sábado 6 de febrero de 2010

El lenguaje y la estructuración del trabajo científico

Ma. Guadalupe González Cajica
Doctora en Pedagogía, Universidad Autónoma de Barcelona, España
Dirección General de Bachillerato y Educación Terminal, Xalapa, Veracuz México

El lenguaje es punto de encuentro y divergencias entre los seres humanos, elemento identificador de identidades culturales; ámbito de confrontaciones simbólicas que encarna fusión o disgregación cultural, así denota la vida en su historia-presente; denuncia-silencia; excluye-incluye,…

A finales del siglo XX y principios del XXI, el lenguaje de la vida, enfatiza la pérdida de sentido y de libertad del ser humano, manejado en una sociedad de riesgos que escapan y descontrolan las “ordenes” tradicionales-clásicas de las instituciones sociales, en un mundo inhumano, donde las identidades desconcertantes navegan sin dirección, pero en ese navío se enfrentan entre sí; en este mar figurativo, en algunas ocasiones, el diálogo se establece, o por el contrario, no tiene cabida, es decir, el entendimiento y la paz son irreconciliables.

Cuando se escribe o se lee, se está comunicando en el pensar, en otras palabras, juzga, acepta y rechaza las pretensiones de validez, respecto a lo que se dice. El lector da cuenta cómo el sentido discursivo siempre es diferente, los tonos cambian, las estructuras se mueven constantemente; así el lenguaje connota el género y el número de quien produce la(s) tesis central(es), en cierto sentido, el juego semiótico para que el lector juegue a la vez.

Pero en el trabajo intelectual, ¿de quién se habla?, ¿cómo?, ¿con quién?, ¿cuándo?, ¿para qué? Y ¿cómo se construye?; en la vida cotidiana entablamos comunicación respecto a objetos en común, para entendernos y acordar acciones, por ello, hablar respecto a “algo” o “alguien” pertenece a un tiempo y espacio cultural, aunque esto a veces signifique exclusión.

El proceso de entendimiento en cualquier ámbito, no es sencillo porque los mensajes emitidos son interpretados como verdad o falsedad; esto es se racionalizan a partir de las experiencias del mundo vital en común, lo cual echa abajo los lenguajes axiológicamente neutros, que son admitidos, rechazados y valorados en ciertos momentos y tiempos ciegamente.

De alguna manera, el trabajo científico-social, articula las formas de vida (da sentido a la realidad, y al mismo tiempo, la limita) con la imagen de lo que somos (en plural); es decir, con él aprendemos a dar significado al mundo, a crear ideas y juzgarlas. El lenguaje en cualquier producción intelectual tiene rostros, simbologías, poder y juegos que se mueven en lo claroscuro de las finalidades de quien escribe, recibe-interpreta.

A través de los sucesos, luchas por ideales de emancipación u opresión, el trabajo científico se abre y a la vez se cierra; por ejemplo, en la actualidad: Partidos políticos y asociaciones diversas convocan actos contra el racismo y la intolerancia. La cultura democrática tiene siempre la obligación de dejar claro que el racismo y la xenofobia no pueden tener clara de legitimidad en su territorio. La convivencia civil requiere un marco común de tolerancia y respeto en el que el racismo no cabe. Una sociedad decente, como dice Arishai Margalit, es aquella que combate las condiciones que justifican quienes forman parte de ella se consideren humillados. El racismo es una forma especialmente repugante de humillación del otro. Y el racista,a menudo, es una persona que pensando salir de su humillación se convierte en verdugo. (Ramoneda 1999:10).

Por lo anterior, en esta sociedad donde impera la indiferencia, la desconfianza, la opresión y la exclusión, al habla se le demanda veracidad y correspondencia con su objeto-mundo. La multiplicidad de ópticas teóricas y metodológicas para comprender el mundo, en el ejemplo del racismo, se han cimentado en racionalidades predominantes. Sus desavenencias no son del todo visibles, de esta forma, se rebasan fronteras culturales y, se venden e insertan en contextos.

Los trabajadores intelectuales, a través de hacer comprensible la objetividad de los estudios a la otredad, dan cuenta de los objetos-sujetos-objetos, que son argumentados explícitamente (pretensiones de validez); pero en este hacer comprensible conduce a problematizar el acto mismo: ¿Se comprende la “objetividad?, y, ¿qué procesos se construyen?, ¿qué pretensiones de validez lo sostienen?, más cuando se vive en una era de “parloteo” sin sentido, donde se dice y se hace creer lo que no se sabe, y, mucho menos no se es.

La estructuración desestructurada del trabajo científico

El trabajo científico se mueve al ritmo de los vaivenes del poder (validez e intencionalidades), a las tendencias de mercado, a las demandas y ofertas de la producción nacional e internacional, así los teóricos de lo social, a través de sus pensamientos obedecen los mandatos o se resisten a ellos. Lo cual indica, por un lado, que las problemáticas societales sean mecanismos de poder intelectual entre los teóricos (competenciay/o agrupación), por otro, campos experimentales, donde se aplican “soluciones”. La estructuración de lo científico puede ser decisoria en cuanto a cómo deben dirigirse las identidades y sus comportamientos, pero también puede resultar ser discursos que se desmontan al ton ni son, como se venga en gana.

El trabajo científico formalizado en proyectos educativos, no siempre se encaminan a crear aprendizajes dialógicos, para comprender las múltiples dimensiones de la realidad (mundo-sistema-vida), sino que en ocasiones, se experimentan los pensamientos racionales de algunos autores, a través de algunas acciones que reducen y cosifican su aportación, piense en Vigostky, Habermas, hasta el mismo Freire.

En la actualidad tenemos alcance a una diversidad de interpretaciones, sobre lo que éstos intelectuales en ciertas épocas y momentos enunciaron, y que de alguna manera, movieron los cimientos de la educación y sus agentes. Es por lo enunciado que estructurar no significa destruir a los intelectuales y sus teorías, en cuanto se mata la esencia y su por qué en el mundo, pero si se dialoga y se revientan las teorías, el entendimiento es racionalizado tanto a favor del contexto, como de la condición de los sujetos sociales en su pobreza, opresión y desamparo.

Se debe aprehender a atreverse a reinventar el lenguaje, no sólo del trabajo científico, sino de todos los proyectos humanos, de la cotidianeidad de uno mismo; a evitar escapar de los riesgos y presiones de la vida, en cierta manera, a crear proyectos alternativos frente a situaciones donde se afirma que El adolescente de nuestros días carece de modelo crítico para enfrentarse a los mensajes que le llegan de los nuevos medios de comunicación. La televisión, el cine o internet están funcionando como sustitutivos de la tarea educativa más modestas económica y socialmente. Estos mensajes llenan unos espacios vacíos de transmisión filosófica, artística y espiritual, piensa Jean Michael Djian, director de Le Monde de l´Education. Es una cuestión claramente política, añade, un problema de las democracias que debe tener soluciones políticas (Martí 1998:7).

Los sistemas informacionales (núcleos de poder) en esta sociedad debilitada, alejan la posibilidad de proyectos comunicativos, de posturas y de acciones críticas en educación. Es por esto que los lenguajes se vuelven vacíos; este vacío es precisamente lo que sustituye la tarea de educar, por eso la pedagogía de las ciencias sociales representan, para algunos estudiosos, una fantasía irrealizable.

Por consiguiente, estructurar para las ciencias sociales, obliga a construir un lenguaje de acción posible, que redimensione la teoría y la práctica educativa, que conecte las luchas a las particularidades de las personas (vida individual-social); es por esta razón que, el trabajo científico-educativo, necesita ser uno de los ejes donde hombres y mujeres encuentren sentido a las luchas por la vida frente a las relaciones de poder.

Aunque como todos sabemos la mayor parte de los proyectos educativos se encuentran enmarcados por el poder y la política (expresiones de dominio y control), es importante que el deseo, los valores, la esperanza y la fe hagan un llamado por reclamar su existencia, de luchar por una forma concreta de vida que poco a poco enfrente al sujeto a esa modernización reflexiva (Beck 1998), con sentido y reencanto en la comunicación (lenguaje y acción).

¿Confianza o desconfianza en los trabajos científico-educativos?

El organizar lógicamente las teorías sociales y sus especificidades con al práctica en proyectos concretos, tomando como eje central las problemáticas educativas, es y ha sido, un trabajo intelectual de búsqueda y de resignificación por parte de sus elaboradores.

Los proyectos socioeducativos, de alguna manera, se enfrentan a diversas perspectivas paradigmáticas, principalmente cuando se tiene que optar por una o más de ellas, mediante argumentos que expliciten las razones del por qué frente a destinatarios, o bien, en situaciones que es necesario negociar con las administraciones.

En este sentido, el ejercicio intelectual realizado no conecta, en ocasiones, siempre con la realidad; es decir, por un lado tenemos teorías vs contexto, contexto vs teorías, libertad con democracia vs opresión “democrática”, igualdad-desigualdad, …, por otro lado, el autodisfrute cínico por las tendencias actuales.

En la gran mayoría de los trabajos, la capacidad “creativa” de lo llamado intelectual, como en las perspectivas postmodernas o reconstructivas, se valen de las complejidades discursivas para avanzar hacia los ritmos acelerados de lo científico, al mismo tiempo, retroceden y se estatizan.

Por decir de alguna manera, se forma bancariamente, con el conocimiento de categorías como: consciencia crítica, emancipación, igualdad, multiculturalismo, significativo, aprendizaje y acción dialógica; en este ir y venir, la dialéctica y las contradicciones propias de éstas, no poseen vida alguna, de hecho, desde la óptica categorial nunca la han tenido.

En los trabajos científicos plasmados de las llamadas “reformas educativas”, es evidente encontrar, por ejemplo, que la obediencia impuesta a través de la mentira se lleva a cabo no sólo a través de la falsa información cultural recibida, sino también a través de la omisión de hechos culturales tales como los horribles crímenes de la herencia occidental cometidos contra la humanidad para prevenir la posibilidad de mantener viva una memoria peligrosa (Macedo et al 1997:134-135).

En este sentido los trabajos científico-educativos, en la mayoría de sus proyectos, tienen en una sumisión ciega a la problemática-teórica. Desde este ángulo, las rutinas están encima de los sueños y las utopías posibles, basta asomarse por las ventanas de los centros educativos y las administraciones; por ende, la confianza que debería sembrar en lo social, se desvanece en una disconformidad y en una discontinuidad de las prácticas mismas.

La confianza-desconfianza convulsiona acorde a los riesgos del mundo, del sistema y de la vida, de tal forma, que abre espacios de búsqueda, que no hacen más que accionar compulsivamente en la incertidumbre; en otras palabras, la compulsividad nace de la angustia no dominada, en ocasiones desconocida en sus por qués, acompañada de la carencia esperanzadora, como dijera Freire, de un mundo más justo y más humano.

El trabajo científico necesita instaurar la confianza básica porque (…) es la condición para la elaboración tanto de la identidad del yo como de la identidad de las demás personas y objetos (Giddens 1997:57); ser antológicamente seguro de que los trabajos científicos plantean elementos existenciales y experenciales básicos de la vida humana, deriva en el diálogo y en la comprensión de la realidad, ante todo, de la identidad personal para accionar ante la búsqueda de un arco de los sueños y de la entrada a la esperanza (Mc Laren 1998).

Bibliografía

Beck, U. 1998. Políticas ecológicas de riesgo. La irresponsabilidad organizada. Barcelona: El Roure.
Giddens. A. 1997. Modernidad e identidad del yo. El yo y la sociedad en la época contemporánea. Barcelona:Península.
Macedo, D. 1997. Nuestra cultura común: Una pedagogía engañosa. Nuevas perspectivas críticas en educación. Barcelona: Paidós/Educador.
Martí Font, J. 1998. Los medios de comunicación sustituyen la tarea de los padres, según educadores. Barcelona: El país, 28 de agosto.
Mc Laren, P.1998. Pedagogía crítica. Resistencia cultural y la producción del deseo. Argentina.
Ramoneda, J. 1999. El racismo y la sociedad decente. Barcelona: El País, 19 de julio.

Revista Contexto Educativo No. 34 Año VI

lunes 1 de febrero de 2010

REFLEXIONES filosóficas sobre la categoría de héroes


Héroes

Por José Guevara

A través del tiempo, la humanidad ha tenido héroes, algunos mitológicos, otros muy reales. Cabe preguntarse si todos los héroes son considerados como tales por las mismas razones. Y, desde luego, cabe preguntarse si algunos son realmente héroes o todo lo contrario.


Aplicando la ley del menor esfuerzo de pensamiento, diremos que depende de que lado estemos, es que consideremos que tal o cual individuo es un héroe. Y esta no es una cuestión trivial. No olvidemos la polémica actual en torno al terrorismo y los terroristas, donde un Ronald Reagan afirmaba (con no se qué autoridad moral) que era falso que el terrorista de unos es el héroe de otros, pues a su juicio ningún terrorista es un héroe. Habría que preguntarle, quiénes son terroristas a su juicio. Pero sería una pregunta incómoda. Podría ser él mismo considerado un terrorista, siendo que él muy cómodamente (nuevamente la ley del menor esfuerzo de pensamiento) se considera todo un héroe al haber colaborado en derrumbar “el imperio del mal”, ahora sustituido por “el eje del mal”.


Quiero referirme a aquellas personas que considero como héroes por algunas características que creo muy carentes en casi toda etapa de la historia humana. En primer lugar, son quienes no son seducidos, atemorizados ni motivados por todo aquello ante lo cual las mayorías responden tan predeciblemente. Me parece que esta característica es fundamental y creo yo, la más difícil de encontrar. Esto es, un espíritu genuino y original.


Recuerdo haber leído una parábola china en la cual un viejo y sabio maestro le indica a su único discípulo que la fama, la gloria y el dinero son siempre codiciables por todos los hombres. Sin embargo, explicaba el maestro, el deseo por el dinero es el más controlable, mientras que la ambición de fama y gloria es prácticamente la que domina a todos sin excepción. Proseguía con algunos ejemplos, en los cuales intentaba orientar al discípulo en no ser engañado por la falsa modestia ni por posturas falsas de maestros predicando austeridad y sencillez, quienes en realidad son personas dominadas por el deseo de reconocimiento y aplauso de los demás, aunque no necesariamente de dinero.


Cuando leí aquella parábola, pensé que estaba errada. Es el dinero lo que mueve a las personas. Es esa ambición materialista que domina a todos y no parece tener límites. Con el tiempo ya no estoy tan seguro, me empiezo a inclinar a pensar con el maestro chino de aquella parábola.


Me viene a la mente Sócrates, de quien se dice que nunca escribió un solo libro, ni una sola página. O Jesucristo, de quien se dice, tampoco nunca escribió nada. Y también recuerdo palabras del Rey Poeta, Nezahuacóyotl quien, aunque sí escribió, parece haber dicho algo así como “¿nada dejaré en pos de mí? Al menos cantos, al menos flores….” No me queda muy claro si con tales “cantos y flores” se refería a sus poemas y canciones, o si se refería a la felicidad de su pueblo. Me parece que estos personajes de la historia que he mencionado, como algunos otros, pensaban menos que nada, en la fama y en la gloria, menos aún en la fortuna.


También recuerdo haber leído palabras de Sor Juana Inés, diciendo, más o menos lo siguiente “… me causa más contento poner riquezas en mi pensamiento, que mi pensamiento en las riquezas”. Creo que ella, al igual que otros, no pensaba ni en fortuna ni gloria.


De quien se decía que era un Sócrates enloquecido, Diógenes, también queda claro que no sólo no buscaba ni fama, ni gloria ni fortuna, sino que las despreciaba, le fastidiaban y las detestaba. La anécdota (cierta o no) de Diógenes ordenándole a Alejandro Magno, el conquistador ávido de fama, gloria y fortuna, “hazte a un lado, que me cubres la luz del sol” me parece también significativa. Y qué decir de la anécdota de su famosa linterna, con la cual simulaba ayudarse en buscar hombres honestos durante el día y la noche, por todas las calles de su ciudad.


Hay en todos estos (y muchos otros que no menciono por ignorancia y por intentar ser breve) una característica fundamental que a mis ojos los convierten en héroes. Es su total desprecio hacia lo mundano. Es su motivación muy otra de la común. Es su honestidad no institucionalizada, sino libre. Es su insumisión ante los poderes de la seducción. A mi juicio esta característica es la más importante, la base de todas. Sus deseos y pasiones no son fabricados externamente y después insertadas, sino genuinas, íntimas y posteriormente expresadas, a veces con vehemencia, pues les desbordan y no pueden vivir más que siendo ellos mismos.


Desde luego, de todo esto ya se ha hecho una caricatura, integrando a los héroes al sistema de hiperconsumismo. Ahora parece que adquiriendo tal o cual producto, nos comportamos como héroes. El primer argumento es que al adquirir tal producto, lo hacemos libremente. Pero no es todo. Un segundo argumento nos asegura que ese producto publicitado es, en verdad, algo diferente cuya posesión es una vía de expresión de nuestra autenticidad, de nuestro carácter genuino, de nuestra inteligencia creativa y de que seguimos los dictados de nuestro corazón y la sabiduría de nuestra cabeza. Más aún, un tercer argumento nos seduce al sugerir que al adquirir tal producto expresamos nuestra más libre y soberana actitud. Somos, en verdad, unos auténticos rebeldes al adquirir el último Gadget.


Es precisamente el héroe, quien no es seducido por estos tres argumentos falaces (ni por ningún otro) el que nos sirve de referencia. Pero ahora se le ha convertido en un paria, en un marginal. Y de nuevo, se caricaturiza al paria, al marginal. Y ahora algunos parias o marginales piensan que son un héroes caídos y que algún día se les reconocerá. Es cuando recuerdo unas palabras de Ortega y Gasset en las que decía más o menos así “el mal músico y el mal poeta intentan compensar con una melena y una chalina”. Y aquí también recuerdo al maestro de la parábola china, indicando a su discípulo que no se deje engañar por aquellos falsos maestros que sólo buscan el reconocimiento.


No he acudido a muchos congresos, coloquios, mesas redondas ni conferencias, pero de las pocas experiencias, he quedado con la impresión de que lo que en el fondo se trata es de ver quién apantalla a quién. Esto es, el tema central de la reunión es, más que nada, un instrumento, un arma, un pretexto. Parece que aquí no se busca la verdad, sino el prestigio, lo cual trae fama y gloria. Desde luego, no pretendo haberlo visto todo ni saberlo todo, ni conocerlo todo. No en todas partes ni en todo momento las cosas se desarrollan igual. Y hay ciertamente personas genuinamente interesadas en la verdad, independientemente de que sus descubrimientos y aportaciones signifiquen “el Nóbel” o no.


Y aquí creo que he de mencionar otra característica de aquellos que considero héroes, y es la búsqueda de la verdad. Tal vez sea que la búsqueda de la verdad es la consecuencia del espíritu genuino y auténtico. El que siempre busca la verdad no puede ser engañado mucho tiempo. Más aún, no puede engañarse a sí mismo mucho tiempo. No en cuestiones fundamentales. De aquí que tenga que ser como sí mismo y no como se espera que sea. Porque ser como no se es no es una actitud verdadera. Es deshonesto.


