz y alegría, en estos meses se dio el establecimiento formal de la relación.


Paso a paso vamos. Hace unos día llegue un poco más temprano y sin más oficio empecé a leer los poemas del libro Tres cocodrilas del cocodrilar, me embobo tanto, que mis alumnos iban llegando y yo seguía leyendo, de repente me estaban pidiendo que les leyera en voz alta los poemas, querían saber que era eso que a su maestra la tenia tan distraída, al igual que a mí, les encantaron los poemas y esta vez no hubo necesidad de estímulo visual. Ellos me descubrieron, era yo una amante de la lectura y ellos van paso a paso convirtiéndose también en ello, la relación se va cimentando.


¡Hay tantas experiencias que me gustaría relatar! no todos los momentos en que se promueve la lectura son obra del destino, al contrario la mayoría han sido y deben ser concienzudamente pensados, hay diversas situaciones didácticas que a mí, en mi grupo, me han funcionado muy bien, otras que la verdad no tanto, he trabajado con padres y bueno me he desbaratado con mucho gusto en este quehacer de promoción de la lectura. Reconociendo ahora, que esto no es tarea de un solo día, es un proceso que se da como una relación emocional: poco a poco.


Justifico, que no tendría caso que les filtrara duplicado de las actividades exitosas que menciono, de hecho por eso decidí describir las experiencias casuales, y no es que sea celosa de mi trabajo, más bien es que creo que cada una que conoce a su grupo sabe como es la mejor forma de “entrarle” a esta tarea. Lo importante es que como docentes reconozcamos la importancia de la lectura en nuestras vidas y en nuestros trabajos para que con sinceridad y ejemplo se los trasmitamos a los niños que ahora tenemos en tutela y que serán lo constructores del futuro cercano.


Por eso maestra lee, te invitó a que te enamores de los libros, puedes empezar con una deliciosa novela romántica o tal vez con ese libro de superación personal que no terminaste en secundaria y que esta por ahí olvidado, busca esos poemas que alguna vez oíste y te identificaste con ellos, o incluso léete el libro de español de tu hijo de primaria o mejor aún los Libros del Rincón de tu biblioteca de aula. Empieza, créeme los libros son tan maravillosos que te llevaran paso a paso a disfrutarlos, descubrirás cuan útiles son, asimismo distinguirás como si lees y trabajas con tus alumnos los Libros del Rincón, tu labor será un poco más sencilla.


Experiencia seleccionada para representar a la zona escolar 014 de Cardel, Veracruz.


Foto: Nancy Ortiz

miércoles, 16 de septiembre de 2009

CITAS de Pierre Bourdieu


Citas escogidas de

Sobre la televisión de Pierre Bourdieu

Por Nancy Ortiz


“…es importante hablar por televisión, pero en determinadas condiciones.”


Ser, decía Berkeley, es ser visto.


“La televisión es un instrumento que, teóricamente, ofrece la posibilidad de llegar a todo el mundo. Lo que plantea una serie de cuestiones previas: ¿Está lo que tengo que decir al alcance de todo el mundo? Se puede ir incluso más lejos: ¿Debería ser escuchado por todo el mundo?...”


“La gente se deja llevar por una forma consciente o inconsciente de autocensura, sin que haga falta efectuar llamadas al orden.”


“Se trata de cosas tan notorias y burdas que no se le escapan a la crítica más elemental, pero que ocultan los mecanismos anónimos, invisibles, a través de los cuales se ejercen las censuras de todo orden que hacen que la televisión sea un colosal instrumento de mantenimiento del orden simbólico.”


“La violencia simbólica es una violencia que se ejerce con la complicidad tácita de quienes la padecen y también, a menudo, de quienes la practican en la medida en que unos y otros no son conscientes de padecerla o de practicarla.”


“Y si se emplean unos minutos tan valiosos para decir unas cosas tan fútiles, tiene que ser porque esas cosas tan fútiles son en realidad muy importantes, en la medida en que ocultan cosas valiosas.”


“…A veces me entran ganas de corregir cada palabra que dicen los presentadores, por que hablan a menudo a la ligera, sin tener la más mínima idea de la complejidad y la gravedad de lo que dicen no de la responsabilidad en que incurren ante miles de telespectadores al utilizar determinadas palabras sin comprenderlas y sin darse cuenta de que no las comprenden.”


“Nada hay más arduo que reflejar la banalidad de la realidad.”