De este modo es interesante conocer, aunque sea en una pincelada, la vida de algunos héroes. En México mencionaré aquellos que mi ignorancia me permite. Belisario Domínguez, médico que atendía en comunidades empobrecidas de Chiapas. No lo hacía simplemente por noble y buen corazón, sino porque era una actitud verdadera. Pues verdadero es que todos los hombres merecen vivir sanos y felices. Luego entonces, hagamos de la verdad una realidad. Belisario hizo realidad una verdad. Es un héroe indiscutible. No buscaba la fama, aunque la obtuvo pues fue muy querido en sus comunidades. No buscaba el dinero, aunque parece que no le faltaba. No supo callar la verdad y fue asesinado. Esto es no simplemente un ejercicio de valor civil. Mucho antes que ser indoctrinados por un ortodoxo “no te calles, alza la voz (voz, pero de las empresas)”, Belisario denunció al gobierno en turno, no por un ejercicio de hueca honestidad civil y política (que muchas veces sólo son estrategias políticas para poner zancadillas a los adversarios), sino por un acto de congruencia con sus objetivos.


Hablemos también de Leona Vicario quien no obstante pertenecer a una familia bien acomodada, se unió a la causa. Este desprendimiento es de lo más trascendente. Es simplemente un acto de congruencia con uno mismo. Es el no ser seducido por lo que seduce a las mayorías doblegadas. Recordemos a la Corregidora, a Hidalgo. No son héroes por habernos dado “Patria y Libertad”. Son héroes porque no supieron ser borregos. Aún cuando su lucha fracase o sea no más que un sueño roto, ya son héroes, porque todo héroe tiene que comenzar siéndolo en sí mismo, independientemente de los resultados de sus acciones.


Y ahora pensemos en los hermanos Flores Magón. ¿Cómo olvidar su tendencia hacia el anarquismo? Demasiado avanzados para un país demasiado atrasado. Su solidaridad con la Revolución Mexicana, a pesar de que sabían que no se estaba llevando a cabo de la mejor manera, habla de su desprendimiento de cualquier ambición de líder prestigiado. Su entendimiento de la revolución bolchevique. Para todo hombre intelectualmente honesto, era claro que no se estaba llevando por el mejor camino. Aún así se solidarizaron y se alegraron del triunfo. El mismo Lenin sabía y conocía el riesgo de lo que estaba haciendo pero no quiso dejar pasar una “oportunidad histórica” a pesar de que sabía bien que “los verdaderos comunistas cabemos en sofá”.


Y en la América Latina tenemos a Bolívar, quien se desprendió de una familia criolla y acaudalada para iniciar la liberación de varios países. Él, que lo tenía todo, renunció a todo. No era esclavo de las cosas, ni esclavo de su ilustre apellido de alcurnia. Ni esclavo del prestigio conferido por nacimiento. Seguimos con Fidel Castro y el Che Guevara. Renunciando a todo por un ideal. El Che renunció al menos dos veces a todo Y no es que el mundo entero deba tomar las armas, pero es sorprendente constatar que el mundo ya no tiene ideales. Y hablando de América Latina, no puedo dejar de mencionar al pueblo de Cuba. Cuba es un lugar donde no hay Coca Cola, ni McDonalds, ni grandes centros comerciales. Esto es ya una característica fascinante por sí misma y por las implicaciones que conlleva. Aunque no es un paraíso, es una mejoría que las personas se levanten cada mañana a su trabajo, no para ganar dinero para comprar la pantalla de 40 pulgadas ni el Gadget más sofisticado. Es una avance magnífico que en una sociedad no exista la comida rápida, la comida chatarra. Tan sólo por eso, ya es un país digno de reconocimiento. Dirán que los cubanos se levantan temprano para ir a trabajar por hambre, porque el dinero no alcanza. Cierto. Sin embargo el pueblo Cubano no está, en su mayoría, seducido por cosas innecesarias. Su situación no es buena ni disfrutable en modo alguno, pero la opción que les quieren vender es peor.


Haríamos una lista más o menos abultada. Y desde luego, se nos diría “sí, pero tal o cual fue un asesino, etc, etc”. He querido aproximarme a estas figuras, no tanto por lo concreto de sus actos, reprobables en muchos casos. He querido adentrarme en la génesis del héroe. Esto es, ahí donde nace un ser que no puede ser otra cosa que él mismo. Aquél que no puede hacer algo que le inducen los medios de seducción masiva. Aquél para quien las palabras aduladoras son huecas o simplemente son un zumbido molesto. Aquél para quien la fama y la gloria son despreciables. Por consiguiente, los títulos, condecoraciones, galardones y demás no son más que un espectáculo torpe y un tanto infantil donde unos y otros se engañan, como en una danza de disfraces.


Después de todo esto, me pregunto si en estos tiempos es posible ser héroe, cuando vivimos bombardeados de imágenes seductoras. Cuando es tan difícil pensar por uno mismo, por dos razones: Una es que cada vez la vida es más compleja; la otra es que alguien ya pensó por nosotros y nos ofrece su solución. Esto es como quien compra una sopa enlatada. Ya no necesitas hacer nada. Es como cuando se le aconseja a un joven: “estudia esta carrera, es la más rentable”. Ya todo está dicho, sólo hay que seguir a los expertos.


Ahora bien, pienso que cualquiera que no es seducido, que no es atemorizado, que no codicia lo mismo que las mayorías, ya es un héroe. Aquél que se aparta de la vida de consumo y de la estulticia y el temor a sentirse “inadecuado”, ya es un héroe. Aquél que actúa no por miedo, sino por genuina convicción, ya es un héroe. Ojalá esa persona haga algo positivo con su status heroico. Es esta, creo yo y según lo entiendo, la diferencia que establece Erich Fromm, en cuanto a la “libertad de” con respecto a la “libertad para”. Soy libre de ser un esclavo de las voces externas….. Ahora he de ser libre para construirme a mí mismo en base a esa libertad….


Foto: Alecs Ortiz


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lunes 25 de enero de 2010

ENTREVISTA con Martha Lamas


Hoy, el machismo es más diluido,
mucho más sutil

Edgar Onofre

Hacia 1849, durante la breve Segunda República Francesa, la Constitución a la sazón vigente no reconocía a las mujeres su derecho a votar ni a postularse a cargos de representación. No obstante, la política y feminista Jeanne Deroin presentó su candidatura para ocupar un escaño en la Asamblea Legislativa.

El célebre anarquista Pierre Joseph Proudhon objetó la propuesta aludiendo que pensar en una mujer asambleísta resultaba tan ridículo como pensar en un hombre nodriza. Deroin le respondió así: “Que diga el compañero Proudhon con qué órgano del cuerpo se legisla y vamos a ver si las mujeres podemos legislar o no”.

Más de 100 años después, el poeta y ensayista mexicano Octavio Paz alegaría que el verdadero gran cambio del siglo XX no fue otro sino el nuevo papel que las mujeres jugaban en la sociedad, aun por encima del gran desarrollo tecnológico registrado durante el siglo pasado.


Para el caso mexicano, la antropóloga y escritora Marta Lamas ha sido pionera de la propuesta feminista y, sin duda, una de sus más notables activistas. Férrea defensora de la equidad, también es una comentarista de una lucidez y precisión teórica formidables. Ha impulsado numerosas iniciativas públicas para la promoción y defensa de la equidad, dirige la revista Debate feminista y es colaboradora del semanario Proceso.

Fue invitada a Xalapa por el Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación (CECC) de la Universidad Veracruzana (UV) para continuar con el debate sobre todo aquello de lo personal que también es político (lema del feminismo) y la igualdad y la diferencia entre hombres y mujeres.

La famosa declaración de Octavio Paz acerca de que la gran transformación del siglo XX había sido el nuevo papel de las mujeres en las sociedades no concuerda con lo que aseguran los tecnólogos: que la gran transformación ha sido la escalada tecnológica. ¿Qué opina al respecto?
Creo que los tecnólogos han retomado esa idea y la han tecnificado con todo este tema de la perspectiva de género que no va realmente al fondo y a la raíz de los problemas que tenemos pero que resulta un discurso cómodo. Como si meter mujeres en las políticas públicas fuera a resolver el enfoque de las políticas públicas.

A los tecnócratas habría que decirles que todavía no se ha hecho un planteamiento serio sobre la diferencia sexual, sobre las consecuencias de la diferencia sexual, que el caballito de batalla de género nada más les sirve para hacerse guajes y que todo el tema de la articulación de lo privado con lo público y de la conciliación trabajo-familia sigue siendo uno de los problemas que no se están abordando, que no se están discutiendo y que son parte de lo que provoca el tema de la desigualdad entre los sexos.

Esta frontera entre lo público y lo privado recuerda a lo que decía el sociólogo polaco Zygmunt Bauman: que el gran reto de la política era hacer de las preocupaciones privadas problemas públicos. ¿Está de acuerdo con la apreciación?
Las feministas en los años setenta lanzamos el lema de “lo personal es político”. Bauman se inspiró en eso, como también Giddens y muchos de los politólogos que se han dado cuenta de la importancia de la intimidad, de las relaciones personales, de lo privado y cómo eso requiere soluciones políticas en lo público.

“Lo personal es político” fue una frase que no tiene autora. Surgió en Estados Unidos durante el movimiento feminista de los años setenta y rápidamente se generalizó a todos los movimientos. “Lo personal es político” es una idea, digamos, de esta segunda ola del feminismo, de los años setenta, que suscriben casi todas las feministas y la han retomado intelectuales y politólogos.

En una de sus novelas, el escritor francés Michel Houellebecq narra una escena donde un par de chicas discuten sobre la interpretación de usar minifalda y asegura que se trata de los últimos reductos del feminismo. ¿Qué le dicen posturas como la de Houellebecq?
Como todo movimiento social, el movimiento feminista tiene muchas expresiones y tiene muchas tendencias. Y también tiene aberraciones. Ha habido tendencias, posiciones o corrientes que se han aferrado a cuestiones muy sectarias, muy identitarias o muy mujeristas. En vez de entenderse como una expresión más de un movimiento muy amplio, se piensa que eso es el movimiento feminista y, por tanto, ha habido una reacción o un rechazo contra esas posturas concretas.

En Francia, además, estuvo el grupo que se llamó “Psicoanálisis y política” y que llevó a toda una postura muy mujerista, muy sectaria, que llevó a muchos intelectuales a deslindarse de ese feminismo que era el que tenía la cara más pública, digamos.

Houellebecq es un novelista que retrata una sociedad europea de principios del nuevo milenio, con una expresión del capitalismo tardío y, en ese sentido, sí está reconociendo una realidad: que para muchas personas el feminismo tal y como se conoció en los setenta y los ochenta está feneciendo y dando pie a una postura mucho más abierta, mucho más reconocedora de la diversidad, menos sectaria, menos identitaria y que, por lo tanto, tendrá que tener otro nombre: lucha contra la desigualdad o contra la discriminación o a favor de la diversidad, no sé.

A mí (Houellebecq) me parece un escritor interesante y no me parece nada aberrante lo que escribió. Está tomándole el pulso a lo que muchas gentes ven como feminismo, aunque una mirada más desde la ciencia política, la antropología o la sociología, habría que reconocer que hay muchos feminismos y no solamente ése, que ha sido el más conocido.

En afán de precisar, “mujerismo” no es lo mismo que el escritor Enrique Serna definió como “hembrismo”…
No, son dos cosas distintas. El “hembrismo” sería paralelo al machismo. Son esas actitudes espontáneas de: “Yo soy una chingona y yo puedo”, “Soy muy echada pa’ delante” y “Yo le corto los huevos a estos cabrones”: eso es el “hembrismo”.

El mujerismo es una expresión del feminismo que lo único que ve es lo que le pasa a las mujeres y que por lo único que se preocupa es por las mujeres, que es como la expresión de política identitaria, y cree que por ser mujeres éstas
van a tener conciencia feminista en automático y todas van a ser hermanitas y se van a querer mucho.

Creo que no: hay mujeres conservadoras que no son feministas, que no se van a sentir hermanadas en ninguna de las partes del feminismo y no puedes construir una opción política a partir de una identidad como
el ser mujer.

Construir una opción política podría relacionarse con crear un partido político. ¿Esto, en algún momento, será una realidad?
Ya fue una realidad con el partido México Posible y, luego, con el partido Alternativa. Patricia Mercado, una feminista, planteó la necesidad de construir un partido con un perfil muy claramente feminista y así le fue: se la comieron, se la transaron y acabaron quitándola de su propio partido.

En las elecciones de 2006 logró un millón 200 mil o un millón 300 mil votos al traer una propuesta feminista acompañada de una larga trayectoria en el movimiento feminista. Pero cuando llegó a la real politik se dio cuenta de que las cosas eran mucho más complicadas, que quienes ella pensaban que eran sus aliados no habían sido sus aliados y, al final, se quedó sin el partido. Y el partido, en estas elecciones intermedias, ya perdió el registro, porque la gente votó por Patricia por lo que ella significaba y no por los nefastos que se quedaron con el aparato.

Creo que las feministas que siguieron a Patricia y que pensaban que era muy importante tener un partido se han dado cuenta que es demasiado costo político todo el proceso de construcción de un partido y que es muy difícil sostenerlo. Y tal vez es mucho mejor tener, en los tres partidos ya existentes, una tendencia, una corriente, una influencia y hacer alianzas puntuales.

No hace mucho usted declaró que lo que hoy hace a alguien ser feminista no es lo mismo que lo hizo ser en los setenta. ¿Cuáles serían las diferencias sustanciales?
Yo creo que las expresiones del machismo y de la opresión y de la discriminación eran mucho más abiertas en los setenta. Entonces era mucho más fácil que las mujeres de repente se dieran cuenta de la injusticia de ese tipo de cosas. Hoy es mucho más complicado. Sí, en 40 años se ha avanzado, es decir, las chicas jóvenes de ahora tienen mamás feministas o mamás que no les dicen: “Tú te quedas a lavarle a tu hermano las cosas y él que se vaya de parranda”. Hoy el machismo es más diluido, es mucho más sutil: hay un discurso político que tienen casi todos los partidos sobre la igualdad de derechos de las mujeres.

En estos 40 años, uno de los triunfos del feminismo ha sido transmitir que las mujeres tienen derechos y mediante esa transmisión ya hay muchas mujeres, incluso de comunidades indígenas o en el campo, que dicen: “No me pegas porque yo tengo derecho a que no me pegues”, cosa que hace 40 años no existía.

Pero hay otras formas que también sirven para mantener a las mujeres sojuzgadas: una de ellas son las mistificaciones. Mistificar la maternidad, mistificar el amor, mistificar una serie de cosas que afectan no sólo a las mujeres, sino también a los hombres, aunque en este caso estamos hablando de mujeres.

Entonces, la diferencia es una diferencia de grados. Aunque aún no hemos visto en México, como sí en otras sociedades, a cientos de miles de mujeres pidiendo cambios como en materia de aborto, por ejemplo. En Italia, en Roma, 150 mil mujeres salieron a la calle. Y Roma es una ciudad de dos millones de habitantes. Aquí tenemos
ciudades de dos millones de habitantes en donde no salen ni 20 mujeres a la calle.

En fin, todavía falta en México ese impulso fuerte que hubo en los setenta y en los ochenta en los países del primer mundo: que las mujeres salieran exigiendo cosas. Aquí somos grupos chiquitos de feministas vinculados al mundo intelectual, a la academia, a las universidades, de repente a los grupos políticos, pero no ha habido un movimiento de amas de casa o de mujeres comunes y corrientes como sí lo ha habido en otras partes.

Por eso digo que la diferencia es de grados. Sí hay todavía muchos obstáculos y muchas trabas, sobre todo personales, introyectadas por las propias mujeres que se han comprado un discurso sobre el amor, la maternidad, la complementaridad, etc. y que no son capaces de salir a exigir guarderías o exigir cierto tipo de derechos, como el derecho al aborto.

Dos veces ha hecho mención a los hombres. ¿Cómo se ve, desde el feminismo, la virilidad? Ya ve que ahora se hace burla…
No hay “el feminismo”. Hay “los feminismos”: desde distintos feminismos se ve de distintas maneras, pero sí hay todo un tema sobre la masculinidad.

Yo le preguntaba más bien desde el feminismo que está vinculado con las áreas intelectuales, académicas, etc.
Ahí también hay tendencias: Hay académicas que tenemos tendencias absolutamente distintas. No se trata solamente de un feminismo popular y uno académico, sino que dentro del feminismo académico hay posicionamientos ideológicos distintos.

Al feminismo al que yo pertenezco plantea que así como es construida la femineidad también es construida la masculinidad y que las personas no tienen esencia. No por tener cromosomas XX o XY las personas van a sentir cierto tipo de cosas, actuar de cierta manera o ser decentes o indecentes. No importa la envoltura del cuerpo, lo que importa es lo que uno tiene en la cabeza.

Hay otro tipo de feministas que piensan que es muy importante la envoltura y que, por ejemplo, no permiten que los hombres entren a los encuentros feministas. Hay hombres feministas ideológicamente comprometidos y que han hecho más por el feminismo, como Carlos Monsiváis, por ejemplo, que muchísimas otras feministas.

Yo creo que la masculinidad es, como se ha estudiado muchísimo, una cuestión construida que tiene un lado cultural y un lado psíquico. Y que, como dijo Freud, no hay ninguna característica que sea exclusiva de ninguno de los sexos: hay hombres histéricos y mujeres con rasgos psíquicos masculinos.

Me parece que el gran planteamiento de la diversidad es conocer que hay muchas maneras de ser hombre y muchas maneras de ser mujer y que la complejidad nos va a permitir romper estos esquemas tan estereotipados.

Este asunto de la esencia puede estar relacionado con la información genética y se contrapondría a la discusión de las neurociencias sobre la predeterminación de la bestia que nos habita. ¿Pueden conciliarse?
El debate de las neurociencias en Francia es muy interesante por la gran tradición psicoanalítica que tiene. A lo que ayudan las neurociencias es a entender cómo las neuronas y el aparato cognoscitivo se tratan de una maquinaria que ya está predispuesta a cierto tipo de funciones.

Los contenidos de esas funciones, el contenido del inconsciente, el contenido de los sueños, eso no lo puede analizar la neurociencia. Eso es campo del psicoanálisis o de la magia y el chamanismo, pero no de las neurociencias.

Hay todo un esfuerzo en este momento para juntar mucha de la información de las neurociencias, es decir, sí hay reacciones que tienen que ver con la química. Una depresión puede tener un origen químico y te dan un antidepresivo y se te quita, pero hay depresiones que no tienen un origen químico, que tienen un origen psíquico y para eso la neurociencia no tiene una salida, mientras que sí la tiene el psicoanálisis.