“Flaubert solía decir: Hay que describir bien lo mediocre. Ése es el problema con el que topan los sociólogos: hacer extraordinario lo cotidiano, evocarlo de forma que la gente vea hasta qué punto se sale de los corriente.”


“los peligros políticos inherentes a la utilización cotidiana de la televisión resulta de que la imagen posee la particularidad de producir lo que los críticos literarios llaman el efecto de realidad, puede mostrar y hacer creer en lo que muestra. Este poder de evocación es capaz de provocar fenómenos de movilización social. Puede dar vida a ideas o representaciones, así como a grupos. Los sucesos, los incidentes o los accidentes cotidianos pueden estar preñados de implicaciones políticas, éticas, etcétera, susceptible de despertar sentimientos intensos, a menudo negativos, como el racismo, la xenofobia, el temor-odio al extranjero, y la simple información, el hecho de informar, to record, de manera periodística, implica siempre una elaboración social de la realidad capaz de provocar la movilización (o la desmovilización) social.”


“…la televisión que pretende ser un instrumento que refleja la realidad, acaba convirtiéndose en instrumento que crea una realidad.”


“Para los periodistas, la lectura de los periódicos es una actividad imprescindible y la revista de prensa un instrumento de trabajo: para saber lo que uno va a decir hay que saber lo que han dicho los demás. Éste es uno de los mecanismos a través de los cuales se genera la homogeneidad de los productos propuestos.”


“…los índices de audiencia, el dios oculto de este universo, el cual reina sobre las conciencias hasta el extremo de que bajar un punto en el índice de audiencia, en determinados casos, significa la muerte, sin paliativos.”


“…a través de los índices de audiencia la lógica de lo comercial se impone a las producciones culturales.”


“…Cuando se emite una idea preconcebida, es como si eso ya se hubiera hecho; el problema está resuelto. La comunicación es instantánea porque, en un sentido, no existe. O es sólo aparente. El intercambio de ideas preconcebidas es una comunicación con más contenido que el propio hecho de la comunicación.”


“Las ideas preconcebidas, que desempeñan un papel fundamental en la conversación cotidiana, tienen la virtud de que todo el mundo puede recibirlas, y además instantáneamente: por su banalidad, son comunes al emisor y al receptor.”


“…y lo que se ve oculta lo que no se ve: cuando se contempla algo acabado, no es posible ver las condiciones sociales de su elaboración.”


Imagen: brunoferias.blogspot.com

martes, 8 de septiembre de 2009

CRÓNICA de Viaje a bahías de Huatulco

Viajando al Pacífico

Por Nancy Ortiz


Para mi hermanito Alecs, que se dejó pervertir


Para viajar hacía las Bahías de Huatulco uno tiene que manejar a través de una carretera donde predominan las curvas. El paisaje es solitario, árido y pobre. Cuando aparece la desviación hacía las bahías, parece como si entráramos a otro país como bien lo expreso nuestro buen amigo neerlandés.

De repente el paisaje cambia, deja de haber aridez. La pobreza termina para dar paso a bulevares con pasto, plantas y árboles bien regados. Lujosos hoteles y restaurantes aparecen frente a nosotros, claro, no podemos ver el mar, las playas son privadas y sólo se puede llegar a ellas a través de los hoteles.



La primera parada la hicimos en un pueblo que se llama la crucecita. Ese pueblo tiene alrededor de 20 años de fundación, se creó cuando a Miguel de la Madrid se le ocurrió que los terrenos cerca de las bahías debían pertenecer a mexicanos ricos y no a oaxaqueños pobres. En ese sexenio se dio la expropiación de muchas tierras, muchas de ellas a la fuerza y con violencia. Pues los ejidatarios que se negaban a vender sus tierras eran encarcelados, golpeados y amedrentados. El gobierno una vez más gano la batalla, la gente vendió, el gobierno les construyó la crucecita y ahora los terrenos frente al mar pertenecen a lujosos consorcios hoteleros con playas privadas o a personas con mucho dinero que pueden pagar una casa de verano a la orilla de las bahías.

Pese a esto, los lugareños son optimistas y dicen que por lo menos ahora pueden vivir del turismo. Están tan organizados que venden hasta lo que uno no sabía que podía necesitar.

La crucecita es un pequeño pero bonito pueblo turístico. Hay servicios de todo tipo y todos los precios, aunque en general los servicios se caracterizan por ser un poco caros.