Entonces, lo que hay que buscar no son posiciones científicas o filosóficas que digan: “Yo tengo la llave y la razón y la explicación de todo lo que pasa”, sino aquellas que sostengan: “Yo tengo una parte de esa explicación”. Y vamos a ver cómo se embonan las partes y cómo logramos entender la complejidad del ser humano, comprenderla y, sobre todo, ayudarlo a que deje de sufrir y a que empiece a vivir de otra manera. Creo que las neurociencias y el psicoanálisis no son excluyentes entre sí, sino más bien complementarias.

En los ochenta se popularizó en camisetas una imagen en la que una huella de garra se transformaba en huella de humano, luego en huella de zapato y, finalmente, en huella de zapatilla. Su lema era, en inglés, “La evolución de la autoridad”. ¿Qué opina del argumento de que el asunto de los géneros se trata de una disputa por la autoridad?
Sí hay una disputa por el poder y creo que en una de las fases va a haber muchas mujeres que van a asumir ese poder por encima de los hombres. Si has tenido la bota de un macho encima de ti durante siglos, no me extraña que muchas mujeres quieran ponerles la zapatilla encima a los hombres.

Pero no me parece que sea ése el objetivo final, sino apenas como una etapa de transición, y habrá hombres que muy gentilmente dirán: “Órale, pónganme la zapatilla”. O que digan: “Me corro de lugar, me cambio” y habrá otros que den batalla para seguir poniendo la bota encima.

Ni una ni otra cuestión es el objetivo igualitario que debería de permitir que los distintos tipos de mujer y los distintos tipos de hombres podamos vivir en una sociedad menos desigual y menos discriminatoria.

Se ha comentado que el feminismo se funda en un malestar colectivo. El historiador Morris Berman dice que cuando nos definimos a partir de una forma negativa estamos condenados a no existir. ¿Podría haber problemas en la ontología del feminismo, errores filosóficos?
Hay limitaciones más que errores. El feminismo que surge en el siglo XIX con una reivindicación del sustrajismo, de la necesidad de ser reconocidas como ciudadanas, poder votar y poder participar, poder ir a las universidades. Fue como decir: El mundo de lo público también es el mundo de las mujeres. De ahí se toma el nombre de feminismo porque eran las mujeres las que estaban excluidas: no votaban, no podían estudiar, en fin, tenían una serie de limitaciones.

El feminismo de los años setenta, la segunda ola, que empieza como movimiento de liberación de la mujer, tiene un contenido y un carácter eminentemente sexual, reproductivo, de la relación amorosa. Tiene un cuestionamiento en el mundo de lo privado porque se supone que ya lo público está ganado. A ese movimiento, que se llamo “de liberación de la mujer” al final se le volvió a llamar feminismo.

Creo que el término feminismo es muy restrictivo y que las nuevas generaciones de feministas encontrarán un nombre que sea incluyente. Pero el postulado de que todas las mujeres comparten una cierta condición tiene una falla: que hay mujeres que les gusta esa condición y que no están dispuestas ni quieren cambiarlo. Hay mujeres conservadoras que quieren seguir en su papel de ama de casa, mantenidas, y que no les interesa para nada liberarse como las feministas.

Entonces sí se partió de una idea de mujer como si todas las mujeres quisieran lo mismo y ahí hay una falla que limita el análisis. Yo pienso que todos los hombres y todas las mujeres tienen responsabilidades sociales y no solamente con tu núcleo familiar. En ese sentido, la mirada de estas mujeres conservadoras me parece que es muy puesta en cuestión con un planteamiento feminista.

Ahora, no es que el feminismo se defina negativamente: se define en términos de que hombres y mujeres somos iguales como seres humanos y somos distintos como sexos. ¿Cómo resolvemos esa igualdad de humanidad frente a la diferencia sexual? Y lo que se ha hecho es traducir la diferencia por desigualdad. Cuando la diferencia pueda sostenerse como diferencia sin que implique desigualdad, uno de los objetivos principales del feminismo se habrá alcanzado.

En su trayectoria como activista, ¿en algún momento se ha llegado a sentir usted agobiada?
Es una pregunta muy personal. Claro que sí me he sentido agobiada, ¿cómo no voy a sentirme agobiada frente a las cosas que pasan en el país en el que vivo?

¿Y dónde encuentra reposo, aliento?
El reposo del guerrero está e
n las mujeres, el reposo de las feministas son las amigas.

lunes 18 de enero de 2010

ENSAYO sobre educación y naturaleza


EDUCAR EN LA RELACIÓN HOMBRE-NATURALEZA

Manuel Hernández Pérez

Sociólogo e historiador. Facultad de Sociología-SEA

de la Universidad Veracruzana


Introducción


La cumbre climática que se celebrará a comienzos del mes de diciembre del presente año en Copenhague, no tiene buenas perspectivas, aun antes de que comience, debido sobre todo a que los países industrializados (G-20) no tienen una intención firme de reducir las emisiones de gases invernaderos. Estados Unidos y China, son dos de los principales emisores de estos gases, pero no se ve que vayan a comprometerse a firmar lo que allí se acuerde, sobre todo porque dos de las propuestas que se están manejando no cuentan con la aprobación del grupo de los 20 países más industrializados del planeta, sobre todo en lo relativo a transferir tecnología de punta a los países pobres y aportar dinero para mantener las áreas boscosas de estos países.


Educar a la sociedad para que aprendamos a tener una relación más amigable con la naturaleza es hoy en día una necesidad, atrás quedaron los buenos deseos de cuidar al planeta porque ello demostraba que éramos civilizados, hoy en día cuidar del medio ambiente es una cuestión de vida o muerte de la especie humana.


La cultura occidental trajo consigo (sobre todo después de la ilustración) un deseo de dominio sobre los diferentes reinos de la vida animal y vegetal del planeta por parte del hombre. Con la llegada del modo de producción capitalista, esta relación se exacerbo al grado de encontrarnos al borde de una catástrofe ambiental, la sociedad de consumo actual privilegia lo material sobre lo espiritual en esta relación, por ello es necesario hacer un alto y reflexionar acerca de qué nuevo rumbo debemos tomar para tender nuevos puentes entre hombre y naturaleza donde ninguno salga perdiendo, sino por al contrario sean complementarios y podamos asegurar el futuro de la especie humana.


Hemos entrado al siglo XXI con muchos problemas medioambientales, sólo basta mirar nuestras calles, nuestros ríos y bosques; nuestro modo de vida, que cada día cobra más espacies de flora y fauna extinguidas.


El futuro está en nuestras manos, pero sobre todo en manos de los poderosos del dinero, ellos son los que deben hacer un viraje en este rumbo que hemos tomado para bien de todos los que habitamos este planeta, como bien lo plantea el historiador Eric Hobsbawm, que la solución de todos estos problemas comienzan por una decisión política antes que técnica, allí está el inicio de nuestra salvación como planeta.


La cultura occidental y el medio ambiente


El debate sobre la sostenibilidad tiene muchos siglos de existencia, como bien nos lo plantea Leonardo Boff (Boff, 2008), surgió de la percepción de escasez, ya que las potencias coloniales e industrializadas destruyeron los recursos naturales (sobre todos los bosques) de sus propios territorios para alimentar la naciente industria y para los barcos con los cuales transportaban sus mercancías y sometían militarmente a los demás pueblos de la tierra. Esta historia es muy vieja. De esta situación surge la pregunta ¿cómo administrar la escasez? La historia posterior está teñida de conquistas y el avance del “progreso europeo”, que hoy día tiene en jaque al planeta. A continuación planteamos algunas reflexiones en la búsqueda de dejar la inquietud de no sólo pensar sobre nuestros problemas ambientales actuales y futuros, sino también hacer historia de estos procesos y constatar que tienen una prehistoria y que si se hubiese tomado otro rumbo, estaríamos en otra situación.


El historiador Lynn White (White,1967) opinaba que al darse la sustitución del animismo pagano por el monoteísmo judío y el control y dominio del hombre sobre la naturaleza, contenida en el libro del Génesis, ha contribuido de manera importante a que se afecte al medio ambiente a través de la tecnología, los conjuntos de herramientas modernas serían el instrumento inventado por la sociedad cristiana occidental para hacer realidad el mandato de Dios de dominar la tierra; el triunfo del cristianismo sobre el paganismo fue un cambio trascendental, fue “una revolución psíquica” de las más grandes de la cultura occidental. Se pasó del respeto basado en el temor a la naturaleza, a la explotación de la misma, el cristianismo posibilito este proceso. (Álvarez, 1993:165). Aquí hablamos del cristianismo como una cultura, como una forma de vida y no tanto como una religión o creencia en cierta divinidad. Esa cultura en cierta forma ha posibilitado que la relación entre hombre y naturaleza no sean de armonía y respeto, sino de control y utilización, la narración del Génesis nos da la idea de que Dios creó el mundo para que el hombre se sirviera de él y lo utilizará para su bien. Este planteamiento puede ser muy controvertido, pero plantearlo nos da la posibilidad de analizar de una manera distinta y más crítica la situación que mantenemos las sociedades del siglo XXI con nuestro entorno natural.


Si revisamos el primer capítulo del Génesis, podemos constatar que efectivamente se mandata al hombre para que domine lo que está sobre la faz de la tierra, los peces del mar, las aves del cielo y en las bestias y alimañas, pero sobre todo en el versículo 28 del mismo capítulo se remarca la idea de sometimiento de la tierra por parte del hombre. Este mandato puede entenderse como la libertad para usar la naturaleza a su antojo. De hecho el desarrollo fue de la mano del desarrollo del cristianismo.


Y en el capítulo 2 versículo 19, se le da la autoridad al hombre para que le ponga nombres a todas la criaturas: “Y Yahveh Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre le diera”(Génesis 2,19). En la cultura judía, poner nombre a las cosas o animales es símbolo, señal de pertenencia, de que se tiene autoridad sobre lo nombrado (Álvarez,1993).


Siguiendo en la misma línea, Robert Nisbet (Nisbet, 1998) nos plantea que existe un parentesco o relación entre las ideas de providencia y redención en la tradición cristiana y las ideas de progreso; en su análisis va hasta la antigüedad griega y nos demuestra cómo la idea de progreso ya venía desde aquellos tiempos, pero muy relacionadas con los aspectos sagrados de aquellas culturas y plantea una idea que se relaciona con lo dicho por Whitte, en el sentido que al decaer la religiosidad en la segunda mitad del siglo XX, la idea de progreso entra en crisis con las consecuentes implicaciones de la crisis moral que vivimos hoy.


Estas reflexiones de Nisbet son importantes en los momentos actuales, porque nos deben llevar a reflexionar sobre el tipo de progreso que estamos impulsando, que en cierta forma está devorando al planeta, también los ámbitos laborales y cultural. La defensa del progreso no implica que desatendamos el desastre ecológico y mucho menos desentendernos de la justicia social.


El rescate de la relación hombre-naturaleza debe pasar por una visión humanista del desarrollo, no la idea tradicional moderna del progreso que considera la riqueza del planeta como inacabable. Realizar un recorrido histórico de estos procesos siempre es ilustrativo.


Para el historiador y geógrafo Alfred W. Crosby el proceso histórico del imperialismo trajo para muchos lugares conquistados por los europeos el desastre, al llevar consigo enfermedades, otras especies de flora y fauna novedosas para las nuevas tierras, muchas de ellas parásitos y destructoras de otras especies en la tierras de llegada; que implicó un choque que destruyó tanto a personas, plantas y animales que no pudieron resistir esta invasión colonizadora (Crosby, 1999).


En el futuro los dos problemas centrales de la humanidad serán los relacionados con el crecimiento demográfico y los de carácter ecológico. Ya sea que el crecimiento de la población se estabilice en las primeras décadas del siglo XXI o no, esto repercutirá en las desigualdades entre países ricos y los periféricos, debido a que es más probable que el crecimiento de la población se estacione en los primeros, mientras que en los segundos siga creciendo con las consabidas consecuencias: empleos mal pagados o la migración, ante la cual se están levantando cortinas y muros para detenerla. En relación con los problemas ecológicos, la alarma ya está encendida, ya no podemos esperar siglos para enfrentarla, sólo nos quedan a lo mucho décadas, en esos términos tenemos que pensar y actuar (Hobsbawm,1998:560-561).


La crisis ecológica que ya está con nosotros tiene tres características básicas, si la vemos desde la sociología: es global y por lo tanto tiene que ser atendida por todos los países, en segundo lugar las políticas ecológicas deben ser radicales, pero con mucho realismo y por último si se toman medidas radicales los más afectados serán los países pobres, debido a que ellos quieren más desarrollo y no detener su camino hacia el progreso.


Enseñar caminos para salvar al planeta


Muchas veces nos preguntamos qué podemos hacer como docentes para enseñar a nuestros alumnos a tener una postura más tolerante y respetuosa de la naturaleza y el medio ambiente. A mi parecer la respuesta más inmediata está en nuestra propia postura que tenemos ante estos temas, si fumamos, no tenemos un uso racional del agua, la luz eléctrica, la basura en nuestros hogares, entonces podemos comenzar a preguntarnos si no será que sólo estamos reproduciendo en nuestros alumnos nuestra propia cultura de la depredación sobre el medio ambiente.


Enrique Leff, uno de los especialistas en cuestiones del medio ambiente en México, nos plantea que para poder abordar los problemas ambientales se tiene que tener una visión de complejidad, es decir, no podemos abordarlo desde un solo punto de vista o disciplina científica, eso supone que los temas y discusiones acerca del medio ambiente deben ser trasversales a toda la enseñanza de los alumnos, es decir, no importa la materia o saber que enseñemos, debe estar relacionado con las cuestiones ecológicas (Leff,2000)


La educación ambiental en las escuelas debe estar fincada en un proceso histórico y de diálogo, es decir, con el conocimiento de los procesos de desarrollo de cada país, de cada región donde se educa y a la vez en constante diálogo con los distintos saberes y espacios de la sociedad. Además el binomio educación-ambiente, sólo debe ser el punto de partida de nuestra reflexión, porque en un futuro debe desaparecer, porque una educación o es ambiental o no es, pues debe conducirnos hacia un nuevo estilo de vida y un nuevo modelo de desarrollo menos destructivo (Luzzi, 2000: 159).


La educación ambiental está inmersa en la complejidad de nuestra sociedad, además las ciencias de la educación, son deudoras de las demás disciplinas, donde se manifiestan los más diversos intereses y saberes de la sociedad. De hecho la escuela es una especie de microsociedad donde interactúan las más variadas formas culturales: económicas, políticas, religiosas, raciales y donde se encuentran también todas las personas que tienen que ver con el proceso educativo en sí: alumnos, docentes, padres, funcionarios. Allí se entrecruzan muchos intereses y saberes, pero también es un espacio de oportunidades para aplicar la lógica del saber-hacer, es decir, adquirir conocimientos que contribuyan a mejorar nuestra sociedad con un sentido más ecológico y más democrático.


Conclusiones


La historia de la humanidad está llena de momentos centrales de cómo el hombre se ha relacionado con la naturaleza, de esta relación han resultado muchos de los problemas que hoy padecemos. Desconocer estos procesos es dejar de lado la posibilidad de reflexionar acerca de ellos y poder sacar enseñanzas para nuestro presente. No debemos olvidar que lo que le hagamos al planeta será determinante para nuestro futuro próximo, atrás quedaron las ilusiones del progreso avasallador, de las riquezas naturales ilimitadas, hoy estamos a la puerta de un verdadero desastre si no somos capaces de generar una nueva relación entre hombre y naturaleza, no como dos polos diferentes, sino como complementarios, sin los cuales no podremos construir un mundo mejor.


Cuando hablamos de protección del medio ambiente, también allí está presente una reflexión y meditación sobre lo que somos y nuestra relación con nuestro planeta y los resultados catastróficos que hemos obtenido por no saber mantener una relación armoniosa con nuestro entorno. Queda pendiente esta deuda con el medio ambiente por parte del hombre moderno, reconocerlo es un primer paso para tener una mirada diferente sobre nuestra relación con todo lo que nos rodea.


Bibliografía

Álvarez Andrés S., (1993) “¿Es la religión judeo-cristiana

responsable de la crisis ecológica?” En revista

Iztapalapa Núm. 31 UAM-Iztapalapa. México.

Biblia de Jerusalén, (1980) Desclee de Brouwer. España

Boff Leonardo “Historia de la sostenibilidad” En

www.miradaglobal.com

Crosby Alfred W., (1999) Imperialismo ecológico, Crítica,

España.

Hobsbawm Eric (1998) Historia del siglo XX. Crítica, España.

Leff Enríque (2000) “Pensar la complejidad ambiental” En

Enrique Leff (coordinador) La complejidad ambiental,

Siglo XXi, México.

Nisbet Robert (1998) Historia de la idea de progreso, Gedisa,

España.

White Lynn (1967) “Historical Roots of Our Ecological Crisis”

(La raíces históricas de nuestra crisis ecológica),

Science, Vol. 155 No. 7, marzo 10, 1967, pp. 1203-

1207.

Luzzi Daniel (2000) “La ambientalización” de la educación

formal. Un diálogo abierto en la complejidad del

campo educativo” En Enrique Leff (coordinador) La

complejidad ambiental, Siglo XXi, México.

foto: Nancy Ortiz

domingo 27 de diciembre de 2009

REFLEXIONES con la gente de la calle


Vida en las calles


José Guevara

La vida en las calles… Para estas pequeñas personas debe ser más difícil que para nadie más. ¿Alguien se detiene a reflexionar el hecho de que estamos hablando de seres humanos?


Ah, pero cómo resultan molestos, especialmente los niños y niñas. Sí, son molestos porque nos recuerdan que una sociedad que se permite este espectáculo no puede estar bien. Tiene que estar enferma. Ah, pero qué molesto es que nos lo recuerden.


Se acerca un pequeño, inmediatamente otro y enseguida una pequeña. Piden la Navidad. ¡Pero si ya le di a tu hermanito! ¿Qué estos niños piensan que soy una beneficencia? ¡Que aprendan a compartir con sus hermanitos! Claro, claro, eduquemos a los niños en la solidaridad, generosidad y austeridad.


Ya me veo como un ciudadano ejemplar, como aquél que va con las manos llenas de bolsas de todo aquello (superfluo) que ha comprado hace unos instantes. Vienen estos niños a pedirle algo. Y ni los mira, porque mirarlos es recordar o tener conciencia por un instante. ¿Quién quiere la experiencia de ser consciente? Todos prefieren la fábrica de sueños para evadirse.


Del otro lado del mundo. Esto es, no del otro lado del planeta ni del universo, sino del otro lado de la experiencia humana, está la sociedad adquisitiva. Claro, del otro lado de los muros de los centros comerciales, esto es, dentro de éstos, hay ropa y comida en abundancia. Como dijera algún filósofo, hoy los niños mueren de hambre ante graneros repletos de semillas y mueren de frío ante fábricas enteras de ropa.


Y bueno, lo sorprendente es que el mundo no se detiene ante estos contrastes, no se detiene ante estas contradicciones que cobran vida y dolores. Porque, lo que más me sorprende, es que esos niños despreciados son precisamente eso, niños. Esto es, son seres humanos. Debe haber algo quebrado en nuestro interior para nunca reparar en este hecho. Es decir, preferimos que un niño no tenga infancia, con tal de no detener la masiva producción en nuestras fábricas de sueños.