En el pueblo la gente te ofrece paquetes para viajar en lancha o yate, los precios van desde los $250 por persona hasta los $5000. Tomar el viaje resulta divertido, pues en las bahías hay arrecifes de corar rayas o tortugas marinas gigantes que a veces salen a saludar a los viajeros. También puedes pescar en alta mar y visitar todas las bahías de la zona.

Otras de las actividades favoritas es snorquelear en los arrecifes, la experiencias puedes ser fascinante o aterradora para aquellos que no conviven mucho con la naturaleza.


Segunda parada Puerto Escondido

Podría pasar el resto de mi vida sin volver a ir a Puerto Escondido y no lo lamentaría. Aunque la playa es bonita no es apta para nadar, está bien para los chicos surfistas y para los adolescentes reventados. El pequeño pueblo se empieza a llenar de vida a partir de las 3 de la tarde, cuando los turistas se van levantando del desvelo de la noche anterior. Sólo se paran temprano los interesados en el surf. La vida nocturna es alocada y más en temporada alta. Los jóvenes pasean ebrios y drogados por doquier. Hay ambiente en muchos de los antros del lugar aunque también hay gente tirada y uno no sabe si llamar a una ambulancia o pasarle una cobija, si está muerto o sólo está hasta el tope de cerveza.

Puerto Escondido es altamente recomendable para jóvenes que gustan del regue, surf, sexo, mota y alcohol al mismo tiempo y en un ambiente alocado. Habrá otros que gusten de las mismas cosas pero en ambientes más acogedores. Ah por cierto, los servicios en Puerto también pueden llegar a ser muy caros.


Tercera parada Mazunte



Mazunte es la onda. El oleaje es muy fuerte pero menos agresivo que en puerto escondido, uno puede nadar un poco más. Aunque les aconsejo utilizar traje de baño bien ajustado o de una sola pieza para evitar perdidas de algunas de ellas. Claro, si pierden algunas de las piezas de su bikini no pasa nada, pues en esa zona están acostumbrados a los desnudos totales y parciales.

Las olas son tan furiosas que Incluso estando sentada en la orilla uno no se escapa de las fuertes olas, estas pueden llegar incluso por detrás (aun no entiendo como sucedió) y revolcarte unos cuantos metros como nos sucedió a Evelyn, Mely y a mi. Aunque para ser sincera las tres estábamos más preocupadas en no perder el bikini que en morir ahogadas, ya saben, muertas pero vestidas.

He de confesar que utilizar bikini de dos piezas no es muy funcional cuando uno quiere realizar actividades con un poco de movimiento, en más de una ocasión he estado apunto de perder alguna de las piezas. Una de las peores veces fue en Monte pio cuando iba colgada de una babana y tuve que soltarme para ir al rescate de una parte de mi traje de baño. En otra ocasión, cuando me metí a una cascada y salí revolcada entre piedras, lo menos que me paso fue perder mis sandalias, salir con moretones y raspones. Y la ultima vez en Mazunte al ser revolcada varias veces por las gigantescas olas. Eso sí, revolcada pero exfoliada.



En el pacifico, la arena es más clara y el paisaje del mar es muy bonito, pues se alzan peñascos a la orilla de la playa lo que le da una composición muy especial.

La comida de mazunte resulta ser alternativa y rica. La onda ahí también es el surf, el regue, la mota y el alcohol, todo esto en un ambiente mucho más relax.

Las cabañas y habitaciones están mejor acondicionadas y más económicas que en Puerto Escondido. El lugar está lleno de extranjeros europeos y gente altermundista. También hay muchos jóvenes que dejaron de ser adolescentes.

En el pueblo hay una tienda de productos de belleza naturista conformada por una cooperativa de mujeres oaxaqueñas. Los productos son relativamente económicos y pueden ser muy buen obsequio para regalar.

La zona en general, resulta ser un complejo turístico muy bello. Lamentablemente las grandes ganancias, como siempre, sólo le pertenecen a unos cuantos.

lunes, 31 de agosto de 2009

ENSAYO sobre cibercultura

Construyendo al Cibernícola

por Israel Hernández Ceballos
Sociólogo




INTRODUCCIÓN

Nos encontramos iniciando el tercer milenio y la moda en la sociedad resulta de distinguir lo de hoy… lo que está en tendencia, de lo viejo. El mercado actual nos ofrece novedades recicladas de modas para el futuro ulterior.

Dentro de esta vorágine consumista, las tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) no pueden desdeñarse pues, están jugando un papel importantísimo en la evolución de la especie, tanto en su esplendor biológico como en el plano de lo subjetivo.