Veo a esa pequeña de perfil, está volteando a ver a quién le pide dinero, está atenta a ver a quien más le pide dinero. Le veo la mejilla y es redonda, como de toda niña pequeña. En su oreja lleva un pequeño arete y tiene un pasador en el cabello. ¿Qué la hace diferente de la niña que vive en el otro extremo de la experiencia humana? ¿No acaso todas las niñas y niños nacen un tanto parecidos? Los bebés y niños pequeños se parecen más entre sí de lo que los adultos se parecen entre sí.


Así que a la niña, alguien le puso aretes y algún pasador para sostenerle el cabello. ¿Quién se lo puso? Allá a lo lejos una persona que ha de ser la madre. Sí, eso es, la madre. De modo que estamos hablando de una familia. Pero, desde que tengo memoria, las familias viven en casas. Sí, para eso se construyen las casas, para las familias.


Un momento. Esa persona que es la madre de estos pequeños podría ser mi madre. Imaginemos por un momento que es mi madre. ¿Qué sentiría yo si mi madre está así de acabada, pidiendo limosna en una esquina? Pero las madres no hacen eso. Yo no recuerdo que eso sucediera cuando fui pequeño. Entonces por qué aquí tenemos una familia entera pidiendo limosna. ¿Es que son de otro planeta?

En realidad son de otro mundo. En realidad, son de otra realidad. Pero, en realidad son parte de nuestra realidad. Para todo hay una solución, y aquí la estrategia es entenderlos como marginales. Están fuera de nuestro mundo, del mundo de los que comemos tres veces al día y dormimos bajo techo. No son nuestra responsabilidad, nosotros a duras penas podemos con nuestras cuentas. Así sea. Una familia completa en la calle, en la mendicidad. Nada nuevo.


No deja nunca de sorprenderme que estemos hablando de seres humanos. Y lo sorprendente es que me sorprenda. Creo que se debe a que nos acostumbramos a verlos como diferentes (¿inferiores o menos importantes?) a nosotros. Sin duda, menos importantes que nosotros. Sólo así es entendible que no nos sorprenda encontrar a un igual en condiciones tan lastimosas, humillantes. Debiera ser lo más normal sentirse sorprendido ante semejante cuadro denigrante.


Para un pequeño debe ser destructivo ver a su madre completamente vulnerable e inerme. Para una madre debe ser doloroso ver a su pequeño completamente sin futuro. Para un ciudadano debiera ser intolerable este cuadro. Sin embargo esto último no se cumple. Pero son seres humanos. Conozco padres y madres de familia. Al menor incidente acuden a sus pequeños. Se preocupan de que no estén en la calle; no se bajen de la banqueta; que estén limpiecitos; que no sientan frío; que nadie los mire feo, ni agresivamente ni groseramente. Pero a aquellos otros pequeños les sucede todo eso y más. Pareciera como si no tienen derechos. O al menos, no los mismos derechos que los niños que conozco.


Así que ahora se dirime el asunto en cuestión de derechos de los niños. O bien, en la cuestión de las garantías para los niños. La discusión termina siendo académica, en foros, coloquios, conferencias y páneles. Nunca es política, nunca entra en una discusión de acciones. Pienso que esto se debe a que estas personas en situación de calle (clasificación que se les da para atenuar la conciencia) no son consideradas realmente como personas con todo derecho. Pero más importante que los conceptos legales y formales, no son consideradas seres humanos. No nos sentimos hermanados con su dolor y su indigna existencia. No son nada para nosotros, excepto una molestia para muchos y un objetivo académico para pocos.


¿Hasta qué punto podemos hablar de sociedad cuando una familia entera vive como los animales?


Imagen: Alecs Ortiz

miércoles 23 de diciembre de 2009

ENSAYO sobre mujeres


Mujeres en la Historia

Por Mayra E. Cortez López

Profesora de Historia y Estudiante del 7º Semestre de Sociología en la UV

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo busca hacer un recuento del papel de la mujer mexicana a lo largo de la historia de nuestro país. Se abarcará desde la época prehispánica hasta los años posteriores a la revolución. Si bien es cierto, hay pocas mujeres que destacan, hay un centenar más de las cuales se ignora de qué forma, en qué y cómo han participado.


Se enumerarán a mujeres como a Malinali, Juana de Asbaje, Josefa Ortiz, Leona Vicario, Altagracia Mercado, Carmen Serdán, entre otras, que han dejado un legado importante para las mujeres de este país e incluso como ejemplo o inspiración de otras. Si bien es cierto, la encomienda que tuvieron no fue sencilla cumplieron e hicieron lo necesario para alcanzar su propósito.


Como conspiradoras, enfermeras, cocineras, e incluso con sus recursos económicos a estas mujeres apenas se les recuerda y es hasta la actualidad que se da valor a sus actos, esto debió ser desde un principio, con el solo hecho de ser mujeres que se preocuparon no solo por ellas y su familia sino por toda una nación radica su importancia.


De un estatus medio alto o alto, estas damas tomaron el fusil y comenzaron a revolucionar la postura de las mujeres, ésta no solo está para la cocina, el cuidado de los hijos y atender a su marido, dejaron más que ello e incluso hacer a un lado a sus familiares para poder emprender la hazaña más grande de su vida, no solo era protagonizar un evento o darle difusión sino dar un poco y desprenderse de si mismas.


Si bien es cierto, a pesar de todo esto siguen habiendo miles de mujeres maltratadas, psicológica, moral, económica y en otros rubros, han sido para dejar un ejemplo de las generaciones futuras y continuar la lucha desde la trinchera que cada mujer desee tomar.


DESARROLLO

Las mujeres poseen el poder del subalterno,

del dominado. Desde la especialización en

un pequeño ámbito de la vida y el mundo,

descubren y despliegan su fuerza.

Marcela Lagarde


La historia de nuestro país ha sido muy rica desde los primeros años en los que el hombre vino a asentarse en el territorio que se conocía en el México prehispánico como Mesoamérica, sin embargo, es nuestra misma historia la que está llena de héroes, superhombres, protagonistas, y demás de género masculino haciendo a un lado el papel del género femenino que siempre ha estado presente. Desde la antigüedad la mujer ha sido insistentemente considerada inferior al hombre y confinada al ámbito privado, al silencio y a la discreción. (Gutiérrez, 1978:40) Por esto, comenzaremos echando un vistazo (groso modo) a la época prehispánica, seguida de la época de independencia, la época revolucionaria y unos años posteriores a ésta.


Durante la primera época, se destaca una mujer que por muchos fue vista como una traidora, la conocían como “Malinche” o “Malinali” o “Marina” como los españoles la llamaban. Fue la intérprete y madre de un hijo que tuvo con Hernán Cortés, sin embargo, de lo que pocas veces se hace referencia es que ésta mujer fue esclavizada y utilizada para que los conquistadores alcanzaran su propósito. Ella pertenecía a una familia de nobles por lo que, tenía ciertas oportunidades que no todas podían obtener, sin embargo, después de que sus padres la vendieron, en su calidad de esclava ella aprendió Maya, Náhuatl y Español. (Gonzales, 2002:190)


Esta intervención de “Marina” permitió que los españoles alcanzaran su meta. Pudo hacer que tuvieran como aliados a los cempoaltecas y a los tlaxcaltecas y así terminar con la opresión mexica. Sin embargo, al final Cortés, una vez que la “utiliza” decide dejarla ya que era una mujer indigna de un caballero respetable y dueño de sus propias encomiendas.[1]


Otra mujer controversial fue Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, era hija de padre vasco y madre mexicana, también conocida como “la décima musa” quien para poder tener mayor conocimiento optó por tomar los hábitos y ser una monja de las Carmelitas descalzas. Una vez que pudo comenzar a estudiar (solo pudo obtenerlo de dos maneras: vistiéndose de hombre para ir a la universidad y siendo monja) donde una vez teniendo el conocimiento se atrevió a defender su epístola autobiográfica en la que enarboló los derechos de la mujer y en su respuesta a sor Filotea.[2]


Aunque Carole Vance (1984) dice que el órgano más importante de los seres humanos está entre las orejas, es decir, nuestra mente. La sexualidad involucra nuestras creencias, ideologías e imaginación, tanto como el cuerpo físico. (Weeks: 177) lo que es cierto es que, “La Décima Musa” tuvo que sacrificar y hacer a un lado sus atributos femeninos para poder tener un acercamiento al conocimiento. Sus comportamientos sexuales femeninos fueron cambiados por unos masculinos y hacer parte de su vida la religión y poder levantar su voz mediante sus escritos de esta manera.


En la época de la lucha de independencia, destacan muchas mujeres, algunas como Josefa Ortiz Girón, María Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, Gertrudis Bocanegra, Altagracia Mercado, Luisa Martínez, por mencionar algunas. Irónicamente la primera es más conocida como Josefa Ortiz de Domínguez, pues era la “esposa del Corregidor de Querétaro” aunque tuvo una participación similar a la de éste, se convirtió en su sombra al recordarla con ese nombre o sobrenombre, el sexo aparece como determinante de nuestras personalidades e identidades. (Weeks: 179)


Una de muchas características que comparten estas mujeres es que la mayoría tenía una posición económica media alta, ya que sus orígenes eran criollos además de pertenecer a cierto grupo de donde se originó este movimiento, lo que permitió que:

…sus instintos se pudiesen manifestar libremente, entonces las enfermedades sociales podrían ir desapareciendo (…) la “liberación sexual” ofreció una posibilidad para desafiar al opresivo orden social y se mostró como un elemento clave de la batalla por el cambio social (Weeks: 183).


En distintas ocasiones, como en el caso de Altagracia Mercado, dispuso de su dinero para poder solventar los gastos de los enfrentamientos otorgando a los combatientes del movimiento cuidados y alimentación, armamento con el que combatieron cuerpo a cuerpo con el ejército realista, pero al mismo tiempo se consideraban inofensivas siendo estas las que llevaban información, en su calidad de “mujeres” eran inofensivas aunque fueron una pieza clave para la consumación de la misma.


Siguiendo con el ejemplo, en una ocasión “La Heroína de Huichapan” formó un ejército y lo encabezó ella misma. Varias veces derrotó a los realistas, aunque en un encuentro desafortunado su ejército sufrió tantas bajas que los pocos sobrevivientes se dispersaron. Ella continuó luchando y, sola, resistió hasta que la capturó el enemigo. El valor femenino causó tanto asombro a los jefes españoles que ordenaron que no fuera fusilada (como era la costumbre) sino puesta en libertad, porque, dijeron, "mujeres como ella no deben morir".


Los mismos españoles reconocieron su valor como fémina, posiblemente si fueran del ejército insurgente ni lo hubieran percibido. El poder de las mujeres emana de la valoración social y cultural de su cuerpo y de su sexualidad. Foucault (1980:32) en Marcela Lagarde y de los Ríos. (1997).


A pesar de los tiempos que corrían y del machismo que era imperante, estas heroínas tuvieron carácter y mucha decisión; dejaron como legado lo que fueron capaces de hacer en su “condición de mujeres”. Muestran la perfección que alcanzaron al realizar hechos heroicos con personalidad suficiente para sobresalir en un mundo de hombres. De ahí la diferencia que menciona Foucault: las clases están formadas de hombres y mujeres, y las diferencias de clase y estatus pueden no tener el mismo significado para mujeres que para hombres. El género es una división crucial.


Otra fémina que no debe pasarse por alto en este recuento, fue una que durante la época porfirista con toda valentía enfrentó al ejército enemigo, pues estaba a favor de la campaña antireelecionista y maderista: María del Carmen Serdán, poblana de nacimiento y quien estuvo muy involucrada en el movimiento.


La narración de la hazaña fue más o menos la siguiente:

…la casa de la familia Serdán, en la calle de Santa Clara, en Puebla, fue atacada por fuerzas del ejército federal y de la policía estatal. Con valentía y rifle en mano salió al balcón de la casa para arengar al pueblo, acto en el que resultó herida. Al cesar la resistencia dentro de la casa, Carmen, su madre y la esposa de Aquiles Serdán fueron apresadas y enviadas a la cárcel de La Merced, y después al hospital municipal de San Pedro. (Arredondo, 1991: 421)

De forma clandestina, dedicaba las noches a pegar propaganda contra la dictadura de Porfirio Díaz y a repartir pólvora y dinamita entre los inconformes, elaboraba bombas y hacia transacciones para la compra de rifles y pistolas para proveer de armas a las fuerzas revolucionarias. En sus actividades secretas tuvo el seudónimo de "Marcos Serratos". Cada mujer desarrolla de manera diferencial, como todos los oprimidos, el potencial de poder surgido de lo que da al opresor. (Lagarde 1997:199)


Las siguientes en analizar son las que conocemos como “Adelitas”, fueron valientes, aguerridas y solidarias que se destacaron durante y posteriormente a la Revolución Mexicana, tanto las que lucharon en el campo de batalla de uno u otro frente, como las que se quedaron en casa, muchas veces solas al cuidado del patrimonio y de los hijos, todas eran sufridas y a pesar de ser valientes en la lucha, con su pareja eran sumisas.


El arquetipo femenino más exaltado de ese tiempo es el de la mujer que marcha detrás y debajo del hombre, ellos a caballo, ellas a pie, cargando utensilios de cocina, víveres y niños. Foucault lo llama sociedad disciplinaria, la cual es característica de las formas modernas de regulación social, de una sociedad de vigilancia y control.


Sin embargo, no todas las soldaderas usaban armas y combatían. Muchas de las mujeres de la revolución se dedicaban a cocinar y curar heridos (roles ya establecidos de acuerdo a su género). Pero en algunos casos sucedía que si su hombre moría, ellas tomaban el uniforme y el arma de su difunto para unirse a las fuerzas de combate. La mayoría de las tropas tuvieron una soldadera famosa, incluso capitanas y coronelas. Las más famosas por sus corridos son, “La Coronela”, “La Valentina” y “La Cucaracha”. Los teóricos de la filosofía política argumentan: hay una separación entre lo privado y lo publico, donde a las mujeres se les deja el espacio privado en razón de su función reproductiva (como solía suceder en cada guerra que había) (Gómez 2001:5)


Los cambios hechos por las mujeres revolucionarias sólo fueron el preámbulo de una nueva clase de mujeres que sobresalen en la historia de México, se atrevieron y buscaron nuevas formas de relación, entre hombre y mujer, años después, comenzó la lucha a favor de los derechos de las mujeres. La precursora: Laureana Wrigth González quien en 1884 tenía en la ciudad de México una revista: Violetas de Anáhuac, sólo escribían las mujeres y desde un inicio se planteó abanderar la equidad entre los géneros (Sifuentes 2009:69).


Así fue como se organizó y ganó terreno en el Primero Congreso Feminista el 13 de enero de 1916 en Yucatán, donde se exigió el voto para todas las mujeres. En 1923 tras el Primer Congreso Nacional Feminista organizado por la Sección Mexicana de la Liga Panamericana de Mujeres se expidió un decreto en el que se concedía a las mujeres de su estado el derecho a votar y ser elegidas en las elecciones municipales, Arendt le llamaría pluralidad.[3]


Fue hasta 1935 que las mujeres participaron en las votaciones internas del Partido Nacional Revolucionario, en 1937 Lázaro Cárdenas envió una iniciativa de reforma al Artículo 34 de la Constitución a la Cámara de Senadores para que las mujeres pudieran obtener la ciudadanía. El 17 de octubre de 1945 se publicó en el Diario Oficial la enmienda al Artículo 34:


“Son ciudadanos de la República los varones y las mujeres que, teniendo calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos: haber cumplido 18 años, siendo casados, o 21 si no lo son, y tener un modo honesto de vivir”. Y fue en las elecciones del 3 de julio de 1955 que las mujeres pudieron acudir a las urnas a emitir su voto. (Sifuentes 2009:72).


Ante esta nueva postura, Arendt dice que no implica una degradación, en lo privado, sino que, habrá la oportunidad de que en ese espacio se reproducirán los individuos y se generarán nuevos valores éticos que nutran la práctica política, al permitir la difícil relación entre los seres humanos. (Gómez 2001:11)


Esta oportunidad de “otorgar voz y voto a la mujer” impulsó a que diversas mujeres de distintas profesiones, lugares de origen, edad, estatus social, siguieran destacando en diversos rubros. A pesar de ello se ha ido superado una mínima parte de lo mucho que han realizado distintas mujeres. Existen ahora uniones de mujeres con hombres vanguardistas que buscan una manera distinta de relacionarse, con disposición al cambio, a la adaptación de este mundo postmoderno.


La mayoría de los países occidentales, el ideal es la asociación igualitaria entre hombres y mujeres, con la idea de una relación comprometida como el núcleo de una vida familiar mutable, solo se ha quedado en ello, “ideal”. La familia en sí misma, está cambiando, volviéndose una institución menos firme y jerárquica y más basada en un orden negociado. (Weeks: 207)


CONCLUSIONES


Como se ha leído en este breve ensayo, las mujeres han tenido una gran participación en distintos momentos desde la época prehispánica hasta la actualidad. Desde ser traductoras, conspiradoras, guerreras, enfermeras, cocineras, entre otras ocupaciones que han tenido. Todas de una u otra forma han marcado la historia de nuestro país.


Este proceso de socialización que tomaron estas y otras mujeres fue importante ya que, por medio de sus familias fue que ellas adquirieron características (normas, valores y símbolos) donde se desenvolvieron en cierto marco cultural determinado. Tal fue el caso de las mujeres que participaron en la independencia o el caso de Carmen Serdán, en donde sus esposos o hermanos pertenecían a un grupo de criollos o antireelecionistas asumiendo así una postura insurgente y de apertura al cambio.


Sin embargo, pese a su excelente participación en cada momento, siempre se ha estado bajo la sombra de un ser masculino, algunas se han caracterizado por ser la esposa de…, pertenecer a una familia acomodada, e incluso verse interesada porque su hermano, esposo, padre se involucró en alguna revuelta o simple y sencillamente porque tenía hambre de venganza y decidió aliarse con sus enemigos. Lagarde (1997:177) diría que se trata de un complejo de determinaciones y características económicas, sociales, jurídico políticas y psicológicas (…) de los contenidos específicos de ser mujer o ser hombre.


Lo interesante de estas mujeres es que pese a su destacar y en base a lo que realizaron en su momento, la mayoría de ellas logró realizarse como madres, esposas y la mayoría llegar a ser unas mujeres ancianas. Este aspecto es importante recalcar, pues la base universal de la existencia del ciclo de vida está, indudablemente, basada en hechos biológicos antes que sociales (…) pasa por etapas vitales que le levan hasta la muerte. (Bodoque 2006:1)


Sólo se ha mencionado cómo han participado y cómo han sido involucradas en algún evento, de lo que carece el presente es sobre la vida privada que tenía cada una de ellas, cómo pasaron a lo público, a ser heroínas, altruistas, pioneras y seguir siendo la sombra o la propiedad de alguien más.


BIBLIOGRAFÍA

¨

Arendt Hannah. Lo público y lo privado en el discurso político de Hannah Arendt. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

¨ Arredondo Muñozledo Benjamín. (1992) Historia Universal Contemporánea. Editorial Porrúa, México D.F. 548 pp.

¨ Bodoque Yolanda Tiempo Biológico y tiempo social. Universidad de San Antonio, Murcia

¨ Marcela Lagarde y de los Ríos. (1997) Los cautiverios de la mujeres: Madresposas, monjas, putas presas y locas. México D.F., UNAM colección posgrado

¨ Sifuentes Gerardo. (2009) México al extremo. Revista Muy Especial (de la revista Muy interesante) Año 26, No.57 Fecha de publicación: 12 noviembre 2009.

¨ Weeks Jeffrey. La construcción cultural de las sexualidades. ¿Que queremos decir cuando hablamos de cuerpo y sexualidad? México. El Colegio de México, pp 175-198

MESOGRAFÍA

8 González Cristina. (2002) Doña Marina, la Malinche y la formación de la identidad mexicana

http://books.google.com.mx/books?id=eycmUTXxOo0C&pg=PA181&dq=la+malinche#v=onepage&q=&f=false Fecha de consulta: 20 Nov. 2009.

8 De la Cruz Sor Juana Inés (2006) Respuesta a Sor Filotea http://books.google.com.mx/books?id=mKv3dj_vzKsC&printsec=frontcover&dq=sor+juana+in%C3%A9s+de+la+cruz#v=onepage&q=sor%20juana%20in%C3%A9s%20de%20la%20cruz&f=false Fecha de consulta: 21 nov. 2009.

8 Tapia Paniagua Margarita. Redefiniendo la pareja http://www.psicologia.umich.mx/downloads/UarichaWeb/Uaricha4/Revalorandolahistoriaredefiniendolapareja.pdf Fecha de consulta: 21 nov. 2009.


[1] Al respecto, Lagarde dice: Son los principios que las mantienen en la dependencia (el cuerpo y la sexualidad) y son también los espacios en los cuales se funda y se desarrolla la opresión que totaliza sus vidas, como grupo social y como particulares. (1997:200)

[2] De la Cruz Sor Juana Inés. Respuesta a Sor Filotea. Pág. 5

[3] Arendt lo toma como rasgo determinante de la humanidad y el único rasgo de identidad afín a las múltiples formas de organización política que puedan existir, y la “natalidad” como la posibilidad intrínseca del hombre para “comenzar de nuevo” nos hace encontrar en sus planteamientos una promesa de reconfiguración de los contenidos atribuidos a cada esfera.


Imagen: Alecs Ortiz

viernes 18 de diciembre de 2009

ARTÍCULO sobre la cultura cubana

La OMNIpotencia del Amor

Armando Chaguaceda

Estudiante de doctorado en la Universidad Veracruzana

OMNI members and collaborators.

OMNI: miembros y colaboradores.

Cuando los conocí hace varios años, en nuestra comunidad de Alamar, no acertaba comprenderlos.

A mi mente, entrenada para los rigores de la academia, el arte contemplativo y la militancia tradicional, le parecían medio locos aquellos “negros hippiosos” vestidos de túnicas, con faldas y a veces con turbantes o cascos de constructor en sus cabezas que paraban el tráfico y a los transeúntes… con sus performances irreverentes…sus meditaciones dentro de aquella multicolor casa-taller…y su entrega al caos creativo, justo a la vista de todo el mundo.

“Que aspecto tienen” decía una anciana vecina, “sí, están raros pero hacen cosas por los jóvenes de aquí…que no tienen nada que hacer..sólo sexo, reggaetón y ron” señalaba su sobrina, activista comunitaria. Desde esos días los OMNIs irrumpieron en mi vida como una aplanadora de prejuicios.

Siempre agradeceré a una amiga habernos presentado. Poco a poco fuimos construyendo una amistad intermitente…juntos compartimos la espera del Año Nuevo en un Festival capaz de desterrar, poesía mediante, los hatos marginales de nuestro barrio, juntos “le entramos” a simposios de Hip Hop, coloquios de pensamiento, talleres literarios.

OMNI Graffiti

OMNI Graffiti

Con ellos comprendí, entre refresco aguado y panes indescifrables, los “otros ritmos posibles” de la articulación y el diálogo entre proyectos culturales….de las formas alternativas de gestar el consenso y aliviar los conflictos, sustentadas en un canto de paz silente, íntimo, que deriva de un profundo sentido de compromiso con su comunidad y la tierra toda. Sentí admiración por su cubanía, huérfana de declaraciones de lealtad y manifiestos rimbombantes…

OMNI-Zona Franca

El pasado día 11 de diciembre, producto de un conflicto con el Ministerio de Cultura, OMNI-Zona Franca perdió el amparo de la institucionalidad oficial. Frente a su Taller en la Galería de Alamar, se congregaron policías, ambulancias y personas excitadas, que estaban todas ¿convencidas? ¿confundidas? de que OMNI-Zona Franca es un grupo “político.”

OMNI, taller de poesia

OMNI, taller de poesia

Los artistas transmitieron por teléfono una declaración donde enfatizaban que su única política era la poesía, la amistad y el amor. No obstante, frente a las autoridades se declararon herederos de los mártires revolucionarios cubanos de 1953: “por eso para sacarnos del taller, habrá que matarnos primero.”

Conminados bajo presión a abandonar el local, los integrantes decidieron salir voluntariamente y sostener un diálogo posterior con las autoridades sin aceptar desmovilizarse ni clausurar su festival.

Este lunes, 14 de diciembre de 2009, el poeta Luis Eligio PM Cafria –uno de los coordinadores del proyecto OMNI-Zona Franca- confirmó telefónicamente que el Festival se inaugura a las 5 pm en los espacios privados (casas, garajes) de los miembros del colectivo. Asistirán poetas de La Habana y de otras partes de Cuba.

Según reportes vecinos de la comunidad no entiende las acusaciones contra el grupo y mantienen su reconocimiento a los mismos. Las actividades deben culminar como siempre el día 30 de diciembre. Llegue este texto saludo de quienes permanecemos en vigilia solidaria ante los destinos de esta hermosa experiencia.

Por todo eso hoy me estremece tanto su destino….y no puedo eludir acompañarlos. Porque lo que nos une es el destino de sueños compartidos en torno a una patria y un mundo mejor, donde quepamos todos…acosados por sombras perversas y cobardes y defendidos-tan solo- por nuestra solidaridad y la omnipotencia del amor.

jueves 10 de diciembre de 2009

REFLEXIONANDO con Marta Lamas


DECIDIR... es una herencia

por Israel Hernández Ceballos


Me tomaba un delicioso café, con música de fondo, y saboreaba la co-paternidad que estaba viviendo con mi bebé, que dormía, admiraba sus ojos y sus pequeñas manos, recordaba su actitud intrépida para explorar el mundo y en cada una de sus acciones, al mismo tiempo me preguntaba: ¿cómo los seres humanos podemos llenarnos de reglas sociales que rigen nuestros comportamientos?, ¿cómo podemos superar las limitaciones que nos planteamos como sujetos con el derecho básico de ser tratados como humanos?


Hace unas noches había leído el artículo tercero dado en la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer donde se señala:


a) El derecho a la vida;

b) El derecho a la igualdad;

c) El derecho a la libertad y la seguridad de la persona;

d) El derecho a igual protección ante la ley;

e) El derecho a verse libre de todas las formas de discriminación;

f) El derecho al mayor grado de salud física y mental que se pueda alcanzar;

g) El derecho a condiciones de trabajo justas y favorables;

h) El derecho a no ser sometida a tortura, ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o indignantes (Resolución núm. 48/104).


Di un sorbo al café, vi a mi bebé que ya había despertado, se levanto rápidamente, ahora ya corría al jardín mientras me preguntaba si gozaría esos derechos que le proveía la sociedad y, en primera instancia, la familia.


Pensaba al mismo tiempo que en la actualidad no sólo interviene la familia para la conformación de un sujeto sino también otras instituciones, principalmente, la educativa. Recordé conversaciones con mi abuela, su enojo y apatía por el hecho de enviar a los niños a la guardería, ella dice: “los niños deben criarse en casa que para eso está la familia”. Al repasar esta frase me parece que esta sabiduría cotidiana encierra no sólo el reclamo del derecho a la transmisión de una educación con los valores inherentes a la familia, sino la posibilidad de manipular esos constructos sociales en la virtud de la herencia. Entonces, lo que en realidad adquirimos como formas de comportamiento, así como el respeto a nuestros derechos surge inicialmente de cómo nuestra familia acepta, modifica, selecciona y genera los constructos sociales que le son dados a partir de una realidad totalizadora.


Recuerdo mi niñez temprana, y me ubico en un recuerdo junto a un río, jugando con una vara a manera de arpón para intentar pescar (aún cuando sólo espantaba a los peces) y jugando con mi papá, cachando la pelota, con mi guante color miel, en tenis con short y sin camisa, ¡Qué agradables momentos! Si reflexiono estos momentos, puedo decir que ya me habían inyectado parte de los constructos sociales en lo referente a mi sexo, ya utilizaba una pelota y mi guante de beis, podía andar sin camisa sin mayor problema, y podía salir de fin con mi papá y mis tíos, sin las mamás, pues ellas debían quedarse a continuar con sus quehaceres domésticos. Entonces podemos señalar que en cada una de las actividades familiares permitidas y negadas a los sujetos bebés estamos gestando comportamientos que serán adquiridos, aceptados o rechazados por nuestros pequeños sujetos y que les permitirán asumir o negarse sus propios derechos en la sociedad.


Es decir, si hubiera nacido en un medio rural, en donde la actividad económica era pescar quizá mi posibilidad de disfrutar dicha acción sería menor o nula, ya que el contexto hubiera determinado mi goce y por tanto mi conformación como sujeto; más allá, si mi hermana estuviera en el contexto rural tendría que cocinar y lavar antes que ir a la escuela. Así, diríamos que las esferas educativas, sociales, culturales, políticas y económicas determinan y estandarizan las relaciones sociales y el reconocimiento que los sujetos tienen de sus derechos humanos y que no es una cuestión exclusiva de género sino una compleja conformación de sujetos.


Y entonces, ¿qué le voy a transmitir a mi bebé?, ¿cómo se configurará como sujeto social?, ¿qué derechos adquirirá y exigirá en la sociedad?, ¿cómo aprenderá sus obligaciones con el resto de la sociedad? ¿Tendrá derecho a decidir y exigir sobre su ser, sobre su cuerpo, sobre su consciencia?


La realidad actual se transforma y resulta tan cambiante que es difícil aprehender una única posibilidad ya que tendríamos que educar sujetos conscientes de sus derechos a partir de las múltiples posibilidades que les proporciona la realidad. Es decir, tendríamos que formar sujetos adaptables, ya que si bien hay una cultura general es posible que en unos años este planteamiento se transforme y sólo transciendan los aspectos que los humanos deseen. En estos momentos, según Nieto Sotelo (2005:102)


Desde el punto de vista ideológico, lo que se ha expandido ha sido precisamente los valores del mercantilismo universal, como valores “únicos”, junto a un individualismo posesivo que no reconoce la diversidad y la pluralidad de las culturas. Hay aquí una especie de fundamentalismo económico e ideológico profundamente reaccionario. El individualismo reinante desconoce, niega y rechaza los derechos colectivos de los pueblos y culturas, para suplirlos por los valores del mercado, siendo el individuo (no reconocido como sujeto) principalmente un objeto de consumo.


Sin embargo, ¿Qué pasa en los puntos ciegos de la geografía mundial, como los ubicados en el Amazonas en su paso con la frontera con Bolivia, donde existen tribus “perdidas” en las que los humanos no tienen valores transmitidos por el mercantilismo universal?


Si bien las estructuras se mantienen también es cierto que se dan rupturas asistemáticas que permiten la conformación de nuevas sociedades permeadas por las comunidades que no han sido influidas y por la evolución social a lo largo de la historia de la humanidad.


De esta manera el derecho a la igualdad de los seres humanos se gesta en la correlación familia-sociedad, el derecho a la no discriminación debe generarse en la no discriminación en el hogar. En este sentido la asignación de los roles en la familia juegan un papel importe. Si bien los roles de los sujetos se han establecidos durante mucho tiempo, estos han dependido de un devenir histórico pero también de las formas sociales instauradas en cada comunidad y en cada familia.


Aunque inicialmente los roles surgieron a partir de una necesidad de sobrevivencia de la especie (el hombre salía a cazar y la mujer cuidaba la descendencia), se han ido modificando, aunque lentamente por lo patrones familiares que están presentes en la actualidad. Es decir, en nuestra modernidad ya no es necesario que se establezca una pareja, hombre-mujer para la manutención y cuidado de la especie, hay nuevas formas que plantean la disociación de este tipo de relación, ya que los medios productivos posibilitan esta ruptura. Entonces ésta posibilita la creación de nuevas exigencias sociales tales como el respeto a la libertad para elegir una pareja sexual, una religión o un grupo social entre otras, condiciones que no eran tan evidentes como en la sociedad actual.


En estos momentos hablamos de los derechos de los niños, de las mujeres, de los homosexuales, a despenalizar el aborto, de los hombres a orinar sentados, de los darketos, etc.; sin embargo, en muchas ocasiones no nos cuestionamos la pertinencia de nuestras acciones en nuestra familia, o la función de la escuela y sobre todo la del docente, no cuestionamos los roles ni los modelos familiares considerando las potencialidades de los seres humanos, sino seguimos manteniendo en una mayoría de familias, el rol marcado por la necesidad de sobrevivencia antes que por la convivencia.


Por ello es tan importante crear una conciencia familiar, en los sujetos sociales de las diferencias sociales, culturales, económicas y educativas así como de las formas de discriminación sutiles que se hacen presentes en los grupos de convivencia.


En este sentido, la primera tarea tiene que consistir en definir, lo más precisamente posible, el concepto de discriminación, que es el fenómeno que en último término la propuesta educativa pretende contribuir a erradicar. Cuando hablamos de discriminación nos estamos refiriendo a un conjunto muy heterogéneo de actitudes y prácticas sociales e institucionales que, de manera directa o indirecta, en forma intencionada o no, propician un trato de inferioridad a determinadas personas o grupos sociales en razón de rasgos o atributos que éstos presentan y que socialmente son poco valorados o estigmatizados. (Gutiérrez, 2006)


En conclusión, pienso que hay un engranaje de derechos y discriminación que está impactado de un vaivén de condiciones y posibilidades para generar y gestar otras formas de percibir, no los derechos de las mujeres o de los hombres, sino de los sujetos sin etiquetas.


Pero, ¿cómo eliminar las etiquetas o los estereotipos establecidos?; veo a mi bebé, Sarita, de año y medio, con su vestido, con su actitud intrépida y coqueta, viene corriendo hacia mí, su tío condescendiente; y como no ser así si es una niña hermosa, eso está más allá del bien o del mal.



Xalapa, Ver. 9 de diciembre de 2009



P.D. Gracias Marta Lamas por tu charla de Café.


Bibliografía

Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (2003). Violencia contra las mujeres privadas de libertad en América Latina.

Derechos Humanos de las Mujeres, Capítulo 5. (Fuente no incluida)

Herrera Madrigal, Irene (Comp.). Derechos Humanos, Universidad Veracruzana Intercultural.

Secretaría de Salud (2003). Innovando en Salud. Esquema metodológico para incorporar los derechos humanos en salud, con el enfoque intercultural.

sábado 5 de diciembre de 2009

RESEÑA de libro

Mariposa de Cristal
De Raúl de León Alcocer
Por E. Oracio Barradas Meza




“…Para debutar como aspirante a alcanzar el éxito en el México de hoy es estrictamente indispensable: pensar mierda, sentir mierda, comer mierda y respirar mierda, hasta retroceder a la etapa irracional y salvaje, millones de años antes del homo sapiens”.



Toda historia comienza con circunstancias que la vida nos pone de frente, un nuevo proyecto que no concluye hasta que asimilamos conscientes ese proceso.En esta ocasión les quiero hablar de un libro que llego a mis manos a través de un amigo con el que pocas veces nos frecuentamos por el ritmo de vida en la ciudad, trabajo y trabajo, horarios absorbentes y una vida agitada llena de todo menos de espacios para la lectura, por ello la sugerencia de leer este libro y compartir de alguna forma el trabajo de este autor resulto interesante, pues a veces iniciar alguna lectura por cuenta propia resulta un reto al que le puede ganar la indiferencia y o la falta de costumbre hacia los libros.
El titulo que llegó a mis manos (con la sugerencia de dar algún punto de vista al concluir su lectura), me ha dado el espacio para recordar mi época como estudiante y esa situación que la mayoría sufrimos, la separación, el corte del cordón umbilical con la familia para ser llevados por el conocimiento que la educación nos promete, un futuro mejor es la consigna y el objetivo que ciegamente buscamos, desgarrados al separarnos del hogar.
Ese es el primer acto al que me remite “Mariposa de Cristal”, un libro de Raúl de León Alcocer y que hoy quiero les compartir. Se desarrolla en los años ochenta describiendo la metamorfosis de jóvenes que se insertan en el mundo de la educación superior buscando un futuro mejor en el contexto de nuestro México, subliminal mensaje que perdura en nuestros días en ese surrealismo que nos atrapa hasta enfrentarnos a nuestro propio yo y al sentido de la vida.
Al tenerlo en las manos pudiera parecer un libro común; sin embargo, después de que te internas en sus páginas resulta ser algo mas que la primera impresión visual, una historia de vida, una radiografía del proceso de adaptación de jóvenes en una nueva etapa muy distinta, el inicio de estudios acompañado del descubrimiento de sus capacidades intelectuales, de relacionarse con sus compañeros, sus miedos, deseos y objetivos.Es así que la insoportable incertidumbre de la juventud inexperta de lo nuevo despierta en un mar lleno de interrogantes y en el caminar hace historias de vida y marca en definitivo el destino que hay que seguir.Hallarse solos en el desierto de la nostalgia del hogar, de los amigos y los amores a distancia y enfrentarse al rigor, rectitud y la exigencia de la escuela los hace caer en la metamorfosis cotidiana de su animalidad inexperta ante el peligro de lo real, el morbo por lo desconocido y más aún para lo que no esta institucionalizado y lo que trasgrede.Es un libro fácil de leer, su lectura es ligera y el autor le imprime su lado poético incluyendo un lenguaje coloquial, divertido, homoerótico que no es grotesco, acompañado de imaginación y realidad que juntas dan como resultado que el lector devore las páginas rápidamente.El autor habla también de una realidad que sucede en la Universidad de Chapingo, la corrupción, la desigualdad y el ingreso de los nuevos alumnos a su alma mater que les promete proveerles de conocimientos pero sin cuidarles de los peligros que la misma institución ha albergado, tolerado y a la cual les tocara enfrentarse, una de ellas el de las ideologías que solían acompañarlos no solo en las casas que habitaban, sino en las aulas, rayando en un fanatismo que no tenía armas ni explicación al momento en que los dogmas se estrellaban con las pasiones del hombre.Esta universidad mayormente demandada por varones para convertirse en agrónomos y ser “quienes exploten la tierra y no a al hombre” convive con una minoría que ahí vive, crece y se desarrolla cotidianamente, pareciera ser contradictorio que estas no cuentan y no trasgreden los espacios en donde la mayoría se impone, pero en esta historia la minoría es quien cobra importancia.El libro tiene tres personajes principales, Margot es uno de ellos, quien sufre una transformación sexual y que resulta ser un cambio en el que participan los que lo rodean, una metamorfosis que no solo sufre ella, sino también los otros personajes que al final de la historia se encuentran distintos a quienes años atrás lo fueron. Por ello lo interesante de este libro, ese proceso que se relata en un espacio lleno de tabúes pero en el cual tienen cabida la amistad, el amor, el desamor, la pasión, la traición y todas las pasiones propias de los seres humanos capaces de vivir lo que les toca.Cada uno huye de sus miedos, de la realidad, de saberse vulnerable y encontrarse en un pasadizo que no tiene final y es desconocido. Así, los personajes emergen en sus propios miedos a las decisiones finales de sus vidas, eligiendo caminos distintos al que alguna vez compartieron, ahora solo los recuerdos evocados por la nostalgia los volvería a juntar.
“…Margot procedió a quitarse la gargantilla, pero Demetrio la detuvo, déjatela puesta fue hecha par ti…”


Gracias a la sugerencia y colaboraciòn de Sergio Martinez C.

sábado 28 de noviembre de 2009

ARTÍCULO sobre el comunismo


Buenos comunistas

Por Armando Chaguaceda

Estudiante de doctorado en la UV


En estos días del vigésimo aniversario de la caída del Muro levanta tantos lamentos, silencios y conmemoraciones, vale la pena re-visitar otras tramas, íntimas, de la utopía comunista.