La era del conocimiento para una sociedad en red, nos dice Castell (1999a,b; Canclini, 2006), está produciendo una distinción social entre los que tienen acceso y los que no a los medios de comunicación e información disponibles en nuestro tiempo; él los cataloga como los (des)conectados de la brecha digital.

Dentro de este mar de conectados, que es el que nos atañe en el presente ensayo, podemos ver que existe una actualización a la reproducción de espacios, que tienen que ver con el común de la socialización de la vida real, que se traslada a un ambiente que se vierte carente de espacio físico y brinda una nueva perspectiva para la medición del tiempo, tal y como ha sido conocido por siglos, y saber que todo está a nuestro alcance en tiempo real (Real-time) y en la transformación de la perspectiva natural para la delimitación de fronteras o, como menciona Giddens (1994: 26) “Bajo las condiciones de modernidad, el nivel de distanciamiento entre el tiempo y el espacio es mucho mayor [...] Pero hay más que una simple expansión en la capacidad de los sistemas sociales para vincular el tiempo con el espacio”.


EL CIBERMUNDO COMO CIBERSISTEMA

Considerando que la organización de una sociedad virtual --virtual porque sus vínculos e interacciones no se sitúan en un espacio físico-tangible--, no depende de políticas gubernamentales, sino de las actividades prácticas de la vida cotidiana y el sentido común de los miembros que se integran a una cibersociedad y que estas actividades se realizan conjuntamente en las interacciones simbólicas, ateniéndose a los tipos de conocimiento propios de la alfabetización tecnológica que les provee de sentido, es necesario el esfuerzo de delimitarlo dentro de las posibilidades que nos brinda una aplicación metodológica tan peculiar como lo es la Teoría de los Sistemas Sociales de Niklas Luhmann.

La incorporación social de internet ha tenido un revestimiento muy especial, pues precede a un siglo (el XX) lleno de novedades tecnológicas. Ésta época de grandes expectativas posteriores al llamado “siglo breve” (Habermas, 2002), la llamada tercera fase del capitalismo o era de la comunicación e información, ha estado amedrentada por posicionamientos económicos que posibilitan o debilitan un acceso equitativo a una sociedad que, supone, comparte un proyecto común; sin embargo, existen fenómenos propios de la conducción y desarrollo social que darían respuesta a este paradigma, siempre y cuando sea posible ubicarlos como fenómenos propios de un sistema.

La resistencia a la adopción de esta tecnología queda al margen de un corte generacional que no incluye en esta herramienta (internet) utilidad que le genere necesidades; la mitificación de llegar a una sociedad tecnificada, controlada y deshumanizada, cual tanta ciencia ficción infundida en novelas y películas que reflejan una posibilidad apocalíptica del positivismo de Hobbes (ejemplos: 1984, Cuando el destino nos alcance, Matrix, Yo Robot, etc) ha sido superada por la practicidad que, como herramienta facilita la comunicación, la creación y mantenimiento de redes sociales, la economía respecto a actividades sociales lúdicas, económicas, educativas, culturales, políticas, etcétera.

Una peculiaridad de la cibercultura, como actividad de socialización a través del uso de internet, se visualiza como un espacio apéndice de nuestra cotidianeidad, en el cual se llevan a cabo múltiples interacciones en lo que pudiera mostrarse como una realidad paralela a la vida real; sin embargo, ello obedece a un mal dimensionamiento encarecido por la definición del concepto “espacio-tiempo” que encuentra una ruptura en nuestra percepción, cuando al involucrarse socialmente en este medio nos incorporamos a la posibilidad de interactuar en comunidades de alcance planetario (dependiendo de nuestras limitaciones de lenguaje) todo ello transcurriendo en el “ahora” (tiempo real). Aquí surge una necesidad para ubicar epistemológicamente el concepto “espacio-tiempo”, ya que rompemos con la tradición y nos abrimos al paradigma del no-tangible atemporal; Luhmann (1998: 23) nos dice que “la sociedad crea su propio emplazamiento en espacio y el tiempo con ayuda de una pluralidad de referencias”. Es decir, la concepción de la mundialización a un click de distancia y, lo más importante, todo en tiempo real.