Hacerlo desde la existencia de personas que han entregado su vida al proyecto de una sociedad decente. Sí, decente, porque este término, aparentemente “desideologizado y burgués,” cuando se traduce en actos cotidianos, privados y públicos, representa un valladar contra las censuras, cansancios y fanatismos que han envuelto la épica anticapitalista en estos 92 años de socialismo de estado, y en particular, en su medio siglo de capítulo cubano.

Hace unos años caminaba por el boulevard de Obispo en la Habana Vieja y sentí una palmada sobre mi hombro. Al voltearme encontré a un viejo amigo que, acompañado por su esposa, me abrazó mientras le decía “mira amor, este es uncomunista bueno.”

En este caso el elogio personal y la ofensa ideológica eran comprensibles: el chico había sido sancionado tres años antes, mediante pretextos de “fraude” que ocultaban los dogmatismos, prejuicios antirreligiosos y la inhumanidad de algunos profesores.

El caso: había hecho un ensayo evaluativo asumiendo todo el trabajo y poniendo, por solidaridad, el nombre de un colega de bajo rendimiento docente. Descubierto el asunto, se había propuesto expulsarlo de la universidad, pero la férrea oposición de compañeros y dirigentes estudiantiles (que armamos carteles, cartas de protesta y una comisión de diálogo) logró conmutar la pena por la reprobación de la asignatura y el alargamiento, por un año, de su egreso.

Pero la decepción sufrida (sufría además el fuego de la jerarquía de su templo evangélico que lo acusaba de comunista) sumada a la difícil situación familiar (dos ancianos y una madre casi demente en absoluta pobreza) lo hicieron rendirse y abandonar los estudios para ponerse a buscar dinero, con la idea de que “toda la política es una mierda.”

Traigo la anécdota-que siempre me estremece- porque esta semana he compartido con varios “comunistas buenos.”

He hablado en sueños con mi abuelo materno, comunista sin carné, fidelista sincero y no incondicional, amigo de abakuás, crítico de locuras como el fin del Mercado Campesino y miembro del Colegio Electoral del barrio, cuya muerte en 1993 me privó de insustituibles consejos.

Conocí una excelente profesora cubana, cuya historia de rebeldía ante la mediocridad y el oportunismo -que nos privaron de su presencia- es leyenda en la Universidad de la Habana.

He compartido con un compatriota de medio siglo de prolífica y accidentada trayectoria dentro del estado y la academia cubanas, que ejerce su fundamentada autonomía intelectual -no a pesar de su militancia sino precisamente por ello- y comparte mi terca esperanza en que construiremos una democracia deliberativa y una sociedad transparente donde los derechos de la gente no sean administrados discrecionalmente por la burocracia o el mercado salvaje.

Acompaño, en la distancia, el empeño de varios hermanos que, dentro de la isla, debaten, marchan y sueñan con “cambiar todo lo que debe ser cambiado,” a pesar de zancadillas y bloqueos internos.

A ellos quiero, con mis palabras, rendir homenaje, pues no saben cuánto les debo. Me han hecho un ser más pleno y feliz, dándome fuerzas para desterrar temores y egoísmos, para seguir creyendo en empeños colectivos.

Creo que la suma de sus actos, muchas veces callados y pequeños, han sostenido las zonas de decencia existente en nuestra vida pública, cada vez mas urgida de aquella “aspirina del tamaño del Sol” que nos prometía Roque Dalton, el inmortal bardo salvadoreño.


Foto: Edgar Onofre

sábado 21 de noviembre de 2009

PRESENTACIÓN de Libro


La historia vivida en las representaciones espaciales:la conformación del espacio tzeltal-tzotzil, Ensayo de aproximación geoetnográfica
De Joaquín Roberto González Martínez




Instituto Veracruzano de Cultura, Colección Atarazanas,
Veracruz, Ver. 2008.
ISBN 970-687-071-7


Por el Mtro. Sergio Vásquez Zárate

El Doctor Joaquín González Martínez es un prestigiado investigador del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana, miembro del SNI y autor de varias obras sobre historia social, antropología y geografía histórica. Su formación profesional resulta atípica, pues son pocos los casos en que se conjuga una preparación y formación académica como historiador y como geógrafo, generando así un provechoso campo transdisciplinario, que tuvo como uno de sus primeros frutos, la disertación doctoral que nuestro amigo y autor de la obra que hoy se presenta, sustentó con éxito en la Universidad de Varsovia, en 1992.

El libro que hoy es motivo de estos comentarios es una edición corregida, enriquecida y aumentada de otras versiones mas cortas. En La Historia Vivida en las representaciones espaciales: la conformación del espacio tzeltal-tzotzil, el autor trata de subrayar la importancia de manifestaciones culturales de “larga duración”, cuya trascendencia aún es vital en el orden social de los pueblos indios de tradición mesoamericana.

La lectura de esta obra brinda una nueva oportunidad de replantear algunas ideas relacionadas con el estudio del paisaje, concepto que representa una categoría cultural que concilia el tiempo y el espacio social. Esta noción -aplicada al estudio de poblaciones autóctonas de América y plasmada en el libro que hoy se presenta-, seguramente tendrá eco y un provechoso debate en los programas académicos de Antropología, Historia, Geografía y Arquitectura, entre otros campos del conocimiento.

Cuando uno es convidado a participar en una presentación editorial, es común hacer sólo una reseña donde al final, se reitere la invitación para adquirir o para leer el libro presentado. Pero en otros casos conviene comentar las partes substanciales de una obra, sea por su aportación científica o literaria, o en su caso, para señalar los pasajes más polémicos que el escritor tuvo a bien consignar en su creación.

La historia vivida en las representaciones espaciales no escapa a ambas posibilidades de lectura; puede retomarse como un libro sugerente e inspirador, pues propone caminos poco surcados para entender realidades sociales que se remontan incluso, hasta los tiempos prehispánicos. Pero también incluye marcos de análisis e interpretaciones que pueden ser debatibles entre los especialistas, pues es bien sabido que los ámbitos hermenéuticos nunca son unívocos, ni terminales.

En todo caso, la obra que hoy se presenta mantiene un tono provocador, pues considero que tiene el mérito de despertar reacciones u opiniones en el lector, sobre las interpretaciones del autor, o sobre las maneras en que se aplica un modelo de oposiciones para revelar el principio dual del pensamiento indígena.

No se piense con ello que la obra carece de sustento teórico y empírico. Si algo caracteriza al doctor González es su honestidad académica y su seriedad científica en los procesos de investigación. En varias ocasiones, el mismo autor advierte en el libro sobre el límite de sus posibilidades para asentar una u otra idea, cuando el alcance de sus datos parece insuficiente para sugerir una interpretación o brindar una conclusión.

Empecemos por comentar el título: “La Historia vivida”, pues tan solo el concepto de “historia” puede tener varios significados. Como es sabido prevalecen dos, aquel que se refiere a los hechos del pasado, es decir a los hechos en sí mismos, y la Historia como una concepción, estudio o interpretación de los hechos. En todo caso, Joaquín González centra su atención en aquella historia que no cambia, que trasciende, que permanece. Es decir, enaquellas manifestaciones de carácter tradicional que implican una significación social y que le dan contenido a la identidad de los pueblos.

No está por demás insistir que la cultura no debe entenderse como un repertorio homogéneo, estático e inmodificable de significados. Por el contrario, puede tener unas áreas de persistencia y estabilidad, las cuales le confieren mayor solidez, vigor y vitalidad y, a la vez, también presenta “zonas de movilidad y cambio” que torna y transforma a las manifestaciones culturales y las hace cambiantes y poco estables. Lo importante aquí, es tener en cuenta que no todos los repertorios de significados pueden considerarse identitarios, condición que ocurre cuando dichos significados son compartidos y relativamente duraderos.

Por eso precisamente, el autor tuvo a bien seleccionar tres ensayos (convertidos en capítulos) y los enmarca en una “historia vivida”, aquella -dice Joaquín- “cuyos hechos, reales, míticos y legendarios, se codifican en una serie de objetos que transmiten un mensaje, dando un sentido culturalmente definido al pueblo de referencia” (p.10). En otras palabras, se refiere a la presencia de formas “interiorizadas” de cultura (como las definió Pierre Bordieu) que a su vez se objetivizan o materializan en distintos ámbitos de la vidasocial, cotidiana o ritual.

En este sentido, el libro trata de una Historia que se vive en la organización del espacio y en el diseño del paisaje. Esta conformación, como muchos autores han señalado, es una construcción social, que rebasa el simple escenario natural y se “culturaliza”, dotándolo de valores, significados y pautas. Dicha codificación cultural e histórica del espacio representa una extraordinaria oportunidad para entender la conducta humana y su devenir. Siguiendo esta línea, la investigación reconoce el legado teórico de historiadores, antropólogos y geógrafos como Fernand Braudel, Vidal de laBlache, Carl Sauer o Villa Rojas, y recurre también a las propuestas de investigadores contemporáneos como Alfred Simmens, Henri Favre, Alfredo López Austin o Andrzej Dembics, entre otros.

Las fuentes principales de este trabajo se pueden dividir en tres grupos:

a) Los códices, y particularmente el Códice Borgia, que constituye la base principal del eje de análisis

b) Los dibujos o representaciones gráficas elaboradas por informantes indígenas de los Altos de Chiapas en la primera mitad del S. XX

c) La percepción del espacio en el imaginario tzotzil y tzeltal, documentado en el trabajo de campo por el propio autor

El punto de partida fue entender qué es y cómo funcionaba el Altepetl, concepto náhuatl que evoca una unidad territorial que con frecuencia se ha interpretado como “población”, “pueblo” e incluso, como “comarca”. En este tema, González se apoya en los estudios de Lockhart y García Martínez, para definir las características de los Altepeme (pl.), entre las cuales destacan: la subdivisión generalmente cuatripartita, la conformación de linajes, la existencia de deidades tutelares o particulares y una organización interdependiente, donde suelen distribuirse derechos u obligaciones mediante sistemas igualitarios o rotativos. Es claro que la extensión y concentración de los altepeme pueden variar, muchas veces en razón de sus posibilidades de acceso a los recursos y productos.

A pesar de su aparente diversidad, prevalece el dominio de una cabecera, aún sobre las secciones más dispersas del altepetl. En ella se realizan funciones de control, de intercambio o de gestión colectiva, como el establecimiento de un mercado o la realización de actividades ceremoniales o rituales. Por otra parte, resulta significativo que la distribución y organización de las partes estuvieran determinadas por un orden social, espacial y temporal, como se trata de demostrar a lo largo del libro. Incluso la rotación de los poderes era constante entre las cuatros secciones del altepetl, como se demuestra los casos de Tlaxcala, Chalco o Tenochtitlan. Un diagrama de esta rotación evoca gráficamente el símbolo nahuatl del ollin, el movimiento continuo, pues esta transmisión se caracteriza por la ausencia de un poder absoluto y definitivo.
Una vez consumada la conquista de los pueblos mesoamericanos, este modelo de ordenamiento territorial y político fue aprovechado por la administración colonial española, imponiendo sobre los altepeme otra forma semejante de unidad espacial que respondiera a los requerimientos europeos “de la encomienda, la evangelización y el control político y económico de la población indígena” (García Martínez, cit. en p. 23) Joaquín González sostiene la hipótesis de que el conquistador adaptó la sobreposición de un cuadrado (el damero europeo) sobre otro cuadrado (el altepetl). Esta adaptación impuesta a la población nativa ayudó a la asimilación de los elementos culturales europeos y pudo reproducir derechos y obligaciones en los grupos integrantes de la unidad territorial. Sobre cada pueblo o cabecera se erigió una parroquia y en cada sección se construyó una capilla. Así se reprodujo de alguna manera la lógica simbólica del altepetl, como base territorial, política y social. Pero cabe preguntar: ¿se conservaron sus principios ideológicos básicos?. Debe recordarse que el sistema de partición cuatripartita o la organización derivada en parejas o en mitades evoca el concepto filosófico de la dualidad, principio ordenador del mundo y de los cualidades y las acciones en la cosmovisión mesoamericana.

La dualidad es, en efecto, el origen o fundamento de una serie de relaciones recíprocas e inversas en continua pugna. En este movimiento (el ollin), radicaba todo principio creador, no solo del hombre y todas las cosas, sino también de las mismas deidades. Ometeotl, el dios dual, a la vez hombre y mujer (Ometecuhtli-omecihuatl), generó cuatro deidades que gobernaban los cuatro lados o costados del mundo. En esta percepción espacial había un centro, un axis mundi, que en sí mismo constituía el eje de una dirección vertical, hacia los 13 niveles superiores o celestes, y hacia los 9 niveles inferiores, el inframundo.

Muchos son los testimonios pictográficos (vg. los códices), que representan esta concepción del mundo. También existen representaciones derivadas del trabajo etnográfico, como las que documentó Villa Rojas entre los grupos mayances de Yucatán y los Altos de Chiapas. Por otra parte esta cosmogonía se apoyaba en minuciosas observaciones astronómicas, que reconoció constantes y ciclos astrales en el horizonte, sobre el cenit, y sobre los puntos solsticiales y equinocciales en el año. De esta manera, la concepción vertical del universo permite una conjugación integrada del tiempo y del espacio, de manera que evocan el orden regulador de todas las manifestaciones de vida humana, animal y vegetal.

Los rumbos de universo, además, se asocian a conceptos o cualidades. Siguiendo el texto: el oriente al paraíso y la fertilidad, el oeste a la actividad doméstica, el norte a la naturaleza y el sur a la muerte y el renacer del mundo y de la vida por medio del sacrificio. A partir de esta idea, el autor revisa las seis regiones del mundo (cuatro horizontales, un mundo “de arriba” y un mundo “de abajo”), tal cual y como están representadas en el Códice Borgia (láminas 18-21). Cada lámina representa dos mitades: una el espacio terrestre y la otra, frente a ella, su respectivo cielo superior. Entre ambas existe una relación recíproca u opuesta, de manera que la aplicación de un modelo estructuralista de ejes de reciprocidad u oposición resulta sugerente para facilitar la comprensión del sentido dual de estas representaciones. Este ejercicio permite descubrir significados complementarios e inversos, aunque no necesariamente antagónicos) que solo cobran coherencia ante la presencia de su contraparte: ¿cómo evocar la luz sin obscuridad? (y viceversa), o bien, ¿cómo concebir la vida sin una noción de la muerte?, ¿cómo definir lo que es “bueno”, sin que exista un concepto antagónico?, el de “lo malo”. Apoyado en una interpretación de Eduard Seler, se descubren en el códice representaciones de los rumbos del universo, divinos o terrenales, del norte o del sur, del este o del oeste, siempre en binomios inversos o recíprocos, con los respectivos valores asociados a los dioses o a los tiempos, pero igualmente contrapuestos: muerte-vida, frío-calor, oscuro-luminoso (solar), material-espiritual. En suma, este rico documento –el códice evoca el principio de la dualidad prehispánica y transpone la concepción del espacio y del tiempo, a partir de oposiciones o de correspondencias.

Pero la importancia de dicha interpretación iconográfica en el Códice Borgia, no solo se refiere a una concepción remota y lejana. Joaquín González trata de demostrar en su segundo ensayo, que la conformación del espacio (como se concebía en tiempos mesoamericanos), trasciende también a los sistemas de poblamiento y de organización social de las sociedades indias actuales, que son herederas de esa cosmovisión (el “núcleo duro”, según López Austin).

Para probar ese modelo, el autor analiza la conformación del espacio tzotzil y tzeltal. Al igual que otras sociedades indias cada comunidad constituye una unidad cultural en sí misma y, pese a que el territorio chiapaneco es un mosaico heterogéneo y pluriétnico, los grupos analizados a mediados del siglo XX, aún conservaban su identidad cultural, diferenciada de las comunidades vecinas.

En términos económicos, ambas etnias constituyen sociedades campesinas que practican la agricultura de autoconsumo, con actividades orientadas al intercambio y a la producción artesanal. Para sobrevivir, los alteños con frecuencia deben trabajar en las plantaciones cafetaleras de los ladinos, es decir, de los mestizos, quienes detentan el dominio político y económico regional. Sin embargo, a pesar de estas migraciones temporales, las comunidades indias conservan formas de gobierno propio, mediante el otorgamiento de cargos civiles y religiosos que, al igual que los excedentes agrícolas, procuran el beneficio colectivo más que la acumulación de bienes materiales, mediante el “capital simbólico” que el individuo gana con su aportación a la comunidad. Al igual que los linajes mencionados en los altepeme, la organización social se estructura en torno a sistemas de parentesco, que suelen ser endogámicos y reproducidos en el paraje al que pertenecen. Cabe mencionar que su estructura religiosa es, sin duda, el aspecto fundamental para entender el principio de la dualidad, como se plasma en los conceptos y fenómenos, en las deidades antagónicas, en la existencia de animales compañeros a cada individuo (animal-humano), y en suma, en la concepción del mundo (sea vertical o lineal, terrestre o celeste, interno o externo).

Como ocurría en los altepeme, los grupos tzeltales y tzotziles de los Altos de Chiapas recurren vehementemente a mantener el orden espacial (y social) de sus asentamientos. Aún los parajes diseminados, cuyo asentamiento parecería caótico en la lógica urbanística occidental, se aglutinan o se identifican política y socialmente en un centro ceremonial (teklum). En las comunidades compactas la población también se concentra en barrios, que también se estructuran en torno a un teklum. En las unidades territoriales básicas (como son los parajes o los barrios) se presenta nuevamente una forma social de integración, donde los grupos se identifican en torno a un geosímbolo, como un manantial, un cerro, e incluso a referentes mucho más explícitos, como los cementerios. Una vez más, se manifiesta el principio de la dualidad como sustrato filosófico del pensamiento religioso y de la cosmovisión, mediante alusiones objetivadas que distinguen los espacios sagrados y profanos, que sacralizan cerros (kalvarios) y cuerpos de agua (manantiales) y los convierten en una forma de patrimonio. En contraparte, también identifican las moradas de demonios o entidades que pueden causar todo tipo de calamidades. Uno de ellos se representa en la figura de un pequeño ladino que acumula inmensas riquezas y por consiguiente evoca la maldad y la negación de la indianidad.

Es necesario reiterar que los parajes o los barrios implican fuertes niveles de integración y de cohesión; según González:

“el paraje, más que una institución definida en términos de asentamiento territorial, se debe caracterizar como una estructura social que reasienta y desplaza sucesivamente, llevando consigo sus cruces, sus dioses, sus animales compañeros que habitarán nuevos espacios sagrados en lugares que, en la víspera eran aún profanos” (p. 84)

En suma, el autor sostiene enfáticamente que los parajes no son una forma aleatoria de asentamiento, reproducen un paradigma de sociedad cuyos orígenes pueden encontrarse en los antiguos altepeme. Sin embargo, a lo largo de la historia fue necesario sincretizar otras prácticas religiosas, como la presencia de la protección tutelar de un santo patrono católico, evocado en su respectiva capilla. A estos procesos debemos agregar las prácticas tradicionales que fortalecen la cohesión, por ejemplo, el trabajo recíproco, la redistribución de excedentes agrícolas o a la supervivencia de la propiedad comunal, es decir, todo aquello que no se asocie a la acumulación individual y a los anhelos de riqueza material. Las mismas prácticas endogámicas dentro de las comunidades guardan profunda observancia a las reglas de los clanes y linajes.

Otros factores intervienen en la división e interrelación de secciones cuatripartitas o diseccionadas en mitades; por ejemplo, los niveles topográficos de altitud, que provocan o inhiben (dependiendo del acceso a bienes y recursos), los contactos de los grupos indígenas con la población ladina e incluso, con otras comunidades indias.

El sistema de mitades, como se revisa en el ejemplo mesoamericano del códice Borgia y en el caso etnográfico de los Altos de Chiapas, mantiene una estructura integradora, en la cual las cabeceras o los teklum son las sedes del poder político y religioso y simbolizan también la identidad comunal. Esta identidad se cohesiona en torno a valores comunes, aunque internamente diferenciados, como se expresa en la forma y el emplazamiento espacial del área central de un altepetl o de una comunidad. En ellas puede identificarse la relación recíproca o inversa de dos fuerzas que se complementan y que dan sentido a prácticamente a todos los aspectos de la vida: las fases de la agricultura, la noche y el día, el calor y el frío, lo femenino y lo masculino, lo seco y lo húmedo, la creación y la destrucción, lo indio y lo ladino, lo tradicional y lo moderno.

El esquema de oposiciones que se analiza en La Historia vivida revela otras dimensiones las cuales pueden ser ventanas propicias para atisbar en la transformación de las relaciones humanas de los grupos tradicionales. Por ejemplo, la alteración de prácticas patrimoniales en una lógica de acumulación capitalista, o la apropiación y uso de los espacios ante nuevas presiones demográficas, o recientemente, las inevitables interacciones entre los ámbitos rurales y urbanos, a las que el indígena debe enfrentarse con mayor recurrencia.

El modelo de comportamiento socio-espacial, que en esta obra se presenta como “historia vivida”, puede ser útil para abordar otras estructuras culturales. Por ejemplo, el sistema cuatripartita de los Uru asentados en al territorio Chipaya de los Andes Bolivianos que presenta impresionantes analogías (Cap. III). Y que de una u otra manera, coincide con la lógica del altepetl mesoamericano y de sus persistencias contemporáneas entre los grupos tzotziles y tzeltales. Es decir, también en el Tawantynsuyu se presenta esta lógica basada en el principio de la dualidad y el desdoblamiento en cuatro regiones y en cuatro soles o edades del mundo.

La obra que hoy nos ocupa pretende demostrar como las estructuras de poblamiento pueden contribuir a la preservación de elementos culturales identitarios de un pueblo determinado. Los patrones de asentamiento, mantienen una estructura de “larga duración” o lo que López Austin llamaría un “núcleo duro” que codifica en el espacio sus ideas cosmogónicas y permiten reconocer las categorías sociales en las pautas de su asentamiento. De esta manera, el espacio es un depositario de cultura y no solo el medio sine qua non del análisis geográfico.

En suma, los sistemas binarios que aquí se aplican demuestran su aplicabilidad estructural en el ordenamiento espacial y temporal, pues evocan cierta universalidad y, por ende, propone sugerentes perspectivas para la comprensión de numerosas prácticas y comportamientos de la población humana.

Esperamos que el libro tenga una buena acogida y propicie opiniones académicas sobre su propuesta.



Museo de Antropología de Xalapa
Noviembre de 2009

martes 10 de noviembre de 2009

ENTREVISTA a Jesusa Rodríguez


Para analizar la realidad a través de la risa: Jesusa Rodríguez, actriz

El cabaret político es un arma

Si no me fijo en lo que está pasando en mi país me aburro como una morsa, por eso hago crítica política

Cuido mi desprestigio con mucho afán; las cosas que dicen del Movimiento de Resistencia Pacífica, para mí caen en saco roto

Marcelo Sánchez Cruz

Las actividades de la Feria Internacional del Libro Universitario 2009, organizada por la Universidad Veracruzana (UV) y en esta ocasión dedicada a conmemorar el bicentenario del natalicio de Charles Darwin y los 150 años de la publicación de su revolucionario libro El origen de las especies, concluyeron con el espectáculo Diálogos entre Darwin y Dios, de Jesusa Rodríguez.

La actriz se ha destacado desde hace más de 30 años por analizar la actualidad política del país con un humor inteligente, crítico y reflexivo, constituyéndose como una de las más polémicas voces en la escena de los espectáculos nocturnos de México.

Al término de la función, y después de una larga fila de admiradores y amigos que querían tomarse la foto con este Darwin a la mexicana, Jesusa Rodríguez concedió una entrevista en exclusiva para UniVerso, en donde comentó sus inicios en el ámbito del cabaret político, sus razones para hacer teatro y su activa participación en el movimiento de resistencia civil generado a raíz del conflicto electoral de 2006.

Así, acompaño a Darwin, vestido con un traje de tres piezas gris Oxford con rayas muy finas, camisa blanca y corbatín rojo al camerino principal de la sala “Emilio Carballido” del Teatro del Estado. Ahí, frente al espejo, Jesusa Rodríguez comienza a deshacer al personaje quitándose el saco, la larga barba blanca y la peluca, desata el corbatín y abre un botón de la camisa, para desmaquillarse.

¿Cuáles son los orígenes de lo que hace Jesusa Rodríguez?
Hay que recordar que el gran aporte de México al mundo del teatro fue la carpa, ese teatro político muy interesante de principios de siglo. Todo aquello se murió en parte porque el “regente de hierro” –Ernesto P. Uruchurtu, que gobernó el DF de 1952 a 1966– destruyó a las familias carperas porque no le gustaba la crítica y con amenazas y juicios acabó con todo ese legado.

A principios de los setenta conocí el Bar Guau, donde una compañía en la que estaba gente como Óscar Chávez y Martha Ofelia Galindo hacía este tipo de teatro, pero fuera de eso, casi no se hacía el teatro de crítica política.
Fue ahí que empecé a trabajar en esto a lo que llamo farsa, y que otros llaman cabaret. Era muy joven y me parecía que de este tipo de espectáculos se hacía muy poquito en México. Entonces me clavé y me gustó mucho y en esto estoy desde hace unos 35 años.

Mientras habla, Jesusa continúa retirando el maquillaje que le hacía ver como un respetable Darwin, primero sus ojos, luego el resto de la cara, hasta quedar con el rostro limpio, de mirada firme y amable.

¿Y cuales fueron las razones principales que la orientaron a este género de teatro que, de entrada, no es fácil?
Yo tenía unos 20 años y me parecía que este género hacía mucha falta. Estoy convencida de que aún nos hace mucha falta porque la desgracia en el país es tanta que ya no quieres saber nada.

Pero, ¿cómo vas a ver tu realidad si no la quieres mirar ni analizar? Ahí fue donde comprendí la importancia de un teatro que a través de la risa permitiera analizar la realidad y no tener tanto miedo.

Con el tiempo descubrí que tiene muchas vertientes: se puede asumir este tipo de propuesta desde un bar hasta un teatro, como hoy. O un museo: este mismo espectáculo lo tenemos montado en la Ciudad de México en el Universum, el museo de ciencia de la UNAM.

Mientras habla, va quitando los pasadores que ayudaban a detener la peluca calva de Darwin y, una vez libre, cepilla su cabellera negra para recogerla en una sencilla cola de caballo.

A nivel actoral, ¿en qué ha crecido Jesusa Rodríguez con estos años de hacer crítica política desde el escenario?
Este trabajo lo que más me ha, digamos, regalado es la improvisación. Improvisar frente a un público es muy difícil porque es una suerte de relajamiento del cerebro. Tienes que dejar que cualquier idea entre, salga y muchas veces vas a hacer un ridículo tremendo. Aunque a veces vas a acertar.

¿Y el buscar una necesidad para hacer teatro…?
Creo que, como dice algún filosofo, el ser humano es la única especie capaz de comer sin hambre, beber sin sed y hablar sin tener nada que decir. Y sí: mucha gente hace teatro sin necesidad, que no sirve para nada y que uno no entiende para qué lo hacen.

Yo sí creo que hay que comer con hambre, beber con sed y hablar cuando se tiene algo que decir y si no, quedarte callado. Lo que no sé, es si el teatro sea necesario. Prefiero el arte útil que el arte inútil. Hay mucha gente apostando a que mientras menos se entiende el arte es más artístico, mientras menos entiendes a un poeta, es mejor. Yo soy de la idea de que no es así.

Creo que no hay que tener más que lo necesario para vivir, la necesidad es lo que rige la vida, pero lo necesario realmente, como el pan a la boca, el agua a la tierra. Decía Juan Gelman: “Ojalá y yo te sirva para algo”.

Al conversar, apoya su cabeza en su mano izquierda, y permanece frente a las luces del espejo del camerino siguiendo con la vista a su compañera en el escenario y en la vida, la actriz, compositora y cantante Liliana Felipe, que pasa rápidamente para comenzar los arreglos de la partida.

Entonces, ¿por eso hay que ser socialmente activos, por eso hay que ser responsables?
Bueno, yo creo que por eso. Y en mi caso, si no me fijo en lo que está pasando en mi país, me aburro como una morsa. Yo me conozco: sé quién soy, soy la que menos puede ser anacoreta. Necesito no sólo contacto con la gente, sino también nutrirme del mundo. Y pienso que así deberíamos verlo todos: ¿Cómo voy a vivir en un país, cualquiera que éste fuera, sin enterarme de lo que ocurre? ¿Cómo voy a vivir en un planeta sin enterarme de lo que ocurre en ese planeta? ¿Cómo voy a vivir en un universo sin enterarme?

Esa idea de aíslate y vive tu vida y que el país se inunde, me aburre. Y ahora que estoy en el Movimiento de Resistencia he encontrado la riqueza de las personas más humildes: las verdaderas riquezas están ahí, en la gente que no tiene dinero, gente con riqueza de verdad en muchos sentidos y que no la encuentro, generalmente, en la gente rica. Ellos son mucho más pobres de muchas cosas.

Su voz, hasta el momento pausada y moderada, se enciende, reflejando la pasión que le provoca la causa social del Movimiento de Resistencia Pacífica y la respuesta que ha encontrado en él.

En su teatralidad, en su quehacer personal y político ha manejado una honestidad a la que mucha gente se une. ¿Qué responsabilidad se tiene al llevar un liderazgo?
Yo sí creo en que a toda acción corresponde una reacción: todo lo que hagas, se te regresa del mismo tamaño. La gente que hizo el fraude en México la van a pagar cara, porque lo que hagas se te viene cañón.

Entonces, si yo hago ciertas acciones, porque me indigna lo que pasa y me meto a un movimiento de resistencia, al mismo tiempo la gente te reclama una gran responsabilidad, porque tú estás obteniendo de esa gente un gran soporte.
Cuando ganó Fox, mero me muero. Y además era legítimo. Cuando ganó Fox, me deprimí tanto que le dije a Lili: “Yo ya no me subo más al escenario, ¿para qué? Si un pueblo pobre vota por un partido de ricos, ¿para qué chingaos estamos nosotros haciendo osos?”. Y me deprimí mucho, pero de repente dije: “No, hay que hacer” y presentamos La hermana de Einstein, que era una cosa de coraje, tal vez uno de los shows más contestatarios que hemos realizado.

La memoria de los hechos se refleja en su mirada, con ese sentimiento de fuerte amor por un país aquejado por años y años de malos gobiernos.

¿Entonces decidió participar en el Movimiento de Resistencia Pacífica?
Cuando Andrés Manuel dijo: “No acepto el fraude” encontré por fin un político que marca el disenso, que rompe consenso de la mierda que es la política en este país donde todo es negocio. Es la primera vez que yo apoyo a un político así, abiertamente.

Han sido tres años de una lucha brutal contra la descalificación, pero como me he dedicado a acumular desprestigio profesionalmente, a mí no me importa. Yo cuido mi desprestigio con mucho afán, por eso todo lo que dicen de Andrés Manuel y del movimiento, me parece que va cayendo en un saco roto.

Lo que se está construyendo es una movilización ciudadana de resistencia pacifica. Como van las cosas, en algún momento va a estallar la situación en el país y es necesario que haya personas organizadas, decididas a decir: no a la violencia.

Su convicción es plena, sus palabras enfáticas y su voz firme, contenta, orgullosa de lo que ha logrado a nivel sociedad.

Sin embargo, se corren riesgos en el proceso: hay gente que puede buscar sus propios intereses aprovechándose de la buena voluntad. ¿Es necesario crear mayor conciencia en los participantes del movimiento?
Sí. Definitivamente, estamos en el proceso de generar una educación política, de educar a la gente. Hay un chingo de loquitos en el movimiento. Nos puede ocurrir lo que con Juanito, que es un ambicioso pendejo, y pues ni modo, ocurre. Pero por eso mismo la educación política tiene que ir en los círculos de estudio. Creo que, actualmente, hay una conciencia política como nunca antes en México.

Se habla mucho del discurso del miedo. ¿Se puede con el arte, con el teatro en este tipo de farsas, superar el miedo?
Yo soy descreída: no creo en Dios y no creo que el teatro sirva para nada. Realmente, que sirva para cambiar la mentalidad de la gente, no. Pero sí creo que, al menos, obliga a preguntarse cosas. Sobre todo, preguntarse si hay libertad de expresión en el país. Por ejemplo, nosotras podemos hacer esto en el teatro, en el marco de la FILU, o en la Universidad, pero jamás uno de mis sketches ha podido pasar en la televisión mexicana.

Hemos estado en la televisión venezolana, y hasta en HBO, pero nunca, ni cuando Pérez Gay era director del 22, se atrevió a meter un sketch mío, por eso puedo decir que no hay libertad de expresión en México.Entonces de eso sirve, para venir y divertirnos, para ver las cosas de frente, pero una sociedad sólo cambia así, con un trabajo de organización de abajo pa’rriba, de concienciación hacia una organización no violenta, que es lo más difícil de construir.

El tiempo se viene encima, ya las cosas están listas para el viaje de regreso; antes de terminar, y aprovechando la frase de su respuesta anterior, hago la última pregunta.

Finalmente, acaba de decirme que usted es descreída, ¿en qué creé Jesusa Rodríguez?
Bueno, yo creo que si tiras una botella se cae: creo en los avances de la ciencia, en muchos sentidos creo en la razón.

¿En la humanidad?
No, yo prefiero las lechugas y los animales por encima de la inteligencia humana. Pero sí creo que hay una parte de la selección natural, de lo que dice Darwin, que a mí me parece interesante. No que la selección natural es un proceso como fascista en donde había que exterminar a las especies menos exitosas. No, yo creo que Darwin nos dice algo mucho más interesante: la naturaleza es suficientemente sabia como para haber hecho una especie como nosotros que puede elegir ser asesina o no serlo, ser violento o no serlo.

Ésa es la parte de la selección natural que me parece que le corresponde A la humanidad, eso es lo bueno que tenemos como especie. Por lo demás, para mí, como dice Woody Allen, los seres humanos se dividen en dos: los horribles y los espantosos.

Tomado de:

http://www.uv.mx/universo/377/entrevista/entrevista.htm

foto:

miércoles 4 de noviembre de 2009

PENSAMIENTOS

La raza suprema


la raza suprema...el ente pensante....

orgullosos nos sentimos de nuestro legado pero pocos, pocas veces hemos reflexionado a costa de quienes hemos triunfado....digo hemos ...sólo por adornar el texto, puesto que el destino de muchos siempre ha sido decidido por unos pocos...

la raza suprema decimos ....

como entes pensantes nos referimos a nosotros mismos....

pero y si pensamos, ¿en que pensamos?..

no es racional quien por su avaricia destruye y mata...

no es racional quien por su pereza consume y desecha las guerras, hambruna y destruccion....

eso es digno de nosotros y demos un aplauso por ello...

porque somos supremos, porque somos pensantes ..

¿y si no?

La raza suprema, el ente pensante nos decimos...

por las maravillas que algunos han concebido, iniciándolos como una fantasía, terminándolos como una realidad por las maravillas que otros han descubierto ...

átomos y moléculas, lo finito y el universo.

la raza suprema nos decimos, por lo sublime de nuestra conciencia, que puede crear arte, que puede crear ideas...

y puede ser ella misma quien obstaculice su libertad...

esa libertad de crear, esa libertad de creer....en esta raza

Marcela De jesus Sanchez, estudiante de biología,UV.

miércoles 21 de octubre de 2009

NUEVOS impuestos y diputados que los aprobaron


Ya no votes por ellos

El IVA pasará de 15% a 16% (del 10% al 11% en ciudades fronterizas), que el ISR pasará de 28% a 30% para el periodo 2010-2012, bajando a 29% en 2013 y regresando a su nivel de 28% un año después; el IDE pasará al 3% en depósitos de más de 15 mil pesos en un mes, cuando este gravamen era del 2% y se aplicaba a depósitos mayores de 25,000 pesos en el mismo periodo; las telecomunicaciones (Internet, cable, telefonía celular y fija rural, entre otros) tendrán un gravamen del 3% y por si fuera poco TELEVISA dejará de pagar $1900 000 000 de pesos en impuestos.

La lista de diputados que aprobaron los nuevos impuestos, para que en no vuelvan a votar por ellos.