Sin embargo, el alcance de este enmarque sistémico de la cibersociedad se vierte en la funcionalidad e integración de redes que persiguen un propósito definido, donde se han creado relaciones de dependencia, códigos al interior propios de la comunidad, una estructura jerárquica cimentada en la alienación consciente de sus miembros; estas directrices permiten ubicar la conformación de una comunidad en el ciberespacio que sirve de ejemplo de interacción social y que estratifica los grados en cuanto al uso de la tecnología de internet como espacio de interacción o como herramienta de actividades de la vida cotidiana. “Todo esto es, a la vez, realidad experimentable y condición de posibilidad de diferenciación de la ciencia” (Luhmann, 1998: 11).


¿CÓMO LO DIRÍA LUHMANN?

La cibersociedad es un sistema que representa los procesos de interacción efectuados en un ambiente electrónico-virtual; es decir, son el conjunto de relaciones mediadas por Internet. Es un sistema central redes, en donde hay interacciones, sentimientos, programas, negociaciones y sistemas cibernéticos que forman una red, utilizando como mediador el internet, componiendo un cúmulo de información, buscadores, ciberespacios, etc., donde los conceptos entropía, recursividad, sinergia, entropía y homeostasis pueden ser aplicados para poder delimitar al sistema propio de la cibersociedad y distinguirlo de su entorno y sistemas autopoiéticos.


SIGUIENDO EL HILO NEGRO DE LA CIBERSOCIEDAD

El mejor intento de explicación de lo que sería la cibersociedad se encuentra en la medida que podemos describir su funcionalidad. De allí que, de lo primero que debemos partir, es crear una serie de distinciones, tantas y cuantas sean necesarias, para garantizarnos que nuestro intento goce de la delimitación de fronteras creadas apropiadamente (Giddens, 1991).

La cibersociedad desarrolla su funcionalidad en una ecología denominada cibercultura, llamada así por extensión del mundo real al virtual de todas las relaciones y funciones propias de la producción humana que van más allá del nivel orgánico. La capacidad propia del sistema en mantenerse a flote pende de una frágil línea de contingencia informacional, cognoscitiva y comunicativa como recursos o alimentos perennes que lo mantienen funcionando. Entonces, en este avatar de distinciones reconoceremos y depuraremos, dependiendo de la finalidad o particularidad al momento de identificar a una cibersociedad, la diferenciación de lo que es información/desinformación.

Ahora bien, y respondiendo a la ontología del sistema que estudiamos, cibersociedad nos refiere a las relaciones que se prestan entre los iguales que hacen uso del sistema. Para ello, y atendiendo un tanto a la propuesta luhmanniana de no considerar al ser humano un elemento necesario en el sistema, tenemos que estos iguales conllevan ya una rigurosa depuración externa que los equipara en lenguaje, conocimientos, condiciones económicas para acceder al espacio del sistema y, lo más importante, compartir la necesidad de los mismos satisfactores que le dan objeto al grupo en cuestión (Luhmann, 1990).

En el caso particular del ciberespacio es más fácil ejemplificar la idea de Luhmann (Izuzquiza, 1990) de estar refiriéndose al mar de consciencias y no de individuos, pues hay factores que por definición despojan a los individuos de ser seres corpóreos y de ellos utiliza su esencia cognitiva: su consciencia. De igual modo, la realidad tampoco es obstáculo epistémico, pues la finalidad propia del sistema rebasa por mucho el constructo convencional del espacio-tiempo que encontramos en el mundo de vida (Luhmann, 1998).

El elemento de la comunicación le imprime la mayor significación ontológica a la cibersociedad, pues es a partir de la socialización de información como se erige nuestro sistema. Para ello, nuestro sistema se vale de subsistemas que desarrollan procesos y finalidades particulares. De allí, es necesario trasladar y evidenciar que la construcción o delimitación de un sistema llamado cibersociedad es la reproducción o reflejo de un sistema llamado sociedad, cambiando, en una de sus partes esenciales, el entorno en el que se desarrolla (Berger y Luckmann, 1999).

Por ello, al sistema de la cibersociedad también se le reconoce como un conjunto de elementos interrelacionados entre si, en donde cada elemento depende del otro para subsistir y que cada uno tiene una función especifica, pero que al ir formando nuevas relaciones surge un nuevo elemento con características y funciones diferentes a los anteriores y así sucesivamente hasta formar un grupo, o una red social, y se distingue una visión holistica en donde el todo es mas que la suma de las partes, en donde existe un entorno virtual, un limite y están sujetos a un sistema o a un subsistema, en donde hay brotes de emergencia o salidas llamados autopoiesis.