Diputados del Partido Revolucionario Institucional que votaron a favor: 216

1:Acosta Gutiérrez Manuel Ignacio Maloro
2:Agüero Tovar José Manuel
3:Aguilar González José Óscar
4:Aguirre Herrera Ángel
5:Aguirre Maldonado María de Jesús
6:Aguirre Romero Andrés
7:Albarrán Mendoza Esteban
8:Albores Gleason Roberto Armando
9:Alvarado Arroyo Fermín Gerardo
10:Álvarez Santamaría Miguel
11:Ambrocio Cipriano Heriberto
12:Aysa Bernat José Antonio
13:Báez Pinal Armando Jesús
14:Bailey Elizondo Eduardo Alonso
15:Bautista Concepción Sabino
16:Bellizia Aboaf Nicolás Carlos
17:Benítez Lucho Antonio
18:Bojórquez Gutiérrez Rolando
19:Borja Texocotitla Felipe
20:Cadena Morales Manuel
21:
Callejas Arroyo Juan Nicolás
22:Campos Villegas Luis Carlos
23:Cano Ricaud Alejandro
24:Cano Vélez Jesús Alberto
25:Caro Cabrera Salvador
26:Carrillo Sánchez José Tomás
27:Casique Vences Guillermina
28:Castillo Ruz Martín Enrique
29:Castro Ríos Sofía
30:Ceballos Llerenas Hilda
31:Cerda Pérez Rogelio
32:Cervera Hernández Felipe
33:
Chirinos del Ángel Patricio
34:Chuayffet Chemor Emilio
35:Clariond Reyes Retana Benjamín
36:Concha Arellano Elpidio Desiderio
37:Contreras García Germán
38:Córdova Hernández José del Pilar
39:Corona Rivera Armando
40:Cortez Sandoval Germán Osvaldo
41:Cota Jiménez Manuel Humberto
42:David David Sami Gabriel
43:De Esesarte Pesqueira Manuel Esteban
44:De la Fuente Dagdug María Estela
45:De la Torre Valdez Yolanda
46:De los Reyes Aguilar Jeny
47:De Lucas Hopkins Ernesto
48:Díaz Brown Ramsburgh Rogelio Manuel
49:Díaz Escárraga Heliodoro Carlos
50:Díaz Salazar María Cristina
51:Domínguez Arvizu María Hilaria
52:Domínguez Rex Raúl
53:
Duarte de Ochoa Javier
54:Durán Rico Ana Estela
55:Enríquez Fuentes Jesús Ricardo
56:Enríquez Hernández Felipe
57:Fayad Meneses Omar
58:Fernández Aguirre Héctor
59:Ferreyra Olivares Fernando
60:Flores Castañeda Jaime
61:Flores Escalera Hilda Esthela
62:Flores Espinosa Felipe Amadeo
63:Flores Morales Víctor Félix
64:Flores Rico Carlos
65:Franco López Héctor
66:Franco Vargas Jorge Fernando
67:Gallegos Soto Margarita
68:García Ayala Marco Antonio
69:García Barrón Óscar
70:García Corpus Teófilo Manuel
71:Gastélum Bajo Diva Hadamira
72:Gil Ortiz Francisco Javier Martín
73:Gómez Caro Clara
74:González Cuevas Isaías
75:González Díaz Joel
76:González Ilescas Jorge Venustiano
77:González Morales José Alberto
78:González Tostado Janet Graciela
79:Guajardo Villarreal Ildefonso
80:
Gudiño Corro Luz Carolina
81:Guerrero Coronado Delia
82:Guevara Cobos Luis Alejandro
83:Guevara Ramírez Héctor
84:Guillen Vicente Mercedes del Carmen
85:Hernández García Elvia
86:Hernández Hernández Jorge
87:Hernández Olmos Paula Angélica
88:Hernández Pérez David
89:Hernández Silva Héctor
90:Hernández Vallín David
91:Herrera Caldera Jorge
92:Herrera Jiménez Francisco
93:Hinojosa Ochoa Baltazar Manuel
94:Ibarra Piña Inocencio
95:Irízar López Aarón
96:Izaguirre Francos María del Carmen
97:Jiménez Concha Juan Pablo
98:Jiménez Hernández Blanca Estela
99:Jiménez Merino Francisco Alberto
100:Juraidini Rumilla Jorge Alberto
101:Kidnie de la Cruz Víctor Manuel
102:Kuri Grajales Fidel
103:
Lagos Galindo Silvio
104:Lara Aréchiga Óscar Javier
105:Lara Salazar Óscar
106:Lastiri Quirós Juan Carlos
107:Ledesma Magaña Israel Reyes
108:León Perea José Luis Marcos
109:Lepe Lepe Humberto
110:Lerdo de Tejada Covarrubias Sebastián
111:Liborio Arrazola Margarita
112:Lobato García Sergio
113:López Aguilar Cruz
114:López Pescador José Ricardo
115:López Portillo Basave Jorge Humberto
116:Luna Munguía Miguel Ángel
117:Mancilla Zayas Sergio
118:
Manzur Díaz Salvador
119:Marín Torres Julieta Octavia
120:Mariscales Delgadillo Onésimo
121:Márquez Lizalde Manuel Guillermo
122:Martínez Armengol Luis Antonio
123:Martínez González Hugo Héctor
124:Massieu Fernández Andrés
125:Medina Ramírez Tereso
126:Mejía de la Merced Genaro
127:Melhem Salinas Edgardo
128:Méndez Hernández Sandra
129:Mendoza Kaplan Emilio Andrés
130:Merlo Talavera María Isabel
131:Monroy Estrada Amador
132:Montes Cavazos Fermín
133:Morales Martínez Fernando
134:Moreira Valdez Rubén Ignacio
135:Moreno Arcos Mario
136:Moreno Merino Francisco Alejandro
137:Murguía Lardizábal Héctor Agustín
138:Navarrete Prida Jesús Alfonso
139:Neyra Chávez Armando
140:Ochoa Millán Maurilio
141:Orantes López Hernán de Jesús
142:Ortiz Yeladaqui Rosario
143:Pacheco Castro Carlos Oznerol
144:Padilla López José Trinidad
145:Paredes Rangel Beatriz Elena
146:Pedraza Olguín Héctor
147:Pedroza Jiménez Héctor
148:Penchyna Grub David
149:Pérez Domínguez Guadalupe
150:Pérez Magaña Eviel
151:Pérez Santos María Isabel
152:Pichardo Lechuga José Ignacio
153:Pompa Corella Miguel Ernesto
154:Ponce Beltrán Esthela de Jesús
155:Quiroz Cruz Sergio Lorenzo
156:Rábago Castillo José Francisco
157:Ramírez Hernández Socorro Sofío
158:Ramírez Marín Jorge Carlos
159:Ramírez Pineda Narcedalia
160:Ramírez Puga Leyva Héctor Pablo
161:Ramírez Valtierra Ramón
162:Ramos Montaño Francisco
163:Rebollo Mendoza Ricardo Armando
164:Reina Liceaga Rodrigo
165:Riquelme Solís Miguel Ángel
166:Rivera de la Torre Reginaldo
167:Rocha Aguilar Yulma
168:Rodríguez Cisneros Omar
169:Rodríguez Hernández Jesús María
170:Rodríguez Sosa Luis Félix
171:Rojas Gutiérrez Francisco José
172:Rojas San Román Francisco Lauro
173:Rojo García de Alba Jorge
174:Romero Romero Jorge
175:Rosas González Oscar Román
176:Rubio Barthell Eric Luis
177:Rubí Salazar José Adán Ignacio
178:Ruiz Massieu Salinas Claudia
179:Saldaña del Moral Fausto Sergio
180:Salgado Romero Cuauhtémoc
181:Sánchez de la Fuente Melchor
182:Sánchez García Gerardo
183:Sánchez Guevara David Ricardo
184:Santiago Ramírez César Augusto
185:Saracho Navarro Francisco
186:Scherman Leaño María Esther de Jesús
187:Serrano Hernández Maricela
188:Solís Acero Felipe
189:Soto Martínez Leobardo
190:Soto Oseguera José Luis
191:Terán Velázquez María Esther
192:Terrazas Porras Adriana
193:Terrón Mendoza Miguel Ángel
194:Torre Cantú Rodolfo
195:Torres Huitrón José Alfredo
196:Trujillo Zentella Georgina
197:Valdés Huezo Josué Cirino
198:Vargas Fosado Ardelio
199:Vázquez Góngora Alejandro Canek
200:Vázquez Pérez Noé Martín
201:Velasco Lino José Luis
202:Velasco Monroy Héctor Eduardo
203:Videgaray Caso Luis
204:Viggiano Austria Alma Carolina
205:Villarreal Salinas Jesús Everardo
206:Villegas Arreola Alfredo
207:Yáñez Montaño J. Eduardo
208:Yerena Zambrano Rafael
209:Yglesias Arreola José Antonio
210:
Yúnes Zorrilla José Francisco
211:Zamora Cabrera Cristabell
212:Zamora Jiménez Arturo
213:Zamora Villalva Alicia Elizabeth
214:Zapata Bello Rolando Rodrigo
215:Zarzosa Sánchez Eduardo
216:Zubia Rivera Rolando


Diputados del Partido Acción Nacional que votaron a favor: 139

1:Aguilar Armendáriz Velia Idalia
2:Arámbula López José Antonio
3:Arce Paniagua Óscar Martín
4:Arellano Rodríguez Rubén
5:Arévalo Sosa Cecilia Soledad
6:Arriaga Rojas Justino Eugenio
7:Ávila Ruiz Daniel Gabriel
8:Bahena Flores Alejandro
9:Balderas Vaquera Víctor Alejandro
10:Becerra Pocoroba Mario Alberto
11:Bello Otero Carlos
12:Bermúdez Méndez José Erandi
13:Camacho Pedrero Mirna Lucrecia
14:Cantú Rodríguez Felipe de Jesús
15:Castellanos Flores Gumercindo
16:Castellanos Ramírez Julio
17:Castilla Marroquín Agustín Carlos
18:Castillo Andrade Óscar Saúl
19:
Corral Jurado Javier
20:Cortázar Ramos Ovidio
21:Cortés León Yulenny Guylaine
22:Cortez Mendoza Jesús Gerardo
23:Cuadra García Raúl Gerardo
24:
Cuevas Barrón Gabriela
25:Cuevas García Juan José
26:De los Cobos Silva José Gerardo
27:Del Río Sánchez María Dolores
28:Díaz de Rivera Hernández Augusta Valentina
29:Díaz Lizama Rosa Adriana
30:Escobar Martínez Juan Pablo
31:Esquer Gutiérrez Alberto
32:Estrada Rodríguez Laura Elena
33:Fuentes Cortés Adriana
34:Gallegos Camarena Lucila del Carmen
35:Gama Dufour Sergio
36:García Bringas Leandro Rafael
37:García Portillo Arturo
38:Germán Olivares Sergio Octavio
39:Giles Sánchez Jesús
40:Gil Zuarth Roberto
41:González Hernández Gustavo
42:González Hernández Sergio
43:González Madruga César Daniel
44:González Ulloa Nancy
45:Guillén Medina Leonardo Arturo
46:Gutiérrez Cortina Paz
47:Gutiérrez Fragoso Valdemar
48:Gutiérrez Ramírez Tomás
49:Herrera Rivera Bonifacio
50:Hinojosa Céspedes Adriana de Lourdes
51:Hinojosa Pérez José Manuel
52:Huerta Montero Juan
53:Hurtado Leija Gregorio
54:Íñiguez Gámez José Luis
55:Landero Gutiérrez José Francisco Javier
56:López Hernández Oralia
57:López Loyo María Elena Perla
58:López Rabadán Kenia
59:Lugo Martínez Ruth Esperanza
60:Luken Garza Gastón
61:Luna Ruiz Gloria Trinidad
62:Madrigal Díaz César Octavio
63:Mancillas Amador César
64:Márquez Zapata Nelly del Carmen
65:Martínez Alcázar Alfonso Jesús
66:Martínez Martínez Carlos
67:Martínez Montemayor Baltazar
68:Martínez Peñaloza Miguel
69:Martín López Miguel
70:Meillón Johnston Carlos Luis
71:Méndez Herrera Alba Leonila
72:Mendoza Díaz Sonia
73:Mercado Sánchez Luis Enrique
74:Merino Loo Ramón
75:
Monge Villalobos Silvia Isabel
76:Montalvo López Yolanda del Carmen
77:Morán Sánchez Leoncio Alfonso
78:
Nava Vázquez José César
79:Novoa Mossberger María Joann
80:Oliva Ramírez Jaime
81:Orduño Valdez Francisco Javier
82:Orozco Rosi
83:Ortega Joaquín Gustavo Antonio Miguel
84:Osuna Millán Miguel Antonio
85:Ovando Patrón José Luis
86:Paredes Árciga Ana Elia
87:Parra Becerra María Felícitas
88:Pascualli Gómez Juan de Jesús
89:Pedroza Gaitán César Octavio
90:Peralta Rivas Pedro
91:Pérez Ceballos Silvia Esther
92:Pérez Cuevas Carlos Alberto
93:Pérez de Tejada Romero María Elena
94:Pérez Esquer Marcos
95:Pérez Reyes María Antonieta
96:Quezada Naranjo Benigno
97:Quiñones Cornejo María de la Paz
98:Ramírez Acuña Francisco Javier
99:Ramírez Bucio Arturo
100:Ramírez Puente Camilo
101:Ramírez Rangel Jesús
102:Rangel Vargas Felipe de Jesús
103:Rétiz Gutiérrez Ezequiel
104:Reyes Hernández Ivideliza
105:Reynoso Femat Ma. de Lourdes
106:Reynoso Sánchez Alejandra Noemí
107:Rico Jiménez Martín
108:Rodríguez Dávila Alfredo Javier
109:Rodríguez Galarza Wendy Guadalupe
110:Rodríguez Regordosa Pablo
111:Rojo Montoya Adolfo
112:Romero León Gloria
113:Salazar Sáenz Francisco Javier
114:Salazar Vázquez Norma Leticia
115:
Saldaña Moran Julio
116:Sánchez Gálvez Ricardo
117:Santamaría Prieto Fernando
118:Seara Sierra José Ignacio
119:Suárez González Laura Margarita
120:Téllez González Ignacio
121:Téllez Juárez Bernardo Margarito
122:Tolento Hernández Sergio
123:Torres Delgado Enrique
124:Torres Ibarrola Agustín
125:Torres Peimbert María Marcela
126:Torres Santos Sergio Arturo
127:Trejo Azuara Enrique Octavio
128:Trigueras Durón Dora Evelyn
129:Ugalde Basaldua María Sandra
130:Usabiaga Arroyo Javier Bernardo
131:Valencia Vales María Yolanda
132:Valenzuela Cabrales Guadalupe
133:
Vázquez Mota Josefina Eugenia
134:Vega de Lamadrid Francisco Arturo
135:Velázquez y Llorente Julián Francisco
136:Vera Hernández J. Guadalupe
137:Vives Preciado Tomasa
138:Zavaleta Rojas Guillermo José
139:Zetina Soto Sixto Alfonso


Diputados del Partido de la Revolución Democrática que votaron a favor: 0

Diputados del Partido Verde Ecologista de México que votaron a favor: 18

1:Brindis Álvarez María del Rosario
2:Carabias Icaza Alejandro
3:Cinta Martínez Alberto Emiliano
4:Corona Valdés Lorena
5:Escudero Morales Pablo
6:Ezeta Salcedo Mariana Ivette
7:Flores Ramírez Juan Gerardo
8:García Cañón Carolina
9:Guerra Abud Juan José
10:Guerrero Rubio Diego
11:Natale López Juan Carlos
12:Orozco Torres Norma Leticia
13:Pacchiano Alaman Rafael
14:Pérezalonso González Rodrigo
15:Salinas Sada Ninfa Clara
16:Sarur Torre Adriana
17:Vargas Sáenz Álvaro Raymundo
18:Vidal Aguilar Liborio

Diputados del
Partido del Trabajo que votaron a favor: 0


Diputados del Partido Nueva Alianza que votaron a favor: 7

1:Kahwagi Macari Jorge Antonio
2:Martínez Peña Elsa María
3:Pérez de Alva Blanco Roberto
4:Pinedo Alonso Cora Cecilia
5:Ramos Cárdenas Liev Vladimir
6:Torre Canales María del Pilar
7:Vázquez Aguilar Jaime Arturo


Información tomada de la Gaceta Parlamentaria;
LXI Legislatura, Cámara de Diputados, México, DF.

En esta dirección: http://www.diputados.gob.mx/Votaciones.htm
Negrita

jueves 8 de octubre de 2009

RESEÑA del Manifiesto del partido comunista de Marx y Engels


Breve reseña

Manifiesto del partido comunista y otros escritos políticos de Carlos Marx y Federico Engels
Por Nancy Alejandra Ortiz Ochoa



El manifiesto del partido comunista me parece, en este momento, una manual de buenas intenciones. En lo personal el texto sólo lo había leído de manera fragmentada así que encontrarme con él resulto una agradable sorpresa.

En comparación con los discursos de hoy en día que resultan llenos de eufemismos, falacias y dobles discursos. El texto de Marx resulta emotivo, justo y necesario.

Para Marx y Engels la historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases. Para él la sociedad estaba dividida en la burguesía y el proletariado.

Para el autor, el gobierno del Estado moderno resulta ser una junta que administra los negocios comunes de toda la burguesía. Se forja un mundo a su imagen y semejanza.

Para Marx la burguesía no ha forjado solamente las armas que deben darle muerte; ha producido también los hombres que empuñarán esas armas. En este sentido, entiendo que el capitalismo lleva en sí mismo su semilla de destrucción. El sistema (confío) que llegará a un punto tal donde será insostenible. Y quizá en ese entonces se de una nueva revolución social. Como la había soñado Marx.

Para Marx, sólo el proletariado es una clase revolucionaria, las capas medias son conservadoras, son reaccionarias únicamente cuando tienen ante sí la perspectiva de su tránsito inminente al proletariado. En esta parte me hizo cuestionar la autenticidad de la “lucha” de la gente de clase media que participa en movimientos sociales como los de la APPO, Atenco, La Otra, el movimiento lopezobradorista, etc. Porque en muchas ocasiones he pensado (no de todos) que muchos de estas personas de clase media andan en esos círculos, por snobismo puro, por llamar la atención, darle un sentido más humano a sus vidas e incluso para expiar las culpas que a cada uno de nosotros nos corresponde por estar en inmersos y avalar el sistema de cosas que tenemos. Sin embargo no se me había ocurrido que fuera por la defensa de sus derechos futuros como lo expone Marx. Claro, en la actualidad no podemos dividir la sociedad sólo en burguesía y proletariado, hay más categorías y clasificaciones igual de injustas que las que él había contemplado.

En el texto se analiza también el papel y función de la burguesía y como la clase proletariada organizada puede romper con su condición de clase oprimida.

imagen de:http://coyunturapolitica.files.wordpress.com/2009/02/marx_engels.jpg