CERRANDO EL CIBERSISTEMA

Pese a que la construcción presentada del sistema cibersociedad no hace referencia a particularidades ejemplificadas, es la apreciación holística la que permite escudriñar para seleccionar las partes que compondrán un universo sistémico dentro de la misión comisionada por Luhmann en su prefacio (1998: 11) en una construcción académica para una forma de ver y entender nuestro entorno.

Sin embargo, la creación de este constructo de gran sistema, que nos permite llegar a un nivel casi-universal y muy englobante de sistema, nos permite observar, de manera muy apropiada, la sinergia con que se desenvuelven una infinidad de pequeños sistemas, funcionalidades, diferenciaciones, procesos y acciones que dan vida a la creación de una reproducción social que va más allá del medio y se describe mejor por su esencia compleja y contingente.

La reproducción social, garantizada por sistemas delimitados como lo son la sociedad y la cibersociedad, nos permiten entender una esencia social más allá de la identificación física y orgánica-biológica, para entenderla como una entidad incorpórea provista de sentido a través de procesos de interacción cognitivos mediados por la comunicación.


PERO, ¿Y EL INDIVIDUO?

Las particularizaciones, delimitaciones, y caracterizaciones anteriores nos mostraron un mundo emergente que es factible de identificar y distinguir. Es este nicho donde personas se incorporan para visualizar que las actividades que pueden alcanzar siguen siendo una reproducción de las actividades de la vida real al ciberespacio pues, “las formas de vida introducidas por la modernidad arrasaron de manera sin precedentes todas las modalidades tradicionales del orden social” (Giddens, 1994, 18); de tal suerte que, al igual que en nuestro espacio físico-tangible, la dominación capitalista tiene un mercado demandante en colonizar, un cibermundo que le promete una experiencia más emocionante y, además, la posibilidad de alcanzar algunos de sus deseos más oscuros.

Así, en esta competencia consumista de ciberposibilidades, la carrera capitalista es por expandir sus productos a las masas; las adhieren y hacen todo lo posible por mantenerlas en las dinámicas que ellos crean, volviéndolos en sujetos con necesidades de modernidad artificial que les ayuda a su fin, asumiendo un primer plano como sistemas expertos (Giddens, 1994: 37) “para organizar el entorno material y social en el que vivimos”. El primer mito de estas pseudo-necesidades es estar en contacto con el mundo.

En esta dinámica de reproducción, llevamos los quehaceres cotidianos a una Realidad Virtual, en la tónica de ver a ésta como “un ambiente real o simulado en el que se perciben experiencias telepresenciales” (Steur, 1992:76-77), los diferentes actores de la razón instrumental e institucional (Habermas, 2002: 171) se han tenido que incorporar y brindar los satisfactores que buscan los usuarios que visitan a la gran red y visualizarles en una perspectiva individualista que les asegure identidad y legitimación.

“Qué error el haber pregonado precipitadamente el fin de la sociedad de consumo, cuando está claro que el proceso de personalización no cesa de ensanchar sus fronteras… estamos destinados a consumir, aunque sea de manera distinta, cada vez más objetos e información…. Consumo de la propia existencia a través de los mass media” (Lipovetsky, 1996: 10).

Hoy día, existe una volcada necesidad por digitalizar la esencia humana, involucrando, tal vez involuntariamente, el entorno inmediato y posible como el hogar, el trabajo, la escuela, el ocio, el burocratismo, etcétera. Ello, es un proceso de interacción simbólica, estructural, funcionalista y abundantemente subjetiva.

El ciberespacio, como tal, no es más que un medio, un canal de comunicación, principal activo en el establecimiento de las cibersociedades y es en las capacidades y necesidades de cada grupo que el mundo, o interfaz virtual, se vuelve adaptable, diseñable, amigable y posible. Pero dentro de este medio puede visualizarse el nacimiento o establecimiento de grupos sociales muy particulares que podemos capturar y clasificar por su esencia, ello en el marco de la utilización de internet como vía para su comunicación.


EL CIBEREMPIRISMO

La interacción que encontramos en las cibersociedades resulta ser una neo-versión o versión virtual del cara-a-cara y/o de mutua dependencia, pues es el propósito perseguido lo que les vincula a un camino común. Para demostrarlo, podemos analizar un grupo de interacción que publique en un foro en línea.

Comenzamos por definir el espacio propio de un foro encontrando en él la definición de una estructura, misma que, independientemente de la varianza en la cantidad de miembros afiliados, la organización se conserva de manera más o menos estable, ubicando así los componentes y status de cada uno de ellos: administradores del sitio, buscadores, moderadores, colaboradores, participantes y newbies.

Una característica que le será inherente a dicho grupo, que de igual forma puede repetirse de manera similar en otros grupos, es el propósito o función que desarrolla. Puesto que nuestro grupo de ejemplo es el perteneciente a un foro, podemos afirmar que su función es la de la producción de conocimiento. La acción que produce este grupo es la de compartir conocimientos, opiniones, dudas, etcétera y aportar respuestas, comentarios y opiniones que permiten enriquecer el grado de discusión sobre los tópicos tratados; de esta manera y a través de esta acción social es que se brinda el proceso de interacción social (Canclini, 2006).

Ahora bien, cuando los miembros de este grupo participan e interactúan entre sí, se apropian y aprehenden nuevos patrones de pensamiento, comprensión, evaluación y, sobre todo, de comunicación, mismos que constituirán la forma de convivencia al interior del grupo; estos suelen tipificarse como los rasgos que les definen como grupo y que les darán perspectiva como integrantes: el lenguaje, participación, la moralidad, la ideología, la apropiación de tecnología, las habilidades y competencias desarrolladas, son los componentes de su culturalidad, mismas que son aprendidas durante la socialización.

Asimismo, podemos encontrar dentro de este grupo una serie de distinciones que permiten tintar con poder algunos de los roles que juegan un papel en los espacios, pues, al ubicar los componentes de la estructura del grupo mencionábamos que existen administradores, moderadores, etcétera, mismos que poseen un grado de poder sobre los que se encuentran en status inferiores como los usuarios y novatos, quienes tendrán oportunidad de integrarse más invirtiendo tiempo, participaciones y conocimiento que le permitan ir creciendo jerárquicamente en cuanto se cumplan ciertas condiciones y la estructura lo permita.


CONCLUSIÓN

El ciberespacio nos brinda un canal de posibilidades infinitas en la creación de relaciones de dependencia social. La construcción de grupos y la adhesión de miembros que persiguen finalidades específicas dan origen a la reproducción de nuestro cotidiano a través de instrumentos electrónicos que nos posibilitan unirnos a nuestros pares, nuestros afines, nuestras hermandades en cualquier parte del mundo (Lévy, 2007). De allí que el mundo tome un nuevo redimensionamiento pues, es más fácil encontrarnos creciendo a la par de alguien al otro lado del Atlántico, del Pacífico o cualquier frontera geográfica y con quien nunca hemos estrechado la mano, que saber el nombre de nuestro vecino.

Quienes se incorporan al ciberespacio se vuelven ciberactores sociales, encuentran un espacio, a otros ciberactores y cibersocializan con ellos y con múltiples cibergrupos hasta lograr alcanzar un grado de pertenencia a uno u otro u otros grupos que le darán un ciberlugar, una ciberidentidad, una ciberconsciencia.



Referencias bibliográficas

Berger, Peter L. y Thomas Luckmann (1999). La construcción social de la realidad, Amorrortu, Buenos Aires.
Castells, Manuel (1999a). La era de la información: economía, sociedad y cultura. Tomo I: La sociedad en Red, Siglo XXI, México.
----- (1999b). La era de la información: economía, sociedad y cultura. Tomo III: El poder de la Identidad, Siglo XXI, México.
Foucault, Michell (1968). Las palabras y las cosas. Siglo XXI, México.
García Canclini, Nestor (2006). Diferentes, desiguales y desconectados. Gedisa, Barcelona.
Giddens, Anthony (1991). Modernidad e identidad del Yo. Península, Barcelona.
----- (1994). Consecuencias de la modernidad, Alianza, España.
----- (1999). La tercera vía. La renovación de la social democracia, Taurus, México.
Habermas, Jürgen (2002): Teoría de la acción comunicativa, I. Racionalidad de la acción y racionalización social. Taurus Humanidades, México.
Izuzquiza, Ignacio (1990). La sociedad sin hombres. Niklas Luhmann o la Teoría como escándalo. Anthropos, España.
Lipovetsky, Gilles (1996). La era del vacío. Anagrama, Barcelona.
Lévy, Pierre (2007). Cibercultura: la cultura de la sociedad digital. Anthropos, México.
Luhmann, Niklas (1998). Sistemas Sociales. Anthropos-UIA.

miércoles, 26 de agosto de 2009

RESEÑA DE LIBRO


Testimonio de una persona transexual con discapacidad.
Por Luis Miguel Bernal


IRINA LAYEVSKA:
SENSIBILIDAD, VALENTÌA Y VISIÒN
Con toda mi admiración
para Irina Layevska

“¿Qué soy? Mujer. ¿Quién soy? Irina. ¿Quién fui? Irina.
Estaba escondida, reprimida, aterrada, pero ahí estaba.
Lo único que necesité fue un proceso para nacer, y aquí estoy”


Esta semana tuve la oportunidad de leer por segunda vez un libro más que recomendable, un libro que me conmueve y disfruto profundamente, un canto a la vida: Carta a mi padre. Testimonio de una persona transexual con discapacidad.

Creo que desde el título se comienza develar el por qué de mi interés y, más aún, cuando página a página se va mostrando una mujer que es increíblemente sensible y fuerte, una mujer que me hizo sentir una admiración tan profunda hacia ella: Irina Layevska, una activista inalcanzable por la igualdad de derechos entre todos y todas, que, además, estuvo postulada para la presidencia del CONAPRED y sin lugar a dudas era la más capaz, no así quien lo comanda ahora, pero esa es otra historia.

La historia de hoy es la de Irina, que con toda la valentía del mundo nos cuenta a través de unas líneas que dirige a la dureza de su padre, que fue preso político, comunista aguerrido y violento sin sentido; todo lo que callado, todo lo que le molesta, todo lo que muchas personas cargan, personas que juzgan sin entender, que no negocian, que imponen, niegan y lastiman.

Esta carta, sin censura, relata días terribles de infancia que van entre la enfermedad, la negligencia médica, las visitas a la cárcel, la crueldad de los y las niñas, las operaciones, la soledad y el silencio, la ausencia de su padre y el odio a ese cuerpo equivocado, esa identidad errada, que debía cambiar.

Una juventud cargada de recuerdos, de sueños y de prohibiciones, un matrimonio bello pero con el deseo de cambiar, de transitar a lo que realmente es… mujer. Una mujer sin etiquetas, una mujer libre, una mujer en TRANSición, una mujer que cuestiona y que dice a quema ropa: “esta soy yo y qué tiene de malo”, que cuestiona los prejuicios de su padre y de todo aquel que lee sus sentimientos mas profundos. Una mujer que no se victimiza.

Después de leer este libro me queda claro que no los límites existen, pero que uno se encarga de agrandarlos o luchar contra ellos. Pude ver, de manera muy clara, que cada vida, que cada día, es una oportunidad de cambio, de aportar algo, de sobreponerse a las inevitables desavenencias que la vida pone. Corroboro que lo que mi terapeuta me dijo alguna vez: “la vida no te manda con lo que no vaya a poder” es una verdad irrefutable.

Amo su vitalidad, su enseñanza, su ejemplo, y fue inevitable no llorar ante algunas situaciones indignantes de la vida, de la gente, misma que demuestra que es capaz de las mejores maravillas y milagros así como de las peores mierdas y bajezas. No hay duda de ello.

Irina no es una victima, es una guerrera, es un ejemplo de constancia, de inteligencia, de integridad y de profundidad. ¿Qué pasaría si dejáramos de ser victimas y fuéramos mas proposititos o propositivas? ¿Qué pasaría si cada día hiciéramos algo por nosotros(as) y por los/las demás? ¿Qué pasaría si nos apegáramos a ser lo que realmente queremos ser, lo que realmente somos?

La transexualidad existe, es real, normal. Este libro es una invitación a cuestionar los estùpidos prejuicios producto de la ignorancia.

Por algo Irina escribe: “se suele temer a lo que no se entiende y por tanto se hace a un lado, pretendiendo que no existe para intentar —inútilmente— vivir sin sobresalto”.

La transexualidad es, justamente, ese transito a ser lo que realmente se es, lo que la naturaleza se equivoca, lo que se quiere vivir y se tiene derecho de ser y hacer. Es acercarse esa vivencia con nombre y apellido, con honestidad y fuerza, con realidad y crudeza.

En palabras de Irina: “La verdad no es indecible(…): nací hombre y soy mujer. MI cuerpo no me corresponde y lo que nombro ‘yo’ no está vinculado con él”.

Carta a mi padre. Testimonio de una persona transexual con discapacidad es un libro que, de manera gratuita, puedes conseguir en el CONAPRED (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación) aunque por ahora dicen que no existen ejemplares, esto también es un llamado a que saquen los que quedan o puedan reimprimir este libro que es un testimonio vital para el proceso contra la discriminación sexual que es justamente lo que esa dependencia debe trabajar.



Imagen tomada de Internet.